El Coche Motor "Ganz" en Santa Fe: Historia de un Ícono Ferroviario

Quienes tengan menos de 40 años probablemente nunca hayan escuchado hablar de este vehículo que fue una figura importante en el paisaje del transporte de nuestra región. Podemos describirlo como un tren que tiene su motor incorporado, y puede constar de uno o más coches de pasajeros. Es decir, no necesita de una locomotora que lo arrastre.

Coche motor Ganz

Orígenes y Características del Coche Motor

Debido a su menor tamaño tiene gran poder de aceleración y frenado, pudiendo recorrer el mismo trayecto que un tren convencional en menor tiempo, con menor consumo de combustible. Además, como requiere menos personal para operarlos, resulta más rentable. Es ideal para servicios que tengan muchas paradas con un horario ajustado, así como para servicios esenciales pero con escasa demanda de pasajeros. Otro detalle de su practicidad es que, según el modelo, algunos tienen cabina de conducción en ambos extremos por lo que, para invertir el sentido de marcha, el conductor simplemente se mueve de la cabina de un extremo a la del otro y emprende el regreso.

En el año 1933, el Ferrocarril Santa Fe estudió implementar servicios de media distancia con estos vehículos, pero todo quedó en estudios. Fue en 1936 que el Central Norte inauguró la era del cochemotor en Santa Fe, en los servicios locales a Laguna Paiva (solo por un tiempo, ya que luego volvieron a ser corridos con trenes convencionales hasta el final de sus días). Hubo varias marcas y modelos de estos vehículos, pero los que corrieron por las vías santafesinas del Belgrano fueron fabricados por la empresa húngara Ganz entre 1936 y 1940, y luego en 1961-62 bajo la marca Ganz-Mávag (más grandes).

Originalmente pintados en plateado con franjas azul marino, a fines de los 60s fueron pintados en rojo, franja azul, amarillo y techo plateado, colores que lucieron hasta el final. Los coche simples poseían un motor de 240 HP de 6 cilindros y una capacidad para 84 asientos. Los triples a su vez contaban con dos unidades motrices, una en cada extremo y un acoplado con capacidad total para 252 pasajeros sentados. La velocidad máxima que desarrollaban los pequeños Ganz alcanzaba a los 120 kilómetros por hora y estaban dotados de un motor marca Ganz Jendrassik tipo 12 JV de 5 marchas. Los coches poseían baño y lavatorio y se identificaban con las letras CMU que significaba Coche Motor de Clase Única y a continuación le sucedía la numeración del convoy.

Cochemotor

Cuando en la década del treinta llegó a Santa Fe el primer coche, se llevó a cabo una ceremonia oficial en la cual participó la colectividad húngara de la ciudad capital de la provincia. En realidad los coches fueron adquiridos para competir con el transporte automotor que por aquellos años iba creciendo y realmente introdujeron una innovación en el sistema, con su propulsión diésel eléctrica. Se importaron para cubrir ramales y vías secundarias y recorrieron la red del Belgrano. Los talleres ferroviarios de San Cristóbal se vieron beneficiados en aquel entonces ya que se les había asignado la reparación de los Ganz.

En 1963 arribaron al país los Ganz Mavac, que vinieron en cierto modo a sustituir a los pequeños Ganz ya que aquellos eran de mayor porte. El motor era de 480 HP de 12 cilindros, los coches tenían capacidad para 64 asientos y el acoplado para 88 pasajeros sentados.

Servicios y Rutas Históricas

Luego de la nacionalización, más líneas contaron con este servicio, algunos de carácter efímero, y otros que podríamos considerar “históricos”.

Servicios Efímeros

  • Un coche del FC Mitre que en los años 50s partía de su estación alrededor de las 4 am rumbo a Rosario, de donde regresaba a media tarde.
  • Servicios del FC Belgrano en distintas épocas a San Javier, Reconquista, Coronda, Rosario y Las Toscas.

Servicios "Históricos"

  • El que iba a Resistencia pasando por Vera: para recorrer 560 km demoraba lo mismo que el tren convencional, solo que el tren efectuaba 5 paradas… ¡y el cochemotor tenía 36 programadas y 14 a solicitud de los pasajeros!
  • Los que iban a San Cristóbal:
    • Uno pasando por Laguna Paiva y San Justo.
    • Otro por Esperanza, Rafaela y Humberto 1º. Este último servicio luego fue extendido hasta Tostado, y tenía la particularidad de ser muy utilizado por empleados públicos, estudiantes y gente que venía a Santa Fe a realizar trámites o atenderse en los hospitales, pues llegaba temprano en la mañana y regresaba a media tarde.
  • El clásico que unía Santa Fe con Córdoba:
    • Tres veces por semana lo hacía pasando por Esperanza, Rafaela y San Francisco.
    • Otros 3 días pasaba por Laguna Paiva, Progreso y Balnearia, estación donde se bajaban quienes iban a descansar a la Laguna Mar Chiquita, a pocos kilómetros de allí.
  • Coche motor a Buenos Aires:
    • En 1962 los flamantes Ganz Mávag corrieron un servicio con solo 2 paradas intermedias, cumpliendo un tiempo total de 7 horas. Un relámpago, teniendo en cuenta que el tren convencional demoraba 11 horas, y el ómnibus poco más de nueve. Además, contaba a bordo con vianda y buffet para bebidas.
    • Entre 1980 y 1987 volvió a correr el coche motor a Buenos Aires, con más paradas pero demorando apenas 1 hora más que antes.
Mapa de rutas del coche motor en Santa Fe

Todos estos servicios fueron eliminados entre 1976 y 1977. El último servicio de coches motores se efectuó entre Santa Fe y Añatuya (Santiago del Estero) entre 1988 y 1992, cuando se suprimieron todos los servicios de pasajeros en nuestra ciudad.

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Impacto y Legado

Promediaba la década del 50 cuando, niño aún, emprendí un viaje a Córdoba en coche motor. El abordaje se concretaba en la Estación “El Cisne”, ubicada a unos diez kilómetros al sur de Sunchales. La denominación de la estación obedecía a que su ubicación se emplazaba en territorio de cabaña “El Cisne”, propiedad en aquel entonces de don Carlos P. El coche motor en cuestión provenía de Santa Fe y entre las estaciones que transponía antes llegar a “El Cisne”, se encontraba “El Bayo” (hoy desaparecida), cercana a Ataliva e “Ingeniero Boassi” correspondiente a Sarmiento. Hacia Córdoba paraba en Estación Casablanca (Colonia Aldao), Eusebia, Cotagaita (Brinkmann), Altos de Chipión, La Para, Obispo Trejo entre otras.

La eliminación de numerosos servicios locales en el interior de nuestro país a fines de los ’70 motivó el traslado de estos coches motor a los depósitos Santa Fe, Boulogne, Tapiales y en menor medida Puente Alsina, para ocuparse de distintos servicios en la zona metropolitana. Hacia 1980, además, varios equipos a los que se les habían retirado los conjuntos motor-transmisión fueron destinados a reforzar el servicio local corriendo como simples coches remolcados por las General Electric U-12C que arribaban a la zona Buenos Aires tras ser intervenidas por Materfer.

Los trenes que continuaban corriendo por sus medios, en tanto, fueron afectados desde mediados de los ’80 a la corrida del servicio nocturno Retiro - Santa Fe (y vuelta) hasta fines de 1987. Para esa misma época la provincia de Tucumán impulsaba la implantación de algunos servicios locales a cargo de una empresa privada («Ferrocarriles del Sur S.A.») que operó por unos pocos meses algunas frecuencias entre la capital provincial y la estación Independencia hasta que desacuerdos y acusaciones de incumplimiento cruzadas entre la operadora y Ferrocarriles Argentinos sellaron su fin. Hacia 1993 otra experiencia fallida tuvo por protagonista a la empresa «Ferrocarril Córdoba Central», que operó durante algún tiempo un sector del ramal A1 (Córdoba - Capilla del Monte) llegando a aplicar una vistosa decoración en el material rodante a cargo, que incluyó algunos equipos de los que aquí tratamos. Desafortunadamente la experiencia no prosperó y el material rodante quedó abandonado a su suerte en distintos sectores del ramal.

El único coche motor en funcionamiento que quedaba en todo el país, se encontraba en Rafaela y en enero del 2014 fue víctima de actos de vandalismo siendo incendiado y destruyéndose todo el interior del coche. Había sido restaurado por la Asociación de Ferromodelistas y aquella actitud dio por tierra con 20 años de trabajo. Lamentablemente hoy ya no circulan, hace mucho tiempo que se decretó su defunción; evocarlos nos provoca un sentimiento de pesadumbre y nostalgia a la vez, ya que fueron importantes en un momento de nuestras vidas. Me lo imagino arribar a la estación “El Cisne” con su estampa plateada, su parabrisas protegido con varillas metálicas y su estridente silbato, que provocaba una inolvidable sinfonía en nuestros oídos y una emoción enorme en nuestros corazones.

Equipo Ganz Mávag dirigiéndose al depósito

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