Las ensaladas griegas, con su frescura y sabor, son un deleite, especialmente en los meses cálidos. Entre ellas, la melitzanosalata, una ensalada de berenjena, destaca como un clásico de la cocina griega y chipriota, emparentada con el popular baba ganush turco y árabe.

Historia y Origen de la Berenjena en la Cocina Mediterránea
La berenjena es una de las hortalizas cultivadas desde más antiguo, creyéndose que su origen se remonta a antes del 2000 a.C. en Asia. Fueron los árabes quienes la introdujeron en la península ibérica y extendieron su consumo por el Mediterráneo, enriqueciendo las tradiciones culinarias de la región. Se conocen recetas similares de puré de berenjenas en la antigua Persia y Oriente Medio mucho antes, y a medida que las tradiciones culinarias se extendían a través de la conquista y el comercio, también lo hicieron las variaciones de este plato.
La melitzanosalata es perfecta cuando encuentras berenjenas lustrosas a buen precio y buscas una receta sencilla pero deliciosa. Es un ajilimójili ideal para untar en pan, incluso gratinado, o para mojar patatas fritas. Requemar bien la piel de la berenjena le impartirá un rico sabor tostadito a toda la pulpa.
Preparación de la Melitzanosalata Clásica
La preparación de la melitzanosalata es relativamente sencilla. Se cocinan las berenjenas al horno o a la parrilla hasta que estén tiernas y la piel crujiente. Una vez listas, se les quita la piel y se pica su pulpa finamente. A esta base se le añaden ingredientes clave para potenciar su sabor mediterráneo:
- Ajo picado
- Generoso aceite de oliva virgen extra
- Zumo de limón o vinagre
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado
La pulpa de berenjena, una vez pelada, se pasa por agua fría para manipularla mejor y se deja escurrir en un colador durante media hora para eliminar el exceso de líquido. Luego, se corta a cuchillo o se tritura en un robot de cocina. Se mezcla con el ajo o cebolla rallada, el chorrito de vinagre o limón y la sal. Mientras se bate la berenjena, se añade el aceite de oliva poco a poco hasta que esté completamente absorbido. La ensalada se refrigera hasta el momento de servir y justo antes se mezcla el perejil picado y se remata con tomate picado.

Variaciones de la Melitzanosalata
Existen diversas variaciones de esta ensalada que incorporan otros ingredientes para enriquecer su sabor:
- Con tomate y menta: Algunas recetas añaden tomate fresco y menta para un toque más refrescante.
- Con lácteos: Otras variaciones mezclan la berenjena con yogur griego o queso feta cortado en cubitos.
- Con pimientos: En el Monte Athos, es costumbre añadir pimientos a la melitzanosalata.
Receta de Melitzanosalata con tomate y otros vegetales
Para una versión más completa y una explosión de sabor, aquí se detalla una receta que incluye tomate y otros vegetales:
Ingredientes:
- 3 o 4 berenjenas grandes
- 1 pimiento rojo
- 1 tomate maduro grande
- 1 cebolla tierna
- 1 diente grande de ajo
- Perejil fresco
- Olivas negras
- Zumo de medio limón
- Un buen chorro de aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Pan de pita para acompañar
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 180ºC. En una bandeja, colocar las berenjenas y el pimiento, rociar con aceite de oliva y asar unos 50 minutos, dando la vuelta a mitad del tiempo.
- Una vez asados, dejar enfriar. Limpiar, pelar y picar todo muy fino. Pasarlo a una ensaladera grande.
- Añadir la cebolla tierna y el tomate muy picado, el perejil y la mitad de las olivas.
- En un mortero, machacar bien el ajo, añadir el aceite, el zumo de limón, sal y pimienta. Mezclar bien.
- Aliñar la ensalada y remover enérgicamente. Guardar en el frío hasta el momento de consumir.
- Servir decorando con perejil fresco picado, algunas olivas y pan de pita.
Esta ensalada resulta de lo más refrescante y rica, con un aire al mojete murciano o pipirrana, ideal para mojar pan.
Moussaka, la auténtica lasaña griega
Melitzanosalata con Queso Feta y Tomates Cherry Asados
Una variante de la melitzanosalata, ideal para una cena o como acompañamiento, incorpora queso feta desmenuzado y tomates cherry asados, realzando el "greek style".
Ingredientes:
- Berenjenas
- Tomates cherry
- Dientes de ajo (sin pelar)
- Tomates secos remojados (opcional)
- Queso feta desmenuzado (o tofu marinado estilo feta para versión vegana)
- Aceite de oliva, sal, pimienta
- Para acompañar: salsa tzatziki y pan de pita o naan casero.
Preparación:
- Precalentar el horno a 200ºC. Preparar una bandeja con un poco de aceite.
- Cortar las berenjenas por la mitad transversalmente y luego en 2-3 trozos. Hacer pequeños cortes en la carne en forma de rombos para una mejor cocción.
- Cortar los tomates cherry por la mitad, separar los dientes de ajo y trocear los tomates secos.
- Colocar las berenjenas, los tomates y los ajos en la bandeja. Sazonar con sal, pimienta y aceite de oliva.
- Hornear durante 20-25 minutos. Si es necesario, retirar los ajos y tomates antes, dejando las berenjenas un poco más si requieren mayor cocción.
- Desmigar el queso feta en un bol.
- Una vez asadas las berenjenas, colocarlas en una fuente y espolvorear el queso feta desmenuzado por encima.
- Servir con salsa tzatziki y pan.

Moussaka Griega: Un Tesoro con Berenjenas
La Moussaka griega es otro de los tesoros de la gastronomía de ese país, conocida internacionalmente. Es una especie de lasaña con capas de berenjenas en lugar de pasta y tradicionalmente carne de cordero, aunque también se puede preparar con carne de ternera.
Tiempo de preparación y cocción:
| Concepto | Tiempo |
|---|---|
| Tiempo de preparación | 40 minutos |
| Tiempo de cocción | 40 minutos |
| Tiempo de horneado | 20 minutos |
| Tiempo total | 1 hora 40 minutos |
Ingredientes para una Moussaka tradicional:
- 2-3 berenjenas medianas
- 450 g de carne de cordero o ternera
- 2 patatas peladas y cortadas en rodajas de medio cm
- 1 cebolla picada
- 1 diente de ajo picado
- 2-3 tomates maduros, pelados y troceados (o 1/2 lata de tomate troceado)
- 1/2 vasito de vino blanco
- 1 huevo batido
- Pizca de sal, tomillo y pimienta molida
Para la salsa bechamel:
- 25 g de harina
- 25 g de mantequilla (o aceite de oliva)
- 500 ml de leche entera (o semidesnatada)
- Queso rallado para gratinar y rodajas de mozzarella
- Pizca de nuez moscada
Preparación de la Moussaka:
- Lavar las berenjenas y cortarlas en lonchas longitudinales o rodajas de medio centímetro. Ponerlas sobre papel absorbente con una pizca de sal para que suelten agua y pierdan amargor.
- En una sartén grande con aceite, freír ligeramente las patatas cortadas en rodajas y saladas hasta que estén tiernas. Escurrir y reservar.
- Retirar el exceso de aceite de la sartén. Secar las berenjenas y freírlas por tandas, añadiendo aceite según sea necesario. Escurrir el exceso de aceite.
- En la misma sartén, con los restos de aceite, sofreír la cebolla y el ajo. Salpimentar y añadir la carne. Incorporar el tomillo y el tomate. Tapar y freír a fuego medio durante unos 25 minutos.
- Añadir el vino y cocinar destapado durante 10 minutos más, hasta que el líquido se absorba. Retirar del fuego y añadir el huevo batido, mezclando bien.
- Mientras, preparar la bechamel: fundir la mantequilla, freír la harina y añadir la leche poco a poco sin dejar de batir. Salar y añadir nuez moscada.
- Precalentar el horno a 160ºC. Engrasar un molde refractario.
- Montar la moussaka: una capa de patatas, luego una de berenjenas, y después una capa de la salsa de carne. Repetir las capas de berenjenas y carne, aplastando bien para compactar.
- Cubrir con la salsa bechamel y espolvorear con queso rallado o mozzarella.
- Hornear durante 15-20 minutos hasta que esté gratinada.
Trucos para una Moussaka perfecta:
- Colocar una capa de patatas ligeramente fritas y bien escurridas en el fondo del molde.
- Aplastarlas bien para que las capas queden compactas, facilitando el corte.
- La moussaka tradicional se hace con las berenjenas con piel, pero si las pones peladas, el corte al servir será más estético.
- Asegurarse de que la salsa bechamel no quede demasiado líquida.
