La berenjena es una de las hortalizas más apreciadas de la cuenca mediterránea. Dado que su temporada óptima de consumo coincide con los meses más calurosos del año, habremos de asegurarnos su óptima conservación para que no se eche a perder. La conserva de las berenjenas en aceite resulta deliciosa, tanto por el sabor como por la textura. El envasado al vacío es un proceso sencillo que nos permite mantener por más tiempo y en mejores condiciones tanto la verdura como cualquier otro tipo de alimento.

Preparación previa de las berenjenas
Para comenzar, debemos lavar bien las berenjenas y quitar el tallo. Pelamos las berenjenas y cortamos rebanadas de 2 cm de espesor. Si queremos eliminar el sabor amargo que aportan las semillas, podemos retirarlas y añadir una pizca de sal. Colocamos las rodajas en un colador y agregamos un poquito más de sal, para seguir eliminando el sabor amargo. Dejamos reposar de 3 a 6 horas para que suelten el líquido oscuro; ese es el amargor que queremos evitar.
Berenjenas🍆 en escabeche🍆, paso a 🍆paso.🍆
Cocción y condimentación
Ponemos en una olla cantidades iguales de agua y vinagre. Una vez que el agua haya roto a hervir, echamos las rodajas de berenjenas y las cocinamos durante unos minutos. Transcurridos los mismos, las escurrimos y las dejamos en reposo. Una vez frías, comenzamos la condimentada con ajo, hojas de laurel, ají molido, pimentón y otras hierbas al gusto. Mezclamos bien para que los sabores se integren.
| Ingrediente | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Berenjenas | 1 kg |
| Vinagre de alcohol | 500 cc |
| Agua | 250 cc |
| Aceite | 300 cc |
Proceso de envasado y sellado al vacío
Es conveniente esterilizar la conserva, así dura más y tenemos menos riesgo de que crezca alguna bacteria. Para ello, lavamos con agua y jabón los botes y las tapas, y los sumergimos en una olla con agua hirviendo durante al menos 10 minutos. Rellenamos los frascos intercalando las berenjenas con el ajo y el laurel, presionando levemente. Ahora cubrimos con aceite hasta el "cuello" del frasco, asegurándonos de que toda la preparación quede cubierta.

Para un correcto envasado al vacío, envolvemos los frascos en repasadores, los acomodamos en una olla alta y cubrimos hasta 3 cm por sobre los frascos con agua. Llevamos al fuego y, cuando rompa el hervor, contamos entre 15 y 30 minutos. Tras este tiempo, sacamos los frascos con cuidado y los dejamos enfriar del todo boca abajo; así hace vacío. Una vez fríos, los conservamos en un lugar oscuro y fresco. Este tipo de conservas aguanta perfectamente varios meses, permitiendo un tiempo largo de almacenamiento, prácticamente 12 meses sin haber abierto el envase.