Cómo conservar tomates secos hidratados en aceite de oliva

Los tomates secos son un ingrediente versátil, lleno de sabor concentrado y perfecto para dar un toque especial a tus platos. Son un fondo de despensa maravilloso y de lo más recurrido para infinidad de recetas. Sin embargo, muchas veces los encontramos duros y deshidratados. En este artículo, te explicaremos cómo hidratar tomates secos de forma sencilla y cómo conservarlos en aceite para que los aproveches al máximo.

¿Qué son los tomates secos y cómo se desecan?

Los tomates secos son, simplemente, tomates deshidratados. No tienen más misterio. Se secan para conservarse mejor y mantener su sabor intenso, y son una de las pocas hortalizas que podemos encontrar deshidratadas. Normalmente se secan al sol, con cuidadito. Tras un tiempo de secado, se pueden guardar en la despensa en lugar de la nevera. Se quedan arrugados y escuchimizados, nada que ver con un tomate fresco, pero a cambio se concentra el sabor y duran meses en su envase.

Se puede hacer de varias formas, pero la más común es lavarlos, cortarlos por la mitad y ponerlos al sol. Los aros que se ven en las imágenes son para taparlos, porque a veces hay que hacerlo (imagina que llueve). También se suelen proteger, los primeros días, de insectos y otros bichos que puedan echar a perder la producción.

Tomates secos al sol en mesas de secado

La alternativa a ponerlos al sol es secarlos al horno. El proceso es el mismo pero metiéndolos al horno a temperatura baja (60ºC), preferiblemente con ventilador, y la puerta un pelín abierta para que salga el vapor, durante unas 6 horas. Lo malo es el tiempo y tener que vigilarlos y retirar agua. Lo bueno es que a temperatura tan baja el horno no consume mucho. En deshidratadora es mejor ponerlos en lonchas que en mitades. Corta los tomates en lonchas finas, ponlas en las bandejas de la deshidratadora y ponla a 70ºC durante un mínimo de 8 horas.

No todos los tomates deshidratados se secan al sol; muchos se deshidratan en grandes deshidratadoras que calientan el aire y lo mueven (horno de convección), y permiten deshidratar muchos más tomates en menos espacio y tiempo. Es una forma más controlada de hacerlo, no depende del tiempo que haga, es más rápido y se puede procesar mucha más cantidad. Eso sí, este procesado consume mucha más energía.

¿Por qué los tomates secos son seguros y nutritivos?

Las bacterias, hongos y levaduras necesitan un ambiente adecuado para vivir, y una de las cosas que les gusta es el agua que contienen las frutas y las verduras. Si les quitamos el agua, hemos creado un desierto, lo que impide su crecimiento y los conserva. Como le quitamos casi todo el agua, los tomates pesan poco y ocupan muchísimo menos. Más o menos, podemos convertir 8-10 kilos de tomates en 1 de tomates secos.

La deshidratación concentra el sabor y los nutrientes del tomate. Aunque se pierde algo de vitamina C, otros nutrientes como el licopeno (un potente antioxidante) se concentran, lo que los convierte en un alimento muy saludable. Se puede usar casi cualquier variedad de tomate, pero se suelen usar las variedades que más rinden en cada zona, como tomates de pera, redondos y cherry, que tienen una forma y un tamaño buenos para deshidratar.

Cómo rehidratar tomates secos

Para cocinar con tomates secos, es importante devolverles parte de la humedad que han perdido. Al hidratarlos, recuperarás su textura suave y podrás usarlos en salsas, ensaladas, pizzas o cualquier receta. Aquí te presentamos tres métodos fáciles de seguir en casa:

1. Hidratar con agua caliente

Este es el método más común y fácil para quienes buscan rapidez. Solo necesitas agua caliente y un bol.

  • Pon agua a hervir, cuando rompa el hervor volcamos el agua en un bol de cristal mediano, añadimos el vinagre de vino y sumergimos los tomates secos durante 20-30 minutos.
  • Déjalos reposar de 15 a 30 minutos, dependiendo de lo secos que estén.
  • Escúrrelos y ¡listo! Ya tienes tus tomates hidratados, perfectos para usar en ensaladas, pastas o cualquier receta.

Tomates secos rehidratándose en un bol de agua caliente

2. Hidratar con caldo

Si quieres añadir un toque extra de sabor, puedes hidratar los tomates secos con caldo en lugar de agua. El caldo de pollo, de verduras o incluso de carne puede aportar un sabor más intenso a tus tomates.

  • Coloca los tomates en un bol y cúbrelos con el caldo caliente.
  • Déjalos reposar por el mismo tiempo que con agua.
  • Escúrrelos bien, y si te sobra caldo, ¡guárdalo! Puede servir para otras recetas.

3. Hidratar con aceite

Para darle un giro más gourmet a tus platos, hidratar los tomates en aceite es una opción ideal. Este método no solo los rehidrata, sino que les añade una capa de sabor suave y delicioso.

  • Coloca los tomates en un bol y cúbrelos con aceite de oliva virgen extra.
  • Déjalos reposar al menos 1 hora o hasta que alcancen la textura deseada.
  • Utilízalos en platos fríos como ensaladas o bruschettas, o mézclalos con pasta para un plato lleno de sabor.

Consejo: si los vas a echar en cosas que llevan caldo, no hace falta rehidratarlos. Se hidratarán con el caldito. Por ejemplo, en potajes y guisotes. Si lo vas a poner en pizzas y cosas así al horno, hidrátalos primero, salvo que quieras que se achuchurren más y se quemen. El caldillo que queda después de hidratarlos tiene mucho sabor, ¡aprovéchalo también!

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Cómo preparar tomates secos conservados en aceite de oliva

Una vez que los tomates están bien hidratados y han perdido el exceso de sal, los colamos y los dejamos escurriendo al menos 1 hora. A continuación, los secamos bien con un trapo limpio. Es importante que estén secos antes de ponerles el aceite porque podrían estropearse.

Ingredientes:

  • 80 gr de tomates secos
  • Aceite de oliva virgen extra (cantidad hasta cubrir los tomates)
  • Unos 8 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de albahaca
  • 3 frascos de conserva pequeños esterilizados

Pasos para la preparación:

  1. Pela los ajos y aplástalos con el canto del cuchillo para que suelten todo su aroma.
  2. Prepara unos tarros no muy grandes esterilizados.
  3. Rellena un tarro de cristal intercalando los ajos laminados, las especias y hierbas (pimienta, orégano, albahaca) y los tomates secos. Puedes ir haciéndolo por capas, que quede todo repartido.
  4. Cuando tengas todos los tomates y las especias dentro, cubre con aceite de oliva virgen extra. Todos los tomates deben quedar sumergidos para que no se estropeen.
  5. Cierra el tarro y guárdalo en la despensa.
  6. Deja que macere mínimo 3 días antes de abrirlo para que se impregnen todos los sabores. Os aconsejo no abrirlas en las siguientes 36 horas para que todos los sabores se amalgamen.

Tarros de tomates secos en aceite de oliva listos para conservar

Cuánto tiempo duran los tomates hidratados y conservados

Una vez que has aprendido cómo hidratar tomates secos y conservarlos, es importante saber cómo mantenerlos frescos.

1. En el frigorífico

Si los hidratas con agua o caldo, puedes guardarlos en un recipiente hermético en la nevera durante unos 4 a 5 días. Es recomendable añadir un chorrito de aceite de oliva para mantener su frescura.

2. En aceite

Si los hidratas en aceite y los has envasado correctamente como se explica, pueden durar hasta dos semanas en la nevera una vez abiertos. Sin abrir, pueden durar en la despensa 1 semana sin problema. Recuerda siempre revisar que no desarrollen moho o un olor extraño.

Recetas con tomates hidratados en aceite

Ahora que ya sabes cómo hidratar tomates secos y conservarlos, es momento de ¡cocinar con ellos! Aquí te dejamos algunas recetas con tomates hidratados que son sencillas y deliciosas.

1. Pasta con tomates secos y albahaca

Esta receta es perfecta para una comida rápida, pero llena de sabor. Cocina tu pasta favorita, mezcla con tomates hidratados, un poco de albahaca fresca, y finaliza con un chorrito de aceite de oliva y queso parmesano. ¡Listo!

2. Ensalada mediterránea

Agrega los tomates hidratados a una ensalada de rúcula, queso feta, aceitunas y pepino. Aliña con aceite de oliva y un poco de limón. Es una ensalada ligera, fresca y perfecta para cualquier ocasión.

3. Bruschettas con tomates secos y queso de cabra

Tuesta unas rebanadas de pan, unta con queso de cabra y coloca encima los tomates hidratados. Es un aperitivo ideal para sorprender a tus invitados sin complicarte.

Variedad de platos con tomates secos hidratados

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