El Embarazo y la Calabaza: Guía Completa de Cambios Físicos y Beneficios Nutricionales

Cada embarazo es diferente y es una vivencia única para cada mujer. Este proceso conlleva una gran cantidad de cambios corporales y mentales, siendo el ensanchamiento del abdomen el más evidente. La forma y el tamaño de la barriga de embarazada dependen de numerosos factores, entre ellos, del crecimiento de tu bebé. La calabaza es una de las frutas más nutritivas que existen. Científicamente, la calabaza es una fruta, ya que contiene semillas. Sin embargo, el perfil nutricional de las calabazas es más parecido al de las verduras que al de las frutas. En esta guía, exploraremos los cambios en la barriga mes a mes y los beneficios de incluir la calabaza en la dieta de la embarazada.

Esquema de las etapas del desarrollo fetal y el crecimiento de la barriga

Cambios en tu barriga de embarazada mes a mes

Cuando experimentes los primeros síntomas de embarazo como las náuseas, el cansancio, las mamas sensibles, los cambios en el apetito o el sangrado de implantación, no tendrás cambios físicos tan notables. Sin embargo, conforme tu bebé comience a crecer, también lo hará tu barriga. Estos son los cambios que puedes esperar en las diferentes etapas del embarazo:

Primer mes: El inicio

En este mes, tu bebé es un embrión chiquitito de aproximadamente 1 centímetro de longitud. Apenas puedes verlo a través de una ecografía de embarazo y sin duda no se refleja en tu abdomen todavía.

Segundo mes: Cambios sutiles

Tu bebé aún es muy chiquito; casi del tamaño de una alubia (aproximadamente 2 centímetros de largo). Eso sí, ahora notarás que tu cadera está más ancha y tu vientre puede sentirse un poco hinchado. Esta es una sensación parecida a la que ocurre durante los días fértiles de la mujer o la menstruación. Aunque no veas cambios significativos, durante el segundo mes tu placenta y útero están creciendo rápido para adaptarse al bebé que viene en camino. Es importante que, durante estos meses, vigiles la aparición de cualquier sangrado o cambios en el flujo vaginal en cuanto a textura y olor.

Tercer mes: Primer trimestre culmina

Es el último mes del primer trimestre y tu útero ya debe tener un tamaño mayor a un racimo de uvas. Además, el bebé ya mide de 6 a 7,5 centímetros de longitud. Ahora sí puedes palpar tu útero por encima de tu pelvis y escuchar los latidos del bebé durante tu ecografía de embarazo.

Cuarto mes: Crecimiento hacia adelante

El bebé está comenzando a crecer y alcanzará los 16 centímetros este mes, donde también sentirás todos sus movimientos. A partir de este mes, tu barriga de embarazada tiende a crecer hacia adelante y puede tener el tamaño de un melón pequeño. Es importante estar atenta siempre a los movimientos de tu bebé: si no lo sientes moverse, consulta a tu médico.

Quinto mes: Barriga evidente

Ya estás en la mitad del embarazo: tu bebé ya mide alrededor de 25 centímetros y quiere que todos sepan que está creciendo dentro de ti. Tu barriga de embarazada empieza a ser bastante evidente; tiene el tamaño de una sandía pequeña. Es posible que debas comenzar a usar ropa de mamá o prendas holgadas para no sentir que te presionan o lastiman la barriga.

Sexto mes: Tamaño de una calabaza

Terminaste el segundo trimestre del embarazo y tu hijo debe medir unos 30 centímetros, lo que provoca que tu barriga tenga el tamaño de una calabaza. Es momento de empezar las sesiones fotográficas para recordar siempre esta etapa. Después de la semana 20 de embarazo, se hace imperativo vigilar tus cifras de tensión arterial durante los controles prenatales. Algunos signos de alarma importante son los dolores de cabeza o zumbidos en el oído.

Fotografía de una barriga de embarazada en el sexto mes comparada con una calabaza

EVALUACION DEL CRECIMIENTO FETAL, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Séptimo mes: Aceleración del crecimiento

A partir de este mes, el bebé entra en una fase rápida de crecimiento y triplicará su peso y tamaño. Tu vientre irá creciendo de acuerdo al tamaño de tu hijo; aunque para este punto debe estar por encima de tu ombligo. Es importante que estés atenta a sangrados, dolores intensos en el abdomen o pérdida de líquido que pudieran sugerir complicaciones.

Octavo mes: Sandía mediana

En este mes, tu barriga puede medir lo mismo que una sandía mediana. Tu bebé alcanza alrededor de los 47 centímetros de largo y está terminando el proceso de maduración de sus pulmones.

Noveno mes: Recta final

¡Tu barriga de embarazada es del tamaño de un balón de fútbol! Empieza justo debajo de tus costillas y se pierde en tu pelvis. Tu bebé ahora pesa un poco más, así que es normal tener dolores de espalda, dificultad para respirar, etc. Disfruta de estas últimas semanas del embarazo, pronto tendrás a tu bebé entre tus brazos.

Factores que influyen en la forma de la barriga de embarazada

El desarrollo del bebé marca mayormente el tamaño de la barriga. Aunque también hay otros factores que pueden influir en su forma y tamaño y que son evaluados durante los controles prenatales:

  • La posición fetal influye en el tamaño de tu barriga. Si el bebé está en la parte posterior del útero, el vientre se verá más plano.
  • En los embarazos gemelares o múltiples, lógicamente el tamaño de la barriga es mayor.
  • Tu IMC y la forma de tu cuerpo igualmente pueden influir en el tamaño de la barriga; así como el tamaño y la ubicación de la placenta (según el sitio de implantación).
  • La cantidad de líquido amniótico también puede influenciar el tamaño. Si hay poco líquido será más pequeña; si hay mucho, será más grande.

La evolución de la barriga de embarazada es un indicador del crecimiento y desarrollo de tu hijo.

La Calabaza en el Embarazo: Un Alimento Nutritivo y Seguro

El embarazo es una época delicada, y mantener una dieta saludable durante este periodo es de vital importancia. Si estás embarazada, tu cuerpo necesitará nutrientes adicionales (vitaminas y minerales incluidos) para el correcto crecimiento de tu bebé. La calabaza es una de las frutas más nutritivas que existen. Es un alimento muy recomendado en pro de tu bienestar y del de tu bebé. “La calabaza es lo que los expertos en nutrición llaman un alimento rico en nutrientes, lo que significa que contiene un gran aporte nutricional a cambio de relativamente pocas calorías”, explica Rachel Kopec, profesora asociada de nutrición humana en la Universidad Estatal de Ohio.

Infografía sobre los tipos de calabaza y sus características

Tipos de Calabaza

Podemos encontrar principalmente dos tipos de calabaza:

  • Calabaza de invierno: tiene la piel gruesa, menos agua que la de verano, pero es más dulce.
  • Calabaza de verano: cuenta con una piel fina y de color claro.

Este producto tiene un tamaño que oscila entre los 25 y los 40 centímetros, puede presentarse con distintas formas (ovalada, alargada, esférica…) y tiene un toque afrutado. La pulpa de la calabaza no se come cruda muy a menudo, pero puede aparecer en algunos platos de temporada o rallada en ensaladas. “La calabaza enlatada es tan nutritiva como el puré hecho desde cero y es mucho más fácil y conveniente”, dice Lynett.

Beneficios de comer calabaza en el embarazo

La calabaza está llena de nutrientes, vitaminas, minerales y fibra. “La calabaza es originaria de América y fue cultivada por comunidades indígenas mucho antes de la llegada de los europeos”, señala Bex. Los grandes beneficios que tiene se relacionan con su popularidad:

Tabla nutricional de la calabaza

Una taza de calabaza enlatada, por ejemplo, contiene 137 calorías pero proporciona más del 200 por ciento del valor diario de vitamina A, 36 por ciento de vitamina K, 25 por ciento de fibra y 22 por ciento de vitamina E. También es una buena fuente de vitamina B6, vitamina C, magnesio, riboflavina, hierro y potasio.

  • Previene la retención de líquidos: Combate este problema gracias a que aporta mucha agua y a que es rica en potasio al tiempo que cuenta con muy poco sodio.
  • Reduce los riesgos de infecciones: Se convierte en un estupendo aliado para la embarazada en cuanto a reducir las posibilidades de que pueda sufrir una infección. Eso lo logra este alimento porque cuenta con importantes niveles de vitaminas, tanto de tipo A como de tipo C.
  • Favorece el crecimiento y desarrollo del feto: Contribuye a la formación correcta de sus huesos y de los cartílagos gracias a que aporta al organismo niveles óptimos de manganeso.
  • Permite tener bajo control la tensión arterial: Las investigaciones sugieren que consumir más potasio puede reducir la presión arterial.
  • Propiedades antioxidantes: “Un carotenoide de la calabaza llamado betacaroteno, así como las vitaminas C y E, también pueden actuar como antioxidantes y ayudar a proteger la piel del daño de los rayos ultravioleta y la contaminación”, asegura Amanda Lynett, dietista especializada en gastroenterología en Michigan Medicine.
  • Salud digestiva: La especialista informa que una taza de puré de calabaza enlatado, contiene alrededor de siete gramos de fibra, un nutriente que la mayoría de las personas podrían beneficiarse al comer más. “La fibra puede ayudarlo a uno a sentirse lleno y satisfecho, puede regular los niveles de azúcar y colesterol en la sangre y puede respaldar un microbioma intestinal saludable”, dice Lynett. Los tipos de fibra en la calabaza también pueden ayudar a quienes sufren de diarrea o estreñimiento al absorber agua y ayudar a que las heces se muevan dentro del colon.
  • Ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control: Las calabazas son muy eficaces para mantener los niveles de azúcar en sangre durante el embarazo.
  • Ayuda con los calambres abdominales: Las calabazas funcionan muy bien para mantener a raya los calambres del embarazo.

Las semillas de calabaza: un tesoro nutricional

“No olvidemos las semillas, que son comestibles y también contienen valiosos nutrientes”, afirma Bex. Media taza de semillas de calabaza sin cáscara, también llamadas pepitas, contiene 21 gramos de proteína y 4,5 gramos de fibra, por ejemplo. Las pipas de calabaza, crudas o tostadas, pueden ser una adición nutritiva a tu dieta durante el embarazo. Están repletas de vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos omega-3.

Consideraciones al consumir calabaza en el embarazo

Comer calabazas durante el embarazo puede ser muy beneficioso para la salud, sin duda, pero como ocurre con cualquier otra fruta o verdura, su consumo en grandes cantidades puede provocar algunas complicaciones. Las calabazas, cuando se consumen en grandes cantidades, pueden provocar dolor de estómago debido a su alto contenido en fibra. A veces, las calabazas también pueden causar una reacción alérgica que puede provocar dificultad para respirar, sibilancias, vómitos o calambres abdominales, aunque no hay suficientes pruebas científicas que respalden estas reacciones en las mujeres embarazadas.

Todas las especias que se suelen encontrar en la tarta de calabaza o en platos similares son seguras en pequeñas cantidades. Ten en cuenta que el café y el té con sabor a especias de calabaza probablemente seguirán conteniendo cafeína, por lo que debes controlar tu consumo de cafeína. Además, algunos de los especiales de temporada, como los frappes de tarta de calabaza u otras bebidas ricas, tendrán mucha grasa y calorías adicionales. La tarta de calabaza se puede comer sin problemas durante el embarazo. El relleno de calabaza en conserva se cuece como parte del proceso de enlatado.

Ideas para incorporar la calabaza en tu dieta

Si quieres un aperitivo, ¡no hay nada como la sopa de calabaza! Además, cuando es una combinación de calabaza con lentejas, ¡será aún más saludable! Calentar un poco de aceite en una sartén. Añade el caldo de verduras, remueve bien y tapa la sartén. Deja que se cocine durante unos 20-25 minutos. Al cabo de un tiempo, los trozos de calabaza estarán tiernos. Si te gusta comer las sanísimas pipas de calabaza, estamos seguros de que también te encantará comerlas cuando estén un poco picantes.

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