A diario recalentamos alimentos, una estrategia muy útil para hacer que las comidas sean más rápidas de preparar y para evitar despilfarrar alimentos. Ya sea porque cocinamos comida con antelación, porque comemos de tupper en la oficina o porque hemos cocinado más cantidad de la cuenta y nos sobra, acabamos necesitando recalentar la comida. Hoy os explicamos algunos trucos sobre cómo recalentar la comida de forma adecuada, así no perderán su sabor.
Porqué la comida calienta sienta mejor. Desde que somos pequeños hemos oído a nuestras madres o abuelas, decirnos que la comida es mejor tomarla caliente pero ¿porqué? Una cuestión que pocas veces se plantea o no se discute, pero que realmente tiene una respuesta que en realidad tiene que ver con hacer mejor la digestión. Nuestro estómago suele estar a una temperatura de 37 grados, y si tomamos la comida caliente, el estómago puede digerir mejor los alimentos y con ello que estos pasen a ser triturados y que podamos realizar una digestión correcta. En el caso de tomar siempre la comida fría o sin calentar, obligamos al estómago a hacer un esfuerzo «extra» para calentar la comida que llega hasta él de modo que pueden pasar dos cosas, que la digestión se ralentice o que incluso se haga mal y acabemos con digestión pesada y dolor estomacal. Por ello es mejor que siempre calentemos la comida. Lo ideal es tomarla recién hecha, pero si no es así y lleva horas hecha, y tampoco tienes un microondas a mano, prueba a calentarla siguiendo estos pasos.
Trucos para Calentar la Comida Sin Microondas
Si no tienes un microondas para calentar la comida, no te preocupes dado que existen algunos trucos que te pueden servir en caso de emergencia. Si estás en casa y tu microondas se ha estropeado, es evidente que lo mejor para calentar la comida será recurrir a los fogones o la vitrocerámica e incluso al baño maría, pero ¿ y si estás fuera de casa?
Calentar la Comida Fuera de Casa
Si estás o trabajas en una oficina, o en una escuela, una tienda o cualquier tipo de trabajo con un establecimiento, seguramente tendréis estufas, radiadores o calefactores. Puedes aprovechar el calor que estos emiten para calentar la comida. Bastará con encenderlos y acercar (nunca dejar encima) el «tupper» o fiambrera de comida.

Si el lugar en el que estás tiene secador de pelo, la cosa es más fácil, ya que puedes calentar de manera más directa y rápida la comida. Destapa el «tupper», y apunta con el secador sobre la comida.
Y si por casualidad estamos en verano, o en un día soleado, y deseas calentar la comida sin la ayuda de un microondas. Bastará con aprovechar la luz solar que entra por la ventana de la oficina. Deja el «tupper» sin destapar en una zona donde incida el sol y listo!

Esta es una de las grandes novedades en el mundo del take away. Se trata de una fiambrera-electrodoméstico (todo en uno) preparada para ser transportada y calentar la comida poco a poco. Fiambrera Unold: Muy práctica, incluye asa, dos recipientes interiores y cubiertos.
Una muy buena idea para profesionales nómadas, estudiantes fuera de casa o cocinas pequeñas. Se trata de una cazuela de 0,6 litros de capacidad con asa desmontable y cable integrado. Todo cabe dentro de una bolsita muy fácil de llevar. Puede utilizarse en cualquier zona del mundo mientras se disponga de conexión eléctrica y sirve para cocinar o calentar raciones pequeñas de pasta, arroz, sopas… o para hervir agua, por ejemplo. El material es acero inoxidable y no presenta resistencias dentro de la olla. Unold: Pequeña olla eléctrica portátil con capacidad de 0,6 litros.
En algunos lugares de trabajo también se pueden tener hornos convencionales de sobremesa que permiten calentar y gratinar la comida como en casa. Los hay incluso más económicos que los microondas. Cecotec Bake & Toast: Horno eléctrico de sobremesa de acero lacado con 10 litros de capacidad y 1000 W de potencia.
Recalentar la Comida en Casa
Antaño, y durante toda la historia hasta el microondas, hemos sobrevivido comiendo alimentos recién cocinados o calentando los sobrantes de comidas en las cazuelas y ollas disponibles, al fuego, removiendo para que no se pegaran y añadiendo algo de agua o caldo si era necesario. Hoy, en los hogares en los que se ha decidido prescindir de microondas, se usan cazos o sartenes pequeñas según las raciones, o bien se recurre al baño maría, al horno convencional o a su nuevo accesorio de bandejas calientaplatos.
Aunque los aparatos calientaplatos son más habituales en restaurantes, también pueden tener un uso doméstico. Se trata de utensilios de cocina diseñados para mantener la temperatura de las comidas una vez que están listas para servir. Algunos también son capaces de calentarlas de nuevo. Los hay para un plato o para más capacidad y consisten en una placa eléctrica o bien en una bandeja extraíble para el horno.
Se suele colocar en la parte baja del horno, tiene una capacidad para unos 6 platos o muchas tazas, y un termostato regulable. Algún modelo, debido a su sistema de ventilación y distribución del calor, hasta cocina a baja temperatura. Estos calientaplatos son los más modernos y eficaces, y están perfectamente integrados en la cocina. Teka: Con capacidad para seis servicios, cajón telescópico extraíble y termostato regulable entre 30° y 80°C.

Métodos de Calentamiento Alternativos
Las comidas recalentadas suelen quedar mejor si usamos los fogones. Además, si se trata de recalentar varias raciones de comida, nos compensará porque será mucho más rápido y económico calentar todo en una olla que recalentar dos o tres platos en el microondas.
El baño maría es una excelente opción para recalentar la comida. Consistirá en meter un recipiente con los ingredientes a cocinar dentro de otro recipiente mayor que contenga agua.

También podemos hacerlo en el horno. La desventaja de usar el horno es que gasta mucha energía y supone emplear bastante tiempo.
A la hora de recalentar comida al fuego y darle un toque para que no pierda sabor, un buen truco va a ser echarle media tacita de agua. Otro buen aliado es el aceite de oliva. Echar un chorrito al plato que estamos recalentando en la sartén siempre va a ser bienvenido. Si se trata de pastas a la carbonara, de una lasaña o unos canelones, un buen truco para recalentar el plato será añadirle un poquito de leche o de mantequilla.
A este mediático nutricionista, que aparece dándonos consejos en televisión relacionados con la comida, no parece gustarle nada el microondas para recalentar las sobras, por lo que nos ofrece una alternativa que no deja todo tan seco, especialmente la carne o el pescado. Explicaba a Gonzalo Miró, que tenía la duda de cómo recalentar mejor entonces, si con un cazo o una sartén, que él “sin duda” prefiere darle un calentón a la comida que le ha sobrado en un cazo o en un sartén antes que hacerlo en el microondas “porque en el microondas se te va a quedar que te va a costar masticarlo”.
Un truco para que la comida sobrante quede menos seca dada por Pablo Ojeda es que “si, por ejemplo, cojo unas verduritas, le van a aportar un poquito más de agua y va a volver a estar un poquito jugoso”. Es decir, recalentar la carne o el pescado con ese acompañamiento para que suelten agua y la aporten a los restos.

Sí explicaba que el pescado o el marisco, cuando nos sobra y si no lo hemos cocinado, es preferible quitarle las vísceras para que nos aguante mucho más en la nevera, además de taparlo y que no esté en contacto con el oxígeno. Aún así no aguanta más de 48 horas sin cocinar. El pescado, que también se puede recalentar cuando ya esté preparado, dura mucho menos cuando lleva las vísceras dentro, por lo que nos aconseja limpiarlo muy bien y consumirlo pronto una vez descongelado, al igual que el marisco. Incluso congelarlo sin ellas, a ser posible, así aguanta un poco más porque “esos riñones, ese hígado, ese corazón se va pudriendo”.
Solemos considerar que la "trinidad" de la cocina sana la componen la elección de: alimentos e ingredientes naturales y de calidad, un método de cocción que conserve al máximo sus propiedades y materiales de cocina libres de tóxicos y sustancias que puedan liberarse a la comida. Los tres aspectos nos aseguran una alimentación sana cuando cocinamos en casa y en el momento, pero si estamos fuera o cocinamos por adelantado hay que considerar también cómo se calienta el alimento. Y llegó el microondas. Hasta mediados del siglo XX no existía este dilema pero desde que se popularizó el horno microondas en los años 80 muchas personas no saben cómo calentar sin él. De hecho, es uno de los electrodomésticos más usados, sobre todo para calentar leche y agua, y para recalentar comida guardada. El debate sobre si los microondas son saludables o no continúa. Existen estudios científicos a favor y en contra (de todo hay), pero entre las escuelas de alimentación natural hay consenso en rechazarlo. La doctora Odile Fernández, la bioquímica Olga Cuevas o la experta en cocina energética Montse Bradford son algunas de las autoras que lo desaconsejan. Más allá del debate, lo cierto es que existen cada vez más y mejores alternativas al microondas. ¡Conócelas!
Calentar Líquidos (la Hora del Té)
El tema de los líquidos es más sencillo y existen soluciones cómodas y eficaces, como los calientaleches eléctricos, que también se pueden usar para calentar bebidas vegetales (algunos funcionan, además, como espumadores).
Son un clásico y se encuentran tanto para cocinar al fuego y sobre vitrocerámica como en su versión eléctrica. Lo último en estos electrodomésticos son los hervidores de cristal con regulador de temperatura, desde 60 a 100 ºC, según las necesidades de cada tipo de infusión o el uso que se quiere dar al agua que se calienta.
Fabricados con acero inoxidable, de pequeño tamaño y ligeros. Incluso se comercializan modelos para conectar al sistema eléctrico del coche.
Cómo recalentar comida corectamente - Recetas de cocina
Una vez recalentado un alimento, lo más recomendable es no recalentarlo otra vez. Por eso, lo más adecuado es recalentar solo la cantidad de comida que vayamos a consumir. No cabe duda que es mucho más rico tomar una comida recién cocinada. Hay platos que es mejor no recalentar, como carne o pescado a la plancha, porque luego no quedan bien al querer recalentarlos. Lo primero será elegir el programa de calentamiento adecuado. Si tienes dudas a la hora de programar el tiempo o la potencia, prueba con valores menores. Siempre es mejor volver a calentar la comida que comprobar que ha quedado reseca por pasarnos con la intensidad. La mejor opción es cubrir lo que vayamos a calentar con una tapa especial para microondas. Si vamos a utilizar un recipiente de plástico, será importante asegurarnos antes de que es apto para el microondas. Antes de nada, hay que remover bien la comida para asegurarnos que no quede apelmazada.
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