Los bollos de leche son un clásico de la repostería, ideales para el desayuno, la merienda o cualquier momento del día en que se antoje un dulce tierno y esponjoso. Prepararlos en casa es una experiencia gratificante que te permitirá disfrutar de su sabor inigualable.

Ingredientes Necesarios
- Harina de trigo
- Mantequilla
- Huevos
- Leche
- Levadura
- Azúcar
- Vainilla
- Sal
- Ralladura de limón (opcional)
- Almendras laminadas (opcional, para decorar)
Preparación de la Masa Base
El primer paso para unos deliciosos bollos de leche es la preparación de la masa. Es fundamental seguir los pasos con atención para obtener una textura perfecta.
- En un bol grande, batimos los huevos.
- Añadimos la mantequilla, la vainilla, el azúcar y un pellizco de sal, y batimos de nuevo hasta integrar todos los ingredientes.
- Poco a poco, incorporamos la harina mientras vamos amasando.
- Vertemos la mezcla en un bol grande y añadimos el azúcar y la ralladura de limón.
Técnica de Amasado "Strech and Fold"
Para desarrollar el gluten y lograr una masa elástica y suave, utilizaremos la técnica "strech and fold".
- Dentro del bol, estiramos y plegamos la masa en el centro, dando 1/8 de giro al recipiente.
- Repetimos este proceso unas cuatro veces.
- Daremos forma de bola a la masa y la dejamos reposar tapada con un trapo, en un lugar cálido, hasta que doble su volumen.
Formado de los Bollos
Una vez que la masa haya levado, es momento de darle forma a nuestros bollos.
- Dividimos la masa en porciones de unos 50 gramos y les damos forma de bola.
- Alternativamente, si deseamos medias lunas, una vez que la masa haya levado, la dividimos en cuatro trozos iguales (los que no vayamos a utilizar los ponemos en un bol tapados para que no se sequen).
- A continuación, las cortamos por la mitad formando un triángulo y lo enrollamos empezando por la base consiguiendo así las medias lunas.
- Dejamos los bollitos ya encima de un papel vegetal, en la bandeja de horno.
- Los colocamos sobre una fuente de horno y los dejamos en un sitio cálido para que suban otra vez.
Horneado y Acabado
El horneado es el paso final para conseguir unos bollos dorados y esponjosos.
- Precalentamos el horno a 190º. Si nuestro horno lo requiere, también podemos precalentarlo a 180ºC.
- Pintamos los bollitos con huevo batido.
- Si deseamos, podemos poner almendras laminadas y espolvorear con azúcar.
- Horneamos hasta que estén dorados y cocidos por dentro.

Consejos Adicionales para Variantes
Si te apetece experimentar, puedes rellenar tus bollos con otros ingredientes. Por ejemplo, puedes:
- Extender un trozo de masa sobre la palma de la mano.
- Dentro, colocar un trocito de chorizo, al que habremos quitado la piel, o un trozo de salchicha Bratwurst.
- Cerrar la masa y hacer una bola, creando así unos bollos salados.