El caldo de pollo es uno de los platos más emblemáticos y reconocidos de la cocina tradicional. Es un alimento reconfortante y versátil que se ha convertido en un clásico en la mayoría de las culturas alrededor del mundo. La historia del caldo de pollo se remonta a siglos atrás. En la antigua Grecia, se creía que el caldo de pollo tenía propiedades curativas y se utilizaba para tratar diversas enfermedades. En la Edad Media, los médicos árabes también recomendaban el caldo de pollo para tratar enfermedades y promover la buena salud. El caldo hecho en casa es uno de los pilares básicos de la cocina casera. Hacerlo resulta fácil, ayuda a elevar el nivel de la cocina diaria y da carácter de alta gastronomía a los platos que se hacen para las grandes ocasiones. Sin un buen caldo muchos de los grandes platos de la gastronomía universal no tendrían ni la mitad de sabor. El caldo de pollo casero, además de delicioso por sí solo, es un ingrediente excelente con que elaborar otras recetas. Sopas, cremas, arroces, salsas, estofados, guisos y mucho más.
¿Por qué debemos hacer el caldo en casa si se puede comprar hecho o en pastillas? La respuesta es sencilla, por lo auténtico de su sabor y porque cocinar en casa es un valor en alza, sabes lo que comes, está rico, es saludable, te ahorras un montón de dinero y es una señal de amor hacía tu familia y hacia ti mismo/a. Preparar caldo en casa es una excelente manera de evitar el alto contenido de sodio que tienen la mayoría de los caldos preparados. La grasa que contiene el pollo se traspasa al caldo. Es muy sencillo retirarla en frío, pues sube a la superficie y solidifica a baja temperatura. Si guardamos el caldo en la nevera hasta el día siguiente, será facilísimo librarse de ella.
Beneficios del Caldo de Pollo
Además de su delicioso sabor, el caldo de pollo también tiene numerosos beneficios para la salud, lo que lo convierte en una opción ideal para agregar a nuestra dieta. Uno de los principales beneficios del caldo de pollo es su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico. Contiene minerales como el zinc y el calcio, que ayudan a fortalecer los huesos y los dientes, así como a prevenir resfriados y gripes. Otro beneficio importante del caldo de pollo es su capacidad para aliviar la congestión nasal y las molestias de las vías respiratorias. El vapor que se desprende al tomarlo ayuda a despejar las vías respiratorias y aliviar los síntomas de resfriados y gripes.
En invierno hacer una simple sopa de fideos de cabello de ángel con un caldo de pollo hecho en casa es el equivalente a comer marisco. Si cocinas comerás más rico y más sano y eso te hará más feliz, no lo dudes. Por si fuera poco, ¡es muy entretenido!
Preparación del Caldo de Pollo
El caldo de pollo se elabora principalmente con carne de pollo, huesos, verduras y con hierbas aromáticas. La cocción lenta y prolongada permite que los sabores se mezclen y se intensifiquen, resultando en un caldo rico en sabor y nutrientes. El caldo es el líquido que se consigue cociendo lentamente carne o hueso con hierbas, verduras y condimentos partiendo siempre de agua fría. Cuando se ha extraído todo el sabor y valor alimenticio de sus ingredientes, se cuela el líquido y se reduce o concentra o se deja simplemente así. El caldo resultante sirve entonces de “fondo” para sopas, salsas, guisos, arroces, etc.
Para intensificar el sabor del caldo tostamos los huesos y las carnes elegidas. En este caso, que hemos preparado un caldo de pollo, hemos tostado las carcasas y las alitas en el horno. Sin añadir nada de grasa, no lo necesitan. Usamos verduras frescas y variadas. Zanahoria, puerro, cebolla, nabo, apio y tomate son las más adecuadas. Las proporciones son importantes.

Ingredientes
- 4 litros de agua fría
- 1 esqueleto de pollo
- Hueso/s de jamón
- Hueso de ternera de caña o de rodilla
- 3 o 4 zanahorias cortadas en cuartos
- 2 cebollas o cebolletas cortadas a la mitad
- 1 puerro sin la parte verde o con ella y muy bien lavada
- 1 rama de apio
- Otra verdura que tengas en la nevera (ej. alcachofas, tomate)
- Sal
- Ramillete de hierbas aromáticas
- Granos de pimienta
- Perejil
Pasos para la Preparación
- Tostar los ingredientes: Calienta el horno a 250 ºC. Coloca las carcasas y las alitas de pollo en una fuente y tuéstalas durante 30 minutos. Dóralos por un lado, unos 20 minutos, voltea los huesos y agrega las zanahorias, el apio y las cebollas. Cocina hasta que los huesos y los vegetales estén dorados de forma pareja, aproximadamente durante 20 minutos.
- Cocción inicial: Pasa el pollo tostado a una cacerola amplia junto con las verduras troceadas, las hierbas y los granos de pimienta. Añade tres litros de agua y calienta a fuego alto para que alcance el hervor.
- Espumar y cocer: Desespuma y retira las impurezas que suelta el pollo hasta que el caldo esté limpio. Es imprescindible que el fuego esté bajo. Tapa la olla y deja cocer en olla tradicional durante 2 horas y media, en olla a presión durante una hora a fuego medio-bajo.
- Enfriar y retirar grasa: Deja enfriar el caldo antes de colar. Desechamos los tropezones y guardamos el caldo en la nevera hasta el día siguiente. Retiramos la grasa que, con el frío, ha solidificado en la superficie.
- Colar y reducir (opcional): Cuela el caldo para limpiarlo aún más. En este punto puedes utilizar el caldo así tal cual o dejarlo al fuego para que reduzca y potencie su sabor. Yo lo dejo sin reducir porque lo voy a usar para sopa y lo prefiero más suave.
- Rectificar de sal: Retifica de sal.

Cuando compres un pollo ECO y lo despieces para utilizar las pechugas en otra elaboración, recuerda guardar el esqueleto para congelar y tenerlo a mano para hacer un caldo. En los supermercados o carnicerías venden envasados al vacío huesos de jamón, pide que te lo troceen, y congélalos, así tendrás siempre un hueso de jamón para añadir a un caldo, lentejas o guisos que le darán muchísimo sabor.
¿Qué hacer con las verduras? Las zanahorias, las alcachofas, el puerro y las cebolletas las puse en el vaso de la batidora, añadí un cucharón de caldo y trituré, obtuve una crema riquísima que utilicé como guarnición. Al esqueleto de pollo le limpiaremos el exceso de grasa.
Como hacer caldo de pollo con verduras
Variantes y Conservación
El caldo de pollo tiene un color pálido y exquisito sabor que resulta excelente para tomar sólo como bebida caliente o para todo tipo de sopas, consomés, salsas para carnes finas y estofados o guisos realizados con carne blanca. También resulta delicioso para el arroz en muchas de sus variantes. El caldo de pollo casero sin verduras consta de una deliciosa elaboración que sienta muy bien en los días de frío. Si lo deseas, puedes hacer una buena olla de caldo y así tener para varios días, también se puede congelar en botes y tener en cualquier momento.
Es importante mencionar que este caldo se puede conservar en la nevera durante varios días, e incluso se puede congelar para utilizar en futuras preparaciones. Congélalo en contenedores herméticos por hasta 3 meses.

No, no lo hago a diario, ni siquiera todas las semanas, pero un par de veces durante el invierno hago una olla grande y congelo botellitas (de esas de agua) de medio litro que realzarán el sabor de mis guisos y arroces. ¿Os he convencido para que lo hagáis por lo menos una vez?
No os perdáis otros caldos básicos para elaborar una rica y sabrosa cocina en casa: Caldo o fumet de pescado. Caldo de carne fondo oscuro. Caldo de pollo. ¡A disfrutar!