Existe la idea de que las gallinas comen maíz, hierbas y lombrices, pero lo cierto es que su dieta tiene que ser mucho más variada. Son animales omnívoros, comen de todo. Necesitan una dieta completa y variada compuesta por animales y vegetales para estar sanas. La alimentación y la salud están unidas, y las gallinas no son una excepción.

Dieta Esencial y Alimentos Recomendados
Las gallinas ponedoras comen alimentos completos y equilibrados. Los expertos en nutrición diseñan dietas que aportan la energía y los nutrientes necesarios para el normal funcionamiento del organismo y la formación del huevo. A la venta en nuestras tiendas puedes encontrar preparados a base de cereales de las mejores marcas del mercado, entre ellas destacan Pienso Coren para Gallinas, un pienso muy completo y equilibrado, con un gran aportación de minerales y vitaminas.
Los principales ingredientes que forman parte del alimento de las gallinas son: cereales (maíz, trigo, cebada y avena), fuentes de proteína (harinas de soja, harina de girasol y guisantes), aceites vegetales, vitaminas y minerales. Por ello, podemos decir que las gallinas se alimentan mayoritariamente con productos de origen vegetal, aun siendo animales omnívoros. Las gallinas son animales omnívoros, lo que permite incluir en su dieta una gran variedad de alimentos que van desde los cereales a las verduras, pasando por frutas, semillas, carnes, pescados, legumbres y hasta huevos. Las gallinas en libertad picotean hierba, cereales e insectos. De hecho, las gallinas con salida al exterior (camperas, código 1 y ecológicas, código 0) además del pienso pueden ingerir otros alimentos (5%) como insectos, lombrices, hierba y/o pasto e incluso minerales.
Entre los alimentos recomendados se incluyen:
- Piensos compuestos: Debes prestar atención a la composición de estos preparados alimenticios, descartando aquellos que contengan antibióticos o soja genéticamente modificada. Este alimento completo se suele presentar en forma de harina gruesa, granulado o migaja (las gallinas rechazan las partículas finas).
- Cereales: Trigo, maíz… Esparce semillas por tu corral y tendrás unas gallinas activas y entretenidas mientras picotean para buscar su alimento. La avena es especialmente recomendable en invierno porque aporta muchos hidratos de carbono y ayuda a resistir al frío.
- Conchilla: La concha de ostra molida aporta calcio para fortalecer los huesos. Los minerales se encuentran en las cáscaras de los huevos y en el caparazón de los mariscos, que triturados pueden incorporarse en la alimentación.
- Vegetales: Lo más apropiado es que las aves paseen a sus anchas por la finca, picoteando hierbas y ortigas.
- Proteínas: A las gallinas les gustan los caracoles, las hormigas e incluso los reptiles de pequeño tamaño.
Es fundamental complementar la dieta con vitaminas y minerales. Nuestras gallinas camperas cuentan con un aporte extra de vitaminas gracias a los campos verdes del Pazo. La hierba les proporciona vitaminas A y E, y los insectos y gusanos -muy habituales en la tierra húmeda gallega- vitaminas K y del grupo B. Los aminoácidos y minerales deben estar muy presentes en la alimentación de las gallinas, porque inciden directamente en su salud y en la cantidad y calidad de la puesta.
Alimentos a Evitar o Consumir con Moderación
Pero esto no quiere decir que podamos darles de todo, pues hay algunos alimentos, comunes para las personas, que no se recomiendan para ellas. Esto se debe, sobre todo, a que en su composición se encuentran sustancias que pueden resultarles tóxicas, especialmente si el consumo es habitual o en grandes cantidades. Otras veces, se trata de alimentos que pueden comer, pero con moderación.

Entre los alimentos que las gallinas deben evitar o consumir con precaución se encuentran:
- Berenjenas, tomates, pimientos y patatas (Solanáceas): Las solanáceas, entre las que se incluye la planta del tomate, el pimiento, la patata o la berenjena, contienen en sus hojas una sustancia que pueden desencadenar en el ave problemas en el riñón, de ahí que debamos evitarlas. Es la solanina. Como el peligro está en la planta, las gallinas sí van a poder consumir los frutos sin ningún problema, es decir, sí podremos ofrecerles tomate, pimiento, patata o berenjena, pero no las hojas ni los tallos de las plantas. Adicionalmente, ten en cuenta que los tomates, las berenjenas y las patatas crudas contienen solanina, una toxina peligrosa para las gallinas.

- Cebolla y Ajo: Se sabe que la cebolla, en crudo y en grandes cantidades, puede provocar toxicidad en animales como los perros al contener una sustancia, el tiosulfato, capaz de afectar a los glóbulos rojos. El ajo en crudo también contiene tiosulfato, aunque en cantidades inferiores que la cebolla.
- Aguacate: El aguacate es un alimento muy apreciado en las dietas saludables humanas, pero puede ser muy tóxico para las gallinas. Además de ser rico en grasas, contiene una sustancia denominada persina. Esta afecta a las aves domésticas, desencadenando problemas para mantenerse en pie, alteraciones en la respiración, acumulación de líquido alrededor del corazón y los pulmones, insuficiencia hepática y renal, e incluso la muerte súbita en 24-48 horas.
- Cítricos: Los cítricos presentan cierta controversia a la hora de formar parte de la alimentación de las gallinas. En principio, no son tóxicos para ellas, pero no suelen manifestar ningún interés en su ingesta, quizás por su sabor ácido o porque esa acidez tenga un efecto negativo sobre su organismo. Por este motivo, si la gallina no intenta comer ninguna de estas frutas, como el limón, la lima o la naranja, no debemos forzarla a que lo haga.
- Semillas de frutas: Las semillas o pepitas de las frutas, como las de las manzanas, cerezas, ciruelas, melocotones, etc., contienen cianuro, motivo por el que no debe permitirse su ingesta.
- Chocolate: El chocolate cuenta con varias sustancias potencialmente peligrosas para aves y otros animales, como son la cafeína y la teobromina. Es más peligroso el que más cantidad de cacao contenga. La sintomatología que puede desencadenar su consumo incluye agitación, taquicardia, convulsiones e incluso la muerte.
- Legumbres crudas: Los judías rojas pueden formar parte de la alimentación de las gallinas, al igual que otras legumbres, pero la recomendación es que se ofrezcan siempre bien cocinadas. En crudo o poco cocinadas contienen una sustancia perjudicial, la fitohemaglutinina.
- Lácteos: Los lácteos no es que sean tóxicos para las gallinas, pero no van a poder digerir su azúcar, que es la lactosa. Esto hace que, tras su consumo, puedan surgir problemas digestivos, como la diarrea. Si queremos ofrecer lácteos, podemos recurrir a variedades comercializadas sin lactosa y, en cualquier caso, son alimentos de consumo ocasional.
- Alimentos con moho: No se les debe dar a las gallinas ninguna comida en la que se detecte moho. Los alimentos en este estado pueden resultar peligrosos para ellas por la presencia de micotoxinas, causando vómitos, nerviosismo, problemas de coordinación, temblores, convulsiones y elevación de la temperatura corporal.
- Alimentos salados, azucarados o grasos: Los alimentos que ofrezcamos a las gallinas no deben ser ricos en sal, azúcar ni grasas. En exceso, sí pueden causarles problemas de salud. Nuestras sobras son a menudo enemigas de su salud, sobre todo por su contenido en sal. El agua utilizada para cocer pasta o verduras suele tener un alto contenido en sal y almidón. Si un alimento está demasiado condimentado o procesado para ser considerado "sano" para nosotros, probablemente sea peligroso para ellas.
- Pan: El pan, la pasta o el arroz cocido no son tóxicos en sí mismos, pero no constituyen una dieta equilibrada. Si das pan, que sea un capricho excepcional. Probablemente hayas visto más de una vez unas gallinas de corral alimentadas a base de pan duro. Sin embargo, estas aves son omnívoras y necesitan una dieta variada para estar sanas y poner mejores huevos.
- Ciertas plantas ornamentales o silvestres: Todas las partes de esta planta contienen cantidades potencialmente tóxicas para las gallinas de ácido oxálico, sobre todo en las hojas. Si tienes un jardín en el que tus gallinas campan a sus anchas, ten en cuenta que ciertas plantas y flores son tóxicas para ellas.
Si tus gallinas ingieren accidentalmente un alimento tóxico, es fundamental poder detectarlo lo antes posible. Presta atención al comportamiento de la gallina.
El Sistema Digestivo y Preferencias Alimentarias
El tracto digestivo de las aves es corto y el alimento lo recorre a un ritmo rápido (3-4 horas). Su digestión es fundamentalmente enzimática, con una reducida tasa de fermentación bacteriana. Las gallinas captan el alimento con el pico, lo tragan sin masticar (recordemos que no tienen dientes) y pueden almacenarlo en el buche, una cavidad esofágica destinada a ser un reservorio de alimento para el ave. A continuación, este alimento pasa al proventrículo, que actúa como estómago glandular (digestión enzimática), y a la molleja, donde se realiza la acción de trituración (digestión mecánica) y mezcla con los jugos gástricos.

Una vez que los procesos de digestión han reducido el tamaño de los componentes del alimento, los nutrientes son absorbidos a través de las células epiteliales del intestino delgado y pasan a la circulación, transportándose a los diferentes tejidos y transfiriéndose posteriormente al huevo.
Fisiología digestiva: Aves - Primera parte -
El pico de estos animales es más sensible a la textura que al sabor. Las gallinas prueban el alimento cogiéndolo y dejándolo caer. Por este motivo es recomendable aportar una alimentación granulosa en lugar de harinosa. Las gallinas son muy especiales; diríamos que hasta algo caprichosas a la hora de comer. Les gusta la comida con un tamaño de grano determinado y desprecian los componentes muy finos (también, a veces, los de granulometría excesivamente gruesa). También es posible que las gallinas estén bloqueando su buche por comer alimentos demasiado duros. La mayoría de las veces, consiguen empujar el alimento por sí solas estirando el cuello y abriendo el pico.
Requerimientos Nutricionales y su Impacto en la Salud y la Puesta
Las necesidades nutricionales del ave varían a lo largo de su vida. La alimentación de las pollitas es tan crítica como la de un bebé o un niño en sus primeros años… hasta alcanzar la adolescencia. Al igual que los recién nacidos toman una leche de fórmula que va adaptándose a sus requerimientos a medida que crecen, las pollitas deben alimentarse con un pienso formulado para sus distintos períodos: iniciación, crecimiento, desarrollo y puesta.
Una gallina que no pone huevos puede ser una gallina infraalimentada. Cuanto mejor sea la alimentación, mejor será su estado general y, por supuesto, la cantidad de huevos y su calidad. Una alimentación deficiente deriva en peor estado físico (pérdida de plumas, roturas de huesos…) así como agotamiento, menor puesta, tamaño deficiente de los huevos o incluso, en casos extremos, problemas sanitarios, pues al estar más débiles, son más propensas a los parásitos. Si tus gallinas no están enfermas pero la producción se ve alterada, la causa suele encontrarse en su alimentación.
Los aminoácidos y minerales deben estar muy presentes en la alimentación de las gallinas, porque inciden directamente en su salud y en la cantidad y calidad de la puesta.

Aportes nutricionales diarios estimados para gallinas camperas
| Nutriente | Aporte recomendado (pienso) | Aporte natural (pastos) |
|---|---|---|
| Proteínas | 19,5 g | 4 g (de insectos y gusanos) |
| Lisina | 880 mg | 42 mg/kg (de insectos y gusanos) |
| Metionina | 430 mg | No especificado |
| Forraje | N/A | 35 gramos |
| Insectos y gusanos | N/A | 20 gramos |
| Partículas de tierra (Ca, P, otros minerales) | Incluido en pienso | 2-10 gramos |
En pastos verdes y abundantes, se calcula que una gallina campera puede llegar a ingerir cada día 35 gramos de forraje, 20 de insectos y gusanos (4 gramos de proteínas y 42 g/kg. de lisina) y 2-10 gramos de partículas de tierra (calcio, fósforo y otros minerales). Además, se sabe que los huesos de las gallinas criadas al aire libre, en especial los húmeros, son más fuertes, probablemente porque el ejercicio diario y la vitamina D de la luz solar les ayuda a fortalecerlos.
Influencia en la Calidad del Huevo
¿Se puede influir en el porcentaje de grasas del huevo a través de la alimentación de las gallinas camperas? Sí, estudios científicos confirman que su composición lipídica puede cambiar si las gallinas tienen acceso a parques con vegetación, en función de las plantas que consuman. También se ha comprobado un incremento de ácidos grasos Omega-3, principalmente linolénico. El color de la yema del huevo depende de la cantidad de pigmentos presentes en la dieta. Este es el factor principal.
La Importancia Vital del Agua
Por último, no hay que olvidar la importancia del agua, que juega un papel fundamental para que los animales puedan comer y digerir adecuadamente los nutrientes del alimento.
A modo de curiosidad, la berenjena es una hortaliza muy versátil y nutritiva para el consumo humano, rica en proteínas, fibra y magnesio. Se puede preparar de muchas maneras, siendo un alimento ideal para dietas equilibradas y vegetarianas.
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