Coca-Cola, una marca que ha sido sinónimo de los comerciales navideños más emblemáticos y un ícono cultural a nivel mundial, no está exenta de controversias y críticas. A lo largo de los años y desde su creación el 8 de mayo de 1886, la compañía ha enfrentado desafíos relacionados con su fórmula, el impacto ambiental, la salud, la publicidad y el uso de recursos naturales.
La Controversia del Agua y el Impacto Ambiental
Uno de los cuestionamientos más fuertes que giran en torno a Coca-Cola es el uso intensivo del agua. La producción de bebidas embotelladas requiere grandes cantidades de este recurso, no solo como ingrediente principal, sino también para procesos industriales.

En diversas regiones del mundo, especialmente en países en desarrollo, comunidades han denunciado que las plantas embotelladoras han contribuido al agotamiento de acuíferos locales. Un ejemplo reciente se dio por un informe de La Vorágine, donde se manifestó la disparidad en el acceso al agua entre los habitantes de La Calera (Colombia) y Coca-Cola Femsa.
La empresa utiliza enormes cantidades del recurso hídrico para embotellar su agua de marca Manantial, mientras los habitantes de La Calera en momentos de racionamiento se vieron en circunstancias muy difíciles durante el Fenómeno del Niño. Aún así, sí hubo enormes racionamientos en el municipio mientras Coca-Cola Femsa tenía vía libre para continuar extrayendo.
La resolución de los conflictos ambientales siempre deben comprenderse de manera holística y atendiendo a todos los grupos de interés. Por un lado estarán quienes defiendan a la empresa privada como motor de empleo y desarrollo, así como los potenciales productos de primera necesidad que puedan estar supliendo mediante sus actividades que requieran de los servicios de provisión de la naturaleza. Por el otro, quienes defiendan el derecho fundamental de las personas a resolver sus necesidades básicas, en este caso, el agua.
Es importante estructurar métodos para discernir sobre las posibles consecuencias de distribuir los recursos naturales escasos de determinadas maneras. Las prioridades deben ser mantener suficientes recursos para las generaciones venideras y distribuir lo que se extrae de manera equitativa, para que todos podamos acceder a nuestras necesidades básicas.

El impacto ambiental no se limita al uso del agua. La empresa también ha sido señalada por su contribución a la contaminación plástica. Cada año, se venden más de 500 mil millones de botellas de plástico, la mayoría de las cuales se usan solo una vez antes de desecharse. Coca-Cola produce la mayor cantidad de refrescos en botellas de plástico del mundo. Millones de botellas producidas cada año terminan en vertederos, ríos y océanos, agravando la crisis global de residuos.
Desde 2018, la empresa ha hecho grandes planes para evitar que las botellas de plástico de Coca-Cola dañen gravemente el medio ambiente. En la década de 1950 la Coca-Cola solo se ofrecía en botellas de vidrio que luego la empresa recolectaba, limpiaba y volvía a llenar. Pero después las botellas de plástico reemplazaron a las botellas reutilizables, una tendencia que aún prevalece. Ahora, Coca-Cola promete reducir sus desechos plásticos haciendo que los envases sean 100 % reciclables, vendiendo al menos el 50% de todas las bebidas en envases reutilizables y fabricando todas las botellas con un 50% de plástico reciclado.
Sin embargo, los críticos argumentan que este plan, basado únicamente en el reciclaje, no resolverá el problema y que las botellas recargables son una mejor solución, ya que reducen la cantidad de plástico producido, aliviando así los sistemas de recolección de desechos. En vista de las crecientes manchas de basura en el Océano Pacífico, algunas de las cuales alcanzan tres veces el tamaño de Francia, existe una necesidad urgente de actuar.
Microplásticos en alimentos y bebidas
La Polémica Fórmula Original y la "New Coke"
La bebida gaseosa fue inventada en 1886 por un farmacéutico de Atlanta, Estados Unidos, y desde entonces su fórmula se mantiene bajo total resguardo. El “mal” de Coca-Cola no es solo un producto dañino; es un sistema de neocolonialismo alimentario. En 1886, el farmacéutico John Pemberton, veterano de la Guerra Civil y adicto a la morfina, buscaba un tónico que aliviara sus dolores y su adicción.
La historia de The Coca-Cola Company es, sin duda, una de las más emblemáticas del capitalismo global. Los ingredientes de la gaseosa, según mencionan las descripciones publicadas son cristales de azúcar, caramelo, cafeína, ácido fosfórico, agua carbonatada, extracto de nuez de cola, extracto de frutas, mezclas, vainilla y glicerol. Además, se dice que existe un “ingrediente secreto” apodado como “Merchandise 100X”, un alias que se le dio al producto que solo conocen dos personas dentro de la compañía que creó el doctor John Stith Pemberton.
Con el transcurrir del tiempo, el producto tuvo distintas variantes que fueron motivadas por las situaciones que atravesó la compañía en toda su historia. Se cree que como método de control publicitario y para evitar la replicación de su fórmula se gestó el enigmático nombre “Merchandise 100X”, que habría sido levemente modificado en una oportunidad. Las versiones no oficiales apuntaban a que a los químicos que trabajan dentro del laboratorio “se les ordenó tocar levemente la fórmula mágica”. Este ingrediente secreto sería “la clave” de la alteración en la bebida carbonatada de 1985, que despertó una ola de rechazo en Estados Unidos, tras 99 años de permanecer “intacta” y sin cambios en el mercado.

El Desafío Pepsi y el Origen de la New Coke
Para hablar de la “New Coke”, o “la nueva Coca”, hay que retrotraerse a mediados de los 70, cuando Pepsi, una gaseosa de la multinacional estadounidense PepsiCo, lanzó el “Pepsi challenge” [El desafío de Pepsi] que ponía a prueba su producto. A través de una campaña publicitaria que se replicó a nivel mundial, el equipo de marketing decidió “sondear” a los fanáticos de las bebidas y el resultado para Coca-Cola fue desalentador.
Por aquel entonces, Pepsi no solo desafiaba a los clientes de la compañía con raíces en Atlanta, Georgia, a adivinar cuál era su producto, sino que también “regalaba” dos latas de gaseosas en todos los centros comerciales de Estados Unidos como una estrategia de comercialización para atraer al público de la competencia. En medio de su ardua tarea, Coca-Cola comenzó a perder protagonismo en lugares clave que siempre había liderado. La “prueba de sabor a ciegas” que inventó Pepsi en 1975 llevaron a la empresa de Atlanta a pensar en la debacle.
En aquel entonces, la competencia felizmente decidió pasar los resultados de su “estudio” de mercado por televisión. En él se mostraba que la gente “sin saber elegía a Pepsi sobre Coca-Cola”, “por su dulzura”. Esto no solo molestó a la empresa, sino que la llevó a tomar medidas precautorias urgentes para detener lo que entonces creían que podía ser su final. Según cita CNN, la empresa sintió “los pasos de gigante” de Pepsi y convocó urgente a una conferencia de prensa en la ciudad de Nueva York para presentar “una nueva receta de la bebida, lo que confirmó una de las teorías de los fanáticos de la gaseosa, de que la compañía estaba cambiando su producto insignia por primera vez en casi 100 años”.
Lanzamiento y Fracaso de la New Coke
En ese evento, se lanzó “New Coke”, un producto que, según declararon desde la empresa con la intención de minimizar el impacto en la gente, había nacido de “una prueba de sabor propia de Coca-Cola”. “El 23 de abril de 1985 fue un día que vivirá en la infamia del marketing. Ese día, The Coca-Cola Company asumió posiblemente el mayor riesgo en la historia de los bienes de consumo, al anunciar que estaba cambiando la fórmula del refresco más popular del mundo y generando una angustia de los consumidores como ninguna empresa vio jamás”, indicó en su sitio oficial la compañía.

En ese momento se desató el pánico entre los fanáticos del producto, y rápidamente comenzaron a circular las historias de la gente que compró stock de latas y botellas de producto tradicional, en medio de un caos ocasionado en las afueras de la principal embotelladora de la compañía. Según revelaron desde la empresa, antes del lanzamiento de esta nueva versión casi 200.000 consumidores habían probado la nueva fórmula e indicaron que esta “les gustó más que la anterior porque era más dulce”.
Además, hubo cientos de cartas escritas a puño y letra que tenían como destino la planta de Georgia, donde sus fanáticos pedían desesperados retomar su vieja fórmula. Todo esto se vio agravado por el acoso que sufrían los empleados a la salida de su trabajo, de la gente que buscaba respuestas inmediatas. Los bebedores leales de Coca-Cola se horrorizaron y organizaron ruidosas campañas contra la nueva bebida. Hubo protestas en las calles de ciudades estadounidenses.

En un intento de calmar la tormenta de protestas que gestaron los consumidores, la empresa hizo un descargo que indicaba que el producto tradicional había sido “reformulado”. Además, señalaron que The Coca-Cola Company “tenía la intención de revitalizar su marca y la categoría de cola en su mercado más grande”, que es Estados Unidos.
Según manifestaron en el comunicado oficial, finalmente, la compañía decidió escuchar a los desconsolados fanáticos del producto, recuperó la vieja fórmula y finalmente eliminó “New Coke” por completo de los stands. Tres meses después y en medio de la revolución de la gente, más precisamente el 11 de julio del mismo año, la marca anunció el regreso del producto insignia. A través de un lanzamiento oficial se decretó la vuelta de la vieja fórmula con un producto llamado “Coca-Cola Classic”. De esta forma, la compañía intentó volver a ganarse la confianza de la gente que ya pendía de un hilo.
Por aquel entonces, también corrieron las versiones de que el producto que estuvo solo 79 días en el mercado se había creado con la intención de “estimular” las ventas en supermercados, donde la marca había perdido terreno, aunque esto nunca fue confirmado por la compañía. “Nos propusimos cambiar la dinámica de los refrescos de cola en los Estados Unidos, y lo hicimos exactamente, aunque no de la manera que habíamos planeado. Pero el resultado más significativo de New Coke fue que envió una señal increíblemente poderosa… una señal que indicaba que realmente estábamos listos para hacer lo que fuera necesario para generar valor al negocio”, indicó el entonces presidente y director ejecutivo de Coca-Cola, Roberto Goizueta, en 1995, diez años después de lo ocurrido.
La situación desatada en 1985 cambió para siempre la dinámica de la compañía, que desde entonces quedó en la mira de sus fanáticos. Además, con el correr del tiempo aparecieron más gaseosas que imitaban su fórmula, aunque sin mucho éxito. La fórmula del producto estuvo siempre en la mira del público y de sus posibles competidores, deseosos por lograr el mismo resultado que Pemberton hace 136 años.
La Fórmula Original y sus Componentes Históricos
La bebida se vendió por primera vez en una farmacia llamada Jacobs’ Pharmacy, en vasos cuyo valor era de cinco centavos y fue calificada como “excelente” para el consumo. En las primeras publicidades se destacaba que la Coca-Cola era una bebida “deliciosa y refrescante”, pero como surgió desde el comienzo, su creador decidió mantener la fórmula de su invención, como un top secret.
Sin embargo, se dice que las botellas de antes de 1904 contenían una presunta etiqueta que advertía de un ingrediente polémico. Se trataba de “un químico derivado de hojas de coca” y que apuntarían a que cada envase “contenía unos nueve miligramos del químico proveniente de la planta de la cocaína”, según un informe que publicó el diario El Mundo. Y en 1907 salió una pieza en The Atlanta Constitution con la firma del farmacéutico que falleció en 1888 en el que se mencionaba “las propiedades” de la bebida carbonatada junto con un detalle que hoy despierta varias suspicacias por uno de los ingredientes. “Solo hay una cosa que una botella puede contener que te haga olvidar las preocupaciones y la fatiga…”, rezaba el anuncio en el que se promocionaba la gaseosa que se convirtió en un éxito mundial.

Lo cierto es que la fórmula original hoy se mantiene a resguardo en una imponente bóveda dentro de un museo en la planta de Coca-Cola en Atlanta, y son selectas las personas que tienen acceso a ella. El documento que fue redactado a mano por Pemberton está protegido en una cápsula de seguridad, rodeada por miles de luces infrarrojos y monitoreada por cámaras y alarmas las 24 horas del día.
Críticas en el Ámbito de la Salud
En el ámbito de la salud, las críticas se centran en el alto contenido de azúcar de sus productos y su relación con enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares. Diversos estudios han vinculado el consumo excesivo de bebidas azucaradas con estos padecimientos, lo que ha llevado a algunos gobiernos a implementar impuestos y regulaciones.

Contenido de Azúcar en algunas Bebidas de Coca-Cola (por 100 ml)
Aquí se presenta una tabla con el contenido de azúcar de algunas de las bebidas de Coca-Cola, aunque no se tienen datos específicos para todas las variantes mencionadas en el texto original, se proporciona un ejemplo basado en la información general sobre sus productos:
| Producto | Azúcar (gramos por 100 ml) |
|---|---|
| Coca-Cola Original | 10.6 |
| Coca-Cola Zero Sugar | 0.0 |
| Coca-Cola Light | 0.0 |
| Sprite Original | 9.8 |
| Fanta Naranja Original | 9.5 |
Nota: Los valores pueden variar ligeramente según la región y las formulaciones específicas del producto.
La Inteligencia Artificial en la Publicidad Navideña
Coca-Cola, una marca histórica famosa por sus anuncios navideños llenos de magia y emotividad, ha lanzado este año una serie de comerciales generados por inteligencia artificial. El principal problema que ha suscitado esta controversia es la calidad visual de los anuncios. A pesar de que los modelos de IA actuales son capaces de generar imágenes que a primera vista parecen reales, los videos de Coca-Cola presentan claras distorsiones y defectos en los personajes humanos, algo que no pasó desapercibido para los usuarios.

En un claro contraste con la mítica campaña navideña de Coca-Cola, famosa por su simbolismo y su vínculo con la magia y la emoción, el eslogan de este año, "Magia real", ha sido considerado irónico por muchos. El hecho de que la marca utilice este mensaje mientras presenta un anuncio que muchos consideran "falso" y carente de alma, ha generado una enorme discrepancia.
En las redes, multitud de usuarios han expresado su nostalgia por los anuncios tradicionales, que solían capturar el espíritu navideño de una forma más auténtica y emocional. "¿Por qué reemplazar un anuncio tan memorable con una basura de IA?", preguntó uno de los tuiteros. Además, algunos críticos argumentaron que el uso de estas tecnologías reduce el trabajo humano y puede poner en riesgo empleos en la industria publicitaria.
Entre los comentarios más destacados en las redes sociales, muchos usuarios no han dudado en expresar su descontento con el enfoque de Coca-Cola. Algunos señalaron la incongruencia del eslogan "Magia real" justo después de ver un anuncio que, según ellos, estaba lleno de "basura digital". Un tuitero, en tono irónico, comentó: "FUN FACT: Coca-Cola es ‘roja’ porque está hecha con la sangre de artistas desempleados", sugiriendo que la marca había optado por un camino más barato y menos creativo al utilizar IA en lugar de contratar a profesionales humanos.
Otro usuario expresó su frustración diciendo: "Es una locura que esta sea la empresa que literalmente hizo rojo a Santa Claus por lo icónicos que eran sus anuncios, ahora solo están haciendo basura". En una línea similar, varios usuarios expresaron su desdén por el reemplazo de un clásico de la Navidad por un producto generado por IA, como lo indicó uno de ellos: "¿Por qué reemplazar un anuncio tan memorable con una basura de IA?".
Thakar, de Coca-Cola, reconoció que el comercial del año pasado recibió críticas sobre su calidad técnica, pero aseguró que la versión de 2025 era “diez veces mejor”. También indicó que, aunque no se puede complacer a todos, si la mayoría de los consumidores responden positivamente al anuncio, entonces valdría la pena seguir avanzando en esta dirección. La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por las marcas para generar nuevos anuncios, no necesariamente porque los resultados sean superiores a los de sus campañas tradicionales, sino porque la "etiqueta de la IA" tiene un atractivo indiscutible.
Microplásticos en alimentos y bebidas
Críticas en el Contexto Colombiano y Derechos Humanos
En el contexto colombiano, las críticas adquieren un tono particularmente sensible. A lo largo de los años, han surgido denuncias y acusaciones que vinculan a embotelladoras asociadas con la marca en el país con presuntas violaciones de derechos humanos. Sindicatos y organizaciones sociales han denunciado casos de intimidación, violencia y persecución contra trabajadores sindicalizados.
Dentro de estas controversias, también han circulado versiones que relacionan a actores del conflicto armado colombiano con operaciones vinculadas a intereses empresariales. En particular, se ha mencionado en testimonios y relatos el nombre del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien en diferentes escenarios ha hecho declaraciones sobre la relación entre grupos armados y sectores económicos. Estas acusaciones han tenido un impacto significativo en la reputación de la compañía, motivando campañas de boicot y llamados a la responsabilidad corporativa. Al mismo tiempo, la empresa ha rechazado reiteradamente cualquier vínculo con actividades ilegales y ha defendido sus políticas de respeto a los derechos humanos.

Otros Ejemplos de Crisis de Reputación
En el mundo corporativo, las crisis de reputación son inevitables. Las marcas pueden enfrentarse a boicots, protestas en redes sociales y campañas de desprestigio. Sin embargo, lo que realmente golpea a una empresa no es solo la indignación pública, sino la caída en ventas, la pérdida de participación en el mercado y las repercusiones financieras que vienen con ello.
El Caso de Dasani en el Reino Unido
La multinacional Coca Cola se ha visto envuelta en una controversia en el Reino Unido tras revelarse que su marca de agua embotellada, Dasani, es en realidad agua del grifo sometida a un proceso de filtrado y remineralización. Coca Cola lanzó Dasani en el mercado británico presentándola como "agua natural pura", vendida en botellas de plástico azul claro que evocaban una fuente natural. Para defenderse, la compañía afirmó que el agua pasaba por un complejo proceso de purificación, incluyendo ósmosis inversa, antes de ser enriquecida con minerales como calcio, magnesio y bicarbonato de soda para mejorar su sabor. A pesar de estas explicaciones, la prensa británica no tardó en criticar duramente a la empresa. La organización UK Water, que agrupa a las compañías de distribución de agua en el Reino Unido, se mostró indignada con la insinuación de que el agua del grifo no es completamente potable.
Mientras que en Reino Unido Coca Cola apostó por agua filtrada y tratada, en España la estrategia ha sido diferente. Desde el verano de 2002, la compañía comercializa agua mineral natural bajo la marca Bonaqua. La firma ha expandido su red de manantiales, comenzando en 2002 con Santolín en Burgos, y añadiendo en 2003 Fuencisla (Valencia) y Fuen Mayor (Teruel), con planes de apertura de otro manantial en Lugo. La diferencia de estrategias de Coca Cola en estos dos mercados ilustra la diversidad de preferencias y regulaciones en torno al consumo de agua embotellada a nivel mundial.
Boicots y Comparación con Otras Marcas
La gigante de bebidas enfrenta una reacción adversa por su aparente respaldo a políticas de deportación, lo que ha llevado a una ola de críticas en redes sociales y llamados al boicot. No solo están apareciendo videos y publicaciones de consumidores rechazando la marca, sino que muchos están optando por su eterno rival: Pepsi. Las marcas suelen responder a estas crisis de diferentes maneras: algunas intentan una disculpa pública, otras implementan estrategias de relaciones públicas, y algunas simplemente optan por el silencio, esperando que la indignación se diluya con el tiempo. La pregunta es: ¿qué hará Coca-Cola? ¿Intentará controlar la narrativa con una campaña publicitaria? ¿Reforzará su relación con los consumidores mediante acciones concretas?
Un caso reciente que guarda ciertas similitudes es el de Bud Light. La marca de cerveza decidió apoyar al movimiento LGBTQ+ y lanzó una campaña con un influencer transgénero. La respuesta fue una ola de rechazo inmediato por parte de un sector de sus consumidores tradicionales. Bud Light intentó responder con una estrategia de crisis que incluyó declaraciones ambiguas y cambios en su equipo de marketing. Sin embargo, el daño estaba hecho. Su cuota de mercado disminuyó y la marca aún lucha por recuperar la confianza de sus consumidores.
La mayoría de las empresas pueden resistir el ruido mediático. Las críticas, por más intensas que sean, suelen tener un ciclo de vida corto. Sin embargo, lo que realmente duele a las compañías es el golpe financiero: multas, indemnizaciones, pérdida de clientes y caída en la confianza de los inversores. United Airlines y el maltrato a pasajeros: Después de la agresión a un pasajero en 2017, la aerolínea enfrentó una crisis de relaciones públicas. Su respuesta inicial fue defensiva, lo que agravó el problema. El tiempo dirá cómo Coca-Cola maneja esta crisis. Podría optar por una campaña de reputación para reconectar con los consumidores, realizar acciones que demuestren su compromiso con la diversidad y la inclusión, o simplemente esperar que el boicot pierda fuerza. La gran lección aquí es que las empresas deben anticipar las reacciones del mercado y actuar con rapidez.