La intolerancia a la histamina es una condición cada vez más reconocida que puede provocar síntomas como migrañas, urticaria, problemas digestivos y fatiga. La histamina es una sustancia natural presente en muchos alimentos y producida por nuestro cuerpo, siendo fundamental en procesos como la respuesta inmunológica, la digestión y el sistema nervioso. Esta intolerancia puede deberse a una deficiencia de la enzima DAO (diaminooxidasa) o a un exceso de histamina en la dieta.

El organismo es capaz de metabolizar la histamina gracias a la acción de la diaminoxidasa (DAO), una enzima encargada de degradarla en el intestino delgado. Cuando existe un déficit de esta enzima, la acumulación excesiva de histamina en el organismo puede generar síntomas diversos, por lo que identificarla requiere una combinación de evaluación clínica y pruebas específicas.
El chocolate y la histamina: ¿es posible disfrutarlo?
El chocolate es uno de los primeros alimentos que mantenemos al margen durante la primera fase de la dieta baja en histamina. El término intolerancia a la histamina se utiliza para cosas muy diferentes; mientras que algunas personas tienen dificultades para descomponer la histamina, otras pueden tener una reacción alérgica a sustancias distintas, como al cacao, provocando que el propio organismo libere histamina.
Sin embargo, los estudios demuestran que los productos ecológicos suelen contener mucha menos histamina que los convencionales; el chocolate ecológico sólo contiene una cuarta parte de histamina que el chocolate convencional. Nuestro cacao cuidadosamente seleccionado no contiene prácticamente histamina y es testado regularmente en el laboratorio. Si eres un/a amante del chocolate, ¡no te preocupes, la algarroba es su mejor sustituto! El sabor, el olor y la textura son similares al cacao, pero no es tan amarga y tiene menos grasa.
Brownies de harina de algarroba y cacao
Recomendaciones para una alimentación baja en histamina
Una dieta baja en histamina puede transformar tu calidad de vida si sufres de intolerancia a esta sustancia. Es fundamental recordar que no existe una lista universal válida para todos, pero sí existen pautas generales:
- Los alimentos que se consuman deben de ser preferiblemente frescos y mínimamente procesados.
- La histamina es termoestable, lo que significa que no se destruye con la cocción, el horneado o la fritura.
- Evitar alimentos fermentados, curados, procesados y enlatados, ya que suelen contener niveles elevados.
- La única forma de disminuir la exposición a la histamina es optar por alimentos frescos y consumirlos inmediatamente después de su preparación.
Guía rápida de selección de alimentos
| Tipo de alimento | Recomendación |
|---|---|
| Proteínas animales | Frescas, ecológicas, evitar el pescado enlatado y las vísceras. |
| Cereales | Espelta, mijo, quinoa, arroz, maíz (evitar trigo y centeno). |
| Grasas | Aceite de oliva virgen extra; moderar el aceite de girasol. |

Consejos prácticos para el hogar
La conservación de los alimentos es vital. La fluctuación de la temperatura puede perjudicar la conservación y elevar los niveles de histamina. Por ello, es importante organizar la nevera adecuadamente: la parte más baja es la más fría y el mejor lugar para colocar carnes o pescados. Asimismo, evita cocinar con utensilios de plástico, optando por hierro, inox o cristal, y evita el uso de ollas de cocción lenta, ahumados o marinados.
En cuanto a las legumbres, no deben cocinarse a baja temperatura ya que no se destruyen las lectinas. Es importante dejarlas en remojo un mínimo de 24h hasta 72 horas para reducir la actividad hemaglutinante y después hervirlas a 100 grados durante 10 minutos, desechando siempre el agua de remojo.