Berenjenas Rebozadas de Carne: Una Receta Tradicional y Versátil

Las berenjenas rebozadas son un plato fijo en muchas casas, a veces como entrante, otras acompañando un huevo frito con arroz, o incluso como plato único. Y es que tienen ese punto entre sencillo y sabroso que gusta a todo el mundo.

La berenjena es un fruto que varía en su forma, pudiendo ser esférica, oblonga o alargada, y su color varía según la variedad. La temporada de berenjenas se extiende desde el mes de octubre hasta el mes de abril, aunque dependiendo de factores como la zona y el clima, puede extenderse de septiembre a mayo. Es un alimento perecedero, por lo que deberás mantenerla refrigerada y consumirla antes de diez días. No es recomendable consumir la berenjena ni cruda ni licuada.

La humilde berenjena es uno de los cultivos más antiguos que se conocen, parece que con origen en la India. Apareció en la Península Ibérica por obra y gracia de los invasores musulmanes en la Edad Media. Las berenjenas constituyen uno de los alimentos más adecuados para mejorar la circulación. Su consumo es muy útil para bajar el colesterol y ayuda a prevenir la arteriosclerosis.

Variedades de berenjenas con diferentes formas y colores

Preparación de las Berenjenas Rebozadas Clásicas

Lo bueno es que no tienen complicación. Cortas las berenjenas, las pasas por el típico rebozado con pan rallado, y a freír. Ni ingredientes raros ni pasos complicados. Lo básico de toda la vida, pero bien hecho.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 berenjenas grandes.
  • Cerveza o gaseosa o polvos de gaseosillas para remojar las berenjenas y evitar que chupen aceite.
  • Harina de trigo para rebozarlas.
  • 2 huevos L.
  • Abundante aceite para freír y sal.
  • Miel de caña, opcional y al gusto.
  • Una pizca de sal, una cucharadita de ajo en polvo y otra de pimentón para el huevo.

Paso a Paso:

  1. Lavar y Cortar las Berenjenas: Lo primero es lavar bien las berenjenas y cortarlas en rodajas. El grosor depende un poco del gusto, pero lo ideal es que no sean ni muy finas ni muy gordas, algo así como medio centímetro. Si te pasas, se quedan crudas por dentro; si te quedas corto, se rompen. Para mayor comodidad, puedes utilizar una mandolina, aunque con un cuchillo bien afilado también puedes conseguirlo.
  2. Eliminar el Amargor: Ahora toca quitarles ese amargor que a veces tienen. Para eso, pon las rodajas sobre un plato con papel de cocina o una rejilla y échales sal por encima. Déjalas ahí unos 20-30 minutos. Verás que sueltan algo de agua. Luego las enjuagas un poco y las secas bien con papel. Un método que da muy buen resultado, muy popular en varias zonas de Andalucía, es remojar las berenjenas cortadas en rodajas o palitos en leche durante una hora al menos. Además de quitarles el amargor evita el uso de huevo.
  3. Remojo para Reducir la Absorción de Aceite: Pon las rodajas de berenjena en un bol durante 30 minutos con cerveza, gaseosa o bien agua con un sobre de gaseosillas. El motivo es que de esta forma chupan muchísimo menos aceite, lo cual es genial. Al cabo de esos 30 minutos ponlas en un escurridor y lávalas con agua fría.
  4. Preparar el Rebozado: Bate los huevos en un bol con una pizca de sal, una cucharadita de ajo en polvo y otra de pimentón. Si quieres, puedes añadir un chorrito de leche para que quede un poco más suave.
  5. Rebozar las Berenjenas: Pasa cada rodaja de berenjena primero por la harina (pon la harina en un plato), luego por el huevo batido, y por último por el pan rallado (si utilizas pan rallado). Justo antes de echarlas a freír deberás pasarlas una a una por el huevo batido, por un lado y por otro, y a continuación directas al aceite caliente. Si quieres un rebozado más crujiente, puedes romper copos de maíz (cornflakes) con la mano hasta que queden del tamaño que más te guste y utilizarlos como sustituto del pan rallado, especialmente si buscas una opción sin gluten.
  6. Freír las Berenjenas: Pon abundante aceite en una sartén grande o en una freidora y caliéntalo a fuego medio-alto (sin que humee, idealmente a 170ºC). No hace falta que las berenjenas naden en aceite, pero sí que haya suficiente para cubrir al menos la mitad de cada rodaja. Ve friendo las berenjenas en tandas, sin amontonarlas, durante unos 3-4 minutos, procurando que se hagan por ambos lados. Conforme vayas sacando tandas de berenjenas, colócalas sobre un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y échales sal aprovechando que aún están calientes.

EL COMIDISTA | Cómo freír berenjenas sin que queden blandas y grasientas

Consejos para unas Berenjenas Rebozadas Perfectas:

  • Elegir bien las berenjenas: mejor si son firmes, con piel lisa y sin manchas.
  • Salarlas antes de rebozar: no es obligatorio, pero ayuda a quitarles el amargor y que suelten algo de agua.
  • Secarlas bien: suena pesado, pero es clave.
  • Pan rallado grueso o casero: queda más crujiente que el pan rallado fino industrial.
  • Aceite caliente, pero sin pasarse: debe estar bien caliente para sellar el rebozado, pero sin humear. El de oliva virgen o virgen extra aguanta bien la temperatura y da buen sabor.
  • Freír en tandas pequeñas: si llenas la sartén, baja la temperatura del aceite y no se doran bien.
  • No las tapes al sacarlas: ponlas sobre papel de cocina y déjalas al aire para que el vapor pueda disiparse y no ablandar la corteza.
  • Grosor uniforme: Cortar todas las rodajas con el mismo grosor es importante para una cocción pareja.

Variaciones y Acompañamientos

Esta es una receta básica que se puede aromatizar de mil formas. Si quieres incluir especias, nada más sencillo que mezclarlas junto con la harina para darle un toque de aroma y color a las berenjenas: pimienta negra recién molida, pimentón, curry, comino… Si lo tuyo son las hierbas, como el orégano, el romero, el tomillo o la albahaca, puedes mezclarlas pero esta vez con el huevo batido para que las berenjenas las vayan cogiendo.

Berenjenas rebozadas servidas con diferentes salsas de acompañamiento

Ideas para servir:

Una de las cosas buenas de las berenjenas rebozadas es que combinan con casi todo. Lo ideal es servirlas al momento, recién hechas y calientes, que es cuando más ricas están con su rebozado bien crujiente y tiernas por dentro.

  • Como entrante: puedes ponerlas con un poco de salsa de yogur, alioli suave o incluso miel de caña, que es una combinación bastante típica, especialmente en muchas zonas de Andalucía.
  • Como guarnición: van muy bien con carne a la plancha, pollo al horno o incluso pescado.
  • Plato único: si tienes peques en casa, también puedes probar a hacer una especie de “san jacobos” vegetales: pones una loncha de queso entre dos rodajas de berenjena rebozada, y lo metes al horno unos minutos para que se funda.
  • Aprovechamiento: si te sobran y no quieres recalentarlas, siempre puedes trocearlas y añadirlas a una ensalada templada o una pasta.

Berenjenas Rellenas de Carne Picada

Si disfrutas de las berenjenas, no puedes dejar de probar las berenjenas rellenas con carne picada, una receta clásica que combina la suavidad de la berenjena con un relleno sabroso y jugoso, perfecto para una comida completa.

La carne picada es un ingrediente muy versátil, que puede formar parte de una gran cantidad de platos ya que marida a la perfección con verduras, pasta, patatas, etc. Para esta receta, la carne picada de ternera es una excelente opción.

Preparación:

  1. Preparar las berenjenas: En primer lugar, corta las berenjenas por la mitad, verticalmente. Haz algunos cortes superficiales en la cara interior de cada una de las medias berenjenas, con cuidado de no cortar la piel, pues tendrás que usar esta como recipiente más adelante. Lo primero que haremos, será encender el horno a 180º y mientras se calienta, ponemos las berenjenas en el horno.
  2. Preparar el sofrito: Mientras las berenjenas están en el horno, pica la cebolla y el ajo. Ponemos en una sartén, un poco de aceite y en él freímos la cebolla y el ajo bien picaditos y un poquito de sal, a fuego bajo para que no se quemen.
  3. Preparar el relleno: Cuándo tenemos la carne de las berenjenas, las cortamos en trocitos pequeños, e incorporamos en la sartén, junto con la cebolla y el ajo.
  4. Rellenar las berenjenas: Rellena la piel de las berenjenas con la mezcla anterior. Así es como se hacen berenjenas rellenas de carne picada de ternera.
  5. Toque final (opcional): Si te gusta la bechamel, puedes añadirla sobre las berenjenas antes de echar el queso rallado.
Berenjenas rellenas de carne antes de hornear

Conservación y Recalentamiento

¿Se pueden congelar? Sí, una vez rebozadas y antes de freírlas. Las colocas en una bandeja, las congelas separadas y luego las guardas en una bolsa.

¿Quedan bien recalentadas? Están mejores recién hechas, pero si te sobran, caliéntalas en el horno o en una sartén sin aceite. También puedes calentarlas con un nuevo golpe de fritura de apenas unos segundos o bien colocándolas en una bandeja de horno y horneándolas a 200ºC hasta que se calienten de nuevo.

Alternativa al Horno para Berenjenas Rebozadas

Aunque la receta clásica de berenjenas rebozadas es frita, también te contaremos cómo prepararlas al horno por si te apetece una versión más ligera. Es una buena opción si quieres algo más ligero.

Solo tienes que rebozarlas igual, colocarlas en una bandeja con papel de horno, pincelarlas con un poco de aceite por ambos lados y hornearlas a 200 °C (calor arriba y abajo) durante unos 20-25 minutos.

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