La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de un empresario español de 48 años en la localidad madrileña de Leganés, acusado de distribuir carne en estado de putrefacción. Este individuo, que operaba desde una nave en la avenida de los Castillos de Leganés, supuestamente adulteraba la carne con productos químicos, incluyendo sulfitos y blanqueantes de construcción, comúnmente utilizados para alisar paredes. Estos componentes eran usados para eliminar el mal olor y la apariencia de descomposición, logrando que la carne pareciera saludable durante cinco o seis días más.

Detalles de la Investigación y la Detención
La investigación se inició tras una denuncia de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que alertó sobre la contratación de trabajadores extranjeros en situación irregular en una empresa del sector cárnico en Leganés. A medida que avanzaba la investigación, los agentes descubrieron que el empresario podría estar utilizando productos químicos ilegales para el tratamiento de carne fresca y un producto destinado a la construcción para alisar paredes.
LEGANES | Incendio en una nave industrial
El día de la detención, el pasado 26 de junio, la Policía Nacional, en colaboración con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, registró las instalaciones de la empresa. Desde el exterior ya se percibía un fuerte olor a carne descompuesta, lo que llevó a localizar una gran cantidad de carne putrefacta en las cámaras frigoríficas. También se encontraron los productos químicos y blanqueantes de construcción utilizados para la adulteración.

La empresa, que solo tenía autorización para manipular carne de porcino, contenía en su interior todo tipo de carnes, incluso de pollo. Como resultado, la Consejería de Sanidad madrileña procedió a la clausura inmediata de la actividad mercantil y se lanzó una alerta a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ese mismo día. Se realizó un estudio urgente de la documentación requisada para determinar los lugares y empresas donde pudo haberse distribuido la mercancía adulterada.
Delitos Imputados al Empresario
El empresario fue arrestado en sus propias instalaciones y puesto a disposición judicial el 26 de junio. Se le imputan varios delitos:
- Delito contra la salud pública: Por distribuir carne en putrefacción adulterada con productos químicos.
- Delito contra los derechos de los trabajadores: Por emplear a trabajadores extranjeros en situación irregular, imponer jornadas laborales de hasta 26 horas continuadas por salarios míseros y amenazarlos si protestaban. Algunos de ellos llevaban hasta un año sin cobrar.
- Defraudación de fluido eléctrico: Se comprobó que la nave contaba con una instalación eléctrica ilegal para defraudar una gran cantidad de fluido eléctrico.
- Delito contra la Hacienda pública: Por fraude en el IVA.
Condiciones Laborales y Evasión Policial
Además de la adulteración de alimentos, el empresario mantenía a sus empleados, la mayoría extranjeros en situación irregular, bajo condiciones laborales deplorables. No solo les imponía jornadas extenuantes por salarios ínfimos que a veces ni siquiera abonaba, sino que también los amenazaba con denunciar su situación irregular si se negaban a sus exigencias. La Policía descubrió que el detenido había aleccionado a sus empleados para que se escondieran en caso de una inspección policial, exigiéndoles que escaparan por una trampilla en el techo de la nave o por una escalera en un cuarto de cuadros eléctricos que daba a la azotea.

Distribución de la Carne Adulterada
La carne adulterada había sido distribuida desde la nave de Leganés a supermercados de Castilla y León, Extremadura y Murcia. La rápida actuación de la Policía Nacional y la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid permitió la clausura de la empresa y la alerta a las autoridades competentes para rastrear la mercancía y evitar un mayor riesgo para la salud pública.

Testimonios de Vecinos
Los trabajadores de las empresas cercanas confirmaron a las autoridades que de la nave salía un olor nauseabundo y que también veían ratas entrando y saliendo del recinto, lo que corroboraba las sospechas sobre las condiciones insalubres del lugar.
