Aunque en España el consomé es una tradición centenaria en los días invernales, en otros países están descubriendo ahora el caldo hecho con huesos de jamón, y no solo por motivos térmicos sino por sus beneficios para la salud. Sus defensores afirman que combate la inflamación, el dolor en las articulaciones o promueve la salud intestinal. El hueso del jamón es uno de esos ingredientes que, aunque a simple vista pueda parecer poco apetecible, en realidad es imprescindible en cualquier cocina y ha sido utilizado durante generaciones en la cocina tradicional.
En Jamonarium siempre decimos que del cerdo se aprovecha hasta los andares, y el hueso del jamón es la prueba de ello. Cuando las temperaturas caen en picado y el frío parece instalarse en los huesos, hay una tradición milenaria en nuestra gastronomía que nunca falla: el caldo de jamón. En los meses más fríos de invierno, no hay mejor opción que preparar caldo de hueso de jamón para disfrutar mientras entras en calor y, al mismo tiempo, aprovechar sus propiedades nutritivas.

¿Qué es exactamente el hueso de jamón y cómo aprovecharlo?
El hueso de jamón proviene del proceso de deshuesado de los jamones ibéricos curados y las paletas. La parte que aprovechamos es el núcleo central del hueso, este contiene mayor cantidad de jamón, lo que lo convierte en una pieza muy recomendada para realizar nuestras recetas favoritas aportando un sabor intenso. Este hueso no solo contiene la esencia del jamón ibérico curado, sino que también es una fuente concentrada de colágeno y otros nutrientes que, cuando se cocina a fuego lento, se liberan en forma de un caldo rico y saludable.
Lejos de ser un desecho, el hueso es sabor, nutrición y aprovechamiento consciente. Cuando terminas tu jamón, es fácil centrarse solo en la carne, relegando el hueso a la categoría de desecho. Sin embargo, estas piezas óseas aún contienen gran parte del sabor, la salinidad natural y los nutrientes del jamón.
Cómo conservar correctamente los huesos del jamón
Antes de lanzarte a la cocina, es fundamental saber cómo guardar bien los huesos del jamón para mantener sus propiedades y sabor. Te recomendamos trocearlos en segmentos de 3 a 4 centímetros. Luego, envuélvelos en papel film o usa bolsas herméticas para congelación y almacénalos en el congelador.
- Etiqueta cada paquete con la fecha.
- Usa primero los más antiguos.
- Conservados adecuadamente, pueden durar hasta 6 meses sin perder calidad.
- Evita congelarlos si están resecos o deteriorados.
Así, tendrás a mano una fuente constante de sabor para aprovechar los huesos del jamón en cualquier momento.
Beneficios para la salud del caldo de jamón
La teoría es que cocer los huesos a fuego lento libera colágeno y otras proteínas beneficiosas. Un nuevo estudio publicado en el 'Journal of Agricultural and Food Chemistry' ha demostrado que los huesos de jamón producen péptidos que podrían tener efectos cardioprotectores. En concreto, durante la cocción y digestión del caldo, estas proteínas se pueden descomponer en trozos más pequeños, o péptidos, que tienen propiedades diferentes a las de la proteína intacta. Por ejemplo, algunos péptidos del colágeno actúan como antioxidantes o inhibidores de enzimas que están relacionadas con enfermedades.
Para ver si los huesos de jamón serrano podrían ser una fuente de péptidos beneficiosos, Leticia Mora y sus colegas en el Instituto de Agroquímica y Tecnología Alimentaria del CSIC desarrollaron y simularon las condiciones de cocción y digestión del caldo hecho con huesos de jamón. Luego, examinaron si las muestras de hueso podrían bloquear las actividades de varias enzimas involucradas en la enfermedad cardiovascular.

Los investigadores han descubierto que los péptidos óseos -la mayoría de los cuales se derivan de las proteínas del colágeno y la hemoglobina- inhibían estas enzimas incluso después de la simulación de calentamiento y digestión. De hecho, tras este proceso se liberaron péptidos bioactivos adicionales, lo que sugiere que el uso de huesos de jamón para hacer caldos o estofados podría tener un impacto más positivo de lo teorizado en la salud cardiovascular.
Más allá del sabor, aprovechar los huesos del jamón tiene beneficios reales para la salud:
- Colágeno y gelatina natural: favorecen articulaciones y piel.
- Minerales: como calcio, fósforo y hierro.
- Vitaminas B1 y B12: esenciales para el sistema nervioso.
- Proteínas de alta calidad.
Estos nutrientes se liberan lentamente durante la cocción, mejorando el valor nutricional de tus caldos y sopas. El caldo de hueso de jamón también puede ser una excelente manera de mantenerse hidratado y aportar calorías y nutrientes esenciales al cuerpo. Además, el proceso de cocción lenta y prolongada hace que sea fácil de digerir, lo que lo convierte en una opción perfecta para aquellos que buscan un alimento reconfortante pero ligero.
Recetas prácticas y usos innovadores con hueso de jamón
Si te preguntas cómo aprovechar los huesos del jamón en tu cocina diaria, estas recetas son ideales tanto para cocineros tradicionales como para quienes buscan innovar.
Caldo concentrado de jamón
Una base de sabor intensa, perfecta para enriquecer otros platos.
Ingredientes:
- 2 kg de huesos de jamón
- 3 litros de agua fría
Preparación:
- Escalda los huesos en agua hirviendo durante 2 minutos y desecha el agua. Repite el proceso dos veces.
- Coloca los huesos en una olla con agua limpia. Cocina a fuego bajo durante 2-3 horas.
- Espuma y retira la grasa superficial.
- Cuela y reserva. Puedes congelar en porciones.
Este caldo es ideal para risottos, sopas, guisos o cualquier preparación que requiera sabor profundo.
Platos tradicionales con hueso de jamón
En la cocina tradicional el hueso de jamón siempre fue fundamental. Algunos de los platos más icónicos que lo incluyen son:
- Cocido madrileño: Un guiso que combina carnes, embutidos, garbanzos y por supuesto el hueso de jamón ibérico, que le da una intensidad de sabor única. Este clásico plato de Madrid utiliza hueso de jamón para enriquecer el caldo en el que se cocinan garbanzos, carnes y verduras.
- Sopa de fideos: El caldo de hueso de jamón es la base perfecta para una sopa de fideos tradicional. La combinación del sabor salado del jamón con los fideos suaves crea un plato único.
- Lentejas con hueso de jamón: Este plato aprovecha la potencia del hueso para dar un sabor profundo a las lentejas, creando una receta clásica que alimenta y satisface.
- Fabada: La fabada es un plato tradicional de Asturias que combina fabes (judías blancas) con diversos embutidos y, por supuesto, hueso de jamón.
Receta de cocido madrileño - Karlos Arguiñano
Innovación en la cocina con el hueso de jamón
El hueso de jamón ha sido parte de la cocina tradicional durante siglos, pero la gastronomía moderna también ha encontrado formas de innovar con este ingrediente. Algunos chefs importantes de España han experimentado con el caldo de hueso de jamón como base para espumas, reducciones y salsas que acompañan platos más sofisticados. Además, en técnicas de cocina a baja temperatura, el hueso se utiliza para infusionar aceites o crear concentrados de sabor que luego se aplican a diferentes platos.
Otra tendencia en la cocina moderna es utilizar el hueso de jamón como base para fondos de platos que no son tradicionales, fusionando diferentes culturas. Por ejemplo, el ramen con caldo de jamón ha surgido como una fusión interesante entre la cocina española y la japonesa, donde el potente sabor del hueso de jamón reemplaza al caldo de cerdo más común en este plato asiático.
Usos creativos de los huesos del jamón
Aprovechar los huesos del jamón no se limita a caldos o potajes. Su riqueza aromática y su estructura física permiten integrarlos en preparaciones poco convencionales que combinan creatividad culinaria, sostenibilidad y sabor auténtico.
- Aromatizante de aceites y mantequillas: Infusiona mantequilla o aceite de oliva con un hueso de jamón ligeramente horneado. Obtendrás un toque ibérico ideal para saltear verduras, cocinar huevos o terminar un risotto.
- Sal de jamón casera: Asa un trozo de hueso de jamón a baja temperatura, rállalo finamente y mézclalo con sal marina. Obtendrás un condimento umami perfecto para platos veganos, patatas o ensaladas.
- Infusión para cócteles o caldos de autor: Utiliza una reducción de caldo de hueso ibérico para preparar cócteles salados como un Bloody Mary ibérico. Ideal para maridar con tapas o entrantes fríos.
- Panes artesanos saborizados: Hierve un hueso de jamón y usa ese líquido como parte del agua de amasado. El pan adquiere una complejidad salina única, sin necesidad de añadir embutidos.
- Base para ahumados: Si cocinas a la parrilla o usas horno de leña, un trozo seco de hueso de jamón puede usarse como parte del material de ahumado. Añade un perfil aromático delicado y distintivo.

Preguntas frecuentes sobre el uso de huesos del jamón
- ¿Puedo reutilizar los huesos más de una vez? Sí. En un segundo uso, el sabor será más suave. Ideal para caldos vegetales o platos ligeros.
- ¿Es seguro congelar los huesos? Absolutamente. Solo asegúrate de envolverlos bien para evitar quemaduras por congelación.
- ¿Puedo usarlos en recetas modernas? Por supuesto. Funcionan muy bien en ramen, risottos, guisos vegetarianos e incluso como base de caldos para platos veganos.