La calabaza rellena es un plato que permite una gran variedad de combinaciones, adaptándose a los gustos de cada persona. A continuación, te presentamos una forma deliciosa de prepararla, destacando la incorporación del huevo como un ingrediente principal.
Preparación de la Calabaza
Para comenzar, limpiaremos la calabaza. Con un cuchillo, cortaremos la base para asegurar una mayor estabilidad. Luego, cortaremos la calabaza horizontalmente y eliminaremos todas las pepitas, dejando la zona de las semillas bien limpia, ya que es donde pondremos el relleno.
Existen diversas maneras de precocer la calabaza antes de rellenarla. Una opción es hervirla en una olla cubierta con agua y un poco de sal hasta que esté tierna. Otra alternativa es hornearla a 200ºC, colocando las calabazas con la piel en la parte inferior de una bandeja de horno.

El Relleno: Trigo Sarraceno y Más
Una opción de relleno deliciosa y nutritiva comienza limpiando bien el trigo sarraceno con agua clara. A continuación, lo coceremos en agua hirviendo con sal según las instrucciones del paquete, hasta que quede ligeramente crujiente. Una vez cocido, mezclaremos el trigo sarraceno con leche de coco, comino y pimentón, salpimentando ligeramente.
Otra alternativa para el relleno consiste en saltear verduras cortadas a dados en una sartén con un buen chorro de aceite. También se puede optar por otros granos como espelta, arroz integral o bulgur, o simplemente utilizar verduras como base del relleno.
En una olla, se puede dorar panceta cortada en lardones. Cuando comience a soltar grasa, se incorporan orejones picados, tiras de pollo y pasas y piñones al gusto. Este relleno, una vez enfriado, se puede mezclar con una crema flanera preparada con huevos y nata.

Rellenando y Horneando la Calabaza
Una vez la calabaza está limpia y precocida, la rellenaremos. Para ello, llenaremos dos terceras partes de la calabaza con el relleno elegido, dejando espacio suficiente para el huevo y el queso feta. Añadiremos un chorrito de aceite de oliva y cerraremos las calabazas con sus respectivos "sombreros".
En el espacio reservado, añadiremos un huevo y queso feta desmigado. Si se prefiere la yema menos cocida, se puede añadir solo la clara inicialmente y la yema al final. Volveremos a cocinar las calabazas en el horno a 200 grados (con calor inferior) de 5 a 10 minutos más, o hasta que la clara del huevo esté cocida.
Si se optó por hornear la calabaza previamente, se llenará con el relleno, dejando un espacio para el huevo en medio del pisto. Se pondrá una clara de huevo en cada calabaza. La yema se añadirá más tarde, si se desea que quede un poco cruda. Cuando la clara de huevo esté cocida, se abrirá el horno y se pondrá una yema encima de cada clara.
Calabaza al horno rellena
Variedad y Adaptabilidad
Es importante recordar que una calabaza se puede rellenar con muchas combinaciones de carnes, verduras o quesos. Esta receta es solo una sugerencia, y el relleno puede ser tan variado como se desee, permitiendo experimentar con diferentes ingredientes y sabores.
