Descubre el carpaccio de calabacín y alcachofas, un plato que combina ligereza, sabor y beneficios nutricionales. Es una opción ideal para quienes buscan una alternativa saludable y refrescante para el verano, perfecta como entrante, guarnición o cena ligera.
La versatilidad de este plato reside en la posibilidad de combinar el calabacín crudo con otros ingredientes, creando una sinfonía de sabores y texturas que deleitará tu paladar.

¿Se puede comer el calabacín crudo?
Sí, así es y, además, resulta sorprendente ya que el calabacín crudo gana en sabor y textura. La mejor forma de comer el calabacín crudo es en pequeñas porciones realizadas con un corte fino, como en forma de láminas finas. Para preparar un carpaccio de calabacín lo único que necesitamos es cortar el calabacín en láminas muy finas, extenderlas en una fuente o plato, añadir algún ingrediente que ofrezca sabor para darle potencia al plato, ya que el sabor del calabacín es muy suave y, por último, aliñarlo como más nos guste.
Beneficios nutricionales del calabacín
- Bajo en calorías y rico en nutrientes: Con solo 17 kcal por cada 100g, es ideal para el control de peso. Su alto contenido de agua (aproximadamente 94%) promueve la hidratación.
- Alto contenido de fibra: La fibra apoya la digestión y la salud intestinal, ayudando a la regularidad.
- Grasas saludables: El calabacín, especialmente cuando se combina con aceite de oliva virgen extra y piñones, aporta grasas monoinsaturadas y ácidos grasos omega-6 que benefician la salud del corazón, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas.
- Sin gluten y vegetariano: Es perfecto para diversas necesidades dietéticas, ideal para reuniones.
- Rápido y fácil: Listo en menos de 10 minutos con ingredientes mínimos.

Preparación del Carpaccio de Calabacín
Este plato es increíblemente fácil de preparar y ofrece una explosión de frescura. Aquí te presentamos una guía paso a paso para elaborar un delicioso carpaccio de calabacín:
Ingredientes básicos
- Calabacín fresco y pequeño (es preferible que sean pequeños, ya que los grandes tienen semillas más desarrolladas y una parte central más esponjosa que suelta mucha agua. Los ejemplares jóvenes son más compactos, crujientes y tienen un sabor mucho más delicado para comer en crudo).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Piñones (o almendras, nueces para variar).
- Queso parmesano en lascas (o levadura nutricional, parmesano vegano para una versión a base de plantas).
- Hojas verdes (rúcula, albahaca).
- Limón o vinagre (balsámico o de manzana).
- Sal y pimienta recién molida.
CÓMO USAR UNA MANDOLINA DE COCINA
Pasos para la elaboración
- Prepara el calabacín: Lava bien el calabacín (se puede usar la piel para dar color) y córtalo en láminas muy finas. Puedes usar una mandolina para obtener un corte uniforme y paper-thin, lo que asegura su ternura. Coloca las láminas de calabacín en un plato grande o en una fuente y sazona.
- Prepara el aliño: En un bol, mezcla el zumo de limón, el aceite de oliva virgen extra y la miel (si lo deseas agridulce) o vinagre. Puedes usar vinagre balsámico o zumo de lima para un toque diferente.
- Tuesta los piñones: En una sartén seca, tuesta ligeramente los piñones durante 1-2 minutos para realzar su sabor. Ten cuidado, se queman con facilidad.
- Corta el queso: Corta el queso parmesano en lascas. Si prefieres rallarlo también puedes hacerlo, pero se saborea mejor en finas lascas.
- Monta el plato: Vierte el aliño sobre el calabacín y deja reposar entre 5 y 10 minutos en la nevera. Después, saca el calabacín de la nevera y distribúyelas en la fuente donde las vas a presentar. Añade los piñones tostados, las hojas verdes y las lascas de queso. Dale el último toque con un poco más de sal y con la pimienta recién molida.
Consejos adicionales
- Corte fino: Es crucial usar una mandolina para obtener láminas de calabacín uniformes y muy finas.
- Sazonar generosamente: El calabacín tiene un sabor suave, así que la sal y la pimienta realzarán su gusto.
- Reposo: Deja que el plato descanse unos 5 minutos antes de servir para que los sabores se integren. Si prefieres un calabacín menos terso, espolvorea un poco de sal sobre las láminas 10 minutos antes de montar el plato.

Variaciones del Carpaccio de Calabacín
El carpaccio de calabacín es un plato adaptable que permite múltiples variaciones para satisfacer diferentes gustos y necesidades dietéticas.
- Vinagretas: Experimenta con vinagre de manzana o incluso hierbas frescas como orégano o albahaca en tu aliño.
- Frutos secos: Sustituye los piñones por almendras laminadas o nueces picadas.
- Lácteos: Para una versión sin lácteos, utiliza levadura nutricional o un parmesano vegano.
- Otros ingredientes: Puedes añadir tomates secos, alcaparras o champiñones portobello laminados para dar más sabor y textura.
Carpaccio de Alcachofas
Las alcachofas también pueden ser protagonistas en un carpaccio, ofreciendo un sabor más intenso y una textura diferente. Aquí te presentamos cómo preparar un delicioso carpaccio de alcachofas.
Ingredientes para el carpaccio de alcachofa
- 1 alcachofa grande
- Jugo de 2 limones (100 ml)
- 10 cucharadas de CREMA DE LECHE NESTLÉ® (150 g)
- 1 cucharada de vinagre de vino (15 ml)
- 2 cucharadas de jugo de limón (30 ml)
- 1 cucharada de aceite de oliva (14 ml)
- ½ cucharada de perejil liso finamente picado (5 g)
- 2 champiñones portobello grandes, sin tallos cortados en láminas delgadas (160 g)
- 1 manzana verde cortada en láminas delgadas (223 g)
- Sal y pimienta al gusto
Preparación del carpaccio de alcachofas
- Alista las alcachofas: Corta los tallos de la alcachofa y lávala muy bien con agua fría. Retira las hojas externas con las manos y cuando llegues a las hojas internas, córtalas cuidadosamente con ayuda de un cuchillo. Elimina los residuos que queden con un cuchillo pequeño y una vez obtengas el corazón de la alcachofa, retira con una cuchara los pelitos y sumerge los corazones en medio litro de agua con limón, mientras terminas de pelarlas.
- Cocina las alcachofas: En una olla con agua restante, pon la zanahoria, el apio, el tomillo, el laurel, la cebolla, el perejil y el caldo de verduras RICO®. Cocina a fuego alto hasta que hierva y sumerge los corazones de alcachofa, disminuye la temperatura a fuego medio y continúa la cocción por 20 minutos o hasta que las alcachofas estén suaves.
- Retira del fuego la alcachofa: Escurre los corazones de alcachofa, déjalos enfriar completamente y córtalos en láminas delgadas y reserva ¼ de taza del líquido de la cocción.
- Prepara la vinagreta: En el vaso de la licuadora pon la CREMA DE LECHE NESTLÉ®, el vinagre de vino, el jugo de limón, el aceite de oliva y el líquido de las alcachofas, licúa hasta obtener una consistencia homogénea y finaliza integrando el perejil liso.
- Sirve el carpaccio: Acomoda en un plato las tajadas de alcachofa, las láminas de portobello, la manzana y sirve con la vinagreta.

Información nutricional del carpaccio de alcachofas (por porción)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Carbohidratos | 14.3 g |
| Energía | 143.8 kcal |
| Grasas | 8.7 g |
| Fibra | 3.8 g |
| Proteína | 2.3 g |
| Grasas saturadas | 3.8 g |
| Sodio | 371.9 mg |
| Azúcares | 6.4 g |
tags: #carpaccio #de #calabacin #y #alcachofas