Si hay algo por lo que destacan los viajes a Vietnam, es por la autenticidad que transmite cada uno de ellos. Sin embargo, no cabe duda de que, para poder conocer a fondo las costumbres y los hábitos de Vietnam, la mejor forma de hacerlo es a través de sus habitantes, sus pueblos y sus aldeas. La vida en las aldeas más recónditas de Vietnam es muy diferente a la de las grandes ciudades, a pesar de que la mayoría siguen manteniendo gran parte de su historia y costumbres. En definitiva, viajar por Vietnam significa conocer tradición y diversidad cultural muy marcadas por sus verdes paisajes, aldeas y el factor más importante: la agricultura.

La principal actividad económica de Vietnam es la agricultura, que representa más del 25% del producto interior bruto. En Vietnam, los arrozales ocupan el 85% de la superficie cultivada y su producción anual superó los 43 millones de toneladas en 2019. La mejor época para viajar a Vietnam y conocer sus cultivos de arroz es de mayo a diciembre, ya que es el periodo en el que encontrar a los lugareños trabajando sobre la tierra y recolectando sus cultivos.
El espíritu de la cocina tradicional vietnamita
Esta conexión con la tierra y las raíces se manifiesta de forma ejemplar en historias como la de la Sra. Phuong, también conocida como Phuong "Singapur". Originaria de Ciudad Ho Chi Minh, Phuong ha logrado convertir su pasión por la cocina en un puente emocional para aquellos que viven lejos de su patria. Sin efectos especiales ni artificios, los vídeos publicados por la Sra. Phuong simplemente la muestran cocinando con destreza cientos de comidas cada día, manteniendo todo siempre limpio y ordenado.
Comida Vietnamita en la casa...
Es esta sencillez y falta de pretensiones lo que ha conmovido los corazones de millones de personas, especialmente de aquellas que están lejos de casa y anhelan una auténtica comida vietnamita en tierra extranjera. "Si no puedo cocinar durante un día, me siento muy triste", confiesa Phuong, quien dejó su negocio de ropa para dedicarse por completo a la gastronomía. Su pequeña cocina se ha convertido en un lugar para "revivir" platos tradicionales de su ciudad natal, desde fideos vermicelli con salsa de pescado fermentada hasta arroz partido con costillas de cerdo.
Un menú que preserva la identidad
El restaurante de la Sra. Phuong tiene un menú diario bastante extenso, con entre 20 y 30 platos, que van desde aperitivos y platos principales hasta postres y bebidas. Uno de los platos estrella es el pastel de arroz mixto (banh beo thap cam), un plato elaborado artesanalmente por ella. Es importante destacar que todos los platos conservan su auténtico sabor casero, sin ninguna occidentalización.

Tabla: Algunos platos emblemáticos de la cocina vietnamita
- Pho de res: Sopa tradicional con fideos y especias.
- Banh beo: Pasteles de arroz al vapor con ingredientes locales.
- Arroz partido: Servido tradicionalmente con costillas y albóndigas.
- Flan: Postre clásico que forma parte de la oferta culinaria.
Para la Sra. Phuong, ningún plato representa un desafío. Comentó que cada plato es el resultado de un proceso continuo de experimentación tras cada experiencia culinaria. "No pretendo ser una gran cocinera, porque cada uno tiene gustos diferentes, pero sin duda siempre cocino con el corazón y la dedicación de una vietnamita", afirma. Para los vietnamitas que viven lejos de casa, la comida no es solo para llenar el estómago, sino también parte de sus recuerdos, parte de su infancia.
Aprender a cocinar platos tradicionales vietnamitas junto a un chef local permite explorar la cultura culinaria a través de hierbas naturales, recetas auténticas y fascinantes historias. Esta cocina refrescante, hecha de hierbas naturales, ayuda a equilibrar el cuerpo y refrescar la mente, manteniendo viva la esencia de una tradición milenaria que viaja con su gente a cualquier parte del mundo.