La preparación de una masa de pizza de larga fermentación es un arte que recompensa la paciencia con un resultado final excepcional: una base ligera, bien alveolada y fácilmente digerible, digna de las mejores pizzerías.
Esta receta, probada durante años, se basa en un proceso de fermentación lento, que permite desarrollar sabores más complejos y una textura inigualable.
¿Por qué optar por la larga fermentación?
Los tiempos de fermentación largos, que implican al menos 12 horas (e incluso más si se prepara la noche anterior para el día siguiente), son fundamentales para obtener un resultado final ligero, bien alveolado y fácilmente digerible.
Si necesitas acelerar el proceso, puedes duplicar la dosis de levadura, pero ten en cuenta que el sabor y la textura no serán los mismos.

Ingredientes Clave para una Masa Perfecta
La base de una excelente masa de pizza reside en la calidad y proporción de sus ingredientes:
- Harina: La receta prevé 1 kg de harina. La harina de tipo 0 es una excelente opción, pero puedes combinarla con harinas de tipo 1 o 2 para obtener una textura más rústica. La elección de la harina influirá en la cantidad de agua necesaria debido a su diferente grado de absorción.
- Agua: Tradicionalmente, se utiliza un 60% de agua respecto al peso de la harina (600 ml por cada kg de harina para harinas tipo 0 o 00). Si utilizas harinas menos refinadas, la cantidad de agua puede aumentar hasta un 70%. Es importante añadir el agua gradualmente para obtener una masa bien formada, lisa y homogénea. En verano, se recomienda el uso de agua fría para evitar que la masa se caliente en exceso.
- Levadura: Para una fermentación larga (toda la noche), 2 gramos de levadura por cada kg de harina son suficientes. Si dispones de menos tiempo, puedes usar 5 gramos de levadura para una fermentación de 5 a 6 horas. Cuanto menor sea el tiempo de fermentación, mayor será la cantidad de levadura necesaria.
- Sal: Un componente esencial para el sabor y la estructura de la masa.
- Aceite de Oliva Virgen Extra: Aporta sabor y ayuda a la elasticidad de la masa.
- Vinagre Blanco (opcional): Una gota de vinagre puede ayudar a acidificar ligeramente el agua, lo que favorece una mejor fermentación.
Elaboración Paso a Paso
La preparación de la masa, aunque requiere paciencia, es un proceso gratificante:
- Mezcla Inicial: Mezcla el agua (con la gota de vinagre si la usas) y la harina en un bol. Añade la levadura y la mitad del agua, mezclando con una rasqueta. Incorpora el resto del agua y continúa mezclando hasta integrar.
- Amasado: Incorpora la sal y amasa enérgicamente sobre una superficie de trabajo hasta obtener una masa lisa y homogénea. Si la masa se calienta durante el amasado, detente, deja reposar y retoma.
- Incorporación del Aceite: Añade el aceite de oliva virgen extra y amasa hasta que se integre completamente.
- Primer Reposo: Bolea la masa y déjala reposar durante 10 minutos.
- Segundo Amasado y Reposo: Recupera la masa, amasa y pliega durante 5 a 7 minutos. Deja reposar otros 10 minutos.
- División y Fermentación en Frío: Recupera la masa, amasa ligeramente y divídela en porciones (bolas). Engrasa bolsas de plástico con un poco de aceite, guarda las bolas de masa en ellas, ciérralas y refrigera durante un mínimo de 24 horas (puede ser de 2 a 5 días).

Conservación y Uso de la Masa
La masa de pizza de larga fermentación se conserva maravillosamente en el frigorífico:
- Conservación: Puedes guardar la masa en el frigorífico (en la parte baja) durante 5 a 6 días, cerrada en un recipiente hermético.
- Uso: Al día siguiente de la preparación (o cuando la necesites), saca la masa del frigorífico. Si la preparaste la noche anterior, sácala del frigorífico y déjala reposar a temperatura ambiente, preferiblemente en el horno apagado y lejos de corrientes de aire. Divide la masa en porciones y déjalas reposar cubiertas para una segunda fermentación. Estarán listas para estirar, condimentar y hornear.
- Congelación: Si has preparado una cantidad mayor, puedes congelar porciones de masa. Descongélala a temperatura ambiente unas horas antes o en el frigorífico la noche anterior.
Consejos para un Resultado Perfecto
Sigue estos consejos para asegurar el éxito de tu masa de pizza:
- Temperatura de la Masa: Si al amasar la masa se calienta, detente y deja que repose. El calor excesivo puede detener la acción de la levadura. En verano, utiliza agua fría.
- Harinas menos Refinadas: Si usas harinas menos refinadas, ajusta la cantidad de agua, ya que su capacidad de absorción es mayor.
- Paciencia en el Horneado: Hornea a alta temperatura (250º C) con calor arriba y abajo. Una piedra de hornear caliente ayudará a obtener una base crujiente. Si utilizas mozzarella, que tiene mucha agua, puedes añadirla junto con la salsa para que evapore su exceso de líquido. Si usas quesos que funden rápido, como el de tetilla, añádelos unos minutos antes de finalizar el horneado.

Variedad de Pizzas y Aplicaciones
Esta masa de larga fermentación es ideal no solo para la clásica pizza Margherita, sino también para crear excelentes focaccias y otras pizzas gourmet:
- Pizza Blanca Stracchino Tomatitos y Rúcula
- Pizza Blanca con Jamón Serrano y Mozzarella de Búfala
- Pizza Margarita
- Pizza con Jamón
Además, puedes explorar otras masas como la de espelta integral o masas rápidas para adaptarse a tus necesidades de tiempo.
Mejor Pizza Estilo Napolitano en 3 Horas
Recuerda que una buena pizza no es comida rápida, sino un plato que merece ser preparado con cuidado y atención. La planificación y el trabajo en la masa son claves para un resultado magnífico.