Preparar grandes cantidades de masa no lleva más tiempo que preparar un poco. Congelar bizcochos y dulces es una excelente manera de ahorrar tiempo, dinero y evitar prisas de última hora. Toda la familia de los bizcochos se puede congelar muy bien, y el bizcocho de calabaza no es una excepción. Si se hace de manera adecuada, los dulces conservarán íntegros sus sabores y texturas.

Beneficios de congelar tus postres
Después de una sobremesa en compañía de amigos o familia, a menudo nos encontramos con un excedente de dulces. Ante la pregunta de cómo abordar esta situación, se despliegan dos alternativas: es posible compartir los postres restantes entre los invitados, o incluso mejor, optar por congelarlos y así tener la oportunidad de saborearlos nuevamente en un futuro. Trabajar un solo día al mes facilita tener resueltos de antemano muchos panes y postres.
Cómo congelar bizcochos y dulces correctamente
A continuación, te proporcionamos los pasos a seguir en el proceso de congelación, abarcando desde bizcochos hasta una variedad de otras delicias dulces.
1. Enfriar completamente el bizcocho
Un aspecto crucial es evitar introducirlos en el congelador mientras aún estén calientes, ya que esto podría resultar en un cambio drástico de temperatura que afectaría directamente su estructura y calidad. En lugar de ello, es recomendable esperar hasta que se enfríen por completo. Este paso simple, pero esencial, contribuirá en gran medida a preservar su textura y el sabor al momento de descongelarlos y disfrutarlos en el futuro.
2. Envolver adecuadamente
Otra etapa fundamental en el proceso de congelación de dulces implica la manera en que envolvemos nuestros bizcochos antes de llevarlos al congelador. Reducir al mínimo la presencia de aire entre el bizcocho y el envoltorio es esencial, por lo que es recomendable aplicar con cuidado una capa de film transparente de cocina. Posteriormente, introducirlo en un recipiente hermético y asegurarnos de sellarlo de manera efectiva garantizará un óptimo resultado. Además, te recomendamos considerar de antemano si planeas consumir el dulce en su totalidad o en porciones, ya que una vez descongelado, no es posible volver a congelarlo. Tienes la opción de congelar los bizcochos o tartas en su forma completa o en porciones más pequeñas. Lo más adecuado es adaptar esta decisión según tus preferencias futuras de consumo, evitando cualquier desperdicio innecesario.

3. Descongelación
En este proceso, es igualmente esencial congelar de manera correcta que llevar a cabo una descongelación adecuada. Para desongelar los bizcochos, bastará con sacarlos con 3 o 4 horas de antelación y dejarlos a temperatura ambiente. Si los bizcochos están congelados en cortes finos, con 10 minutos a temperatura ambiente y 15 segundos de microondas, podrás disfrutar de un bizcocho casero para desayunar o para merendar. En el caso de bizcochos como el carrot cake o el red velvet, para descongelarlo, retíralo del congelador y pásalo a la nevera para que el proceso de descongelación no sea tan brusco. Los panes y bollos ya cocidos deben ponerse a congelar en cuanto hayan enfriado, ya sea envueltos en plástico o con papel de aluminio. Para descongelar el pan cocido se pone a temperatura ambiente sin desenvolverlo. Las hogazas grandes tardan unas 6 horas y los panecillos unas 2 horas.
CÓMO CONGELAR BIZCOCHO | Congelación en casa de los bizcochos
¿Qué bizcochos y dulces se pueden congelar?
A pesar de la amplia gama de opciones de dulces que pueden ser congelados con éxito, es importante tener en mente que no todos los tipos de dulces son apropiados para este proceso. Resulta factible congelar sin problemas masas como la quebrada o la brisa, así como postres como brazos de gitano rellenos o láminas de bizcocho. También entran en esta categoría las galletas, magdalenas, bizcochos y las creaciones rellenas de mermelada o chocolate.
La mayoría de bizcochos caseros puedes congelarlos sin problemas, pero algunos de ellos se comportan incluso mejor con la congelación. Esto se debe a que de por sí ya son bizcochos levemente húmedos y el extra de humedad que adquieren en el proceso de congelación les proporciona un acabado aún más cremoso.
- Bizcocho de calabaza: El bizcocho de calabaza se puede congelar muy bien. Para congelar, envuelve los panes, muffins o bizcochos sin rebanar en papel aluminio grueso o papel film y luego ponlos en un recipiente cerrado herméticamente o en una bolsa para congelador resellable resistente. Congela hasta por 2 meses. Descongela envuelto a temperatura ambiente. Rocía el glaseado sobre el pan antes de servir. Se puede guardar en un recipiente hermético o en una bolsa de plástico resellable por hasta 4 días.
- Bizcocho de yogur tradicional: Una receta que admite perfectamente la congelación. Este bizcocho de yogur esponjoso y fácil es fantástico para hacerlo también en forma de plumcake y congelarlo en cortes, apilado en el cajón del congelador. La alternativa perfecta para un desayuno improvisado.
- Carrot cake: En esta versión del carrot cake, la humedad de las zanahorias y las frutas extra que se añaden se magnifica en el proceso de congelación. Es un bizcocho húmedo con un sabor exquisito. Puedes congelarlo entero o en porciones.
- Bizcocho red velvet: Esta receta tradicional de bizcocho red velvet queda extra esponjoso y tiene un punto húmedo que también permite una congelación y descongelación óptima.
- Bizcochos sin decorar: Conviene congelarlos envueltos en plástico o papel de aluminio, se conservan 6 meses.
- Bizcochos decorados: Es mejor congelarlos sin envolver y envolverlos después.

Qué no se recomienda congelar
Sin embargo, no es recomendable congelar postres que incluyan gelatina, merengue o crema pastelera, ya que su textura sufriría al descongelarse. En el caso de la nata montada, la situación es similar, ya que aunque pueda experimentar cierta pérdida de firmeza, es viable congelarla una vez montada para luego emplearla en tartas o como cobertura.
Congelación de masas y panes
Los panes y bollos, así como sus masas, pueden congelarse en alguna de sus fases de preparación. En casi todos los casos, el pan para congelar debe prepararse siguiendo la receta sin ningún cambio, aunque si se piensa congelar el pan sin hornear, debe hacerse la masa con un 50% más de levadura. Casi todos los tipos de masa cruda se pueden congelar con buenos resultados, pero es preferible no hacerlo con las masas hechas con levadura seca, cuyo resultado es algo menos satisfactorio.
- Masa sin fermentar: Una vez amasada se le da forma de bola, se envuelve en un plástico ligeramente aceitado, apretándolo bien y se congela inmediatamente. Para descongelarla, se desenvuelve la masa y se pasa a una bolsa de plástico grande igualmente aceitada, donde al descongelarse empieza a fermentar y crecer. La descongelación tarda alrededor de unas 6 horas a temperatura ambiente o de un día para otro en el congelador.
- Masa fermentada una vez: Si la masa ha fermentado una vez, se amasa con los nudillos, se le da forma y se congela.
- Panecillos y bollos individuales parcialmente horneados: Tiene ciertas ventajas congelar panecillos y bollos individuales, parcialmente horneados, cuando se prevé que el tiempo va a resultar escaso en el momento de necesitarlos. El procedimiento consiste en darle forma a los panecillos, dejarlos que crezcan y cocerlos 20 minutos en el horno a 150ºC (entre medio y medio bajo). Con este tiempo de cocción los panecillos o bollos quedarán pálidos. En cuanto enfríen se envuelven y empaquetan en cantidades utilizables, en una bolsa para congelar, con cuidado de no aplastarlos. Se conservan hasta 4 meses en el congelador.
- Masas de pastelería: Las masas de pastelería, en particular las diferentes de hojaldre, son trabajosas y largas de preparar, por lo que conviene hacer gran cantidad y conservar congelado lo que sobre para utilizarlo cuando se presente la ocasión. Estas masas pueden congelarse en las distintas fases de su preparación, según el tipo. El hojaldre es mejor congelarlo crudo.
- Pastas y galletas: Las pastas y galletas en cuya preparación interviene la mantequilla en una proporción de 100 gr por cada 450 gr de harina, o en mayor cantidad, pueden congelarse tanto crudas como horneadas y, tanto unas como otras, se conservan en el congelador hasta 6 meses. Lo más práctico es preparar una gran cantidad de masa, dividirla en partes iguales y congelar cada parte por separado. Si la masa se congela en forma de tubo o rollo, se pueden ir cortando lonchas según vaya haciendo falta, sin necesidad de descongelar toda la masa, volviendo a guardar la parte no utilizada. Las pastas congeladas crudas, pero ya con forma, se meten en el horno directamente, sin descongelarlas, añadiendo unos minutos al tiempo de cocción acostumbrado.

Duración del pan congelado
| Tipo de pan/bollo | Tiempo de conservación en congelador |
|---|---|
| Bizcochos sin decorar | 6 meses |
| Pan moreno y blanco sin corteza | 3 meses |
| Hogazas de corteza dura | Menos de 3 meses |
| Panecillos/Bollos parcialmente horneados | 4 meses |
| Croissants | 2 meses |
| Bollos daneses | 4 semanas |
| Pastas y galletas (crudas o horneadas) | Hasta 6 meses |
| Bizcocho de calabaza | Hasta 2 meses |