Las recetas con berenjenas son una excelente manera de incorporar un vegetal versátil y saludable en tus comidas diarias. La berenjena, una fruta súper versátil y sabrosa, puede transformar tus platos, ofreciendo muchas opciones fáciles para adaptar a todos los gustos y preferencias. Además de estar buenísima y dar un toque sofisticado a cualquier plato, integrarla en tus menús será tu prioridad en cuanto leas las numerosas propiedades de esta hortaliza.
Propiedades y Beneficios de la Berenjena
La berenjena es una hortaliza veraniega que pertenece a la familia de las solanáceas, como el tomate, el pimiento o las patatas. De sabor suave y ligeramente amargo, su textura porosa le permite absorber sabores de otros ingredientes con los que se cocina. Todas estas características hacen de la berenjena un ingrediente muy apreciado en la cocina.
La berenjena es un alimento muy ligero, compuesto principalmente por agua y fibra, lo que ayuda en el proceso digestivo, previene enfermedades coronarias y resulta saciante. Al ser un alimento bajo en calorías, no debes preocuparte por la báscula, aunque si la tomas frita no será lo mismo que si la cocinas al horno. Contiene muchas vitaminas como la vitamina B1, A y C, que refuerzan el sistema inmunológico. También es rica en magnesio, cobre y manganeso, ayudando a prevenir la osteoporosis, la artritis o enfermedades del corazón. Por otro lado, es diurética, con lo que facilita la eliminación de líquidos. Además, contiene muchos antioxidantes, algunos de los cuales proporcionan ese color tan característico, y pueden ser buenos para el cerebro y ayudar a frenar el deterioro cognitivo.

Consejos para Seleccionar y Preparar Berenjenas
Cuando selecciones berenjenas, te recomiendo en primer lugar buscar aquellas que tengan una piel firme y brillante, evitando aquellas con manchas o decoloraciones. Opta por berenjenas más pequeñas, ya que tienden a tener menos semillas y un sabor más suave.
Antes de comenzar cualquier preparación con berenjenas, te recomiendo elegir las berenjenas más frescas y firmes que encuentres, luego cortarlas de la forma que prefieras y dejarlas por un rato en remojo. Las berenjenas pueden tener un sabor amargo natural y este fruto tiende a absorber mucho aceite en la cocción, lo que puede hacer que los platos sean más grasosos. Para quitar el amargor, existe un proceso llamado “degustación”, un método similar al remojo, pero que actúa un poco más lento, aunque es más efectivo para quitar al 100% el amargor. Esto implica cortar las berenjenas en rodajas o trozos, espolvoreadas con sal y dejarlas reposar durante aproximadamente 30 minutos. El método de la sal es generalmente más eficaz para eliminar el amargor, además de mejorar la textura y reducir la absorción de aceite. Por otro lado, el método del remojo en agua salada puede ser más rápido en términos de preparación y tiempo de remojo.
Este paso es opcional, pero hacerlo puede cambiar el resultado de tu preparación. Por supuesto, cada uno es libre de realizar ese paso previo o de lanzarse directamente a cocinar esta nutritiva verdura. Recuerda enjuagarla bien después de remojarla para quitarle el resto de sal. Es importante destacar que la berenjena no debe consumirse cruda, ya que los alcaloides que contiene podrían resultar tóxicos.
Tip: ¿Cómo quitar lo amargo de las berenjenas? | La Glotonería
Diversidad de Recetas con Berenjenas
La versatilidad de la berenjena permite su uso en una amplia variedad de platos. A la hora de decidir qué hacer con berenjenas, las posibilidades van más allá de las recetas clásicas. Puedes preparar muchas opciones como berenjenas rellenas de quinoa, hornear berenjenas y agregarlas a ensaladas o incluso hacerlas a la plancha para servirlas como guarnición. Con dos o tres ingredientes ya podés hacer un plato lleno de sabor y nutrientes.
La berenjena en platos fríos está buenísima, eso es un hecho. Eso lo saben bien en otros países mediterráneos, y así lo demuestran platos tan ricos como la melitzanosalata griega o la versión jordana de baba ganush o mutabal. Además, esta verdura empareja bien con frutas tanto dulces como con un punto ácido; a mí me gusta mucho en recetas como la ensalada templada de berenjena y cerezas con canónigos. El mundo de las tapas también tiene mucho que agradecer a la socorrida berenjena.
Esta solanácea acompaña de maravilla a carnes y pescados, pero también es un ingrediente estrella de multitud de platos vegetarianos y veganos. Salteada o al horno se convierte en un primer plato o guarnición que se pueden transformar en una cena ligera, como este salteado de berenjena y pimiento con salsa de yogur o con recetas tan tradicionales como el delicioso tumbet mallorquín. Por su forma particular y la melosidad de su carne, las berenjenas son perfectas para rellenar y asar en el horno, fantásticas con un toque de gratinado final. Y por supuesto que hay más opciones incluyendo propuestas vegetarianas, algunas tan ligeras como las berenjenas asadas con salsa de yogur y cerezas o la variante similar con salsa de yogur y granada.

Recetas Clásicas e Internacionales
- Moussaka: Un plato original de la gastronomía griega, un tipo de lasaña que se prepara utilizando la berenjena y la carne picada como ingredientes principales. Como lleva bechamel y queso, es un punto a favor para que los más pequeños coman algo de verdura.
- Baba Ganoush o Mutabal: Una pasta o paté parecido al hummus típico del norte de África, pero que se hace con berenjenas en lugar de garbanzos. Procede del Líbano y es posiblemente el dip de berenjena más famoso del mundo. Para elaborarlo, deben asarse las berenjenas.
- Berenjenas a la Parmesana: Son capaces de transportarte al sur de Italia de un solo bocado. Lo esencial es la elección de las berenjenas, el tomate y el queso de la mayor calidad posible.
- Berenjenas Fritas con Miel: Una de las tapas andaluzas más ricas, pues el sabor dulce de la miel contrasta muy bien con el sabor de la berenjena.
- Pasta alla Norma: Originaria de Catania, esta receta de pasta con berenjena es un clásico italiano sin complicaciones, como la receta de fettuccine con berenjenas gratinadas y tomates.
Ideas para Platos Principales y Guarniciones
- Berenjenas Rellenas: Las berenjenas son perfectas para rellenar y asar en el horno. Se pueden rellenar de un montón de cosas, tanto vegetales como proteína animal, como es el caso de la carne picada o pollo. Un clásico para disfrutar de esta hortaliza de una forma deliciosa.
- Salteados y al Horno: Salteada o al horno se convierte en un primer plato o guarnición que se pueden transformar en una cena ligera. Las recetas con berenjenas al horno sirven para utilizar esta hortaliza asada como guarnición o como base para otras elaboraciones.
- Pastel de Berenjena: Un plato ideal para cenar, cocinando la berenjena a la plancha y montando una suerte de lasaña con jamón cocido, queso y tomate.
- Lasaña de Berenjenas: Sustituye las láminas de pasta de la elaboración original por láminas de berenjena, creando una versión deliciosa sin carne, con una mezcla de quesos.
- Berenjenas a la Plancha: Saludable y facilísima de hacer. Asegúrate que la plancha está bien caliente y, al final, ponle un chorrito de aceite de oliva y un toque de sal gorda.

Opciones Saludables y Ligeras
- Ensalada Templada de Berenjena Asada: Si te gustan las ensaladas especiales, esta ensalada con queso y pistachos es un espectáculo de sabor.
- Berenjenas al Horno con Queso de Cabra: Una exquisitez perfecta para preparar una cena semi-improvisada.
- Hummus de Berenjena: Donde sustituimos los garbanzos por berenjena asada, logrando un untable muy sabroso y resultón.
- Crema de Berenjena: Tan versátil que podrás consumirla tanto fría, ideal para las cenas de verano, como caliente durante los primeros días frescos de otoño.
- Chips de Berenjena al Horno: Están a punto de convertirse en tu nuevo vicio culinario, siendo una opción más saludable que las fritas.
Recetas con Berenjena para Ocasiones Especiales
- San Jacobos de Berenjena Rellena de Salmón: Una sorprendente idea marinera.
- Quiche de Verduras: Aunque las tartas saladas y tipo quiche suelen estar protagonizadas por otras verduras, la berenjena también puede darnos exquisitos resultados en estas preparaciones.
- Espiral de Verduras sobre Hojaldre: Una vistosa opción para empezar, con berenjena.
Incorporar recetas con berenjenas en tu menú diario puede ofrecerte platos variados, nutritivos y llenos de sabor. Animáos también a probar diferentes variedades de esta verdura para descubrir distintos matices de sabor y textura. Con un poco de creatividad y siguiendo unos pasos muy sencillos, puedes conseguir unos platos deliciosos.
Estas recetas con berenjenas son riquísimas y fáciles de hacer, y la berenjena es la hortaliza que nos suele sacar del apuro cuando queremos descansar de las recetas con calabacín. Y es que, pese a ser distintos, se cocinan de forma muy parecida, es más ¡combinan muy bien entre ellos!
Cómo Conservar la Berenjena
Cuando compramos esta hortaliza o cualquier otro alimento fresco, lo que más nos importa es mantenerlo así el máximo tiempo posible. Lo primero que tienes que tener claro es cuándo vas a consumirla. Si no lo sabes, puedes guardarlas en la nevera un máximo de siete días envolviéndola en servilletas de papel para protegerla de la humedad y a su vez en una bolsa tipo zip pero sin sellar. Si vas a tardar en consumirla, pero era una oferta irresistible para dejarla escapar, congelarla es la mejor solución. Al contrario que otras hortalizas como la zanahoria, la berenjena no se congela cruda, sino que hay que escaldarlas. Puedes congelarla toda junta en una bolsa de congelación grande o repartirla en varias más pequeñas e ir cogiéndolas según las necesites.