Siempre que pensaba en el codillo, me venía a la cabeza cocinarlo cocido o guisado como las manitas de cerdo, y acompañado de chucrut, al estilo de la cocina alemana. Sin embargo, desde que empecé a cocinarlo al horno, casi siempre lo hago así porque el resultado es una carne asada, melosa y llena de sabor. El codillo es una carne de gran sabor y jugosidad, ya que está pegada al hueso y bien cocinado queda exquisito.
El codillo es la parte de la unión de dos huesos de las patas, como el mismo nombre indica, el codo del cerdo. Esta parte del cerdo tiene bastante grasa a la vista, lo que es bueno porque así podemos retirarla a la hora de comerlo.

Preparación del Codillo: Dos Técnicas para un Resultado Perfecto
En esta receta se mezclan dos técnicas: primero se cuece en olla a presión para que la carne quede tierna y después se termina de preparar en el horno para conseguir ese punto doradito en el exterior que la hace tan apetecible.
Cocer el Codillo
Para la cocción, pela una cebolla y córtala en tiras gruesas. Pela también una zanahoria y córtala en rodajas anchas. Con estos ingredientes vamos a cocer los codillos para que queden tiernos.
Para esta receta, se recomienda utilizar una olla rápida. Échale un poquito de aceite y ponla a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, coloca los codillos dentro y ve marcándolos de forma que queden sellados por todas partes. Es importante que queden bien sellados para que conserven sus jugos.

Saca los codillos e introduce las verduras en la olla con un poquito de sal y saltéalas 5 minutos o hasta que empiecen a dorarse ligeramente. Añade a la olla los codillos, las hierbas aromáticas (romero, tomillo y laurel), los clavos de olor y un poco de pimienta y sal.
Añade agua hasta que los codillos queden justo cubiertos, y cierra la olla. Una vez cerrada y con la válvula levantada o indicando los dos anillos de presión, dale unos 30 minutos (dependerá de la marca y tipo de la olla, pero si no es de las antiguas y lleva las dos señales, será este tiempo), y ve reduciendo el fuego conforme veas que la presión se mantiene. Cuando haya transcurrido el tiempo, aparta del fuego y deja que la presión se escape sola poco a poco. Así queda el codillo cocido.
Codillo de cerdo estilo Alemán | Receta de Oktoberfest 🐽 🔥‼️ Schweinshaxe • Rodilla de cerdo
Asar el Codillo y las Patatas
Mientras tanto, precalentamos el horno a 190º. Pelamos la otra cebolla y córtala en rodajas finitas. Pelamos las patatas y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Aplastamos un poco cada ajo con piel y todo.
Pintamos una bandeja de horno con aceite de oliva, echamos un poco de sal y colocamos encima las rodajas de cebolla. Encima de la cebolla ponemos las patatas en rodajas y los ajos. Echamos un chorrito de aceite de oliva por encima y espolvoreamos sal, pimienta negra recién molida y orégano. Así queda la cama de patatas y cebolla.

Mezclamos el brandy y el vino blanco y los vertemos entre las patatas, con cuidado de no arrastrar todas las especias que hemos puesto por encima. Colocamos los codillos encima de las patatas e introducimos la bandeja en el horno a altura media. Horneamos durante 30 minutos.
Cuando las patatas lleven 15 minutos haciéndose, colocamos las piezas de codillo de cerdo en la misma bandeja, sobre la cama de patatas y añadimos el caldo de carne. Las patatas se irán asando con el calor del horno y a la vez irán absorbiendo el caldo, mezclándose el proceso de cocción y asado, con lo que el resultado será de una melosidad espectacular. Por su parte, el codillo irá menguando y soltando parte de su sabor a la salsa, que poco a poco irá condensándose y espesando. Conviene ir regando con la salsa de cuando en cuando, tanto la carne como las patatas para evitar que se resequen en exceso.
Mientras tanto, colamos el caldo en el que se ha cocido el codillo (las verduras no las necesitamos ya para esta receta, puedes utilizarlas para hacer un puré o crema). Reservamos 200 ml de caldo para echarle después al asado, y el resto del caldo lo reducimos para preparar una salsa. Para ello, simplemente ponemos la olla de nuevo con el caldo a fuego medio y dejamos que se vaya evaporando el líquido hasta que vaya quedándose ligeramente espesa. Pruébala al final por si tienes que rectificarla de sal.
Cuando hayan pasado los 30 minutos, sacamos la bandeja del horno, damos la vuelta a los codillos y los regamos con el caldo que habíamos reservado. Introducimos de nuevo en el horno y seguimos horneándolo durante unos 20-25 minutos más o hasta que veas que tanto el codillo como las patatas están dorados. Aproximadamente habrá estado en el horno durante 45 a 60 minutos, pero depende de cada horno.
Cuando la carne esté bien dorada y el hueso se vea desprendido de la carne, nuestro plato estará listo para llevar a la mesa. Las patatas, estarán hechas a fuego lento y habrán recogido todos los sabores. La combinación de carne y patatas es una auténtica delicia. Lo mejor de esta receta de codillo asado con patatas al romero, además de su sencillez y excelente sabor, es que no manchamos nada más que la bandeja del horno.
Consejos para un Codillo Tierno y Jugoso
- Marinado previo: Deja marinar el codillo durante al menos 12 horas en la nevera.
- Cocción lenta: Cocinar a baja temperatura es clave. Si tienes tiempo, considera cocinar el codillo a 150°C (300°F) durante un periodo más prolongado.
- Uso de líquido: Asegúrate de que haya suficiente líquido en la bandeja durante la cocción.
- Cubrir con papel aluminio: Al principio de la cocción, cubre el codillo con papel aluminio para retener el vapor y mantenerlo húmedo.
- Reposo después de cocinar: Una vez que saques el codillo del horno, déjalo reposar durante al menos 15 minutos antes de cortarlo.
- Temperatura interna: Usa un termómetro de cocina para asegurarte de que el codillo alcance una temperatura interna de al menos 70°C (160°F).
- Corte adecuado: Al servir, corta contra las fibras de la carne.

Sugerencias de acompañamiento
Esta receta de codillo al horno es un plato robusto y lleno de sabor que merece ser acompañado por las bebidas adecuadas.
- Vino tinto: Un vino tinto es una opción clásica. Opta por un vino con cuerpo, como un Cabernet Sauvignon o un Tempranillo. Estos vinos, con sus taninos firmes y notas frutales, complementan perfectamente la riqueza del cerdo.
- Cervezas: Las cervezas también son excelentes compañeras del codillo al horno. Una tipo ale oscura, como una Stout o una Porter, puede resaltar los sabores ahumados y caramelizados del plato.
- Cócteles: Para los amantes de los cócteles, un clásico como un mojito puede ser una excelente elección. La combinación de ron, lima y menta ofrece un contraste fresco y vibrante con el sabor intenso.
- Bebidas sin alcohol: Si buscas opciones sin alcohol, considera preparar una limonada casera con hierbas frescas, como menta o albahaca. La acidez y frescura de esta bebida limpiarán el paladar entre bocado y bocado.
Variaciones para el Codillo al Horno
El codillo al horno es un plato versátil que se presta a diversas variaciones, permitiéndote experimentar con sabores y técnicas.
- Codillo de cerdo a la cerveza: Sustituye el caldo de carne por cerveza oscura para un sabor más profundo y caramelizado.
- Adobo especiado: Añade especias como comino, tomillo o incluso una pizca de canela en la mezcla de ajo y sal.
- Vegetales asados: Incorpora otros vegetales como zanahorias, pimientos o calabacines a la bandeja del horno.
- Cocción en airfryer: Si prefieres una opción más rápida, puedes cocinar el codillo en airfryer.
- Estilo mediterráneo: Añade aceitunas, alcaparras y limón a la preparación para darle un giro mediterráneo.