El bizcocho de leche condensada es una de esas recetas que se usan y se usan a lo largo del tiempo pues siempre salen bien y de una manera muy fácil. Con solo cuatro ingredientes se consigue un bizcocho muy tierno, de textura esponjosa y que aguante perfectamente varios días bien envuelto. Y a pesar de que lleva leche condensada y a priori podemos pensar que será excesivamente dulce, lo cierto es que está muy equilibrado y para nada resulta empalagoso.
Esta receta, procedente del libro "Pasteles con historia" de Isabel, Aliter Dulcia, te enamorará desde el primer momento. El interior de este libro no tiene desperdicio y alberga recetas de infarto, como este bizcocho de leche condensada que destaca por ser un bizcocho facilón, de los de juntar todo y verter en el molde. Es un bizcocho no extremadamente dulce, pese a llevar bastante leche condensada, denso y muy jugoso.

Ingredientes
- 1 bote de leche condensada (370gr) o de dulce de leche
- 4 huevos medianos
- 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 120 g de harina de repostería
- 1 sobre de levadura royal (o un poco menos)
- Un molde engrasado tipo plum-cake alargado (el mío mide 25x11cm).
Ingredientes opcionales para decorar:
- 200 g de nata montada
- 50 g de azúcar glass
- Grosellas o frutos rojos al gusto
Preparación
Comenzaremos agregando en un bol si lo hacemos a mano o bien en el vaso de una batidora, la leche condensada. Añadimos los cuatro huevos y batimos con unas varillas hasta que sea una mezcla homogénea. Derretimos unos segundos la mantequilla en el microondas y la agregamos a la mezcla, batiendo de nuevo con las varillas. Echamos la harina con la levadura incorporada. Si no tenemos esta, añadimos esos gramos de harina y un sobre de levadura química. Batir muy bien todos los ingredientes juntos, salvo el azúcar glass.

Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 180º. Verter la mezcla en un molde engrasado tipo plum-cake alargado, o en moldes pequeños. Horneamos durante 30 minutos a 160 grados en la parte intermedia del horno, o hasta que al pincharlo con un palillo, este salga limpio. Si se utilizan moldes pequeños, controlar el horneado a partir de los 20 minutos.
Bizcocho esponjoso y húmedo de leche condensada
Montaje y Decoración (Opcional)
Para montar la nata, vierte la nata bien fría en el vaso limpio de la batidora con la mariposa. Bate a velocidad 3 y medio sin tiempo hasta que la nata esté montada. Cubre el bizcocho cuando este esté a temperatura ambiente y decora con las grosellas. Puedes agregar un chorrito de vainilla para aportarle sabor.

En la versión que yo hice en su día le añadí toda la decoración que veis en la foto. Incluso sin nata, sin las grosellas y todos los añadidos que le podéis poner, lo cierto es que sale riquísimo. Javi ha sido bastante más austero y ha hecho la receta básica, pero el resultado es igualmente delicioso.
¿Te da miedo que se baje en el horno o quede seco? ¡No te preocupes! Esta receta garantiza un bizcocho tierno y jugoso.

Nos gusta hablar tranquilamente durante estos desayunos domingueros que se alargan y se alargan. Y el de hoy se ha alargado casi como el propio bizcocho. ¿Hay un placer mayor que despertar un domingo sin prisas y con un desayuno relajado? El café nos ha sentado estupendo de la muerte.
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