El mantenimiento y la revisión de extintores es algo muy a tener en cuenta si queremos garantizar nuestra seguridad en caso de incendio. Los extintores son el principal y más conocido elemento de protección contra incendios, y éstos deben seguir un exhaustivo programa de mantenimiento y revisión. La respuesta es SÍ. El mantenimiento de extintores es obligatorio por normativa e indica que se tienen que realizar revisiones periódicas a los sistemas contra incendios y a todos los elementos de dichos equipos en uso.
Es fundamental saber cuándo un extintor debe ser recargado para garantizar su operatividad. Independientemente de la cantidad de agente extintor utilizado, un extintor debe ser recargado inmediatamente después de cada uso.
La vida útil de los extintores es de 20 años, pero siempre que se haya llevado un correcto mantenimiento y revisiones tal y como indica la normativa. Durante su vida útil, es necesario realizarles revisiones trimestrales y anuales. Que cuando tengamos la necesidad de utilizarlo funcione perfectamente dependerá de que el equipo esté correctamente mantenido.

¿Por qué es importante revisar tus extintores periódicamente?
Un extintor de incendios debe estar en perfectas condiciones para ser efectivo durante una emergencia. La recarga regular asegura que el extintor funcione correctamente y que no haya fallos al momento de su utilización. Recargar un extintor no solo garantiza su funcionamiento eficaz, sino que también prolonga su vida útil. Un extintor que no ha sido recargado o inspeccionado puede fallar cuando más se necesita. Estas revisiones de extintores son imprescindibles para evitar problemas en caso de emergencia. Cumplir con las revisiones de extintores obligatorias es fundamental para evitar sanciones.
De acuerdo a la normativa española vigente, los extintores deben ser sometidos a revisiones periódicas para garantizar su correcto funcionamiento y seguridad, por lo que es una tarea que no debemos dejar en segundo plano. Así pues, conforme establece el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), Decreto 513/2017, hay varias cuestiones que atender para saber cómo mantener en buen estado los extintores.
Mantenimiento a extintores, ¿cuándo y por qué?
Periodicidad de las revisiones y mantenimiento
Entonces, ¿cuándo debo realizar la revisión de mis extintores? La realidad es que existen unos plazos de tiempo concretos establecidos para realizar revisiones y mantenimiento de los extintores de forma periódica.
Revisión trimestral: Cada tres meses
Cada tres meses se debe comprobar el extintor poniendo especial atención al estado de carga del extintor (peso y presión) y las partes mecánicas principales (manguera, válvulas, boquillas, etc.). Esta revisión de extintores obligatoria podrá realizarse por parte de una empresa mantenedora como Chacarrex o por el usuario/titular de la instalación.
De forma trimestral, el titular propietario del extintor debe comprobar que la señalización, la accesibilidad y el estado aparente de extintor son correctos. Una inspección ocular de los precintos, los seguros y las instrucciones de uso, de forma que todo esté de forma correcta. Comprobar el peso y observar la brújula de presión de cada extintor, para asegurarnos de que es correcta y la carga es la óptima. Esta inspección debe reflejarse en un acta realizada por el propietario que recoja los puntos comprobados.
Mantenimiento anual: Una vez al año
Anualmente, una vez al año se deberá realizar una verificación exhaustiva del extintor, estado de carga (peso y presión) y estado del agente extintor (polvo, CO2, etc.). Además, se hará una revisión de todas las partes mecánicas y de elementos como válvulas, boquillas, manguera, etc. Esta revisión de extintores obligatoria deberá realizarse por una empresa mantenedora.
Esta revisión anual debe realizarla un técnico autorizado de la empresa de mantenimiento, que comprobará diferentes puntos: la presión de impulsión, verificará el estado de la carga de agente extintor de cada unidad (el peso, la calidad y la presión), asegurar el buen estado de todas las partes mecánicas del extintor, como la manguera, la boquilla o la válvula, entre otros. Comprobar que la etiqueta e instrucciones de uso están en correcto estado, su óptima legibilidad y que están al día. Y, en caso de haberlo usado, hay que hacer una recarga del extintor y ya se comprueba todo lo anterior.
En cualquier caso, si se detecta algún problema, el extintor debe ser reemplazado inmediatamente. Si todo está en orden, el profesional cualificado emitirá un certificado de conformidad que deberá ser exhibido junto al extintor.

Después de cada revisión, una empresa de mantenimiento contra incendio homologada (como lo es Lasser) expedirá un certificado y anotará la fecha efectiva para que quede constancia de que los elementos funcionan correctamente tras las pruebas y comprobaciones realizadas. Como puedes imaginar, estos certificados sólo los podemos otorgar las empresas que estamos homologadas.

Retimbrado: Cada 5 años
Cada 5 años: esta parte del mantenimiento a realizar sobre los extintores también es conocida como retimbrado. En este proceso de revisión, se debe someter al extintor a una prueba hidráulica. En este punto de los programas de revisión y mantenimiento de extintores, además de comprobar el estado del extintor, se asegurará el correcto funcionamiento del mismo.
Esta revisión cada 5 años debe realizarla un operario especializado, que realiza el retimbrado de los extintores. Cada cinco años, se realiza el retimbrado del extintor, un procedimiento obligatorio que certifica la resistencia mecánica del cilindro. Este reglamento exige una revisión de extintores obligatoria y periódica, incluyendo una revisión anual de extintores y controles adicionales.
En este mantenimiento será necesario realizar una prueba de nivel C (timbrado), de acuerdo a lo establecido en el anexo III del Reglamento de Equipos a Presión. Teniendo en cuenta que la vida útil de todo extintor es de 20 años, fecha en la que deberemos renovarlo por otro nuevo y reciclarlo, este tipo de mantenimiento o retimbrado se hará un máximo de 3 veces por extintor.
Proceso de recarga de un extintor
Recargar un extintor es un proceso técnico que debe ser realizado por profesionales cualificados. El primer paso es una inspección preliminar para detectar cualquier daño visible o signos de desgaste. Se procede a vaciar el contenido del extintor, independientemente de la cantidad de agente extintor que posea. El extintor es desmontado para revisar el estado interno del cilindro y sus componentes. Una prueba hidrostática es esencial para verificar la integridad del cilindro. Finalmente, se realiza una revisión completa del extintor para asegurarse de que todos los componentes funcionen correctamente. Recargar un extintor no es una tarea que deba ser realizada por personas sin la capacitación adecuada.