La Coliflor: Un Tesoro Nutricional y Culinario

La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis) es una verdura de la misma familia que el brócoli, el romanesco, el repollo o la col y, como todos sus hermanos, se trata de un alimento muy saludable con una gran cantidad de nutrientes beneficiosos. Pertenece a la familia de las Crucíferas, que engloba a más de 300 géneros y unas 3.000 especies propias de regiones templadas o frías del hemisferio norte. El término Brassica, género al que pertenecen, es el nombre latino de las coles.

Dentro de dicha familia se encuentran otras muchas variedades: brócoli, col blanca o repollo, col lombarda, coliflor, nabo, rábano, entre otras. La coliflor es una inflorescencia de forma redondeada, carnosa y de gran tamaño.

Esquema de las partes de la planta de coliflor

Origen e Historia

La coliflor proviene probablemente de la col silvestre griega (Brassica cretica). Fue introducida en el Cercano Oriente, donde aparentemente fue seleccionada. Es citado por Ibn al'Awwam en el siglo XII+. Llamada col de Siria, col de Chipre, luego col de Candia (isla de Creta) y col de Malta, esta sucesión de nombres muestra su paso de Oriente a Occidente hasta llegar a Italia, donde llegó en el siglo XVI. Se diversificará enormemente a través del contacto con otras coles que se cultivan ahí desde hace mucho tiempo.

En la Antigüedad no era consumida como alimento, sino que se utilizaba para tratar algunas enfermedades como el dolor de cabeza o la diarrea. Los romanos fueron los primeros en cultivar la coliflor. Desde Italia se extendió al Mediterráneo, gracias a las relaciones comerciales que tuvieron lugar en aquella época. Fue en el siglo XVI cuando su cultivo llegó a Francia e Inglaterra. En el XVII la coliflor ya se cultivaba en la mayor parte de Europa y no fue hasta el siglo XVIII cuando llegó a España.

Características de la Coliflor

La coliflor está formada por una parte redonda denominada masa, de tonos blanquecinos uniformes, recubierta de hojas verdes de mayor o menor intensidad al exterior, impidiendo que llegue el sol a la masa y caracterizándola con este color debido a la falta de clorofila. Su tamaño puede alcanzar los 30 cm de diámetro y puede llegar a pesar más de 2 kg. La parte empleada para su consumo es la inflorescencia inmadura, que forma una pella, rodeada de gruesas hojas verdes. Corresponde al meristemo floral hipertrofiado y carnoso.

Existen aproximadamente 3.000 variedades de una verdura que puede ser protagonista o actor secundario en cualquier plato. El color de la carne puede ser blanco amarillento, verde o violeta según la variedad cultivada. Su sabor es suave, en ocasiones con un toque dulzón.

Variedades de coliflor por color: blanca, verde y morada

Variedades de Coliflor

Existen numerosas variedades de coliflor que pueden clasificarse en función de diferentes criterios. Si se atiende a su color, se distingue entre coliflores blancas, verdes y moradas:

  • Coliflor blanca: Es la variedad más común. Su color blanco se debe a que los agricultores unen por encima de la mata las hojas verdes que la rodean. Impiden así la entrada del sol e inhiben el desarrollo de la clorofila, pigmento que les confiere su color verde.
  • Coliflor verde: Se permite su exposición al sol y por tanto tiene lugar el desarrollo de la clorofila. Esta variedad es más aromática que la anterior y contiene más vitamina C. Dentro de este grupo se incluye una variedad conocida como "Romanesco", que tiene forma de torrecilla o minarete.
  • Coliflor morada: Variedad caracterizada por la presencia de antocianinas, unos pigmentos con acción antioxidante, responsables de su color violáceo. Sin embargo, su peculiar color desaparece con la cocción y da lugar a un tono amarillo verdoso.
  • Coliflor naranja: Contiene betacaroteno como pigmento.

También se pueden clasificar según los requerimientos térmicos para la formación de la pella:

  • Coliflores tropicales: Son capaces de producir pellas de calidad aceptable a temperaturas superiores a los 20º C. Dentro de este grupo, se encuentran la White Baron y la White Corona.
  • Coliflores vernalizantes: Requieren temperaturas más bajas para producir pellas de buena calidad. Son típicas de países del norte de Europa. Dentro de este grupo se encuentra la variedad Walcheren Winter y sus derivados, así como la Gigante de Nápoles.
  • Coliflores no vernalizantes: Capaces de producir pellas de calidad a temperaturas de entre 14 y 20º C. Son propias de regiones templadas. Se conocen en Europa con el nombre de coliflores tardías. Dentro de este grupo se encuentran la coliflor Erfurt, la tipo Snowball, Suprimax y la variedad Matra.

Además, se clasifican en función de su época de maduración:

  • De verano: Son coliflores compactas. Presentan la ventaja de que no todas maduran a la vez, por lo que se pueden encontrar en el mercado desde principio hasta finales de verano.
  • De otoño: Pueden ser coliflores grandes y vigorosas o más pequeñas y compactas.
  • De invierno: A pesar del nombre que reciben, son variedades que maduran en primavera.

Existe un tipo de coliflor llamada "minicoliflor" que se destina sobre todo a la alta gastronomía debido a su elevado precio.

Cultivo y Cosecha

La coliflor es una planta anual que se reproduce por semillas y que encuentra su mejor momento entre los meses de septiembre y enero en el hemisferio norte, aunque se puede disponer de ella durante todo el año. China es el principal productor de coliflor, si bien esta verdura se cultiva en todo el mundo. Las condiciones climáticas son un factor limitante para la producción de coliflor.

Las coliflores transplantables pueden producirse en contenedores como pisos, semilleros o campos. El trasplante al campo suele comenzar a finales de la primavera y puede prolongarse hasta mediados del verano. La distancia entre hileras es de unos 38-46 cm (15-18 pulgadas). Cuando la coliflor está madura, las cabezas son de color blanco claro, compactas y de 15-20 cm (6-8 pulgadas) de diámetro, y deben enfriarse poco después de la cosecha. Para una conservación óptima, puede ser necesaria la refrigeración por aire forzado para eliminar el calor del campo durante las épocas calurosas.

El riesgo de que la coliflor florezca en épocas de calor a lo largo del invierno es alto, por lo que a veces interesa cosecharlas un poco antes de tiempo. Para conservar el color blanco de la coliflor, es importante taparla para evitar que el sol y la luna incidan sobre ella. Esto se consigue tronchando algunas de las hojas más grandes y cubriendo la coliflor para que quede completamente tapada. Taparlas no solo contribuye a que la coliflor permanezca blanca, sino que se consigue prolongar su duración en el huerto, lo que favorece su crecimiento sin que florezca definitivamente.

Como Plantar Coliflor En El Huerto || Cultivo Coliflor || La Huertina De Toni

Propiedades Nutricionales

La coliflor es una hortaliza con un valor energético bajo, que supone aproximadamente 25 kcal/100g. Como es habitual en las hortalizas, el componente mayoritario de la coliflor es el agua, que puede llegar al 92%. Su contenido en hidratos de carbono es escaso (3,1%), siendo destacable su contenido en fibra (2,1%). Además aporta muy pocas calorías, siendo un buen aliado para mantener el peso.

Vitaminas

En cuanto al aporte de vitaminas, destaca el elevado contenido de vitamina C sobre el resto de componentes vitamínicos. Pero además, en esta hortaliza tienen gran importancia los folatos. También contiene otras vitaminas del grupo B, como la B1, B2, B3 y B6, pero en menores cantidades.

  • Vitamina C: Tiene acción antioxidante, interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la absorción del hierro de los alimentos y mejorar las defensas frente a las infecciones.
  • Folatos (Vitamina B9): Participan en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. Estas particularidades la convierten en un buen alimento para incluirlo en la dieta de mujeres embarazadas, ya que favorece el crecimiento y desarrollo del feto.
  • Vitamina B1 (Tiamina): Actúa en el metabolismo de los hidratos de carbono. Su deficiencia se puede relacionar con alteraciones neurológicas o psíquicas (cansancio, pérdida de concentración, irritabilidad o depresión).
  • Vitamina B2 (Riboflavina): Se relaciona con la producción de anticuerpos y de glóbulos rojos y ayuda en la producción de energía y en el mantenimiento del tejido epitelial de las mucosas.
  • Vitamina B3 (Niacina): Colabora en el funcionamiento de los sistemas digestivo y nervioso, el buen estado de la piel y en la conversión de los alimentos en energía.
  • Vitamina B6: Participa en el metabolismo celular y en el funcionamiento del sistema inmunológico.

Minerales

De su contenido mineral destacaremos el potasio por ser el que se encuentra en mayor proporción. Pero además podemos citar otros minerales que se encuentran en cantidades muy importantes, casi tanto como el potasio, y que son vitales para el correcto funcionamiento del organismo: hierro, magnesio, calcio, cinc y fósforo.

  • Potasio: Es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Además, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
  • Magnesio: Juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. Además, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
  • Fósforo: Al igual que el magnesio, juega un papel importante en la formación de huesos y dientes.
  • Hierro y Calcio: La coliflor los contiene en cantidades discretas, aunque su aprovechamiento es menor que el que procede de lácteos u otros alimentos de origen animal.

Beneficios para la Salud

La coliflor es un alimento muy saludable con una gran cantidad de nutrientes beneficiosos. Además, varios estudios han demostrado que ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer. Como otras verduras del mismo género Brassica, el consumo de coliflor se aconseja por su alto contenido en elementos fitoquímicos (glucosinolatos, isotiocianatos e indoles). Estos contribuyen a la prevención de algunas enfermedades degenerativas y a estimular el sistema inmunológico por su carácter antioxidante.

La coliflor facilita la digestión gracias a su alto contenido en fibra y agua, lo que evita el estreñimiento y ayuda al correcto funcionamiento de nuestro organismo. Consumir regularmente coliflor también ayudará a nuestra memoria, ya que la coliflor es una fuente de colina, un nutriente que estimula el movimiento muscular.

Infografía sobre los beneficios de la coliflor para la salud

Cómo Elegir y Conservar

A la hora de adquirir una coliflor, se aconseja elegir los ejemplares que presenten una masa limpia, firme y compacta, con hojas verdes y tiernas. Si tiene manchas marronáceas, inflorescencias separadas o partes blandas en la masa, significa que está vieja. También conviene descartar aquellos ejemplares que presenten motas, debido a que muchas veces aparecen como consecuencia de la existencia de hongos o insectos en la coliflor. Sin embargo, la existencia de hojas pequeñas que sobresalgan de la masa y una masa granulosa no implican una mala calidad siempre que esta sea compacta.

Una vez en casa, la coliflor ha de conservarse en el frigorífico, envuelta en una bolsa de plástico perforada. De este modo puede conservar sus cualidades tanto nutricionales como organolépticas durante una semana. Se aconseja no lavarla hasta el momento en el que vaya a ser consumida. La coliflor también puede conservarse congelada. Para ello se seleccionan aquellos cogollos que sean más firmes y blancos y se escaldan durante unos minutos en agua hirviendo. De este modo se puede mantener durante un periodo de cerca de ocho meses.

Las coliflores recién compradas, con su cabeza entera, durarán hasta dos semanas si se mantienen envueltas sin apretarlas en un recipiente de vidrio en el frigorífico. Cortada en floretes y guardada sellada en una bolsa de almacenamiento en el frigorífico, durará hasta una semana.

La Coliflor en la Cocina

La coliflor se ha convertido en un ingrediente cada vez más popular en la gastronomía contemporánea, valorada por su versatilidad, beneficios nutricionales y su capacidad para imitar otros ingredientes en platos a base de plantas y bajos en carbohidratos. Puede prepararse al vapor, asada, frita, estofada, hervida o gratinada. Puede servirse como acompañamiento de otros platos, como legumbres o arroz, o como ingrediente básico en una saludable menestra de verduras.

En su forma cruda, la coliflor se utiliza a menudo en ensaladas o como un toque crujiente en bandejas de vegetales, ofreciendo un sabor suave y ligeramente picante. También puede ser finamente rallada o procesada para hacer "arroz" o "cuscús", sirviendo como una alternativa baja en carbohidratos a los granos como el arroz o el bulgur, lo que la convierte en una opción popular en dietas sin gluten, keto y paleo.

Plato de coliflor asada con especias

Una de las transformaciones más emocionantes de la coliflor en los últimos años ha sido su capacidad para replicar la textura y el sabor de la carne o el queso. Los "bifes" de coliflor, por ejemplo, se han convertido en un plato de moda para vegetarianos y veganos, donde rebanadas gruesas de coliflor se asan o se hacen al grill con hierbas y especias para crear un plato sustancioso y satisfactorio. Además, la coliflor ha ganado protagonismo en la creación de bases de pizza a base de plantas. Cuando se combina con queso, huevos y condimentos, la coliflor puede formar una consistencia parecida a la masa, proporcionando una alternativa sin gluten y con menos carbohidratos a la masa tradicional de pizza.

El perfil de sabor de la coliflor se adapta bien a una amplia gama de cocinas globales. En la cocina india, a menudo se presenta en platos como el Aloo gobi, un curry especiado hecho con papas y coliflor.

Recetas Destacadas con Coliflor

Aquí te presentamos algunas ideas para preparar la coliflor de formas deliciosas y creativas:

  1. Coliflor a la vizcaína: Cocina la coliflor en agua hirviendo hasta que esté tierna pero aún firme. Luego, sírvela con una salsa vizcaína a base de pimientos, tomate, y aceite de oliva.
  2. Ensalada de coliflor al estilo Mediterráneo: Hierve la coliflor brevemente y luego mézclala con aceitunas Kalamata, tomates secos al sol, albahaca fresca y queso feta.
  3. Coliflor asada con hierbas y limón: Corta la coliflor en floretes y mézclala con aceite de oliva, hierbas frescas (tomillo, romero), ajo y ralladura de limón. Asa en el horno hasta que esté dorada.
  4. Budín de coliflor con queso: Prepara una mezcla de coliflor asada, queso cheddar y mozzarella, y una salsa bechamel. Hornea hasta que el queso se derrita y se dore.
  5. Coliflor frita estilo tempura: Prepara una masa estilo tempura, sumerge los floretes de coliflor y fríelos hasta que estén crujientes y dorados.
  6. Milanesa de coliflor: Sumerge los floretes de coliflor en huevo batido y luego en migajas de pan sazonadas. Fríelos hasta que estén dorados y crujientes.
  7. Coliflor al vapor con salsa de mostaza y miel: Cocina la coliflor al vapor hasta que esté tierna. Luego, baña con una salsa de mostaza y miel.
  8. Puré de coliflor con parmesano: Sustituye el puré de papas por esta opción baja en carbohidratos. Cocina la coliflor al vapor y luego mézclala con queso parmesano, mantequilla y ajo.
  9. Sopa de coliflor y puerro: Esta sopa cremosa es perfecta como entrante. Cocina coliflor y puerro con caldo de verduras, luego mézclalos hasta obtener una consistencia suave.
  10. Coliflor al ajillo: Saltea la coliflor en aceite de oliva con ajo picado y pimientos rojos.

Cada parte de la coliflor, desde los tallos hasta las hojas, es comestible. Los floretes son la parte que se suele cocinar al vapor o asar, pero también se pueden comer crudos o en escabeche. No tires las hojas ni los tallos; las hojas externas se pueden cortar y agregar a un salteado o sopa, y el corazón es tan comestible y sabroso como los floretes, y se puede picar y cocinar junto con ellos.

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