Los buñuelos, una fruta de sartén de origen español, consisten en una masa de harina frita con forma esférica. Sin embargo, su historia es mucho más antigua, remontándose a la cocina mediterránea. Catón el Viejo, en su libro "De agri cultura" (siglo II a. C.), ya incluía una receta de buñuelos, a los que llamaba "globos".
La primera sociedad después de la romana que consumió buñuelos fue la andalusí. Sus ciudadanos, de medios humildes, habitaban los territorios del Sur de la península ibérica y, además de ocupar puestos de trabajo de baja categoría, desempeñaban el oficio de vendedores ambulantes de buñuelos. En Sevilla y Granada, eran un postre típico los buñuelos fritos en aceite cubiertos de miel.

Variedades de Buñuelos al rededor del mundo
La masa de los buñuelos puede mezclarse con agua, leche, huevo o levadura. Puede llevar un relleno que generalmente es dulce, pero también existen variedades saladas. Hay un tipo de buñuelos en forma de bola y especialmente ligeros que se llaman buñuelos de viento, por su ligereza y porque suelen contener grandes burbujas de aire dentro. Se suele aprovechar el hueco interior para rellenarlos de crema, en cuyo caso se llaman buñuelos de crema. Otros buñuelos sin crema son, por ejemplo, los buñuelos del Ampurdán, que tienen forma de anillo.
En Cataluña, en Valencia y en las islas Baleares hay muchos tipos de buñuelos dulces relacionados con diversas fiestas; algunos pueden incluir en su masa patata (papa), boniato (batata), queso, higos secos, etcétera. En otras regiones españolas se hacen porras y churros, además de buñuelos.
Buñuelos en Hispanoamérica
En ciertos países, como Cuba, Ecuador, Colombia y México, los buñuelos forman parte de la cena de Navidad, junto a las natillas. El buñuelo era consumido por culturas mesoamericanas como los aztecas y los mayas en diversas celebraciones. Originalmente se hacía con maíz o frijol y en la época de la conquista se empezó a utilizar la harina de trigo.
- México: Es muy común encontrar buñuelos en las ferias populares. Su preparación incluye el uso de miel de piloncillo y canela. Por lo general, en México los buñuelos son favorecidos para la merienda. En México, también se pueden encontrar los tradicionales con tamaños que van hasta medio metro de ancho, así como buñuelos comerciales que ya han sido empaquetados (cuatro o más por bolsita) para su venta en tiendas y supermercados. Los empaquetados son mucho más pequeños que los buñuelos tradicionales, es decir, de unos 5 cm de diámetro, y tienen también una forma diferente, pues cada uno ha sido formado en molde y tiene la apariencia de una rueda. Otra variedad en el centro de México, son los buñuelos de rodilla, que son planos hechos de masa tipo hojaldre pero de una sola capa. Se estira la masa elástica, hasta formar una gran "tortilla" y después se fríen en aceite.
- Colombia: El buñuelo es un tradicional bocadillo navideño que se disfruta especialmente durante las festividades de fin de año. Este dulce se prepara con una masa a base de queso costeño, harina de maíz y otros ingredientes, que se fríe hasta obtener una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Es común acompañarlo con una taza de chocolate caliente o natilla, otro postre típico de la temporada. La tradición de preparar y compartir buñuelos en Navidad refleja la riqueza cultural y gastronómica de Colombia. Existen distintas variedades de buñuelos que se comen todo el año; los de la Región Andina son típicos de la Navidad y son los más preparados en el país. No son dulces, la mezcla para su preparación incluye queso fresco molido, huevos, almidón de maíz (o maicena) con un poco de almidón de yuca. Tienen forma de pelotas y se fríen en abundante aceite. En la Costa, los buñuelos típicos son de fríjol cabecita negra y de maíz biche (verde o tierno). Los buñuelos de maíz son a base de granos de maíz tierno o verde, tienen sabor dulce y opcionalmente se acompañan con queso costeño.
- Cuba: Es costumbre confeccionarlos con la masa de la yuca.
- Nicaragua: Se preparan con yuca rallada, queso seco rallado, huevo y levadura o bicarbonato.
- Panamá: Los buñuelos son generalmente hechos de maíz nuevo, se pueden comer fritos y normalmente se consumen más como parte del desayuno o un bocadillo.
- Perú: Como muchos dulces y postres hispanos, en Perú el buñuelo es una tradición gastronómica que inicia en la etapa virreinal. Generalmente, es elaborado a base de harina de trigo, huevo, levadura y mantequilla. En algunas regiones del país, como Lima, era una costumbre degustar el buñuelo frito bañado con miel el Sábado de Gloria, en Navidad y vísperas de fiestas patrias. El picarón es un buñuelo consumido en Lima.
- Argentina: Los buñuelos son frutas de sartén, generalmente de forma redonda, que además de ser hechos con harina pueden ser hechos con añadidos (por ejemplo, coliflor rebozada con harina y frita, o trozos de manzana, etc.).
- Bolivia: En los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, el buñuelo es una masa de harina que se fríe en abundante aceite. La masa se elabora mezclando harina con agua, leche, huevos y en algunas versiones con levadura. En general se acompaña con api (una bebida caliente hecha de maíz morado o amarillo). Se suelen comer a la salida de misa, y es típico encontrarlo en fiestas religiosas o en las ferias.
- Venezuela: Se usan una variedad de componentes en su elaboración, siendo los más comunes los buñuelos de apio (arracacha), batata, yuca y calabaza o auyama (zapallo). Se hierven los ingredientes hasta que ablanden, se le puede agregar harina para mayor consistencia, huevos dependiendo de la cantidad de verdura, sal al gusto, se forman bolitas de unos 4 a 5 cm y se fríen en abundante aceite. También consisten en una pasta de harina mezclada con huevo, leche y levadura, que se fríe en abundante aceite y puede ir acompañada de otros ingredientes.
- Uruguay: Los buñuelos pueden ser dulces, rellenos de manzana, membrillo o banana; o salados, de lechuga o acelga, a los que se les agrega queso rallado. La preparación es sencilla y es similar a lo visto en otros países de la región. Se forman bollos de harina con huevo, leche y según la variante dulce o salada el resto de los ingredientes para luego freírlos en aceite bien caliente.

Buñuelos Salados: Una Delicia por Descubrir
Además de los buñuelos dulces, en la península ibérica también suele haberlos salados; los más frecuentes son los buñuelos de bacalao, aunque se pueden hacer de gambas u otros pescados; y los de verduras, generalmente de berenjena; de calabacín, o de otros ingredientes.
El boniato o batata es un tubérculo comestible muy apreciado en Hispanoamérica, y que en España se puede encontrar ya en casi todos los supermercados y fruterías. Los buñuelos de boniato salados, aunque menos conocidos que sus contrapartes dulces, ofrecen una alternativa deliciosa y nutritiva. Combinan la dulzura natural del boniato con una textura exterior crujiente e irresistible, realzando los sabores de la huerta.
Preparación de Buñuelos de Boniato Salados
Lograr unos buñuelos perfectos depende de la cremosidad de la masa y de una fritura cuidada.
- Cocer los boniatos: Lo primero que haremos será lavar a conciencia el boniato. Se puede cocinar al horno (a 180º unos 40 minutos) o al microondas (en un recipiente apto para microondas, añadir un poco de agua y tapar con film transparente o con un plato, unos 16 minutos).
- Preparar la masa: Cuando el boniato esté asado o cocido, se deja enfriar, se pela y se chafa con un tenedor. Se reserva el agua de la cocción del boniato.
- Mezclar ingredientes: Poco a poco, se agrega la harina a la masa del boniato. Se baten los huevos y se incorporan a la masa. Se trocean las nueces para aportar un toque crujiente. Se escurre bien el atún natural de sus latas y se añade a la masa. Se añaden los 200 g de harina de repostería.
- Añadir levadura (opcional): Si se desea, se pueden añadir 4-5 gramos de levadura para pan en el agua de cocción del boniato y remover bien para que no aparezcan grumos. Para ayudar a remover la masa, se agrega este caldo con levadura.
- Reposo de la masa (opcional para variedades dulces): Para variedades dulces, en un recipiente se mezclan proporciones de 5 cucharaditas de azúcar con 2 cucharaditas de canela y, antes de poner la masa a reposar tapada, se le añade una cuchara de esta mezcla, se remueve y se deja reposar unos 45 minutos.
- Freír: Se coloca aceite de oliva virgen extra Selección de Oleoestepa en una olla a fuego medio. La calidad del AOVE asegura una fritura estable y saludable que no enmascara los sabores. Pasado el tiempo de reposo de la masa, con la ayuda de una cuchara empapada en aceite frío, se cogen porciones de la masa y se dejan caer en el aceite caliente. Se fríen hasta que estén dorados por todos lados, manteniendo el fuego no muy alto para que se hagan bien por dentro.
Receta Fácil: Buñuelos de Batata
Consejos para Buñuelos Perfectos
- El secreto para elevar este plato tradicional al siguiente nivel está en el uso del Aceite de Oliva Virgen Extra Oleoestepa Selección. Este aceite aporta un equilibrio sensorial único que realza los sabores de la huerta, garantizando una fritura ligera y llena de salud.
- Es un plato excelente para compartir en familia, sabiendo que se está ofreciendo un producto de máxima calidad y trazabilidad.
- Dicen que es mejor comerlos templados.
Buñuelos de Boniato Dulces: Receta de Carmen (con ligeras modificaciones)
Esta es una receta sencilla y deliciosa para buñuelos dulces de boniato.
- Preparar el boniato: Empezamos cociendo los boniatos, que lo podemos hacer al horno o al microondas. Cuando esté asado, lo dejamos enfriar, lo pelamos y chafamos con un tenedor.
- Mezclar líquidos y azúcar: En un cuenco, ponemos el huevo y el azúcar y lo batimos. Posteriormente, agregaremos la leche y la ralladura de limón y mezclaremos.
- Incorporar ingredientes secos y boniato: Es el momento de añadir los ingredientes secos: la harina, la levadura y la sal (todas ellas tamizadas). Incorporaremos el boniato que habremos aplastado con un tenedor.
- Formar la masa: Mezclaremos hasta tener una masa suave y sin grumos.
- Freír: Pondremos el aceite al fuego y cuando esté caliente iremos añadiendo porciones de masa con ayuda de una cucharillas. Freiremos hasta que estén dorados por todos lados, no tendremos el fuego muy alto ya que queremos que se hagan bien por dentro.
Estos buñuelos se pueden rebozar en azúcar y canela, bañar en dulce de leche o en chocolate derretido. También se pueden rellenar de crema pastelera o de una crema de chocolate.