La trenza de cerdo es un plato versátil y delicioso que permite múltiples variaciones, desde las más sencillas hasta las que incorporan sabores intensos y tradicionales. En esta ocasión, exploraremos diversas formas de preparar el solomillo de cerdo trenzado, con un énfasis especial en la cocina asturiana y la riqueza de sus quesos.

Preparación del Solomillo de Cerdo Trenzado
Para comenzar, es fundamental seleccionar solomillos de cerdo de calidad. Se recomienda elegir solomillos rectos y no demasiado gruesos, ya que esto facilita la creación de la trenza. Si los solomillos son gruesos, la trenza puede ser más difícil de hacer. En caso de no disponer de solomillos, los filetes de cerdo también son una excelente alternativa, quedando estupendos.
El primer paso es cortar cada solomillo por la mitad y a lo largo, obteniendo cuatro filetes. Luego, cada filete se corta en tres tiras, dejándolas unidas por uno de los extremos. Con un cuchillo muy afilado, se divide la carne en tres partes longitudinalmente sin llegar a cortarla del todo. Finalmente, se forma una trenza en cada filete y se salpimenta.
Una vez trenzados, los filetes se pueden cocinar de diversas maneras. Una opción es colocarlos en una bandeja con un chorro de aceite de oliva e introducirlos en el horno precalentado a 190º C durante unos 20-25 minutos, según la cocción deseada. Otra alternativa es freírlos en una sartén antiadherente con poco aceite, hasta que estén dorados.
Como hacer una trenza con solomillo de cerdo
Adobo para Realzar el Sabor
Para aquellos que buscan un sabor más intenso, se puede preparar un adobo previo. En un mortero, se machacan ajos cortados con sal, perejil picado y pimienta molida. Luego, se añade un chorro generoso de aceite de oliva. Esta mezcla se utiliza para pintar todo el solomillo antes y después del trenzado. Preparar el adobo el día anterior permite que la carne absorba más sabor.

Trenza de Cerdo con Salsa de Cabrales: Un Homenaje Asturiano
Una de las preparaciones más destacadas es la trenza de cerdo con salsa de Cabrales, un verdadero homenaje a la gastronomía asturiana y a su famoso queso. El queso Cabrales, un queso azul de origen artesano y totalmente natural, es el ingrediente estrella de esta salsa.
El Queso Cabrales: Un Tesoro de Asturias
El Cabrales es conocido por sus pigmentaciones grisáceo-azuladas, resultado de un proceso de maduración en cuevas con altos índices de humedad (alrededor del 90%), que favorecen el desarrollo del penicillium. Además de su exquisito sabor, es un antibiótico natural que refuerza las defensas del organismo. El buen Cabrales se elabora con leche de vaca, cabra y oveja. Curiosamente, antes de la Denominación de Origen, se envolvía en hojas de arce, las cuales fueron sustituidas por papel de aluminio verde por razones sanitarias. Su aroma es muy intenso y su corte untoso, con un color blanco y pigmentaciones azuladas.

Preparación de la Salsa de Cabrales
Para la salsa, se coloca en una cacerola el queso Cabrales, dos huevos, nata líquida y pimienta al gusto. Se calienta a fuego medio sin dejar de remover con unas varillas. Después de unos cuatro minutos, cuando todos los ingredientes estén bien integrados, la salsa estará lista para servir.
Montaje del Plato
Para el montaje, se coloca la trenza de carne, que puede presentarse cerrada o sujeta con un hilo o palillo discreto. Se acompaña con patatas, que pueden prepararse de diversas formas, como "les patatines" cortadas en cilindros y fritas, o patatas panaderas. También se pueden añadir champiñones, lavados, secados y pasados por la sartén al gusto. La salsa de Cabrales se sirve dentro de la trenza inmediatamente después de prepararla, ya que recién servida tiene la textura perfecta, y al enfriarse tiende a espesarse un poco.

Otras Salsas y Acompañamientos
Además de la salsa de Cabrales, la trenza de cerdo se presta a otras deliciosas combinaciones:
Salsa de Puerro y Setas con Oporto
Para una salsa diferente, se pica la parte blanca de un puerro en brunoise fina y las setas en juliana. Se pocha el puerro a fuego lento en aceite de oliva hasta que quede transparente. A media cocción, se añaden las setas, se incorpora el Oporto y se reduce hasta que el alcohol se evapore. Finalmente, se añade la nata y se cuece durante cinco minutos. Se salpimenta y se retira del fuego.
Salsa de Cebolla, Tomate y Vino
Otra opción es calentar un poco de aceite y freír cebolla troceada. Se deja cocer a fuego lento hasta que adquiera color, luego se espolvorea con harina. Se incorpora tomate concentrado, vino y una pastilla de caldo de carne. Se tapa el recipiente y se deja cocer la salsa a fuego lento durante 20 minutos.
Acompañamientos Variados
La trenza de cerdo se puede servir con una menestra de verduras variadas, patatas panaderas, o incluso manzanas descorazonadas y rociadas con limón para un toque agridulce. La elección del acompañamiento dependerá del gusto personal y del tipo de salsa que se haya preparado.