El ceviche es una receta que se elabora con pescado, mariscos o ambos, con aliños cítricos. Podemos encontrar miles de versiones dependiendo del país latinoamericano en el que nos encontremos, aunque quizás el más famoso sea el ceviche peruano. En esencia se trata de pescado o marisco (o los dos) marinado con el zumo de algún cítrico, normalmente lima o limón. Pero sucede como con la tortilla de patata, luego cada cual añade variaciones y toques personales. El ceviche es un plato con carne de pescado, marisco o ambos, limpia de piel y espinas, cortada en trozos menudos, marinados con un zumo de cítricos. Tradicional de Perú, se extiende por todo Iberoamérica, aportando cada país alguna característica que lo diferencia. Nosotros le hemos añadido algo de fruta y verduras, lo que hace de esta receta muy recomendada nutricionalmente, por ser baja en calorías, y tener un alto nivel de proteínas y ácidos grasos omega 3, y 6. Hacedla, seguro que repetiréis. Nosotros hemos utilizado salmón y mango, pero podéis emplear otros pescados, lubina, lenguado… y otras frutas, sandía, granada,…etc.
Esta receta es deliciosa y muy sencilla. Ahora que todavía hace buen tiempo es un entrante que va a gustar a todos, pero creo que para una celebración es de lo más cómodo. Por supuesto podéis trocearlo todo previamente y si no queréis mezclarlo dejarlo dividido en tupérs individuales… para unirlo al día siguiente. No sé cómo van a ser las navidades de este año, pero esta receta tiene puntos para ser una de las elegidas. Te aconsejo que la pruebes ahora y si tiene tu visto bueno, te la guardes para cuando llegue el momento.
Ingredientes Clave para un Ceviche Perfecto
Para preparar este exquisito ceviche de salmón, aguacate y gambas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- Salmón ahumado: 250 g (loncha o lomo)
- Langostinos cocidos: 250 g
- Aguacates maduros: 2
- Tomate: 1
- Cebolla morada: ½
- Aceite de oliva virgen extra
- Lima: ½ (o 1 entera si prefieres más acidez)
- Pimienta blanca molida
- Vinagre de Módena
- Eneldo fresco
- Sal
- Opcional: Chile serrano o jalapeños para un toque picante
- Opcional: Mango verde para un toque ácido y fresco
Preparación Paso a Paso
Aunque la receta tradicional de ceviche a menudo se hace solo con pescado crudo, esta versión con salmón ahumado y gambas cocidas es una alternativa más accesible y rápida, sin sacrificar el sabor fresco y vibrante.
Paso 1: Preparación de los Ingredientes
Cortamos en cuadraditos pequeños el aguacate y picamos el tomate y la cebolla. Añadimos unas gotas de lima al aguacate, para que no se oxide, y mientras preparamos el resto de ingredientes.
Paso 2: Procesamiento del Salmón y las Gambas
A continuación, pelamos los langostinos y cortamos en trocitos. Hacemos lo mismo con el salmón ahumado, reservando una parte para la decoración final. Los añadimos a la mezcla de aguacate, tomate y cebolla.
Las gambas: sacar la cabeza, piel, la vena del lomo, es decir abrirlas un poco a lo largo. Reservar solo 2 gambas para más adelante. Cocer las otras en taza y media de agua con poca sal durante 1 minuto y medio o cuando cojan color a blanco retirarlas enseguida. Del salmón: retirar la piel si la tienen.
Paso 3: El Aliño Perfecto
Preparamos el aliño con las cantidades justas para que este no enmascare los sabores del tartar de salmón ahumado con langostinos. Para esto mezclamos en un cuenco: 3 c.s. de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal, una c.p. de vinagre de Módena, una pizca de pimienta blanca. Picamos muy finas unas 8-10 hojas de eneldo fresco (sin el tallo) y añadimos junto a dos c.s. del aliño.
Paso 4: Maceración y Reposo
Unimos todos los ingredientes en un bol junto con los langostinos y el salmón picados. Añadimos la sal y pimienta recién molida al gusto. Si has optado por añadir mango verde o chile, este es el momento de incorporarlos. Mezclamos todo y dejamos reposar en la nevera durante al menos 15 minutos para que los sabores se integren. El tiempo de marinado puede variar según tu preferencia; si te gusta más o menos "cocinado" por el cítrico, puedes dejarlo más tiempo. Si usas pescado crudo, el salmón se volverá blanquecino a medida que se marina.
Deja reposar el ceviche en la nevera antes de servir.

Presentación y Degustación
La presentación puede hacerse con molde, en cuenco y la clave está en la base del plato. Con ayuda de una cuchara colocamos la mezcla en el molde, cuenco o directamente en el plato. Después colocamos una loncha o lomo de salmón ahumado reservado y, por último, un par de langostinos pelados para decorar.
Sirve en copas acompañada de un trocito de lima y come con un poco de pan, plátano macho, chips de maíz a modo de tostada, boniato cocido, maíz tostado (cancha), yuca cocida, o patacones de plátano macho, o una mezcla de los anteriores.

Ceviche de salmón con aguacate - Karlos Arguiñano
Variaciones y Toques Personales
Puedes añadir a este ceviche otros ingredientes como por ejemplo un mango verde que tiene un toque ácido y le va genial o una manzana verde. Por ejemplo mango o piña, cortados en dados de igual tamaño al aguacate. Para acompañar el plato, podéis curraros un auténtico guacamole mexicano. Algunos ingredientes ya coinciden con el guacamole, pero la textura final es diferente y seguro que queréis añadirle un toque más untuoso a la receta.
El ceviche es una receta muy saludable, refrescante, fácil de hacer, en la que combinamos pescado, frutas y verduras. Es una explosión de sabores y contrastes muy ricos. El salmón y el aguacate, en particular, son alimentos que ayudan a la concentración, lo que demuestra que la comida no solo nutre el cuerpo, sino también la mente.
Para la sobremesa habrá que buscar algo refrescante y que maride con la comida. Una buena elección es el Pisco Sour peruano. Un cóctel para intrépidos/as, pero sin complicaciones. Echadle un vistazo a los ingredientes, para conseguirlos con tiempo, ya que es un trago muy tradicional en Perú y algún producto es poco habitual.
Nota: En tus ceviches con pescado crudo, pon la sal al principio, luego añade la lima y/o limón y remueve. El tiempo para marinar el pescado depende del gusto, si lo quieres más o menos crudo. Cuando el color del salmón se vuelve blanquecino, es que ya está "cocinado". Si lo quieres más hecho, puedes dejarlo hasta tres horas.
