Cómo Fermentar Jengibre para Crear Bebidas Probióticas y Más

La fermentación del jengibre es una práctica ancestral que no solo potencia el sabor de este ingrediente, sino que también enriquece su valor nutricional, convirtiéndolo en un condimento delicioso y versátil. El jengibre fermentado añade un toque picante y ácido a tus platos, elevando su sabor de manera notable y ofreciendo una experiencia culinaria única. Además, es rico en probióticos y otros nutrientes beneficiosos para la salud, lo que lo convierte en una opción no solo sabrosa, sino también nutritiva.

Su proceso de fermentación potencia sus propiedades digestivas, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y puede incluso tener efectos antiinflamatorios. En este artículo, exploraremos cómo crear tu propia "madre de jengibre" o "ginger bug", un cultivo iniciador esencial para elaborar una variedad de bebidas carbonatadas y probióticas, como la popular cerveza de jengibre, refrescos naturales y vinos de frutas.

¿Qué es la Madre de Jengibre o "Ginger Bug"?

El "bichito de jengibre" o "ginger bug" es un fermento casero similar a la masa madre para el pan. Es un cultivo iniciador casero para elaborar bebidas carbonatadas, sabrosas y llenas de vida microbiana. La madre de jengibre te permite elaborar cerveza de jengibre casera con la intensidad de sabor que tú decidas, haciéndola más suave o más potente según tu gusto. También sirve como base para refrescos fermentados naturales, parecidos a una kombucha, pero sin té.

Este cultivo se genera mezclando agua, azúcar y jengibre rallado que se alimenta durante varios días con más jengibre y azúcar. De esta forma, se crea un ambiente propicio para que las bacterias y las levaduras salvajes, naturalmente presentes en el jengibre, se multipliquen. Es normal observar una capa blanquecina en la base del fermento, lo que indica que las levaduras están proliferando.

Esquema del proceso de creación de la madre de jengibre

Importancia de los Ingredientes y Utensilios

Para hacer madre de jengibre o "ginger bug" solo necesitas tres ingredientes clave: jengibre, azúcar y agua. La elección de estos ingredientes es fundamental para el éxito de la fermentación.

  • Jengibre: Es muy importante usar jengibre lo más natural y ecológico/orgánico posible para asegurar que tenga su composición microbiana natural, la cual propiciará la fermentación, y que no haya sido tratado con pesticidas o irradiado. Cuando utilizo jengibre orgánico, normalmente no lo pelo, solo lo lavo y le quito cualquier zona que muestre rastros de moho o suciedad. Puedes rallar el jengibre o cortarlo en trozos pequeños, lo que te resulte más cómodo.
  • Azúcar: Se recomienda azúcar de coco, panela u otro azúcar no refinado y ecológico. La mayoría de la gente está de acuerdo en que el azúcar blanco es mejor para los fermentos como este y la kombucha, pero se pueden explorar otras opciones. El azúcar es el alimento de las levaduras y bacterias, por lo que su calidad influye directamente en la actividad del fermento.
  • Agua: El agua corresponde al medio de cultivo y debe ser de manantial, filtrada o mineral, que no contenga cloro. El cloro puede inhibir el crecimiento microbiano, por lo que es crucial evitarlo.

En cuanto a los utensilios, los habituales de cocina son suficientes:

  • Tarro de cristal de 0,5 - 1 litro.
  • Una cuchara de madera o de otro material no metálico.
  • Paño o muselina de algodón y una cuerda o goma elástica para sujetarla. Esto permite que el aire circule, pero evita la entrada de insectos y polvo.
Jengibre fresco y otros ingredientes para la fermentación

Cómo Hacer Masa Madre de Jengibre (Ginger Bug) Paso a Paso

La creación de la madre de jengibre es un proceso sencillo que requiere paciencia y constancia. Aquí te detallamos los pasos a seguir:

Día 1: Inicio del Cultivo

Añade dos tazas de agua filtrada a un tarro de cristal. Luego, incorpora una cucharada de azúcar y una cucharada de jengibre rallado o finamente picado. Remuévelo todo para que se integren bien los ingredientes y tapa el tarro con un paño limpio, sujetándolo con una goma elástica. Deja el tarro a temperatura ambiente en un rincón cálido de tu cocina durante 24 horas. Queremos que el aire pueda pasar, pero no los insectos ni el polvo.

Día 2: Primera Alimentación

Al día siguiente, aunque quizás no veas cambios, los microorganismos ya están activándose. Repite exactamente lo que hiciste el primer día: añade otra cucharada de azúcar y otra de jengibre picado (o rallado). Una vez más, mézclalo todo y cúbrelo con el paño. Déjalo reposar durante otras 24 horas. También puedes añadir un poco de agua cuando veas que la mezcla está demasiado cargada de jengibre picado.

Días Sucesivos: Alimentación Continua y Observación

Repite el paso de alimentación cada día hasta que tu bichito de jengibre esté activo. Sabrás cuándo está listo cuando empieces a ver que se forman burbujas en la parte superior y una sustancia blanca empieza a caer al fondo del tarro. Esto suele ocurrir al cabo de unos 4-8 días, dependiendo de la temperatura ambiente. Si la temperatura de tu casa es suficientemente cálida, deberías empezar a ver burbujas en la superficie o alrededor del jengibre alrededor del día 3.

Burbujas en la madre de jengibre, señal de fermentación activa

Los 2 simples pasos para una Exquisita Ginger Beer Fermentada En Casa

Temperatura y Fermentación

La temperatura es un factor clave para el desarrollo de la fermentación. Un entorno templado o cálido ayuda a acelerar el proceso. En un clima frío, la fermentación tardará más días. Si no se activa el fermento puede ser porque hace mucho frío, porque necesita más días o porque el jengibre no es realmente ecológico.

Cómo Conservar y Mantener Activa la Madre de Jengibre

Para mantener el bichito de jengibre activo y listo para preparar más refrescos o cerveza de jengibre, deberás seguir añadiendo azúcar y jengibre a la mezcla cada día. El tarro de cristal con la madre de jengibre se debe mantener a temperatura ambiente mientras lo estás alimentando.

Sin embargo, si necesitas tomarte un descanso, puedes colocar la mezcla en la nevera para que repose durante una semana (hasta 10 días más o menos). Si lo dejas a temperatura ambiente y dejas de alimentar tu bichito de jengibre, con el tiempo se volverá ácido y formará una madre de vinagre en la superficie.

Cuando lo guardas en la nevera, tendrás que añadir más azúcar y jengibre cada semana, más o menos, para mantenerlo sano, aunque ten en cuenta que el frío ralentiza la fermentación. Cuando lo quieras usar, lo sacarás de la nevera y lo activarás durante un par de días o tres hasta que vuelva a estar burbujeante y listo para la acción.

Cómo Usar la Madre de Jengibre

Una vez que tu bichito de jengibre está activo, puedes utilizarlo para hacer tus propios refrescos o cerveza de jengibre. La madre de jengibre es un concentrado de vida que puede utilizarse para iniciar la fermentación de salsas, chutneys, bebidas probióticas, etc.

Puedes usar solo la parte líquida del iniciador colándolo, o la parte sólida junto con el líquido. Por ejemplo, para realizar la bebida de jengibre, usaremos solo el líquido del iniciador con un poco de pulpa y conservaremos la parte de la pulpa iniciadora con unos 50 ml de líquido, para crear la siguiente tanda de madre jengibre.

Para ello, añadiremos 1 taza de agua y seguiremos alimentando con una cucharada de jengibre y de azúcar cada 1-2 días.

Botellas de bebidas fermentadas de jengibre

Hacer un Refresco Probiótico Casero

Para fermentar un refresco casero, añade un poco del bichito de jengibre activo a un zumo de frutas. Utiliza más o menos un cuarto de taza de bichito de jengibre por cada litro de zumo. También puedes utilizar una mezcla de puré de fruta y agua.

Proceso:

  1. Mezcla el zumo de fruta (o puré de fruta y agua) y el bichito de jengibre activo en botellas herméticas que puedan cerrarse (los frascos con tapa abatible son excelentes).
  2. Cierra las botellas y deja que el zumo fermente con el bichito de jengibre a temperatura ambiente durante toda la noche.
  3. Al día siguiente, comprueba la formación de gas abriendo la botella. Si no se ha formado mucho gas, vuelve a cerrar la botella y déjala a temperatura ambiente durante varias horas más.
  4. Después de varias horas, comprueba de nuevo la formación de gas. Si no se ha formado suficiente gas, vuelve a cerrar la botella y deja fermentar la mezcla un poco más. Cuando estés satisfecho con la cantidad de carbonatación conseguida, guarda el refresco en la nevera. La refrigeración ralentizará el proceso de fermentación.

Es posible que tengas que experimentar para encontrar la cantidad adecuada de sirope de azúcar, si fuera necesario. Las frutas y los zumos con mayor contenido en azúcar fermentarán más rápidamente y producirán más gas. También puedes añadir un poco de agua para aligerar el sabor.

Elaboración de Cerveza de Jengibre (Ginger Beer)

La cerveza de jengibre es una bebida de fermentación natural, elaborada con jengibre y azúcar. A mí me gusta especialmente la cerveza de jengibre bien fuerte y espumosa, con ese toque picante que limpia y activa. Eso sí, tienes que tener cuidado porque a veces genera tanto gas que la tapa del bote ha salido volando.

Ingredientes para el Jarabe de Jengibre (Gingerette):

  • 1 taza de azúcar granulada
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharadas de jengibre fresco rallado

Ingredientes para la Ginger Beer:

  • 1/8 cucharadita de levadura seca activa o levadura de cerveza
  • Jarabe de jengibre (preparado anteriormente)
  • 3 cucharadas de jugo de limón, recién exprimido
  • 7 tazas de agua filtrada

Instrucciones:

  1. Preparar el Jarabe de Jengibre: Pela un trozo de jengibre con la punta de una cucharadita y rállalo con el lado fino del rallador. Coloca el jengibre, el azúcar y el agua en una cacerola a fuego medio y revuelve hasta que el azúcar se disuelva. Apaga el fuego y deja reposar la mezcla durante una hora. Cuela la mezcla (desecha los sólidos de jengibre) y deja enfriar. Ahora has hecho jarabe de jengibre (o gingerette).
  2. Mezclar los Ingredientes de la Cerveza de Jengibre: Coloca un embudo en la parte superior de una botella de refresco de 2 litros limpia. Espolvorea la levadura, seguido por el jarabe, el jugo de limón y el agua.
  3. Fermentación: Pon la tapa en la botella y agita la mezcla hasta que la levadura se disuelva. Guárdala en un estante con sombra o en tu despensa fuera de la luz solar directa durante 2 a 3 días, o hasta que se logre la efervescencia. En este punto, está lista para beber y se debe almacenar en el refrigerador para evitar una mayor fermentación. ¡No te olvides de la botella, o la presión se acumulará tanto que puede explotar!

Al igual que con cualquier bebida de levadura, el proceso de fermentación continúa a menos que evites que suceda. La refrigeración retrasará el proceso, pero no lo detendrá por completo, por eso es mejor tratar la cerveza de jengibre como una bebida perecedera.

Tabla Comparativa: Propiedades del Jengibre Fresco vs. Fermentado

Propiedad Jengibre Fresco Jengibre Fermentado
Sabor Picante, fresco Picante, ácido, más complejo
Probióticos No Sí, abundante
Digestibilidad Buena Mejorada, ayuda a la flora intestinal
Antioxidantes Presentes Potenciados
Vida Útil Semanas Meses (refrigerado)

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