Bizcocho de Soletilla: Un Clásico Versátil en la Repostería

El bizcocho de soletilla, también conocido como vainillas, suspiros o melindros, es un tipo de bizcocho dulce, ligero, muy esponjoso y con forma alargada, aplanada y con los extremos redondeados. Tiene numerosas denominaciones según los países donde se elaboran y consumen, como bizcocho savoiardi, biscuit à la cullière, melindro, vainillas, soletas, biscotelas o suspiros.

Bizcochos de soletilla recién horneados

Características del Bizcocho de Soletilla

Los bizcochos de soletilla se elaboran con una masa de bizcocho muy ligera sin levadura, en la que se han montado las claras a punto de nieve para incorporar la mayor cantidad de aire posible. Esta masa se conoce como genovesa. La receta tradicional lleva como ingredientes principales huevo (alrededor del 30% de la masa), harina de trigo y azúcar; y en ocasiones se perfuma con vainilla, ralladura de limón o miel. Es habitual también cubrir la cara superior con una fina capa de azúcar glas.

La mezcla de ingredientes se trabaja buscando una emulsión, dándole forma con ayuda de una manga pastelera. Los bizcochos obtenidos después del horneado tienen una forma ancha y aplanada, frescos y esponjosos por dentro y ligeramente tostados por fuera.

Por su consistencia esponjosa, los bizcochos de soletilla absorben fácilmente los líquidos sin deformarse, lo que los hace ideales para mojar.

Elaboración Casera

Si queréis comer estos esponjosos bizcochitos, lo más recomendable es prepararlos vosotros mismos. Son fáciles de hacer, así que tomad nota.

  • Cubrir la bandeja de horno con papel sulfurizado y con un bolígrafo hacer líneas de 9 cm dejando unos 5 cm de distancia entre ellas para que al hornear no se junten.
  • Dar la vuelta al papel para que la tinta no tenga contacto con la crema.
  • Tamizar la harina y la Maizena y reservar.
  • En un bol poner tres claras de huevo, en un segundo bol poner dos yemas de huevo y un huevo entero (sobrará una yema).
  • Batir las yemas con el resto del azúcar y la vainilla hasta que blanqueen.
  • Añadir poco a poco las yemas a las claras dando vueltas con una espátula y con movimientos envolventes para que no bajen.
  • Poner la mezcla en una manga pastelera con una boquilla lisa de unos 2 cm y disponer la mezcla sobre el papel de hornear siguiendo las líneas marcadas.

BIZCOCHOS DE SOLETILLA O SAVOIARDI - VAINILLAS - LADYFINGERS - MELINDROS -LENGUAS DE GATO

Historia y Origen

Aunque entre vosotros habrá muchos que hace años que no los coméis, seguramente la mayoría los habéis disfrutado en desayunos, meriendas y postres en vuestra infancia. Ahora quizá no apetecen porque son excesivamente dulces, aunque si conocéis una panadería o pastelería de confianza donde los siguen haciendo de forma artesanal, es fácil que de vez en cuando sigan formando parte de vuestra cesta de la compra.

Usos en Postres

Hoy en día son conocidos por su uso más común en la elaboración del tiramisú, donde son remojados en un fuerte espresso y mezclados con una crema dulce de mascarpone, formando así uno de los postres más típicos de la cocina italiana. Para los desayunos y meriendas, y para elaborar postres como el tiramisú o la charlota, los bizcochos de soletilla caseros son la mejor opción.

Bizcocho de Soletilla en el Tiramisú

Aunque lo habitual es comprar los típicos bizcochos secos de huevo para preparar el tiramisú, los bizcochos que mejores resultados dan son los de soletilla. El tiramisú es un postre italiano que se hace con un bizcocho suave y ligero humedecido en café, y con una crema de mascarpone, cuya textura se parece a la de una mousse. Se presenta espolvoreado con cacao en polvo.

Tiramisú con capas de bizcochos de soletilla y crema de mascarpone

Bizcocho de Soletilla en la Charlotte

La Charlotte es un postre de origen inglés, inventado en el siglo XVIII en honor a la reina Charlotte. Originalmente se trataba de una especie de pudin de frutas que se horneaba durante horas. La Charlotte tal y como la conocemos hoy en día se la debemos al maestro pastelero Antonin Carême, quien en el siglo XIX decidió reinventarla haciéndola más ligera y fina. Se trata de una base de bizcocho (biscuits à la cuiller) rellena de bavarois ligero (crema inglesa mezclada con pulpa de fruta, generalmente fresas para la Charlotte) y decorada con frutas.

tags: #bizcocho #soletilla #recetas #postres