Comer acelgas siempre será positivo y saludable, así que debemos incluirlas más en nuestra dieta lo máximo posible. Las acelgas son unas verduras muy infravaloradas, seguramente porque las cocinamos mal, nos parecen sosas, de textura demasiado blanda, con poco sabor, o las asociamos a platos insípidos. Es hora de aprovechar todo su potencial, ya que son un ingrediente muy versátil, económico y que podrás encontrar fresco prácticamente todo el año.
La acelga tiene dos partes: la hoja y el tallo, también conocido como penca. Muchas personas lo separan y lo cuecen por partes, ya que las pencas tienen una textura muy diferente a las hojas y necesitan un poco más de tiempo de cocción.

Cómo preparar y cocer las acelgas correctamente
Para cocinar las acelgas y que no pierdan propiedades, lo más importante es lavarlas bien con abundante agua caliente bajo el grifo. Toda verdura es importante lavarla bien y limpiarla, ya que a veces traen tierra pegada en las pencas.
- Limpieza: Lava las acelgas con abundante agua caliente de manera que elimines los posibles restos de tierra.
- Corte: Limpia las acelgas eliminando la parte del tallo y cortando las hojas en trozos más pequeños.
- Cocción: Para que queden tiernas, el tiempo de cocción en agua hirviendo con sal es de 12 minutos. Si quieres cocer por separado las pencas y la hoja, pon a cocer las pencas unos 5 minutos y luego añade las hojas por encima para terminar de cocer un par de minutos más.
Si quieres reducir al mínimo la pérdida de nutrientes, puedes cocerlas únicamente con el agua que les queda adherida tras el lavado, sin tapar y removiendo con una cuchara de madera. Para evitar emplear recipientes muy grandes, una posibilidad es salpicar las acelgas con agua hirviendo hasta que reduzcan algo su tamaño.
✅Cómo cocinar ACELGAS de principio a fin y tenerlas siempre disponibles para tus RECETAS SALUDABLES
Receta de acelgas guisadas: paso a paso
Para guisarlas es recomendable realizar un sofrito previo que hará que su sabor se eleve a otro nivel. La receta de las acelgas guisadas con tomate y cebolla es una preparación muy sencilla y práctica.
| Ingrediente | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Acelgas frescas | 500 g |
| Aceite de oliva virgen extra | 2 cucharadas |
| Cebolla | 1 unidad picada |
| Tomates maduros | 2 unidades en dados |
| Ajo | 2 dientes laminados |
Comenzaremos realizando un sofrito con los vegetales. Echamos en una sartén amplia y de perfil alto el aceite y, cuando esté caliente, añadimos la cebolla, los tomates y los ajos. Salpimentamos ligeramente y agregamos 1/2 cucharada de pimentón de la Vera dulce. A continuación, añadimos 300 ml de caldo vegetal, probamos el punto de sal y rectificamos si fuera necesario. Por último, incorpora a la cazuela las acelgas cocidas y guísalas durante unos 10 minutos más a fuego medio.

Consejos para potenciar el sabor
El sofrito es tu amigo: para potenciar el sabor de tus recetas con acelgas, un buen sofrito de ajo y cebolla es mano de santo. Recuerda que puedes añadir extras al gusto como jamón o bacon, por ejemplo. Si quieres cocinar la acelga para que no amargue, un truco es empezar por lavar las acelgas con agua caliente antes de cocinarlas, de esta forma eliminarás esa sensación de amargor.
Aprovecha todo, ¡hasta las pencas! Las hojas son lo más común, pero las pencas de acelga son una delicia. Córtalas en trozos más pequeños, que tardan más en hacerse, y añádelas al principio de la cocción. Recuerda que, al cocinar esta verdura, es mejor emplear cazuelas de barro o acero inoxidable, evitando las de aluminio, pues los oxalatos que contiene pueden reaccionar con este metal produciendo sustancias perjudiciales.