El significado de la calabaza en el Día de Muertos y Halloween: un viaje a través de las tradiciones

La calabaza es un elemento tradicional en la época otoñal y, además de verlas como parte de las decoraciones de temporada, también se les puede encontrar en infinidad de bebidas, postres y otras recetas que son esperadas con ansias año con año por los entusiastas del otoño y el Día de Brujas. La llamada “temporada de brujas” está a la vuelta de la esquina, hecho que tiene a más de uno emocionado por la oportunidad de celebrar Halloween y Día de Muertos, dos de las festividades más populares en Norteamérica.

Si bien ambas tradiciones tienen orígenes y objetivos diferentes, normalmente se les asocia por la cercanía de sus fechas, además de que están relacionadas con el misterio, lo desconocido y lo inexplicable, características irresistibles para los curiosos. Aunque muchos lo asociamos con los Estados Unidos, en realidad es una tradición de la cultura celta de Escocia e Irlanda.

Calabazas en Halloween

Al pensar en Halloween, todos lo relacionamos con calabazas, pero ¿de dónde proviene esta tradición? Halloween tiene sus orígenes en el festival celta conocido como Samhain, la cual marcaba el fin del verano y el inicio del nuevo año el 1 de noviembre. Se creía que durante el Samhain, las almas de los fallecidos regresaban a visitar sus casas.

En el siglo VIII, según la Encyclopedia Britannica, la Iglesia Católica movió el Día de Todos los Santos al 1 de noviembre, lo cual hizo que el All Hallows’ Eve o Halloween cayera el 31 de octubre. Se mantuvieron tradiciones del Samhain, como disfrazarse para esconderse de las almas que vagaran por tu casa, y la historia irlandesa de Stingy Jack se incorporó a Halloween.

Origen de la calabaza de Halloween

La leyenda de Jack O'Lantern

La tradición de tallar calabazas tiene una conexión directa con la leyenda irlandesa de Jack O'Lantern. Cuenta la leyenda que un herrero llamado Stingy Jack engañó al Diablo por dinero en repetidas ocasiones. En el año 1836, el Dublín Penny Journal dio a conocer la historia de Jack el Tacaño, una leyenda que formaba parte de la cultura oral irlandesa y cuyo origen es aún hoy en día desconocido. Según esta leyenda, Jack era un bala perdida que engañaba a todo el mundo, incluso al mismísimo diablo. Y eso le acabaría costando caro.

Se ha escrito mucho sobre la leyenda de Jack el Tacaño, pero la autora de terror Lisa Morton hace un retrato muy curioso de este personaje en su libro Trick or Treat: A History of Halloween. Morton cuenta cómo en una de las ocasiones Jack atrapó al demonio empleando cruces talladas, y solo lo liberó cuando obtuvo la promesa de que su alma no iría al infierno. Pero claro, al morir Jack, su alma no fue tampoco aceptada por el reino de los cielos, quedando el granuja condenado a vagar eternamente. Para su eterno camino, el demonio le lanzó una brasa del infierno que Jack colocó en un nabo hueco, que iluminaría para siempre su camino.

Según Morton, este mito permitió darle al farol vegetal un nombre, una apariencia y una historia. Se hablaría entonces del Jack O’Lantern o “El farol de Jack”, símbolo que representa el alma errante de Jack condenada a vagar entre dos mundos para siempre.

De los nabos a las calabazas

Aquellas peculiares linternas no se tallaban en calabazas pese a lo que hoy se pueda pensar. Muchos estudios señalan que lo que se empleaba en aquella época era el nabo, más pequeño, de piel más dura y era fácil encontrarlo con formas extrañas. Se sabe que estos nabos tallados se empleaban como parte del ritual, y se iluminaba gracias a una brasa o una vela, lo que dotaba a la hortaliza de su carácter mágico.

Cuando los inmigrantes irlandeses y escoceses llegaron a América en el siglo XIX, trajeron consigo la tradición de Jack O'Lantern. Descubrieron que las calabazas, nativas de América del Norte, eran perfectas para tallar debido a su tamaño y disponibilidad. En un inicio, la gente metía un pedazo de carbón encendido a los nabos, pero después se sustituyó por una vela. Hoy en día, la gente también usa linternas o velas que funcionan con baterías.

Evolución de Jack O'Lantern

Hoy por hoy, la gente sigue tallando rostros demoníacos en las calabazas más por tradición que por creer en la leyenda de Stingy Jack. Inclusive, el tallado de calabazas ha evolucionado con diseños artísticos y se tallan un sinfín de motivos en las calabazas.

Además, según menciona el sitio web Halloween Express, la variedad Connecticut field es la más popular para tallar durante Halloween, pues su pulpa no es tan dulce como la de otras variedades que son usadas en postres.

COMO HACER UNA CALABAZA PARA HALLOWEEN: Aprende como tallar una calabaza fácil y rápido

Calabazas en el Día de Muertos

El Día de Muertos es una de las tradiciones más importantes en México. En la mayoría del país se celebra el 1 y 2 de noviembre, justo después del Halloween en Estados Unidos y dada la cercanía temporal y geográfica, algunas de las tradiciones de nuestros vecinos del norte han permeado en las nuestras. Aunque las jack-o’-lanterns pueden ser vistas como decoración en ciertas partes de México durante la época de Día de Muertos, no tienen un significado que las ligue con las tradiciones mexicanas.

Sin embargo, esto no significa que las calabazas sean irrelevantes durante el Día de Muertos. Ya que la fecha en que se cosecha la calabaza coincide con la temporada de Día de Muertos, este fruto es preparado de distintas maneras durante el otoño. Las calabazas es uno de los elementos más tradicionales durante la temporada de Día de Muertos.

Ofrenda de Día de Muertos con calabazas

La calabaza en la gastronomía mexicana

De acuerdo con el Diccionario Gastronómico Online de Larousse, la calabaza es un fruto de la familia de las cucurbitáceas. Tienen diferentes colores, tamaños y formas dependiendo de la variedad a la que pertenezcan. Las calabazas forman parte de la comida mexicana desde tiempos prehispánicos. El fruto tierno se consume como verdura y cuando está maduro se utiliza para elaborar postres. Además, sus semillas se comen como botana, para preparar salsas o extraer aceite. La flor de calabaza también se consume en distintos guisados.

En México, las principales variedades de calabaza que se cultivan son Cucurbita maxima, Cucurbita moschata y Cucurbita argyrosperma, según Larousse Cocina.

Este tipo de calabaza puede llegar a medir hasta 1 metro de largo, suele tener forma elíptica, piriforme o subglobosa y su pulpa es anaranjada. Además, su cáscara es gruesa y tiene surcos pronunciados y su color puede ir de un verde negruzco a un naranja tostado.

La calabaza se utiliza para preparar un sinfín de recetas de la gastronomía mexicana, como el pipián, aunque si hablamos de postres resaltan la calabaza en tacha y la calabaza cristalizada. En México también existen otros tipos de calabaza, como las criollas o las kabochas.

Calabaza en tacha para los fieles difuntos

La calabaza en dulce o en "tacha" se conoce así porque al recipiente que se utilizaba para evaporar el jugo de caña y obtener azúcar se le llamaba “tacha”. La calabaza en dulce es un elemento tradicional en las ofrendas del Día de Muertos en México. Evoca recuerdos y nostalgia, y se considera un alimento sagrado para los espíritus. Desde la cultura prehispánica, se creía que los espíritus de los muertos regresaban al mundo de los vivos para disfrutar de los alimentos.

Calabaza en tacha

Otra forma en la que la calabaza se encuentra presente durante el Día de Muertos es cuando los niños van de casa en casa pidiendo su calaverita. Las calabazas es uno de los elementos más tradicionales durante la temporada de Día de Muertos.

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