Preparar un bizcocho es una experiencia gratificante, y con la cuajada, puedes lograr una textura y sabor únicos. Si bien el yogur es un ingrediente común en muchas recetas de bizcocho, la cuajada ofrece una alternativa interesante que lo hace delicioso y jugoso.

Receta de Bizcocho con Cuajada
Esta receta es sencilla y utiliza medidas de cuajada, lo que facilita su preparación.
Ingredientes:
- 2 cuajadas
- 6 huevos
- 2 sobres de levadura
- 6 medidas de la cuajada de harina
- 4 medidas de la cuajada de azúcar
- 1 medida de la cuajada de aceite
Preparación:
- En un bol grande, introduce todos los ingredientes.
- Bate con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea.
- Unta un molde con mantequilla y espolvorea un poco de harina para evitar que se pegue.
- Vierte la mezcla en el molde y hornea hasta que esté dorado y cocido por dentro.
Truco para montar las claras más fácilmente
Variaciones y consejos
Aunque la cuajada es una excelente alternativa, es útil conocer otras opciones y consejos para personalizar tu bizcocho.
Sustitución de ingredientes:
Si un día no tienes yogur o cuajada, puedes utilizar leche. Algunas personas han probado esta variación y el resultado es genial, aunque el bizcocho con yogur también es divino. Para las medidas, puedes usar un vaso de cristal de yogur.
Otra receta con leche y aromas:
Aquí te presentamos otra opción con algunos toques aromáticos:
Ingredientes:
- 4 huevos
- Una medida de yogur de leche
- Media medida del vaso de yogur de aceite de girasol
- 2 medidas de yogur de azúcar
- 3 medidas de yogur de harina
- 1 sobre de levadura Royal
- Una cucharadita de café de esencia de vainilla
- Un chorretón de anís

Preparación:
- Bate con el brazo de la batidora la leche, el aceite, las yemas de huevo, el azúcar, la esencia de vainilla y el anís.
- Una vez que la mezcla esté bien homogénea y tenga una consistencia algo espesa, añade las claras de huevo, que previamente deben estar montadas a punto de nieve fuerte.
- Mezcla las claras con la preparación anterior de forma suave, utilizando una lengua de gato, una cuchara o varillas manuales, siempre con movimientos de abajo hacia arriba para evitar que la mezcla se baje.
- Por último, tamiza la harina junto con la levadura. Incorpora la harina a la mezcla anterior manualmente, añadiéndola por tandas y mezclando suavemente hasta que todo esté bien integrado.
- Cubre el molde con mantequilla y harina, y vierte la preparación en él. Puedes espolvorear azúcar en la superficie antes de hornear.
