El calabacín frito con ajo es un plato delicioso y sencillo de preparar que destaca por su sabor suave y aromático. Esta preparación española, también conocida como "calabacín al ajillo", combina la versatilidad del calabacín con el toque inconfundible del ajo y el perejil en aceite de oliva. Es una opción sabrosa y saludable que se puede disfrutar como acompañamiento o como plato principal.

Propiedades y Beneficios del Calabacín
El calabacín es una hortaliza versátil y baja en calorías, ideal para incluir en una dieta equilibrada. Es rico en fibra y tiene un alto contenido de agua, lo que lo convierte en un excelente aliado para la hidratación y la digestión.
A pesar de ser de la misma familia que las calabazas, el calabacín presenta propiedades diferentes. Por ejemplo, tiene un mayor contenido de agua, un escaso aporte de grasas y es bajo en calorías, lo que lo hace ideal para dietas.
Además, el calabacín ofrece aportes de fibras, proteínas, folatos y una buena cantidad de vitaminas del grupo B y C. En el apartado mineral, el calabacín tiene un buen aporte de potasio, así como también magnesio, sodio, yodo, calcio y algo de hierro. Es una interesante opción para todos aquellos que gustan de los vegetales y sus buenos aportes. Minerales, vitaminas y otros importantes nutrientes se conjugan en un sabroso vegetal.
El ajo utilizado en estas recetas aporta beneficios adicionales para la salud, como propiedades antioxidantes y antimicrobianas.

Receta de Calabacín al Ajillo (Calabacín Frito con Ajo y Perejil)
Con esta receta de calabacines al ajillo puedes preparar una deliciosa guarnición de lujo en pocos minutos. Acompañan de maravilla carnes, pescados o unos sencillos huevos fritos. El secreto de este plato, que se prepara con pocos ingredientes, está en la calidad de los calabacines.
Ingredientes:
- 2 calabacines grandes
- ½ manojo de perejil fresco de hoja plana
- Ajos (al gusto)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta (opcional)
- Pimentón (opcional)
Preparación:
- Cortar el calabacín: Lava los calabacines y retira los extremos. Corta los calabacines al gusto, ya sea en rodajas finas, en dados gruesos o en bastones.
- Salar el calabacín y dejar escurrir (opcional): Coloca las rodajas de calabacín en una o dos capas sobre una fuente o una tabla grande. Espolvoréalas ligeramente con sal por ambos lados. Déjalas reposar al menos 30 minutos en la nevera o en un lugar fresco. Después, sécalas cuidadosamente con papel de cocina. Este paso ayuda a que pierdan humedad y queden más crujientes al freír.
- Cocción previa del calabacín (opcional): Para que se hagan en su propio jugo y no pierdan sabor, puedes darles una pequeña cocción al vapor. Lávalos bajo el grifo y ponlos aún mojados en un recipiente hermético (un tupper). Tápalo y mételo a potencia máxima en el microondas 3 o 4 minutos. El tiempo dependerá de cómo te gusten los calabacines de textura. Si prefieres, puedes tenerlos el mismo tiempo en una vaporera al fuego. Si decides cocerlos al modo tradicional, usa la menor cantidad de agua posible y, pasados unos minutos, ponlos a escurrir muy bien.
- Preparar el ajo y el perejil: Pela los dientes de ajo y pícalos muy menuditos, casi triturados. Pica finamente el perejil.
- Dorar el calabacín: Calienta 2-3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Coloca parte de las rodajas de calabacín en la sartén, sin que se superpongan demasiado. Cocina las rodajas 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente doradas y tiernas. Añade un poco más de aceite de oliva durante la cocción si es necesario. Retira el calabacín de la sartén y colócalo en una fuente.
- Sofreír el ajo y el perejil: Baja el fuego. Si es necesario, añade un pequeño chorrito de aceite de oliva a la misma sartén. Añade el ajo finamente picado y sofríelo a fuego bajo unos 30 segundos hasta que empiece a desprender aroma, pero sin que llegue a dorarse. Si lo deseas, añade el perejil picado y un toque de pimentón.
- Terminar el plato: Reparte uniformemente la mezcla caliente de ajo y perejil sobre las rodajas de calabacín ya doradas en la fuente. Salpimentamos, mezclamos de nuevo y servimos estos calabacines al ajillo al momento.
Calabacín rebozado
Consejos Adicionales:
- El calabacín amarillo se come crudo y es verdaderamente delicioso acompañado con un poco de zumo de limón. De esa manera podemos obtener todos los beneficios dietéticos.
- El tiempo de preparación estimado es de aproximadamente 15 minutos y el de cocción de unos 20 minutos, para un total de 35 minutos.
Variaciones: "Concia di Zucchini" (Calabacín Frito a la Judía Italiana)
Desde la primavera hasta el final del verano, los calabacines fritos son una receta básica en el menú de Shabat de cada familia judía romana. Cualquier tipo de calabacín funciona, pero en Roma, la concia se hace con un calabacín italiano especial llamado zucchine romanesche o calabacín romanesco; son pequeños y de color verde claro con rayas pálidas y tienen flores hermosas.
Preparación de la Concia di Zucchini:
- Corta los calabacines a lo largo en tiras de 6 mm de grosor. Hay debate sobre la mejor manera de cortar los calabacines para este plato; algunos prefieren cortar las rodajas en ángulo para obtener óvalos anchos en lugar de tiras.
- Si no tienes prisa, deja secar las rodajas de calabacín en una bandeja para hornear forrada con toallas de papel durante un par de horas, para que pierdan algo de su humedad.
- Vierte unos 5 cm. de aceite de girasol o de maní en una cacerola grande y calienta a fuego medio hasta que un termómetro de freír indique 180°C. (Podrías usar una sartén profunda para freír si lo prefieres, pero encuentro que una cacerola ayuda a contener el aceite si burbujea demasiado).
- Trabajando en tandas para evitar el hacinamiento, coloca suavemente algunas rodajas de calabacín en la cacerola, asegurándote de que todas yacen planas y no se superpongan. Fríe, dándoles la vuelta una vez, durante unos 5 minutos, hasta que estén profundamente doradas, casi marrones.
- Coloca un tercio de los calabacines fritos en una capa en un plato rectangular profundo. Espolvorea con algo del ajo picado, hierbas (algunas recetas de concia incluyen perejil, otras albahaca, algunas ambas, perejil y albahaca, y algunas menta), y sal y sazona con pimienta al gusto.
- Cubre los calabacines con vinagre, termina con el aceite de oliva por encima y refrigera durante al menos 5 horas, y hasta 24 horas.
