La carne que se obtiene del caballo se consume en Europa desde edades muy antiguas. Se considera más dulce, tierna, nutritiva (por su mayor contenido de proteínas) y baja en grasas que las de cerdo o ternera. En la época temprana del magdaleniense ya se pueden detectar rastros del consumo de esta carne como fuente principal de alimento. En Europa, su consumo está asociado a las adoraciones teutónicas de Odín.

El fraude alimentario y la percepción del consumidor
La alerta surgió a principios de enero en Irlanda, los investigadores habían detectado carne de caballo al analizar la carne de algunas hamburguesas vendidas en supermercados del Reino Unido. A principios del mes de febrero, las autoridades británicas localizaron más ADN de caballo en lasañas etiquetadas como 100% carne de vacuno. Estos casos se extendieron a España y los investigadores detectaron de nuevo carne de caballo en las lasañas de la marca La Cocinera y en las albóndigas de Ikea, productos que ya han sido retirados de la venta.
Desde FACUA reiteran que les preocupa la aparición de fármacos en la carne de caballo pero denuncian sobre todo el fraude que supone para el consumidor; “Se trata de carne más barata que se vende bajo el etiquetado de carne de vacuno cuando no lo es”.
¿Es la carne de caballo perjudicial para la salud?
La pregunta que se ha hecho la población a raíz de este descubrimiento es evidente: ¿es la carne de caballo perjudicial para la salud? Desde el ministerio de Sanidad y la OMS aseguran que la carne de caballo no conlleva perjuicio para la salud humana. Pero sí existe un riesgo. En la carne de caballo detectada en algunos productos de Spanghero se han encontrado restos de fenilbutazona, un antiinflamatorio para equinos. El problema es que este medicamento veterinario es perjudicial para la salud humana y puede provocar cáncer y otros efectos secundarios.

El movimiento hacia la prohibición del sacrificio
Incluso los caballos se consideran ahora mascotas y, en consecuencia, no solo no deben ser maltratados, sino que ni siquiera deben considerarse alimento, según se refleja en un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados italiana. Este proyecto de ley, redactado por Michela Vittoria Brambilla, ya ha comenzado su trámite parlamentario y es la primera vez que el Parlamento italiano considera un proyecto de ley para declarar a los equinos como animales de compañía y, en consecuencia, prohibir su sacrificio.
Nuestra portavoz, Yolanda Morales, debate sobre los coches de caballos en Andalucía en Cuatro al Día
Países como Grecia, donde los caballos cuentan con el estatus de animal de compañía, este tipo de prácticas están prohibidas. En el país heleno "se les reconoce como animales que deben ser protegidos de la explotación industrial". Igualdad Animal ha iniciado una campaña popular para poner fin a esta práctica en el Estado español, una iniciativa que ha recogido ya más de 400.000 firmas.
Datos de producción y consumo en Europa
A pesar de las discrepancias derivadas de sistemas de seguimiento ineficientes, la tendencia en el sacrificio de caballos ha disminuido drásticamente con los años. Sin embargo, España se mantiene como uno de los líderes del sector.
| País | Producción (toneladas) | Sacrificios anuales |
|---|---|---|
| España (2024) | 7.740 | 28.000+ |
| Italia | 6.080 | 24.000 |
El bienestar animal en la industria
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó informes científicos sobre el bienestar de equinos en el sacrificio. Durante la fase de prematanza, los autores recogieron peligros relativos a la restricción de movimientos, estrés y lesiones derivados del manejo. El cofundador de Igualdad Animal, Javier Moreno, subraya que "el aturdimiento previo a la matanza suele fallar con frecuencia, lo que implica que muchos caballos están conscientes mientras son degollados, sufriendo dolor intenso".

La organización animalista también recuerda que existe un comercio clandestino con este producto. En 2022 la Guardia Civil desmanteló una red que producía carne equina no apta para el consumo humano, con 35 personas detenidas. "Los consumidores tienen derecho a conocer la verdad que hay detrás de la carne de caballo. El Gobierno no puede seguir mirando hacia otro lado mientras miles de caballos sufren una muerte cruel en nuestro país y en las rutas de exportación", destaca Moreno.