Receta de Canelones Rellenos de Ternera Caseros

Los canelones son un plato clásico y reconfortante, a menudo asociado con las comidas familiares y las tradiciones culinarias. Aunque pueden parecer laboriosos, con una buena organización, su preparación se vuelve mucho más manejable. Esta receta se centra en unos deliciosos canelones rellenos de ternera, una opción que combina sabor y tradición.

Un Plato con Historia y Sabor

Los canelones son una de esas recetas que evocan recuerdos de infancia y reuniones familiares. Son un plato típico de las abuelas y las madres, que siempre apetece disfrutar en una comida dominical. En algunas regiones, como Cataluña, los canelones son especialmente populares y se consumen en fechas señaladas como Navidad. La versatilidad de la pasta permite infinidad de rellenos, pero la ternera, cocinada lentamente, aporta una profundidad de sabor excepcional.

Aunque hacer canelones en casa no es complicado, son un poco laboriosos, por lo que resulta fundamental preparar los ingredientes y organizarse para que nos resulten más sencillos. Además, podemos prepararlos con antelación y hornearlos justo antes de comer. De esta manera, podremos disfrutar de este delicioso plato cuando queramos sin apenas trabajo. Otra opción es prepararlos y congelarlos antes de hornearlos para tener un plato al que recurrir en cualquier momento solo con meterlo en el horno.

Al igual que muchas otras recetas, podemos hacer una versión más rápida o una más laboriosa según nuestras preferencias de ingredientes y disponibilidad de tiempo. Por ejemplo, podemos preparar la pasta casera u optar por una precocida, al igual que la bechamel que la podemos escoger comercial o hacerla casera.

Para darle un auténtico toque italiano hemos preparado esta receta con los Cannelloni de Garofalo, que tan buen resultado dan, calidad asegurada. Ya hemos compartido con vosotros otras recetas de canelones, un tipo de pasta que admite infinidad de relleno y fórmulas.

Mis primeros pinitos en la cocina fueron al lado de mi abuela, amasando pan en la artesa. La artesa sigue allí, y mi pasión por las masas y los fogones ha ido creciendo. Hoy cocino para mi familia, lo inmortalizo en fotografías, y lo escribo. Me gusta recuperar tradiciones, despertar recuerdos y emociones a través de mis recetas.

Hemos trabajado 3 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula? 120 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales. Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

En la receta de hoy veremos como preparar unos canelones de carne al estilo tradicional. No usaremos carne picada (molida) para el relleno, sino que guisaremos carne (de cerdo y ternera) y luego la picaremos bien fina. Espero que te animes con la receta y no desde de leer los consejos del final por si te sirven de ayuda.

Elaborar cada canelón casero es uno de los grandes objetivos de aquellos chefs que siempre buscan dar buen plato al gusto a sus comensales. Puedes conocer varias recetas de canelones de carne, pero nosotros te vamos a dar las indicaciones para que triunfes con esta comida, aludiendo siempre a lo clásico y tradicional, pero no por ello menos exquisito.

Se trata del aspecto básico principal. El relleno de carne ideal que nosotros te aconsejamos es el de vacuno. En cuanto al tipo de corte, es mejor que optes por comprar piezas como aleta, babilla o aguja, aunque se trate de carne picada. Hecho estas consideraciones, ahora vamos a por los ingredientes necesarios básicos para que no nos falte de nada.

Cuando mi abuela pasa unos días en casa, me gusta aprovechar para seducirla y que prepare conmigo alguno de sus platos estrella. Otros años os he contado su receta de fabes con almejas, y en esta ocasión os voy a deleitar con la receta de canelones de mi abuela. En esencia, se trata de una receta de canelones de carne gratinados muy parecida a la normal, pero hay un par de detalles que hacen esta receta especial, única y deliciosa, además de que mi abuela la prepara con mucho amor, que eso no hay tienda delicatessen que lo venda.

Hola amigos, hoy comparto con vosotros unos canelones con un auténtico y exquisito relleno de carne.

Preparación del Relleno de Ternera

Para hacer el relleno de carne, podemos emplear el tipo de carne que más nos guste; carne de ternera, carne de cerdo o incluso una mezcla de ambas. En esta receta, nos centraremos en la ternera para un sabor más intenso.

Calentamos 40 ml de aceite de oliva en una cazuela y sofreímos el ajo y la cebolla a fuego medio. Cuando veamos que la carne está bien suelta, añadimos 250 ml de tomate natural triturado. Lo mezclamos bien, salpimentamos y dejamos cocinar el conjunto a fuego medio-bajo durante media hora, para que se evapore el líquido del tomate.

Pon en una olla (yo usé una olla rápida) 4 cucharadas de aceite de oliva a fuego fuerte. Salpimenta toda la carne con una pizca de sal y pimienta (usa la sal con moderación). Cuando la carne de ternera esté bien dorada retírala a un cuenco y reserva. Si es necesario añade un poco más de aceite a la olla y luego añade la carne de cerdo. Cuando la carne de cerdo esté bien dorada añade una cebolla cortada en trozos medianos (no hace falta picarla demasiado).

Lo que haremos ahora marcará el sabor de nuestros canelones. Tenemos que dejar que todo se vaya dorando mientras removemos de vez en cuando para que no se queme ni se pegue al fondo de la olla. Cuando veas que empieza a «agarrase» (pegarse) al fondo de la olla añade un chorrito del medio vaso de vino oloroso y con una cuchara de madera rasca el fondo para desglasar. Así sacamos todo el sabor y podemos seguir dorando la carne un poco más. Deja que se reduzca el vino y sigue dorando las carnes con la cebolla. Cuando vuelva a pegarse al fondo añadimos otro chorrito y volvemos a rascar con la cuchara. Repetimos este proceso hasta que gastemos el medio vaso de vino.

Cuando hayas desglasado por última vez y el vino haya desaparecido, añade medio litro de caldo de carne (o de pollo o de cocido) y deja al fuego hasta que la carne se ponga muy blanda. Yo usé una olla rápida y lo que hice fue cerrarla y dejar 25 minutos desde que comenzó a salir el vapor. Si usas una olla normal puede que tardes 2 horas o más (dependiendo de la intensidad del fuego y de la dureza del agua que uses).

Cuando la carne esté bien blanda, pásala por un colador grande sobre una olla limpia. Echa sobre el colador la carne con el caldo de forma que la carne nos quede en el colador y el caldo pase a la olla limpia. Echa un chorrito de agua (que no esté caliente) en un vaso y añade una cucharada pequeña de maicena. Mezcla bien para que se disuelva y échalo todo sobre el caldo. Reduce el caldo a fuego medio hasta que espese. Remueve bien al principio para que la maicena no forme grumos y luego con remover de vez en cuando es suficiente.

Con un cuchillo grande pica bien todo (carne, paté y cebolla) mezclando de vez en cuando para que quede todo unido. Pásalo todo a un cuenco y cuando la salsa esté bien reducida añade 4 cucharadas de salsa al cuenco. Mezcla bien y prueba un poco del relleno. Deja que el relleno se enfríe y luego mételo en una manga pastelera.

Para preparar esta receta de canelones con este espectacular relleno hace falta invertir un poco más de tiempo que simplemente coger un poco de carne picada y rellenarlos, pero el tiempo invertido es más que justificado sobre todo si os gusta comer canelones y disfrutar de una buena comida.

En nuestra carnicería online encontrarás el mejor producto para disfrutar del mejor sabor del vacuno con recetas de carne tan tradicionales como esta.

Empezamos picando la cebolla y el ajo y poniéndolos a pochar en una sartén. Luego incorporamos la carne picada y, cuando se haya dorado, añadimos el paté, removiendo bien hasta que se integre. Retiramos del fuego y reservamos.

Vamos a necesitar 500 gramos de carne picada. A mí me gusta picar la carne por mi cuenta. Aparte de la carne picada de ternera, vamos a necesitar medio kilo de carne de cerdo en tacos y 300 gramos de pollo también en trozos. Picamos finamente una cebolla, cortamos una hoja de apio en cuadraditos y rallamos una zanahoria con un rallador de agujero grande. Ponemos la sartén a fuego alto y añadimos unas tres cucharadas de aceite. Una vez el aceite está caliente, añadimos la carne de cerdo y la carne de pollo y la doramos a fuego alto. Una vez la carne está doradita la retiramos. Y ahora en este aceite vamos a dorar la carne picada de ternera, al principio la carne picada suelta agua, hay que evaporar esta agua y conseguir que la carne picada se dore. Una vez doradita añadimos por encima las verduras, que ya hemos picado y las rehogamos con la carne unos 5 minutos más. Añadimos la carne de cerdo y el pollo y vertemos unos 150 ml de vino y rehogamos hasta que se evapore el alcohol. Añadimos 3 cucharadas de salsa de tomate. Ponemos sal al gusto y removemos todo. Añadimos agua hasta que cubra el guiso y le ponemos una ramita de romero. A fuego bajito guisamos aproximadamente durante una hora y removemos de vez en cuando. Si ves que el guiso se está quedando demasiado seco, añade un poco más de agua. Pasada una hora la carne queda muy blandita. Apagamos el fuego y dejamos el relleno en reposo hasta que se enfríe. Una vez el relleno está frío le añadimos un huevo, 3 o 4 cucharadas de queso parmesano rallado, una pizca de nuez moscada y pimienta negra recién molida. Con la ayuda de una batidora trituramos la mezcla hasta obtener una masa fina, como un paté. El relleno está listo, si os sobra un poco lo podéis congelar sin problema, este relleno da para unos 27-30 canelones aproximadamente.

Composición de carne picada para relleno de canelones

Preparación de la Salsa Bechamel

La salsa bechamel es una de las partes más importantes de unos buenos canelones. Una bechamel cremosa y bien hecha realzará el sabor del relleno y la pasta.

Para hacer la salsa bechamel, en un cazo calentamos 25 g de mantequilla y, cuando esté fundida, añadimos 25 g de harina de trigo. Cocinamos la bechamel durante unos 10 minutos, mientras removemos. Cuando la salsa esté bien cocinada y ligada, añadimos 1 pizca de sal y 1 pizca de nuez moscada, y la reservamos.

Mientras tanto preparamos la salsa bechamel con la que cubrir o napar los canalones. Para ello calentamos la mantequilla en una sartén y, cuando esté fundida, añadimos la harina. Removemos durante uno o dos minutos para formar una roux y dorar ligeramente la harina. Añadimos la leche poco a poco, removiendo constantemente para que no se formen grumos o desleír los que no podamos evitar. Podemos usar unas varillas y asegurarnos que la bechamel queda bien fina. Salpimentamos al gusto y cocemos durante 15-20 minutos a fuego suave.

En un cazo, derretimos los 100g de mantequilla, luego incorporamos las cuatro cucharadas colmadas de harina y removemos bien. Finalmente, vamos incorporando la leche sin dejar de remover, hasta que quede una bechamel cremosa, sin grumos, y un poco más líquida que la que se usa para las croquetas. Seguramente ayude mucho tener a mi abuela a mi lado, pero es que los canelones de mi abuela me saben a gloria.

Derretimos 45 gramos de mantequilla a fuego medio, cuidando que no se nos queme la mantequilla. Añadimos 35 gramos de harina de trigo, la harina de trigo normal, la de todo uso. Rehogamos la harina un par de minutos. Añadimos medio litro de leche a temperatura ambiente, ni fría ni caliente. Ponemos una pizca de sal y sin parar de remover cocemos hasta que la salsa espese. Es importante remover todo el rato sin parar para que no se pegue al fondo. Una vez la salsa haya espesado y haya empezado a borbotear, la cocemos unos 2 minutos más para que la harina termine de cocerse y no se note en el paladar, de esta forma nos aseguramos que la bechamel quede muy cremosa. Añadimos una pizca de nuez moscada. La bechamel ya está lista, si no la vas a usar en el momento, tápala con film transparente de forma que el film esté en contacto con la crema para que no se forme una costra. Esta cantidad de bechamel da para 8 o 10 canelones, si quieres hacer 30 tendrás que triplicar las cantidades de la bechamel.

Preparación de salsa bechamel cremosa

Montaje y Horneado de los Canelones

El montaje de los canelones es el paso final antes de llevarlos al horno. Un buen sellado y una cobertura generosa de bechamel y queso son clave para un resultado espectacular.

Por otra parte cocemos las láminas de pasta como indique el fabricante. En este caso yo las he cocido con un chorrito de aceite para que no se peguen. Una vez que lo tengamos ya cocido, lo ponemos en un paño de algodón y procedemos a rellenarlos.

Mientras el relleno de carne se está cocinando, podemos ir preparando 16 placas de canelones según las indicaciones del fabricante. En nuestro caso, solamente requieren un remojo en agua caliente. Pasado el tiempo de remojo recomendado, retiramos las placas de pasta y las dejamos sobre un paño de algodón hasta el momento de usarlas.

A continuación, cocemos las láminas de pasta para canelones, usando una olla grande con abundante agua para que no se peguen unas a otras. Retiramos las láminas de canelones y las sumergimos en un recipiente con agua helada para cortar la cocción. Una vez frías, escurrimos y colocamos sobre un trapo de cocina limpio.

Colocamos una cucharada de la boloñesa en el centro de cada canelón, a lo largo de izquierda a derecha. Cerramos la masa doblando los extremos sobre el relleno.

Vamos rellenando los canelones uno por uno.

Con cuidado, las vamos enrollando hasta que queden bien selladas.

Colocamos los canelones ya rellenos, con la abertura hacia abajo para que no se abran, en una fuente de horno previamente engrasada con 1 cucharada de aceite de oliva.

Napamos los canelones con la salsa bechamel. Cubrimos bien para que no quede nada de pasta al aire que se pueda secar en el horno.

Cogemos la fuente donde vamos a hacer los canelones y la untamos con mantequilla. Cubrimos el fondo con bechamel y vamos colocando los rollitos. Ponemos la bechamel también entre los rollitos para que estén bañados por todos los lados con la bechamel.

Espolvoreamos por arriba generosamente con queso rallado, a ser posible con queso parmesano o grana padano.

Con el horno precalentado, colocamos en una fuente de horno todo los canelones formados y cubrimos con la salsa bechamel y con queso rallado.

Introducimos en el horno, precalentado a 200º C (con calor arriba y abajo) y cocemos 15 minutos a unos 200º C. Cambiamos el horno a la función de gratinar y doramos la superficie durante 5 minutos.

Y horneamos a 200 grados, con calor de arriba y abajo entre 30 ó 40 minutos o hasta que veas que se haya dorado. Si tu horno tiene calor solo de abajo, hornéalos en la balda del medio.

Canelones Rellenos de Pollo

Consejos Adicionales

Existe un tipo de pasta para canelones que no requiere de cocción en agua. Son los llamados canelones precocidos que solo hay que sumergir las láminas en agua caliente unos 20 minutos y son muy cómodos de usar. También hay canelones precocidos cilíndricos que se rellenan con la salsa boloñesa, se cubren con bechamel y se hornean directamente. El ahorro de tiempo es considerable y el resultado muy bueno. Solo hay que asegurarse de preparar un relleno ligeramente más jugoso y una bechamel clarita que hidrate la pasta en el horno.

La verdad sea dicha que, organizándose un poco, su preparación se hace llevadera. Ninguna de las dos elaboraciones principales que lleva, la boloñesa y la bechamel, es complicada y se puede tener lista con antelación. De esta manera, el día que los queramos consumir, solo tenemos que hervir la pasta, montar los canelones y hornear.

El foie gras hace que esta receta pase a otro nivel. Ten en cuenta que es un ingrediente lleno de sabores y matices y que aporta mucho umami (el quinto sabor básico junto con el dulce, salado, amargo y ácido). Si no tienes foie gras puedes usar cualquier paté que tengas en casa o comprar uno que te guste. A esta receta le va muy bien el paté de pato, el de campaña, el de finas hierbas o incluso el de pimienta, puedes experimentar pero siempre añadiendo poca cantidad porque aporta mucho sabor y sal y no queremos ni matar el resto de sabores ni que nos quede un relleno para los canelones demasiado salado.

Hablando de la sal, te habrás fijado que solo añado sal cuando salpimento la carne y además te aconsejo que lo hagas con moderación. El motivo de esto es que vamos a usar otros ingredientes que pueden aportar sal a la receta y si nos pasamos podemos estropearlo todo. Ya hemos visto que el paté o el foie gras es uno de esos ingredientes que aportan bastante sal y el otro es el caldo que usemos que también puede llevar mucha sal dependiendo de si el caldo es casero o de si lo compramos hecho.

Si haces esta receta de bechamel y tendrás bechamel suficiente para cubrir los canelones. También puedes preparar la bechamel sin gluten y si usas unas láminas de canelones sin gluten tendrás una receta apta para celíacos.

El toque que aporta el paté y el tomate frito los hace mucho más jugosos, hasta el punto de que te puedes comer cinco o seis y aún apetecerte más. Es un platazo que no necesita nada más de acompañamiento, si acaso un buen vino que esté a la altura y, de postre, algún dulce típico italiano como unos cannoli, un tiramisú o una buena panna cotta.

También os puedo dar una idea muy chula que aprendí de Arguiñano. Una vez en uno de sus programas hizo unos canelones en los que le cambió la pasta del canelón por fiambre, en ese caso lo cambió por pavo, y los rellenó de atún.

Como siempre he citado en otros post, creo que la salsa bechamel es una de las partes más importantes de una buena lasaña o de unos buenos canelones.

A esta receta le va muy bien el el paté de pato, el de campaña, el de finas hierbas o incluso el de pimienta, puedes experimentar pero siempre añadiendo poca cantidad porque aporta mucho sabor y sal y no queremos ni matar el resto de sabores ni que nos quede un relleno para los canelones demasiado salado.

Para darle un auténtico toque italiano hemos preparado esta receta con los Cannelloni de Garofalo, que tan buen resultado dan, calidad asegurada.

Para 2 3.5€/pers.

Hoy le toca el turno a uno de los clásicos de la gastronomía italiana que más nos gustan en casa. Los canelones rellenos de boloñesa son siempre motivo de alegría cuando los llevamos a la mesa porque nos encantan a todos. No los hacemos más a menudo por lo entretenidos que son, pero cuando les hincamos el diente siempre pensamos que deberíamos hacer el esfuerzo. Son un placer tremendo.

La verdad sea dicha que, organizándose un poco, su preparación se hace llevadera. Ninguna de las dos elaboraciones principales que lleva, la boloñesa y la bechamel, es complicada y se puede tener lista con antelación. De esta manera, el día que los queramos consumir, solo tenemos que hervir la pasta, montar los canelones y hornear.

Como siempre he citado en otros post, creo que la salsa bechamel es una de las partes más importantes de una buena lasaña o de unos buenos canelones.

Los canelones que vamos a preparar hoy son los más básicos y sencillos.

Imagínate una deliciosa receta de canelones rellenos de la mejor carne Angus posible. ¿Te suena bien? Pues sabe aún más delicioso. Eso sí; lo que no hay duda es que se trata de una propuesta gastronómica que hace las delicias de niños y adultos. Además, es muy nutritivo y sencillo de realizar, por lo que sabiendo escoger la mejor materia prima como la carne Miguel Vergara y siguiendo unos pasos correctos te saldrá de fábula.

Ya hemos visto que el paté o el foie gras es uno de esos ingredientes que aportan bastante sal y el otro es el caldo que usemos que también puede llevar mucha sal dependiendo de si el caldo es casero o de si lo compramos hecho.

Si haces esta receta de bechamel y tendrás bechamel suficiente para cubrir los canelones. También puedes preparar la bechamel sin gluten y si usas unas láminas de canelones sin gluten tendrás una receta apta para celíacos.

Mi abuela cubre la bandeja del horno con un papel de hornear untado con tomate frito.

Los canelones de mi abuela me saben a gloria.

El toque que aporta el paté y el tomate frito los hace mucho más jugosos, hasta el punto de que te puedes comer cinco o seis y aún apetecerte más.

Es un platazo que no necesita nada más de acompañamiento, si acaso un buen vino que esté a la altura y, de postre, algún dulce típico italiano como unos cannoli, un tiramisú o una buena panna cotta.

Hola amigos, hoy comparto con vosotros unos canelones con un auténtico y exquisito relleno de carne.

Variedad de canelones: atún, pollo, verduras

Canelones Rellenos de Pollo

tags: #canelones #rellenos #de #ternera