El pollo a la naranja es una receta clásica que combina la jugosidad del pollo con el toque refrescante y ligeramente dulce de la naranja. Esta preparación, con raíces que se remontan a la antigua China, ha evolucionado a lo largo de los siglos, adaptándose a diferentes culturas y paladares. El resultado es un plato versátil, fácil de preparar y cargado de sabor, perfecto para cualquier ocasión.
Una de las formas más habituales de preparar esta receta es el pollo a la naranja al estilo chino, especialmente sabroso, que se elabora con pechuga de pollo sin hueso. Para hacer esta receta, vamos a cocinar el pollo con el zumo de naranja para que se integre todo el sabor de esta fruta en la salsa. Como base, un sofrito de cebolla y ajo aportará el cuerpo necesario para conseguir una salsa final en su punto perfecto. Podéis ajustar la salsa para que quede más o menos espesa, al final de la cocción, añadiendo caldo si la queréis más líquida o un poco de maicena disuelta en un poco de agua fría si queréis una salsa más espesa.
Lo mejor es elaborar esta receta cuando las naranjas están de temporada y están bien dulces. También es importante optar por un pollo de buena calidad, como el campero o de granja criado al aire libre, para que su carne sea exquisita.
Preparación Detallada del Pollo a la Naranja
La preparación de este plato se puede dividir en varias etapas clave: la preparación inicial de los ingredientes, el marinado del pollo, el sellado de la carne y, finalmente, la cocción y elaboración de la salsa.
1. Preparación de Ingredientes y Marinado
Para comenzar, es fundamental tener todos los ingredientes listos. Esto incluye picar finamente el ajo y la cebolla para que se cocinen de manera uniforme y liberen todos sus aromas. Lavamos 400 g de naranjas y exprimimos su zumo: necesitaremos 350 ml así que si no obtenemos suficiente, exprimiremos más naranjas. Calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofreímos 100 g de cebolla pelada y picada durante 5 minutos a fuego bajo. Posteriormente añadimos un ramillete de tomillo, romero y orégano. Usa las plantas que más te gusten, preferentemente frescas.
A continuación, preparamos las pechugas de pollo limpiando la grasa y el hueso central. Troceamos la carne de pollo en tacos que salpimentaremos y les añadimos al bol con el zumo de naranja y las hierbas aromáticas. Metemos al frigorífico y dejamos marinando toda la noche para que la carne se impregne bien de la marinada. El marinado, aunque no siempre es estrictamente necesario, puede profundizar significativamente los sabores, dejando el pollo tierno y lleno de matices.
Existen evidencias de recetas de aves preparadas con naranja desde la dinastía china Shang, también conocida como «ying» (1766-1046 a. C.). A partir del siglo XV el consumo de aves se vuelve más popular en Europa. Esta popularización, coincide con la introducción de sabores asiáticos; como consecuencia, aparecen recetas de aves acompañadas de naranjas, limones y limas.

2. Sellado del Pollo
Una vez marinada la carne (mínimo 6 horas), cortamos en juliana las cebollas moradas de Zalla, las salpimentamos y las ponemos a pochar en una sartén a fuego bajo (2/6) hasta que estén bien pochadas. En este momento añadiremos el zumo de la marinada con las hierbas aromáticas del marinado, subimos a fuego medio (4/6) y reducimos el zumo, para que se concentre el sabor y reduzca la cantidad de líquido.
Secamos muy bien las pechugas de pollo marinadas y las salpimentaremos por todas sus caras. A continuación, las enharinaremos, retirando al final el exceso de rebozado. Vamos al fuego, ponemos a calentar una cazuela con el fondo cubierto de aceite y, cuando esté bien caliente, pasamos a sellar el pollo. Lo cocinaremos a fuego alto y dejaremos que los filetes se doren por fuera, sin que se quemen ni cocinen por dentro. El secreto de este fantástico pollo es hacer que se dore bien antes de añadirle todo el zumo de naranja, y por supuesto, siempre dejar la piel. Además de proteger el pollo, en la piel se encuentra la mayor parte de las grasas del pollo, lo que le aporta todo el sabor y aceites propios. Deja que se doren durante 5-8 minutos por cada lado. No los muevas. Aunque parezca que se han pegado, espera a que se forme una costra crujiente en la piel.
3. Cocinado y Elaboración de la Salsa
Añadimos los tacos de pollo, junto con el resto de zumo del marinado, y dejamos que la carne se cocine a la misma potencia de fuego, durante unos 15 minutos. El zumo restante también se reducirá y concentrará su sabor y aroma que enriquecerá nuestro pollo a la naranja. En la misma cazuela pondremos a pochar media cebolla y un par de dientes de ajo, todo muy picadito y con su correspondiente punto de sal. Cocinaremos a fuego suave hasta que la cebolla esté tierna. En ese momento incorporaremos de nuevo a la cazuela los filetes de pollo.
Los regaremos con un vaso de vino blanco y subiremos la temperatura del fuego al máximo durante un par de minutos, para que se evapore el alcohol. Aprovecharemos también este tiempo para desglasar el fondo de la cazuela. Bajaremos de nuevo la temperatura del fuego y agregaremos el zumo de naranja en el que habíamos marinado el pollo, así como el zumo de medio limón pequeño y una cucharada de salsa de soja. Con la cazuela semitapada y a fuego suave, dejaremos que cueza todo junto durante unos 10 minutos aproximadamente. Más o menos a mitad de cocción, damos la vuelta al pollo y comprobamos si hay suficiente líquido en la salsa; yo, por ejemplo, he tenido que añadir 50 ml más de zumo de naranja.
Para finalizar, prueba la salsa y ajusta el sazón según sea necesario, añadiendo sal y pimienta al gusto. Si la salsa está demasiado líquida, puedes espesarla con una mezcla de almidón de maíz y agua fría. Si fuera necesario podríamos añadir una pizca de azúcar o miel para endulzarla. También podríamos servirla tal cual queda después de la cocción del pollo o, si queremos una salsa fina, pasarla por la batidora. Por último, cuando la carne de pollo esté lista (tierna y jugosa además de perfumada por la naranja y sus hierbas), cortaremos unos gajos de naranja sin piel y emplatamos nuestro pollo a la naranja. A comer que se enfría. On egin !!!!

Variaciones y Consejos Adicionales
Esta receta de pollo a la naranja, cargada de sabores cítricos, es perfecta para cualquier ocasión, desde una comida familiar hasta una cena especial. Si buscas un toque picante, puedes añadirle un poquito de ají, guindilla, tabasco o similar. Una apuesta arriesgada pero seguro que sabrosa.
En este caso se han utilizado pechugas de pollo, pero el plato puede hacerse con muslitos, alas, sobremuslos... queda igualmente rico y según qué partes usemos, más jugoso. También podéis hacer esta receta con cualquier otro tipo de ave como pavo, perdiz, pato, etc. Obviamente el tamaño de la pieza será distinto, por lo que si es más grande se necesitarán más cantidades de zumo, mientras que si es más pequeño, menos.
El pollo a la naranja con cebolla que se comparte en RecetasGratis es muy fácil de hacer, rápido y, sobre todo, delicioso. Se trata de un plato completo, cargado de vitaminas y proteína que tanto beneficia al organismo. Entre ellas, destaca el aporte de vitamina C de la naranja, muy importante para eliminar las toxinas de nuestro cuerpo, evitar el envejecimiento prematuro de las células y mantener sano nuestro cuerpo. Así mismo, favorece el sistema inmunitario y lo fortalece, por lo que también nos ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades de carácter vírico o bacteriano.
Pollo a la Naranja, una Receta bien Rica y Fácil
La carne y los cítricos se complementan siempre a la perfección para conseguir un bocado jugoso, tierno y lleno de sabor. Ya ves que la salsa que acompaña a este pollo, aunque muy sencilla y rápida de preparar, es de las de rebañar, así que no olvides apuntar el pan junto a la lista de ingredientes de la receta.
Ingredientes para Pollo a la Naranja
- 2 pechugas de pollo enteras
- 250 ml de zumo de naranja natural (preferiblemente con pulpa)
- Ralladura de naranja (opcional)
- Zumo de medio limón
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 vaso de vino blanco
- Media cebolla
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva