Los buñuelos de calabaza son una receta tradicional muy popular en la cocina española, especialmente en la Comunidad Valenciana. Estos dulces caseros destacan por su textura esponjosa, sabor delicado y ese toque de azúcar que los convierte en un bocado irresistible. Con ingredientes sencillos y económicos, puedes preparar en casa unos buñuelos perfectos para acompañar el café, una merienda familiar o incluso como postre. Hoy cocinamos buñuelos de calabaza, receta otoñal de un pequeño, pero delicioso dulce, que tendremos listo en apenas minutos. De exterior crujiente e interior suave y ahuecado, estos buñuelos son un auténtico vicio de bocado, de hecho, verás que resulta imposible comer solo uno.

Ingredientes Necesarios
- 250 g de calabaza asada o cocida en puré
- 200 g de harina de trigo
- 2 huevos L
- 50 g de azúcar (aprox.)
- 40 - 50 ml de agua o caldo de cocción de la calabaza
- 10 g de levadura química o polvo de hornear (8 gr si es levadura de panadero)
- Ralladura de media naranja (opcional, para aromatizar)
- ½ cucharadita de canela en polvo
- Sal (una pizca)
- Aceite para freír
- Azúcar para rebozar
- Aroma de vainilla (opcional)
Preparación del Puré de Calabaza
Lo primero es asar la calabaza. La haremos en el microondas para ahorrar tiempo y dinero. Pela el trozo de calabaza y pícalo en dados pequeños. Cúbrela y cocina en el microondas durante 5 minutos. Luego destapa, cuidado con el vapor que quema, y remueve. Tapa y cocina otros 5 minutos. Repite hasta que la calabaza esté blanda, normalmente unos 15 minutos. En esta ocasión, al contrario que en un Brownie de Calabaza, no le daremos un minuto extra sin tapa para secarlo más, ya que queremos que conserve algo de humedad para hacer los buñuelos. También es posible cocerla, pero ten en cuenta que luego contendrá un montón más de agua y las proporciones con los demás ingredientes no cuadrarán bien. Lo importante es que esté bien blandita, pero lo más seca posible, y que la podamos triturar de forma fácil, por ejemplo, chafándola con un tenedor.

Elaboración de la Masa
Pon 250 gramos de la calabaza asada o cocida en un cuenco grande. En un bol, pon los huevos, una pizca de sal, el azúcar y la ralladura de naranja (si usas). Bate con las varillas hasta que la mezcla haya esponjado. Aromatiza con vainilla o alguna ralladura y a continuación incorpora la calabaza que habíamos triturado. A continuación, vamos a tamizar la harina con la levadura sobre el puré. Sigue batiendo hasta conseguir una masa homogénea sin grumos. Al principio cuesta un poquito, pero enseguida la harina va absorbiendo líquidos y se va formando la masa.
Una vez que la harina esté integrada, corregiremos la densidad resultante de la masa añadiendo agua de la cocción de la calabaza o, si no tuviéramos, un poquito de leche. Este líquido lo iremos añadiendo de poco en poco, en mi caso suelo poner entre 40 y 50 ml de caldo, pero lo mejor es ir observando y, como decían las abuelas, agregar la que pida la masa hasta obtener una textura un poco densa pero suave, que nos permita freír. Cuando el puré esté templado o frío puedes echar el huevo y una pizca de sal. Una vez hecha la masa, añadimos la levadura y dejamos reposar una media hora.
BUÑUELOS de CALABAZA en MINUTOS ¡Así de FÁCILES y ESPONJOSOS!
Técnicas para Freír los Buñuelos
Ahora vamos a calentar el aceite para freír los buñuelos. Es importante no poner el aceite demasiado caliente, ya que si está demasiado fuerte se dorarán muy rápidos y el interior de la masa quedará poco cocinado. Por eso, debe estar muy caliente, pero no humeante. Cuando el aceite esté caliente (a unos 160ºC es como mejor se fríen con esta masa) coge una porción de masa con una cuchara pequeña. Acerca la cuchara a la superficie del aceite (cuanto más cerca menos salta) y con la ayuda de otra cuchara empuja la masa hacia el aceite. La masa caerá hasta el fondo, empezará a hincharse y subirá a la superficie. Lo recomendable es que las porciones no sean muy grandes y de tamaño similar, que queden flotando y que realicemos la cocción a fuego medio, no excesivamente alto para que dé tiempo a que los buñuelos se cocinen también por dentro.
Si la masa está en su punto, los buñuelos se irán dando la vuelta ellos solos y se pondrán doraditos por todos los lados. Para conseguir un dorado homogéneo en todo el buñuelo de calabaza, se debe dar la vuelta rápidamente, de manera tal que se cocine parejo de ambos lados. Ve añadiendo porciones de masa, puedes preparar más o menos a la vez dependiendo del tamaño del cazo (ten en cuenta que se hinchan bastante). La forma del buñuelo es así, un poco irregular porque es muy difícil que queden redondos perfectos. Lo que sí es importante es que las porciones de masa sean parecidas, por eso te digo que te ayudes de dos cucharas.

Usando Manga Pastelera para una Forma Perfecta
Si quieres que los buñuelos queden bien redondos y sin picos (que a veces impiden que los buñuelos giren bien y se tuestan más de la cuenta por un lado) usa una manga pastelera para dar forma a los buñuelos. Solo tienes que echar toda la masa en una manga pastelera con una boquilla ancha (unos 3 centímetros). Cuando el aceite esté caliente coge la manga pastelera con tu mano izquierda de forma que puedas sujetarla y apretarla a la vez con la misma mano. Coge un cuchillo o una espátula con tu mano derecha. Acerca la manga a la sartén y aprieta con cuidado la manga para que salga un poco de la masa (unos 2 o 3 centímetros) y entonces con el cuchillo corta la masa desde arriba hacia la sartén para que caiga la porción de masa al aceite caliente. Ten mucho cuidado de que no te salpique el aceite. Lo mejor para evitar salpicaduras es acercar lo máximo posible la punta de la manga pastelera al aceite y así la caída es muy suave y casi no salpica.
También puedes preparar los buñuelos de calabaza sin el agujero en el medio. Para esto es necesario que utilices 2 cucharas: con una se coge un poco de la mezcla y con la otra se empuja dentro del aceite. Si bien la receta tradicional de buñuelos de calabaza que aquí os proponemos resulta sencilla, y seguramente os queden unos buñuelos deliciosos, es importante decir que el puré de calabaza puede cambiar el espesor de la masa, pues esto depende de la cantidad de líquido que haya retenido. Por eso, si os resulta complicado formar los buñuelos, podéis utilizar una manga pastelera. Sólo se necesitará hacer un pequeño agujero de unos 2 centímetros y dejar caer la masa en el aceite, dándole la forma de rosquilla.

Acabado y Presentación
Una vez fritos ponlos sobre papel de cocina para absorber el exceso de grasa y luego pásalos por una mezcla de azúcar y canela. Un buen consejo para que los buñuelos queden bien crocantes, es escurrirlos en un plato o fuente cubiertos con papel de cocina cuando se retiran del fuego. Por último, si quieres, puedes echar por encima un poco de chocolate negro derretido y listo. Espolvorear los buñuelos de calabaza con azúcar de confección o azúcar morena, y dejar reposar hasta que tomen temperatura ambiente y estén listos para comer.
Lo mejor es comerlos recién hechos. Si habéis cocinado de más y os han sobrado buñuelos, podéis congelarlos en bolsas o tarteras. Y si ya rociamos los buñuelos de miel de caña.... ni os cuento que ricos están. Solo hay que mirar la textura del interior del buñuelo, la calabaza llega casi a confundirse con la masa.