El otoño se viste de tonos ocre y trae consigo el inconfundible aroma de las castañas asadas, un manjar que evoca recuerdos de paseos por la ciudad y tardes en casa. Las castañas no son solo un delicioso fruto seco, sino también un alimento con propiedades nutricionales sorprendentes, más parecidas a las de los cereales que a las de otros frutos secos. Son bajas en grasa y calorías, ricas en fibra, fósforo, potasio, magnesio y vitamina B, lo que las convierte en un aliado perfecto para una dieta equilibrada y para combatir el estrés.

Propiedades y Beneficios de las Castañas
Las castañas son un fruto seco riquísimo en nutrientes. Aportan carbohidratos, poco contenido calórico y mucha fibra, lo que favorece el tránsito intestinal. También aportan vitamina B1, B3, B6 y ácido fólico, y son buenas en caso de hipertensión. Son uno de los frutos secos con menos cantidad de grasa y sus calorías son bastante bajas, lo que las hace perfectas para personas que buscan adelgazar. Además, son ricas en fósforo, potasio y en magnesio, así como en vitamina B, nutrientes que ayudan a mantener a raya el estrés.
Entre los frutos secos más habituales, las castañas son de los menos calóricos con solo 196 kilocalorías cada 100 gramos. Cada ración de castañas rondaría los 30 gramos sin contar la cáscara. Tienen un alto contenido en hidratos de carbono, aproximadamente un 40%, y un 2% de contenido en grasas, mucho menos que otros frutos secos. Las castañas también contienen una gran cantidad de vitamina C y E y minerales como el potasio, el magnesio, el hierro y el fósforo.

Cómo Cocinar Castañas: Asadas, Cocidas o al Microondas
Aunque las castañas pueden consumirse crudas, cocidas o trituradas, la mejor forma de comerlas es asándolas, como se ha hecho toda la vida. Esta conclusión fue respaldada por un grupo de investigadores de la Universidad Trás-os-Montes e Alto Douro (UTAD) en Portugal, quienes observaron cómo cambiaba la composición de la castaña al ser cocida, asada o cruda.
Aquí tienes algunas de las formas de cocción que admite, teniendo en cuenta que el tiempo puede variar según el tamaño y el tipo de castaña:
Castañas Asadas al Horno
La forma más popular de disfrutar las castañas es asándolas. Para ello, es importante elegir buenas castañas: grandes, que pesen, sin manchas y con la piel brillante. Las gallegas, especialmente de la Ribeira Sacra, son muy apreciadas, aunque las del Valle del Jerte también son excelentes.
- Preparación: Lavamos y secamos bien las castañas, y les hacemos un corte en la parte más abombada para que no exploten durante la cocción y se cocinen bien. Descartaremos las que tengan agujeritos.
- Horneado: Disponemos las castañas sobre la bandeja del horno, cubierta con papel sulfurizado. Precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo (y ventilador si se tiene). Colocamos la bandeja en la parte inferior del horno y horneamos unos 30 minutos, abriendo y removiendo de vez en cuando para que se asen por igual. Otra opción es hornearlas 10 minutos por un lado y 10 minutos por el otro.
- Comprobación: Cuando estén ligeramente tostadas, sacamos una castaña, la dejamos enfriar un poco y la abrimos para comprobar la textura.
- Servir: Las ponemos en un cucurucho de papel para que suden y conserven mejor el calor. Servir todavía templadas, con un poco de sal si se desea.

Castañas Asadas a la Sartén
Asar castañas a la sartén es una excelente opción para un resultado muy similar a las castañas compradas en la calle.
- Preparación: Hacemos un corte en cada castaña para que no revienten.
- Cocción: Llenamos la base de una sartén (pueden ser sartenes especiales con agujeritos o una sartén normal) con las castañas. Calentamos bien la sartén y cocinamos a fuego medio durante unos 20-25 minutos, hasta que la piel esté tostada y las castañas listas. Quedan algo mejor al fuego de gas, con llama, pero se pueden hacer perfectamente con vitro o inducción.
Castañas al Microondas
Esta es la opción más rápida para un capricho o si vas a usar las castañas en otro postre, aunque la textura no es tan crujiente como las asadas.
- Preparación: Después de hacer el corte, disponemos las castañas en un recipiente apto para microondas con tapa.
- Cocción: Asamos a máxima potencia durante 2 minutos. Veremos que las castañas se van abriendo por el corte. Si aún están poco abiertas, las ponemos otro minuto. El tiempo depende del microondas, y hay que ir vigilando porque sueltan mucho vapor.
CASTAÑAS AL HORNO PARA QUE PELEN BIEN 🌰 CASTAÑAS ASADAS AL HORNO
Castañas Cocidas
Aunque las castañas frescas pueden consumirse crudas, pueden resultar indigestas por su contenido en almidón. La cocción es una buena alternativa.
- Preparación: Haz la misma incisión que para asarlas.
- Cocción: Cuécelas en agua hirviendo durante 4 minutos. Sácalas de una en una para retirar la cáscara y la pielecilla fina que las recubre. Luego, cuécelas en agua hirviendo durante 20 minutos hasta que estén blandas.
Cómo Conservar Castañas
Para que las castañas se conserven bien, es imprescindible elegirlas correctamente: de color marrón brillante, sin manchas ni agujeros, grandes, con volumen y que pesen.
- Castañas Crudas: Sácalas de la bolsa y extiéndelas sobre papel absorbente para que suelten la humedad. En nevera aguantarán un mes, mientras que en congelador serán seis. Hazles el corte antes de congelarlas.
- Castañas Cocinadas: Si te han sobrado castañas después de haberlas cocido o asado, puedes conservarlas en la nevera durante tres días en un recipiente hermético de cristal. También las puedes congelar en un recipiente adecuado durante seis meses.
Recetas con Castañas: Versatilidad en la Cocina
Las castañas son increíblemente versátiles y se adaptan a una gran variedad de elaboraciones, tanto dulces como saladas. Son perfectas para darle un toque sofisticado, cálido y elegante a cualquier plato. Aquí te presentamos algunas ideas:
Recetas Saladas
- Cocido Gallego con Castañas: Una versión deliciosa del clásico cocido gallego, donde las castañas sustituyen a las patatas y el kale a la berza.
- Guiso de Castañas y Setas con Polenta: Un plato vegetariano reconfortante, ideal para acompañar con polenta, puré de patatas, arroz o cuscús.
- Crema de Setas y Castañas: Un entrante perfecto para cualquier época del año, especialmente en los días fríos.
- Risotto de Calabaza, Setas y Castañas: Cremoso y festivo, ideal para disfrutar en familia como plato único.
- Sartén de Patatas, Setas y Castañas: Un plato sencillo que gana en sabor con un toque de salsa de mostaza, perfecto como guarnición o plato vegetariano.
- Chuletas de Cerdo con Guarnición de Castañas: Una excelente alternativa a las patatas fritas como guarnición para carnes.
- Arroz al Horno con Costillas, Setas y Castañas: Un arroz cocinado en paella con un gusto muy interesante.
- Pierna de Cordero Rellena con Castañas y Setas: Un platazo para los amantes de los asados de carne, utilizando castañas en almíbar o al natural.
- Puré de Castañas: Ideal para untar, rellenar o como acompañamiento de carnes y pescados.

Recetas Dulces
- Castañas en Almíbar: Cocidas en azúcar y agua con un poco de vainilla. Es una solución ideal para celíacos.
- Mermelada de Castañas: Deliciosa en tostadas, rellenos de tartas o crepes, y como acompañamiento de platos salados.
- Cremas Dulces de Castañas: Un postre clásico del otoño, con una textura densa y sabor dulzón.
- Cazuelitas de Castañas y Chocolate: Un postre individual excelente para disfrutar en otoño.
- Bizcocho de Castañas: Un delicioso y esponjoso bizcocho elaborado con castañas cocidas y maicena.
- Marrón Glacé: Castañas cocidas y glaseadas en almíbar, un manjar gourmet que puedes preparar en casa.
Otros Formatos y Usos
- Harina de Castañas: Se obtiene moliendo castañas deshidratadas y peladas. Tiene un sabor ligeramente dulce y ahumado, ideal para galletas, bizcochos, pan y para ligar salsas.
- Castañas Secas o Pilongas: Castañas peladas y secadas tradicionalmente con humo. Para usarlas, debes dejarlas en remojo durante un buen rato. Son ideales para guisos, estofados y platos invernales de larga cocción.

La castaña es un tesoro del otoño, un fruto seco mágico que nos regala la naturaleza con su versatilidad y sus beneficios nutricionales. Anímate a incorporarlas en tu cocina y a disfrutar de todas las formas en que puedes prepararlas.