Alberto Chicote, una de las caras más conocidas de la televisión española y chef propietario del restaurante Omeraki en Madrid, es un experto en ofrecer los mejores trucos y consejos para cocinar. Seguimos cada paso que da este gran cocinero, que desde 2012 presenta las campanadas para despedir el año.
La croqueta es un plato muy popular en todas partes y no es para menos. Si se hace bien, se consigue un alimento crujiente por fuera y muy cremoso por dentro, aunque para llegar a este punto hay que tener una buena técnica y seguir siempre los pasos de la receta. El 16 de enero es el Día de la croqueta, uno de esos días de celebración que nadie entiende pero que, tratándose de las croquetas, todos podemos comprender. Y para esto, no hay nadie mejor que Alberto Chicote.
El chef de "Pesadilla en la Cocina" se ha recorrido los peores restaurantes de España con su programa de LaSexta y tiene un archienemigo: las masas congeladas y las croquetas no sedosas. No es la primera vez que el prestigioso chef español comparte el paso a paso para hacer "la reina de todas las croquetas". Esta receta la ha compartido en varias ocasiones, pero siempre que sale, impresiona a todos los que se atreven a hacerla.

La receta de Alberto Chicote: Paso a paso para la croqueta ideal
Chicote define claramente cada proceso para que la croqueta quede bien crujiente y con un sabor único. Aquí te presentamos los pasos clave:
- Calidad de los ingredientes: Lo primero que tiene en cuenta Chicote es la calidad de los ingredientes. Aquellas personas que buscan un "jamón malo" porque al final va a ser para hacer croquetas están tomando una decisión que afecta al sabor. Esto es clave esencial.
- Preparación de la leche y la infusión: Lo primero es preparar la leche en un cazo junto con la nata y los huesos de jamón, lo que hará que se potencie el aroma de la croqueta. Conservar huesos de jamón es muy útil para situaciones como esta, aunque hay que tener en cuenta la manera correcta de hacerlo. Deja cocer a fuego lento durante unos 20 minutos para que la mezcla de leche y jamón se infusione con los huesos, que, pasado ese tiempo, se retiran.
- El sofrito: Coloca una cazuela al fuego y echa 100 gramos de mantequilla y 40 gramos de aceite de oliva virgen extra, junto con una cebolla de unos 200 gramos muy picadita para pocharla 10 minutos a fuego suave.
- Incorporación del jamón: Incorpora 150 gramos de jamón picado muy finamente y deja cocinar 5 minutos más.
- El rebozado y la fritura: El orden importa a la hora de hacer cualquier rebozado, pero las croquetas son especialmente delicadas. Una vez que se ha preparado la bechamel, se ha integrado bien con el jamón y se ha dejado reposar en la nevera, es el momento de rebozarlas. El último paso es decisivo para conseguir que las croquetas no se rompan y pierdan por completo su cremosidad. El aceite que se emplea es importante y hay que controlar las cantidades. No conviene llenarlo hasta los topes, pero sí que tiene que cubrir hasta la mitad a la croqueta para que quede bien crujiente. Además, este debería estar a unos 180ºC.
Croquetas Caseras Jamón (masa) de Alberto Chicote
Chicote vs. Las croquetas: Batallas épicas en "Pesadilla en la Cocina"
El chef de "Pesadilla en la cocina" lo comprueba al probar las croquetas de cabrales "indestructibles" en uno de sus programas. Para probar su 'resistencia', Chicote tira desde las alturas una de ellas al plato y ¡rebota! Ni siquiera consigue romperlas ni dándole golpes con el cuchillo. "¡No se rompe!", se asombra el cocinero. Cuando por fin consigue partirla, prueba su sabor. "Si se enteran en Cabrales, las tiran por las peñas para abajo", señala.

El Rocío y la Taberna La Concha: Un caso icónico
En uno de sus capítulos más míticos, Chicote se ve las caras con Antonio, el propietario de un bar en El Rocío, algo excéntrico. La Taberna La Concha, un restaurante televisivamente icónico, aguantó contra viento y marea, o contra viento y marismas, y echa el cierre en El Rocío. Una rara avis para un programa que tiene más muescas en el revólver por los restaurantes que cierran que por los que se mantienen. Lo más curioso de todo quizá no sea esto, ni tampoco que el restaurante haya conseguido aguantar otra década abierto, a pesar de que un simple vistazo a las reseñas en Google indican que el nivel no parece haber mejorado mucho.
Tanto es así que la Taberna La Concha no cierra sus puertas definitivamente, sino que se traslada. Lo hace a Chillón, un pueblo de Ciudad Real, y localidad natal de Antonio, el propietario del restaurante. "Gracias a todos los que nos habéis visitado en el restaurante ubicado en el Rocío. Un abrazo muy grande de parte de todos los que componemos este emblemático restaurante en la aldea del Rocío, que pasará a la historia como Antonio el de Chicote. Gracias a todos por vuestros comentarios buenos o malos. Da igual para nosotros. Todos sois clientes sin distinción de sexo, raza o color."

Encuentros tensos y redención: Otros desafíos en la cocina
Esta semana, Alberto Chicote se traslada a Badajoz para intentar reflotar 'A la parrilla', un restaurante familiar donde uno de sus problemas es la comida. Tras la decepción de la comida llega el momento de visitar la cocina y conocer al personal donde tiene lugar el primer encuentro con Sonia, una cocinera que no se toma nada bien los comentarios de Chicote. Asegura que el cocinero no le impresiona y que lo que tenga que decir "se la bufa" y así se lo hace saber al cocinero con un frío recibimiento. La tensión con el personal no se limita a la cocina y Juanfran, el camarero más joven, tiene un encontronazo con Chicote después de cometer varios errores con las comandas que ralentizan el trabajo en la cocina. En lugar de asumir su responsabilidad, Juanfran reacciona contra Chicote y le manda "a tomar por culo". Algo que no sienta nada bien al chef.
En un nuevo servicio, Chicote vuelve a escuchar cómo se culpa a los clientes de los problemas del personal. En concreto, Sonia dice que la gente de Badajoz "está por civilizar". Ante esta desfachatez, el chef asegura que siente vergüenza. Durante la visita a A la parrilla, Alberto Chicote tiene que armarse de paciencia para lidiar con los malos modos de Sonia que asegura que es el chef el que "le toca los cojones y le desalínea los chacras".
Paradójicamente, Sonia será, junto con Toni -el dueño-, quien más sorprenda durante el servicio de la reapertura. La cocinera demuestra estar a la altura, al estudiarse la nueva carta. Y Toni hace gala de liderazgo al ponerse al frente de las comandas en un momento en el que la jefa de cocina pierde el control de los platos. Sonia y Chicote sellarán la paz con un abrazo al final del servicio.
La batalla final entre Chicote y las croquetas se libró en el restaurante L' Orbayu, donde le sirvieron unas croquetas con su nombre. Caseras, suavecitas y sedosas. Chicote por fin encuentra su redención en su visita a El Gran Café.
Variedad de sabores y propuestas
Además de Chicote, muchos otros atrevidos han aportado su granito de arena con sus recetas caseras. Por su parte, María es croquetera y las prepara a nivel industrial; hasta el punto de preparar más de mil diarias. De puchero también las prepara Emilio, añadiendo huevo rebozado. Con tantos atrevidos dándonos sus recomendaciones, hemos acabado optando por un carrusel de resultados y de propuestas de sabores.
Gambas, merluza, cebolla frita con queso de cabra, morcilla con piñones, pollo asado… No sabemos con cuál quedarnos de todas las que nos han propuesto Mar, María, Angelina, Julia, Sandra y Gloria.
| Nombre del cocinero/a | Tipo de croqueta propuesta |
|---|---|
| Mar | Gambas |
| María | Merluza, producción industrial |
| Angelina | Cebolla frita con queso de cabra |
| Julia | Morcilla con piñones |
| Sandra | Pollo asado |
| Gloria | (Variedad no especificada) |
| Emilio | De puchero con huevo rebozado |