Papilomas y Verrugas en Gatos: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

Encontrar un bulto extraño en la piel de tu mascota es alarmante, pero si acudes a tu veterinario para que lo revise podrás determinar si hay algún motivo para preocuparte.

¿Qué son los Papilomas Cutáneos en Gatos?

Un papiloma cutáneo en gatos es una pequeña masa carnosa benigna de piel compuesta de tejido conjuntivo. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo de tu gato. Por lo general, son de color carne y pueden aparecer como un bulto pequeño. Algunos papilomas cutáneos pueden colgar ligeramente. Por lo general, los papilomas cutáneos en gatos se mantienen del mismo tamaño, aunque pueden crecer.

Debido a que otras afecciones cutáneas, como quistes, verrugas o tumores de mastocitomas (Mast Cell Tumors, MCT) pueden causar crecimientos en la piel de tu gato, e incluso las garrapatas puede parecer un crecimiento en la piel, es importante que tu veterinario revise cualquier cosa inusual en la piel de tu gato.

Los quistes son una masa cutánea benigna que generalmente se forma alrededor de un folículo piloso. Estos pueden estar llenos de queratina, una proteína producida por la piel. Es importante no apretarlos, ya que hacerlo puede irritar e inflamar la piel circundante.

Gato con un bulto en la piel

¿Qué Causa los Papilomas Cutáneos en los Gatos?

Si bien no siempre sabemos la causa, los papilomas cutáneos generalmente ocurren en áreas de fricción, como por ejemplo, entre los pliegues de la piel o debajo de las axilas, las articulaciones de las piernas y el abdomen. Los gatos con sobrepeso pueden tener más áreas con fricción, lo que aumenta la probabilidad de que aparezcan marcas. A medida que los gatos envejecen, su piel se vuelve menos flexible y más suelta, lo que genera más fricción.

Tipos de Papilomas Cutáneos y Otras Lesiones Cutáneas

Los papilomas cutáneos son bultos suaves y blandos. Pueden comenzar pequeños y crecer, mientras que otros se mantienen del mismo tamaño. Algunos papilomas se elevan ligeramente o cuelgan de un pedúnculo o tallo.

¿Se trata de un Papiloma Cutáneo o de Algo Más?

Veamos otras cosas que pueden causar bultos en tu gato:

  • Pezones: Es posible que notes un bulto en el estómago de tu gato que parece un papiloma cutáneo. Si hay entre 3 y 4 marcas cutáneas iguales en el abdomen de tu gato, se trata de pezones, no de papilomas. Todos los mamíferos tienen pezones, ¡incluso los gatos machos!
  • Garrapatas: Si parece una marca negra en la piel de tu gato, puede tratarse de una garrapata. Pide a tu veterinario que revise minuciosamente el crecimiento para asegurarse de que no se trate de una garrapata incrustada. Si se trata de una garrapata incrustada, es mejor que la extraiga el veterinario.
  • Verrugas: Si bien son poco frecuentes en los gatos, las verrugas son provocadas por el virus del papiloma y se pueden contagiar mediante la ropa de cama y otros materiales de contacto. Por lo general, son planas y escamosas, y pueden ser contagiosas entre los gatos. En los perros, las verrugas tienen forma de coliflor. En cambio, las de los gatos parecen más bien placas planas, es decir, alteraciones de la piel de tipo manchas. Muchos gatos con verrugas tienen la piel escamosa en las zonas afectadas. En la mayoría de casos, las verrugas en gatos son oscuras y presentan algunos daños en la superficie. Al principio, las verrugas en gatos llegan a medir unos ocho milímetros de diámetro como máximo, sin embargo, no se puede descartar que crezcan con el tiempo.
  • Tumores de Mastocitomas (MTC): Los tumores de mastocitomas, también conocidos como MTC, son tumores cutáneos que pueden crecer o cambiar de forma y que normalmente aparecen en la cabeza o en el cuello del gato. El veterinario realizará pruebas para determinar el diagnóstico. La extirpación quirúrgica es el tratamiento de elección entre la mayoría de los veterinarios. Una biopsia de la masa puede determinar el tipo y el grado del mastocitoma.
  • Absceso: Un absceso es una llaga infectada, dolorosa y llena de pus, normalmente producto de una infección bacteriana provocada por una mordedura o un arañazo. Es probable que tu veterinario limpie y drene la herida y, luego, recete antibióticos o analgésicos.
  • Acné: Esto puede ser común entre los gatos, especialmente en el caso de los gatos que comen en platos de cerámica porosa o de plástico que pueden albergar bacterias. El acné aparecerá en forma de pequeños bultos y puntos negros en el mentón o en el rostro de tu gato. Es posible que tu veterinario recete un lavado o toallitas medicinales para limpiar la zona. Cambiar a platos de acero inoxidable o vidrio, así como hacer una limpieza diaria de los mismos, puede ser de gran ayuda.
  • Picaduras de insectos: Las mordeduras o picaduras de mosquitos, abejas o avispas pueden causar bultos o hinchazón en la piel de tu gato.
Ilustración comparando verrugas de gato y perro

Diagnóstico de Papilomas y Verrugas en Gatos

El diagnóstico de la papilomatosis viral se puede hacer mediante:

  • Inmunohistoquímica a partir de una muestra de biopsia.
  • A través de la identificación de partículas virales compatibles en los queratinocitos mediante microscopia electrónica.
  • Con PCR.

Como los inexpertos no pueden distinguir una verruga de un tumor maligno, es aconsejable ir al veterinario.

¿Qué Hacer con los Papilomas Cutáneos en Gatos?

Los papilomas cutáneos generalmente no son dañinos y, a menudo, los gatos ni siquiera saben que los tienen. Lo primero que debes hacer es que tu veterinario identifique el crecimiento de la piel. Una vez que el veterinario identifica el bulto o la protuberancia como un papiloma cutáneo, no tienes que hacer nada, salvo tener cuidado alrededor del papiloma cuando asees a tu gato.

Si los papilomas cutáneos interfieren en la calidad de vida de tu gato, es recomendable que las trate tu veterinario. Por ejemplo, si se encuentra alrededor de la boca y hace difícil que tu gato coma, o alrededor de los ojos e interfiere con su visión o está en un lugar donde podría engancharse con algo, es probable que lo mejor sea que tu veterinario lo extraiga.

Veterinario examinando un gato

¿Cuáles son los Tratamientos para los Papilomas Cutáneos?

Por lo general, los papilomas cutáneos no requieren tratamiento. No intentes quitarlos tú mismo ni utilices en tu gato productos desarrollados para los papilomas cutáneos humanos. En lugar de eso, concurre al veterinario para que se encargue de eliminar cualquier papiloma cutáneo del gato.

Si tu veterinario determina que es necesario extirpar el papiloma cutáneo, puede hacerlo a través de diversos métodos. Esto puede incluir la aplicación de un anestésico local si tu gato está despierto o ligeramente sedado. Tu veterinario determinará la mejor forma de extraerlo.

En gatos inmunocompetentes las formas más leves de enfermedad pueden remitir de modo espontánea, pero esto puede tardar varios meses. Se ha descrito el tratamiento con interferón alfa en algunos gatos con verrugas. La escisión quirúrgica suele ser curativa en gatos con placas virales y carcinoma Bowenoide (CB), pero no evita la aparición futura de lesiones en otras localizaciones. En casos donde la cirugía no es una opción puede usarse tratamiento tópico con imiquimod. La escasa evidencia disponible en gatos muestra que es un tratamiento eficaz, pero se ha reportado eritema local y toxicidad sistémica en algún caso.

¿Puedes Prevenir la Aparición de Papilomas Cutáneos en tu Gato?

Los papilomas cutáneos, los quistes y otros crecimientos benignos son difíciles de prevenir. Mantener la piel y el pelaje de tu gato en buenas condiciones comienza con una buena nutrición que incluye las proteínas, los ácidos grasos, los minerales y las vitaminas que tu gato necesita para sentirse lo mejor posible.

La prevención pasaría por intentar minimizar los tratamientos con fármacos inmunosupresores y el control de posibles comorbilidades que puedan vincularse al desarrollo de enfermedad clínica. En personas la prevención puede hacerse con vacunas, pero esto no parece factible en el gato.

Calicivirus Felino: Una Enfermedad Respiratoria Relacionada

El calicivirus felino (FCV) es un virus de ARN perteneciente a la familia Caliciviridae, una de las principales causas de enfermedades felinas respiratorias. Este virus, concretamente, provoca un tipo de gripe felina que puede ser muy contagiosa y peligrosa en caso de que el felino no tenga un sistema inmunitario fuerte, como puede ocurrir, por ejemplo, en casos de leucemia felina.

El calicivirus se propaga principalmente a través del contacto directo con la saliva, secreciones oculares y nasales de gatos infectados.

Síntomas del Calicivirus Felino

Reconocer los síntomas del calicivirus felino es el primer paso para solicitar asistencia veterinaria y diagnosticar la enfermedad a tiempo. En general, los síntomas de este virus suelen aparecer entre el segundo y el décimo día tras el contagio:

  • Conjuntivitis, irritación y lagrimeo.
  • Secreciones nasales y estornudos frecuentes.
  • Fiebre y malestar general.
  • Úlceras en la boca: Aparición de pequeñas heridas o llagas dolorosas en la lengua, el paladar, la nariz o incluso en los labios. Generalmente se presentan como pequeñas llagas redondeadas, enrojecidas, a veces con una capa blanquecina o amarillenta.
Gato con úlceras en la boca

Transmisión del Calicivirus Felino

El calicivirus felino es un virus muy contagioso ya que cualquier secreción generada por el animal puede contener grandes cantidades de vesivirus.

  • Contacto directo: El contacto con cualquiera de los fluidos de un gato enfermo puede provocar el contagio de un animal sano.
  • Contacto con un felino portador: Algunos gatos pueden portar el calicivirus sin mostrar síntomas, pero aun así pueden contagiar a otros animales.

A pesar de su alto nivel de contagio entre felinos, es necesario aclarar que el calicivirus no se transmite a los humanos ni a otras especies como los perros. El calicivirus es un virus estrictamente específico de los felinos. Aunque tu gathijo esté diagnosticado con calicivirus, puedes seguir acariciándolo y cuidándolo sin miedo a enfermarte tú mismo.

Tratamiento del Calicivirus Felino

A pesar de que es una enfermedad bastante común en gatos, desgraciadamente, hoy en día no existe un tratamiento capaz de eliminar el calicivirus felino de un animal. Por lo tanto, actualmente el tratamiento para curar a un gato contagiado con este virus se basa en la aplicación de remedios que ayuden al animal a combatir los síntomas y evitar su agravamiento.

Si le falta el apetito, ofrécele alimentos blandos y templados, muy olorosos y apetecibles. La fluidoterapia es importante. Es necesario mantener una buena higiene del animal, limpiando las lágrimas y secreciones generadas por la enfermedad. De esta forma se podrá evitar futuras complicaciones por acumulación de bacterias.

Recuerda que, si tienes más gatos en casa, debes aislar al gato enfermo para evitar el contagio del FCV. Asimismo, los cachorritos de un gato que sea portador de la enfermedad también pueden llegar a desarrollarla.

Prevención del Calicivirus Felino

Sin ninguna duda, la vacuna para gatos es la mejor protección frente al calicivirus felino. La mejor forma de prevención es la vacunación. La vacuna contra el calicivirus felino forma parte del esquema básico de inmunización y, aunque no evita por completo la infección, reduce significativamente la gravedad de la enfermedad.

Además de la vacunación, la higiene y desinfección son cruciales. El virus puede sobrevivir en el ambiente durante varios días, por lo que es crucial mantener una correcta limpieza de los espacios donde habita el gato. Lava la ropa y los objetos con agua caliente y detergente (ropa de cama, mantas, toallas, juguetes...). Lava bien tus manos tras tocar al gato enfermo o algún objeto con el que haya estado en contacto.

LEUCEMIA FELINA/ Signos, síntomas, TRANSMISIÓN Y prevención.

La clave para afrontar el calicivirus felino reside en reconocer los síntomas, buscar tratamiento temprano, vacunar a tu gato y mantener una estricta higiene ambiental.

Los bultos y marcas inusuales en la piel de tu gato suelen asustar, por lo que acudir al veterinario para que haga un diagnóstico puede ayudar a aliviar parte de tu ansiedad.

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