Michelada con Tomate: La Refrescante Bebida Mexicana que Conquistó el Mundo

¿Sabías que la Michelada con Tomate nació para combatir el calor y la resaca? Refrescante, picante y con ese toque ácido que la hace adictiva, este cóctel mexicano con cerveza, zumo de tomate y un toque cítrico ha cruzado fronteras.

La michelada no es una sola receta: es casi una familia entera de cócteles con cerveza. En México, cada región (¡y cada persona!) la prepara diferente. Pero la mayoría de ellas se sirven en un vaso escarchado con sal y chile en polvo, con una buena Cerveza y un toque cítrico.

Si algo me gusta de bloguear, es que todos los días aprendo algo nuevo. Soy amantísima del jugo de tomate preparado, pero hasta ahora me entero de que existe esta delicia. La información me llegó por dos lados. Primero, Yvette Márquez-Sharpnack publicó hace poco su versión de la michelada en Muy Bueno, su extraordinario blog de cocina. Y casi en paralelo mis amigas de Tabasco, la salsa picante que todo el mundo tiene en su cocina, me enviaron la maravilla de receta que hoy comparto con ustedes.

Para quienes no estén familiarizados con esta bebida, es un preparado mexicano de cerveza, con jugo de lima y salsa picante. Hay quien le pone salsa inglesa, jugo de tomate, camarones, clamato y para usted de contar.

Michelada con tomate y limón

Origen e Historia de la Michelada

Una de las cualidades de la Michelada es su refrescante sabor, que la hace ideal para los días soleados en los que se busca algo más que el sabor de una simple cerveza.

Una popular versión de su origen apunta a la ciudad de San Luis Potosí, concretamente al Club Deportivo Potosino, pues se cuenta que un socio de nombre Michel Ésper (originario de Ciudad Valles) acostumbraba pedir una cerveza con limón, sal y popote en una copa llamada chabela como si fuera una limonada de cerveza, eventualmente originando el nombre de la bebida (en aquel entonces nadie tomaba cerveza con esa preparación).

Otra versión menos glamorosa es la siguiente: en inglés, muy frío o "helado" se dice -chilled-, que ya pronunciado en castizo es "chiled" o "chelado"; ahora bien, contrario de la tradición que existía en Europa y el México tradicional, en Estados Unidos la cerveza se empezó a consumir muy helada, con hielo al principio y luego refrigerada cuando este invento se generalizó a mediados del siglo XX, es decir la cerveza cambió a "chilled", mientras que en la mayor parte del mundo la cerveza se consumía en ese entonces a temperatura ambiente. Esto es pues, una cerveza chelada o una -chela- es una cerveza helada (chilled beer), la que además del hielo se le adicionaría sal y limón... lo que le daría el sabor latino.

Asimismo, en una versión más condimentada, se le adiciona una mezcla (mix en inglés) de salsas picantes, inglesa, de soya, etc., que todo junto la mezcla y la chela sería una cerveza Mybeerade, que pronunciado con las reglas del castellano deja claro que se trata de un Mix-chelada, Michelada pues. Lo más probable es que esta denominación venga del norte de México, muy probablemente de Monterrey, Nuevo León.

De hecho aún en la actualidad en muchas partes de México se hace una clara distinción entre una "chelada" que es una cerveza con hielo, sal y limón, respecto de una "michelada" a la que además de lo anterior se le adicionan diversas salsas que le dan una sensación más densa y sabor cargado e incluso en ocasiones picante.

Otra teoría señala que la michelada se originó en la Ciudad de México en 1940 en un bar, luego de que un cliente llamado Michel Ésper pidiera frecuentemente su cerveza con limón y sal. El barman se le ocurrió un día agregarle un toque de salsa picante y fue así que nació la primera michelada. Esta teoría fue plasmada en la página web de turismo ‘Huasteca Potosina’.

Mapa de la Huasteca Potosina

Variantes Regionales de la Michelada

La michelada varía dependiendo de la región y el país; por ejemplo, en El Salvador la michelada incluye salsa picante, salsa inglesa, jugo de limón, sal y pimienta. La boca del vaso se puede decorar con sal o con tajín. Existe otra versión que solamente incluye jugo de limón, sal y salsa picante. La mezcla siempre viene acompañada de hielo.

En Guatemala la mezcla es salsa picante, salsa inglesa, jugo de tomate, jugo de limón, sal y pimienta.

En algunas partes de México se utiliza salsa picante, salsa inglesa, salsa Tabasco, jugo sazonador, chamoy e incluso una mezcla comercial de jugo de tomate y toque de ostión. También se le pueden añadir sabores de frutas tropicales como tamarindo y mango usando jugos concentrados.

En algunas partes de México la michelada es solo la cerveza (preferiblemente clara o lager), combinada solamente con jugo de limón y sal. También la llamada "cubana", que incluye salsa inglesa y salsa Tabasco; el escarchado del vaso se hace con una mezcla de sal y chile piquín en polvo.

Si se le pregunta a mis primos de Nogales, quienes han explorado lo que podríamos llamar cada rincón de México, ellos describen el trago como un Bloody Mary superpicante que reemplaza el vodka por la cerveza. Para ellos, una michelada significa una cerveza suave de estilo mexicano, como una Modelo Especial, un par de golpes de Clamato, jugo de lima y mucha salsa picante Valentina, todo servido en un vaso para una pinta.

Cómo hacer dos micheladas de sabores.

La Visión de Pati Jinich sobre la Michelada

Cuando compartí mi lista familiar de ingredientes indispensables para la michelada con Pati Jinich, un cierto horror apareció en su voz. “Recuerdo la primera vez que ordené una michelada y ésta estaba preparada con jugo de tomate”, afirmó. “Pensé que era una herejía. Eso destruye la cerveza”.

Nacida y criada en Ciudad de México, Jinich cree que sólo hay dos micheladas auténticas: una ‘clásica’ y otra ‘preparada’, que requieren -ambas- de un vaso congelado, un borde salado, hielo, jugo de lima recién exprimido y cerveza. La ‘preparada’, sostiene, también puede incorporar condimentos como Tabasco, sal, pimienta, salsa picante y, para mayor sabor, condimento líquido Maggi, un potenciador del sabor de trigo fermentado.

En medio del rodaje de la sexta temporada de su programa, Jinich recuerda haber estado en la diminuta ciudad oaxaqueña de Hierve el Agua, en un puesto que ofrecía algo llamado ‘Michelada Loca’. ¿Qué podría haber hecho, más que ordenar una? El vendedor la preparó. Cuando la Michelada Loca estuvo terminada, una mezcla de al menos 10 ingredientes -entre ellos Valentina, condimento Maggi, chile molido, salsa chamoy, Tabasco y chile miguelito en polvo, salsa Worcestershire y salsa picante Búfalo- apareció en el vaso. “Era totalmente marrón”, comentó, con voz de Gordon Ramsay en medio de una pesadilla culinaria. “Digamos que estaba demasiado condimentada”.

Micheladas Creativas y Modernas

En Taco María, de Costa Mesa, la postura de Carlos Salgado sobre la michelada se acerca más a la idea de Jinich. Servida en un vaso corto de cerveza bordeado con sal negra, ésta sabe a jugo de lima, posee una base de color rojo oscuro hecha de chiles y ajo negro, y una cerveza Victoria helada.

En el Hungry Cat, en Hollywood, el equipo del bar de David Lentz creó una michelada de inspiración asiática que semeja un cóctel en capas: en la parte inferior descansa una porción oscura de tamari, que se emplea en lugar del condimento Maggi o de la salsa de soja. Para el picante se agrega un estrato de salsa creada con chiles asados y cebollas, mezclados en un exprimidos Champion. El vaso se llena de jugo de lima, una pizca de Sriracha y hielo, y luego se bordea con sal de chile. El trago llega con una pajilla rayada para mezclar los ingredientes y una lata de Tecate, para que el cliente pueda rellenar y ajustar los sabores.

En 2015, cuando Ricardo Díaz trabajaba en su menú para Colonia Pública, en Whittier, quería elaborar una lista de tragos que reflejara lo que él llamaba “una actualización de la experiencia de bar mexicana; una cantina moderna pero sin plena licencia para alcohol”. La inspiración llegó en forma de nueve micheladas distintas, entre ellas la Roja, una interpretación clásica con jugo Clamato, así como una frutal y tropical llamada Cocochelada, con piña, coco y Negra Modelo.

La libre expresión de Díaz sobre el trago incorpora de todo, desde tamarindo hasta agave de cayena; la Chamaco viene con una tira de tocino endulzado como guarnición; el jalapeño aguachile es el ingrediente clave de la michelada Verde. Sin embargo, durante su fase de prueba y error, Díaz aprendió una lección importante. A veces, tal como ocurrió con su IPA-Lada, una cerveza artesanal -en este caso una IPA de toronja- se convierte en el componente clave.

De todas maneras, habitualmente sus recuerdos culinarios se convirtieron en una importante guía. “Intentaba con un montón de cervezas artesanales diferentes y parecía que algo fallaba”, afirma. “Así que volví a usar las mexicanas -en mi infancia, así es como veía que se preparaban las micheladas- y mis sensores de comodidad instantáneamente se dispararon. Sentí: ‘¡Así es como se supone que este trago debe saber!’”.

Michelada con ingredientes exóticos

El Tomate en la Michelada

En Colombia, el tomate también es conocido como tomate de árbol y es una fruta originaria de América del Sur que tiene forma ovalada, es de color naranja, rojo o amarillo, su pulpa es de sabor dulce y ácido.

De acuerdo con el portal ‘Mejor salud’, este fruto tiene beneficios antioxidantes, es alto en fibra, es bajo en calorías, mejora la digestión, combate el acné, reduce el azúcar en la sangre, entre otros. El tomate suele ser consumido en jugos refrescantes, pero también es estrella en una michelada.

Beneficios del Tomate de Árbol

  • Antioxidantes
  • Alto en fibra
  • Bajo en calorías
  • Mejora la digestión
  • Combate el acné
  • Reduce el azúcar en la sangre

Cómo Preparar una Michelada Clásica (con opción a tomate)

Desde que probé por primera vez la michelada hace unos 300 años, profeso una devoción sin límites por ella. Este jariguay mexicano integra tres elementos que me apasionan: el frescor de la cerveza helada, la acidez de la lima, el picante del tabasco. Es imposible no sentirte redivivo después de tomarte una michelada en un día de calor, supongo que por el efecto subidón del líquido, el chile y la sal.

El cóctel se puede hacer de mil maneras: hay quien le pone zumo de tomate o clamato, un producto mágico compuesto de tomate, especias y extracto de almeja. Como estamos en verano, yo he elegido una versión lo más ligera y fresca posible, que no pretende ser ni la original, ni la única, ni la mejor (aunque no sé para qué me esfuerzo en decir esto, porque me apuesto un brazo a que habrá comentarios en plan "eso no es michelada", "la michelada auténtica se hace así", bla, bla, bla, bla). Si se quiere potenciar el picante, se puede añadir un poco de chile molido o pimienta de cayena al cóctel o a la sal del borde del vaso.

Ingredientes para Michelada

Ingredientes para 1 persona:

  • 1 cerveza muy fría
  • 1 lima
  • Tabasco
  • Salsa Worcestershire (Perrins)
  • Jugo Maggi (opcional)
  • Sal
  • Zumo de tomate (opcional, al gusto)

Instrucciones:

  1. Poner sal en un plato. Mojar un vaso grande y poner el borde sobre la sal para que se quede pegada.
  2. Añadir hielo, zumo de lima al gusto (dos cucharadas puede estar bien), una pizca de sal y unas gotas de tabasco, de salsa Worcestershire y de jugo Maggi si lo encuentras.
  3. Si se desea la versión con tomate, añadir zumo de tomate al gusto en este paso.
  4. Terminar con la cerveza bien fría y servir inmediatamente.

No tarda mucho en prepararse. Las micheladas son una de las bebidas favoritas en temporadas en las que la temperatura es muy alta o simplemente cuando se quiere pasar un rato agradable con amigos.

Un vaso de la preparación está compuesto generalmente por cerveza rubia, zumo de limón, sal, chile, salsa picante y más ingredientes, según prefiera el consumidor.

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