Tortillitas de Camarones: La Esencia Crujiente de Cádiz en Tu Mesa

Las tortillitas de camarones son un plato gaditano que se toma como tapa durante todo el año, aunque su consumo aumenta en época de Carnaval y Semana Santa. Son más que una tapa; son un manifiesto gastronómico de Cádiz, una declaración de principios fritos, y posiblemente el único plato que puede competir con el flamenco en cuanto a arte andaluz se refiere.

Lo más importante de estas tortillitas es que deben quedar finas y crujientes, para que no atrapen mucha grasa de la fritura, quedando ligeras y sabrosas. Nuestro objetivo es que puedas preparar en casa unas tortillitas que cumplan con estos parámetros, porque cuando comas así esta excelencia de la cocina andaluza ya no querrás probar otras.

Tortillitas de camarones crujientes en un plato, con camarones frescos al lado

El Origen y la Tradición de las Tortillitas de Camarones

La receta de la tortilla de camarones de Cádiz es una de las preparaciones más representativas de la gastronomía del sur de España. La historia de las tortillitas de camarones es tan fina como ellas mismas, pero con muchos matices.

Según las investigaciones del gastrónomo gaditano Manuel Ruiz Torres, se sabe que las tortillitas de camarones podrían tener ¡más de 500 años! Él considera que podrían haber surgido de la fusión de la farinata genovesa, horneada, y las gachuelas españolas, fritas, -ambas tortas de masa a las que se añadían diferentes ingredientes- e incluso que algo podrían tener que ver con la tempura japonesa de origen portugués. El uso de la harina de garbanzos ya se usaba durante la época romana.

El investigador señala que según los documentos que ha podido consultar, los camarones eran un producto que se consumía habitualmente en la Bahía de Cádiz a principios del siglo XVII y, aunque no hay ninguna referencia documental, es probable que se añadieran a esa especie de tortas para freírlas. La "reinvención" de las tortillitas la adjudica a las cocineras Catalina Pérez y María Picardo, de la Venta de Vargas de San Fernando, quienes incrementaron la proporción de harina de trigo y disminuyeron la de garbanzos y les agregaron agua con gas para lograr un efecto más crujiente.

Por su parte, otro gran investigador gastronómico, José Oneto, sitúa su origen a finales del XIX en el barrio de Las Callejuelas de San Fernando. Y Julio de La Torre, investigador de Cádiz, atribuye su creación a Cádiz y cita como prueba una copla del coro “Los cocineros” del año 1884 donde ya se habla de las tortillitas de camarones y que fue nombrada por el historiador Alberto Ramos en su libro Historia del Carnaval de Cádiz.

En San Fernando, conocida como “La Isla”, hay documentos y testimonios que sitúan estas tortillitas en las tabernas y ventas de marineros. En Cádiz capital, por otro lado, se popularizaron como tapa de barra, y se perfeccionó la técnica hasta conseguir esa textura finísima que hoy se exige en cualquier fritura digna.

El Camarón Andaluz: Alma del Plato

Si hablamos de tortillitas y no mencionamos al camarón andaluz (Palaemon varians), apaga y vámonos. Este diminuto crustáceo es la verdadera alma del plato, el ingrediente sin el cual la tortillita no es más que una galleta frita con pretensiones. Vive en marismas, esteros y zonas de agua salobre, hábitats delicados y cambiantes que se extienden por las costas de Cádiz y Huelva, auténticos viveros naturales de biodiversidad y tradición gastronómica.

No es un producto domesticable: el camarón no se cría en acuicultura, no se compra en macrogranjas vietnamitas, ni admite vuelos intercontinentales con hielo seco. Es de temporada, aparece y desaparece cuando le da la gana, y su captura requiere arte, paciencia y conocimiento del terreno. Se hacen con camarones crudos, pero, si no los encontráis, podéis prepararlas con camarones cocidos, aunque quedarán con menos sabor.

Camarones andaluces frescos en un cuenco

Ingredientes para unas Tortillitas Perfectas

Esta preparación no requiere demasiados ingredientes y tampoco es tan complicada de realizar. Lo único que debe contemplarse es contar con ingredientes lo más frescos posibles y de primera calidad. ¡Toma nota!

  • Camarones: 150 g. Lo ideal es que sean frescos, pero lejos de Cádiz es complicado, así que también puedes encontrarlos cocidos o congelados. Si no encuentras y te apetece mucho preparar estas tortitas, también puedes utilizar gambas y partirlas en trocitos pequeños.
  • Harina de trigo: 100 g.
  • Harina de garbanzo: 100 g. Cada vez es más fácil de encontrar, pero si no das con ella puedes sustituirla por 100 g de harina de trigo y un poquito de cúrcuma o colorante alimentario para darle ese característico color amarillo de las tortillitas.
  • Agua fría: 250 ml (entre 200-250 ml). Si es de la nevera, mucho mejor.
  • Cebolleta tierna: Una pequeña o solo media si es grande.
  • Perejil: Unas ramas.
  • Aceite para freír: Idealmente aceite de oliva virgen extra abundante, aunque también puedes utilizar de girasol o de semillas.
  • Sal.

Preparación Detallada: Cómo Freír Tortillitas de Camarones

Las tortillitas de camarones deben ser muy finas y crujientes pero no quemadas. La masa es muy fácil de preparar porque simplemente consiste en picar algunos ingredientes y mezclarlos todos. Después se fríen y la práctica nos dirá si la masa está demasiado espesa o ligera para nuestro gusto, ya que podemos preferirlas densas y esponjosas o bien finas y crujientes.

Paso a Paso

  1. Preparar los ingredientes:
    • Retírale a la cebolleta el rabo y las raíces y pícala lo más finita que puedas. Nada de batidora ni robots.
    • Quédate solo con las hojas del perejil y pícalas también finamente.
    • Si los camarones no están cocidos, puedes cocerlos introduciendo las cabezas en agua hirviendo durante unos 10 minutos para hacer un caldo, o bien usar camarones crudos.
  2. Preparar la masa:
    • En un bol grande, pon la harina de trigo, la harina de garbanzo, el perejil picado, la cebolleta picada y una pizca de sal. Si usas harina de trigo en lugar de garbanzo, añade una pizca de cúrcuma o colorante. Mézclalo todo con una cuchara o varillas.
    • Añade el agua fría poco a poco, removiendo con varilla hasta obtener una masa líquida pero no acuosa, homogénea y de consistencia bastante líquida. Nos quedará una masa muy ligera.
    • Ahora añade los camarones enteros y crudos (o cocidos), mezcla con mimo.
  3. Reposo de la masa:
    • Dejamos que repose en la nevera durante 30 minutos a 1 hora para que esté más fría (lo que ayuda a que queden más crujientes las tortitas al freírlas) y la textura sea mejor.
    • Trascurrido el reposo, si la masa está demasiado espesa, añade un chorrito más de agua fría y vuelve a batir.
  4. Freír las tortillitas:
    • En una sartén amplia o mejor en una paellera, ponemos aceite de oliva virgen extra abundante (1 o 2 cm de fondo) y esperamos a que se caliente a fuego medio-alto, hasta que esté bien caliente pero sin llegar a humear.
    • Con un cazo o cucharadas, ve añadiendo pequeñas porciones de nuestra masa al aceite caliente. Si la masa está bien, deberá expandirse hasta quedarse bastante plana; si no es así, puedes añadir un par de cucharadas soperas de agua fría a la masa y mezclar bien de nuevo para que la textura se aligere un poco.
    • Freímos hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados, dándoles la vuelta para que se doren por ambas caras. Deja que se vayan friendo las tortillitas hasta que veamos los bordes doraditos y que poco a poco se va cuajando la masa.
    • Aconsejo primero freír una sola tortillita para probar y rectificar de sal si fuese necesario; a partir de ahí, ya seguir con las demás. Lo normal es que, como sucede con las crepes o las tortitas, la primera no salga bien, pero luego irán saliendo sin problema.
  5. Escurrir y servir:
    • Cuando estén listas, cógelas de una en una con unas pinzas de cocina o una espumadera, deja que escurran un poco de aceite en el borde de la sartén y ve dejándolas en un plato o bandeja cubierta con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y las tortitas de camarones se mantengan crujientes y lleguen a la mesa perfectas.
    • Mientras siguen calientes, échales un poquito de sal por encima. Sirve de inmediato. Nada de tortillitas templadas o de microondas.

Como hacer las mejores tortillitas de camarones de Cádiz - RECETA MUY FÁCIL

Consejos Adicionales para el Éxito

  • Las buenas tortillitas de camarones son aquellas finitas, exentas de grasa, ligeras y muy crujientes. El tamaño ideal: palma de la mano.
  • Puedes hacer una mayonesa ligera (de perejil, lima, azafrán…) y añadir unos pequeños puntos a modo decorativo, para así obtener nuestra propia versión personalizada de la receta de tortillitas de camarones.

Variaciones y Congelación

La receta más clásica es tal cual la que os hemos explicado, aunque seguro que en cada casa tienen sus variaciones. La fundamental es la textura de la masa, ya que hay quienes prefieren una masa más gruesa y quienes disfrutan de una más fina y crujiente. Un punto intermedio es ideal: si es muy fina queda genial de crujiente, pero tiende a coger mucho aceite; y si es demasiado densa, la tortita queda algo gruesa.

Saliéndonos de la preparación tradicional, se pueden utilizar otras hierbas o especias como, por ejemplo, cilantro o hierbabuena, e incluso añadir unas guindillas picaditas para darle un toque picante a las tortitas de camarones. De hecho, puedes sustituir los camarones por gambas cortadas en trocitos si no consigues encontrarlos en la pescadería.

Cómo Congelar las Tortillitas

Si al preparar la masa e ir friéndolas ves que es mucha cantidad o, incluso a propósito, quieres preparar muchas tortitas para después congelarlas, puedes hacerlo así:

  1. Fríelas un poco menos, que no lleguen a estar doradas.
  2. Envuelve cada una en papel film de forma que queden separadas unas de otras.
  3. Déjalas enfriar sobre papel de cocina.
  4. Ponlas en una bolsa para congelar o recipiente y directas al congelador. Para ello, cubre la bandeja que vas a meter en el congelador con papel para hornos, es para que las tortillitas de camarones, una vez congeladas, se despeguen bien, y las vas colocando encima.
  5. Pasadas varias horas, ya se habrán congelado las tortillitas de camarones y a partir de entonces las podremos guardar en un tupper unas encima de otras y sin miedo a que se peguen entre sí.

Disfrute y Maridaje

En cuanto estén listas las tortillitas o tortitas de camarones, sácalas a la mesa porque es como más ricas están, bien crujientes y calentitas. Se suelen servir como tapa, aunque cuando se empieza es complicado parar, y de hecho es típico incluso que los vendan en cucuruchos de papel. Cuando te lleves una tortillita a la boca, comprobarás qué textura tan crujiente tienen y, por supuesto, los camarones junto con la cebolleta le dan un punto de sabor de auténtico… ¡escándalo!

Las tortillitas de camarones están tan buenas que no necesitas más que una cerveza o un vino de aguja gaditano para disfrutarlas. Si quieres, puedes servirlas con una ración de bienmesabe o cazón en adobo, también muy gaditana, y acompañarlas de una ensalada ligera de tomate y aguacate.

Plato de tortillitas de camarones servidas con cerveza o vino

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