Los mangos son increíblemente deliciosos, dulces, tiernos y un poco exóticos. Con solo probar un trocito de esta fruta de color naranja brillante, te sentirás transportado al trópico al instante. El único problema es cómo abordar el corte de esta fruta sin desgraciarla y aprovechando al máximo su pulpa.
El mango tiene una semilla larga y plana en el centro de la fruta. El mango tiene un hueso alargado y plano que hay que localizar antes de meterse en faena. Se encuentra justo en el centro de la fruta, a lo largo.
Siempre deben utilizar un cuchillo y una tabla de picar limpios para cortar un mango. Para empezar, lava la fruta en agua fría, usando tus manos para frotarla mientras la enjuagas.

Corte básico: cómo cortar el mango en láminas
Para asegurar que aprovechan cada bocado delicioso, ya sea que lo usen en recetas de mango o que se metan los pedazos directamente en la boca, vamos a aprender los cortes básicos.
- Sostén el mango en posición vertical y córtalo por el lado del mango donde creas que no vas a golpear el hueso. Si lo haces, no te preocupes: solo intenta un poco más abajo en el lado de la fruta hasta que puedas cortar todo el camino.
- Sin dejar de sujetarlo firmemente, corta el lado más grueso del mango hacia abajo, de arriba a abajo, tan cerca del hueso como puedas, y luego repite en el otro lado. Esta operación, que consiste en cortar el mango a cada lado del hueso, es muy sencilla.
- Coloca los trozos del mango bocabajo sobre la tabla de cortar, de tal forma que la parte plana quede hacia abajo. Realiza varios cortes longitudinales dejando unos dos centímetros entre cada uno de ellos, y así obtendrás las láminas o rodajas de mango.
A decir verdad, este corte facilita mucho la ingesta, además de quedar súper elegante y original.

Técnica para cortar el mango en dados sin ensuciarse
Te encanta el mango, pero te echa para atrás comprarlo porque a la hora de pelarlo y cortarlo se pone todo perdido. A nosotros también nos pasaba, hasta que encontramos la manera de pelar y cortar un mango sin ensuciarse. Y la tarea se ha vuelto un paseíto. Gracias a esta técnica, no solo trabajamos limpio, sino que aprovechamos al máximo la deliciosa pulpa del mango. Ni que decir tiene que ahora lo compramos y consumimos más a menudo.
- Paren el mango sobre su tabla de picar con el extremo del tallo hacia abajo y sosténgalo. En la imagen superior podéis ver el mango sobre su lado más ancho y sobre su lado más estrecho. Es sobre este último que tenemos que reposar el mango en una tabla de madera y practicar dos cortes a ambos lados.
- Coloca una de las mitades sobre tu palma de la mano, con la pulpa mirando hacia arriba, y haz cortes en cruz y profundos, pero sin llegar a atravesar la piel. Con la ayuda de un cuchillo pequeño y afilado cortamos estos dos trozos, sin llegar a la piel. Hacemos líneas de arriba a abajo y después otras tantas de derecha a izquierda.
- Ahora solo queda dar la vuelta a cada trozo de mango como si fuera un calcetín, de modo que los dados de mango sobresalgan por la superficie.
- Por último cortamos las dos tiras estrechas que aún quedan en el mango, a ambos lados del hueso.
Ya ves lo fácil que es pelar y cortar un mango sin ensuciarse ni despeinarse. A partir de ahora no hay excusa para no disfrutar del aroma y jugosidad de esta deliciosa fruta, ya sea por sí sola o convertida en una de nuestras sabrosas recetas con mango.
Cómo hay que pelar un mango
Cómo cortar el mango para crear una flor comestible
No podemos adentrarnos en el apasionante mundo de la talla de mangos sin saber hacer los cortes básicos primero. Pero una vez dominados, podemos crear presentaciones espectaculares, como una flor de mango.
- Basta con pelar el mango por completo y cortar una lámina delgada en su base más ancha para poder apoyarlo sobre la misma.
- A continuación, con el mango puesto en vertical, hay que ir girándolo mientras vamos haciendo incisiones en diagonal para ir dando forma a los pétalos.
- Finalmente, cuando los cortes ya están hechos, nos ayudamos con los restos de la primera lámina delgada que cortamos para crear un espacio entre los «pétalos» y la base del mango. Bonito, ¿verdad?

Sugerencias para servir el mango cortado
Para comerlo como lo hacen en el trópico, echa un buen chorro de limón y espolvorea unos copos de chile sobre el mango ya cortado. Hay varias formas de cortar un mango y cada una puede adecuarse a diferentes preparaciones, desde postres hasta ensaladas o acompañamientos exóticos.