Kombucha: El Elixir Fermentado con Historia y Beneficios

Las redes sociales y el interés por la alimentación sana y los alimentos probióticos que pueden ayudar a favorecer la salud intestinal, ha llenado nuestras despensas de productos fermentados como el chucrut, el kéfir, el kimchi, el miso... y ahora la kombucha.

La kombucha es una bebida fermentada elaborada con té endulzado y una forma de cultivo específica conocida como “madre de kombucha”, zooglea o scoby (el acrónimo en inglés de “cultivo simbiótico de bacterias y levaduras - symbiotic culture of bacteria and yeasts”).

Cada vez más van apareciendo marcas de kombucha en el mercado, pero ¿qué debe tenerse en cuenta a la hora de elegir la kombucha? Lo importante es comprobar que el proceso de elaboración haya sido sometido a controles estrictos, ya que para conservar sus propiedades beneficiosas debe seguir una serie de parámetros, y sólo así los probióticos se mantienen activos.

¿Qué es la Kombucha?

Es una bebida fermentada a base de té y azúcar.

La kombucha se obtiene a partir de una base de té y con la fermentación de lo que se conoce como “SCOBY” u "hongo de la kombucha", un cultivo de bacterias y levaduras, que es lo que permite que el té se transforme en una bebida con una gran cantidad de propiedades. Además, también lleva agua y azúcar de caña.

Las bacterias y levaduras transforman el azúcar en etanol y ácido acético. El ácido acético es lo que le da a la kombucha su sabor ácido distintivo.

El resultado es una bebida burbujeante, ligeramente dulce y con un toque ácido que puede recordar al vinagre de manzana. Dependiendo del tiempo de fermentación, su sabor puede ser más fuerte o más suave.

Ilustración del proceso de fermentación de la kombucha con SCOBY

Historia y Origen de la Kombucha

El té kombucha es una bebida milenaria. Apareció por primera vez en China en el año 220 a.C. durante la dinastía Tsin donde se conocía como "el té de la inmortalidad”.

Según cuenta la historia, un médico coreano llamado Kombu lo utilizó una vez para tratar con éxito los trastornos gástricos de un emperador japonés enfermo. El feliz gobernante estaba tan agradecido que añadió el nombre de Kombu a este té o "cha", que desde entonces se conocía como kombucha. No se debe confundir con el té de alga kombu que también existe en Japón en la actualidad.

Desde Asia, viajó a través de la Ruta de la Seda a Rusia y posteriormente a toda Europa. El té kombucha fue muy popular en Rusia y Europa hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando el azúcar y el té fueron racionados.

En la década de 1960, científicos suizos confirmaron los beneficios para la salud de beber kombucha, lo que dio un nuevo impulso a su popularidad.

Los rusos la asumen como una bebida de su infancia y les hace gracia que se haya convertido en la bebida hípster de moda ya que para ellos era una alternativa casera a los refrescos carbonatados disponibles en Occidente e inalcanzables en Rusia hasta la década de 1980.

En Asia, a la kombucha, se la conoce desde hace más de 2000 años como el «elixir de la inmortalidad». Se considera una bebida tradicional y ritual para culturas de su región.

Mapa de la Ruta de la Seda destacando el origen de la kombucha en China

¿Cómo se Elabora la Kombucha?

Para elaborar la kombucha se añade al té y al azúcar una colonia simbiótica de bacterias y levaduras, o una madre de kombucha o scoby y se deja fermentar la mezcla.

Se elabora generalmente usando:

  • Azúcar
  • Agua fría filtrada
  • Té negro/verde/oolong (bolsitas u hoja suelta de Camellia sinensis)
  • Scoby o madre de kombucha, comprado en línea, o elaborado a partir de un lote existente de kombucha

Para confeccionar kombucha, el té y el azúcar se introducen en agua hervida y se deja enfriar antes de añadir el scoby o la madre de kombucha. Una vez que el té endulzado se haya enfriado, se puede agregar un acidulante (kombucha ya elaborada), para prevenir bacterias desagradables. Luego se coloca el scoby en la parte superior y se cubre el recipiente con un paño transpirable, de modo que el aire pueda entrar, pero no el polvo y las moscas. Se tapa y se deja fermentar hasta una semana. La mezcla se vierte en un recipiente hermético con un poco más de azúcar y se deja una semana más, cuanto más tiempo se deja, más burbujeante se vuelve. En este punto, se pueden añadir aromas como especias o frutas.

Preparar kombucha casera es más sencillo de lo que parece, aunque requiere paciencia y cuidado. Solo se necesita té negro o verde, azúcar, agua y un SCOBY. El té se endulza y se deja fermentar entre 7 y 10 días, dependiendo del clima y la intensidad de sabor deseada.

Infografía paso a paso sobre cómo hacer kombucha en casa

¿Es la Kombucha una Bebida Alcohólica?

Debido a su método de elaboración -es una fermetación alcohólica-, su porcentaje de alcohol puede oscilar entre 1 y 3 gr. por litro. Este parámetro es importante porque si rebasa una concentración superior al 1,2%, legalmente el producto está considerado dentro de la categoría de bebida alcohólica.

Contiene un mínimo de alcohol, verdaderamente insignificante, un 0.5 % por 100 ml.

¿Tiene Azúcar la Kombucha?

Sin azúcar no hay kombucha. Es necesaria para la fermentación -los microorganismos se encargan de comerse ese azúcar para formar el té en kombucha-, pero en el producto final del azúcar solo queda una mínima cantidad residual. Sin embargo, por poco que sea, hay que tenerlo en cuenta sobre todo para personas diabéticas.

La kombucha sin sabor contiene normalmente cerca de 30 calorías, 2-3 gramos de azúcar y pequeñas cantidades de cafeína por cada ocho onzas. La kombucha sin sabor no contiene grasa ni colesterol y es muy baja en proteínas y sodio. Los zumos o ingredientes saborizantes añadidos pueden aportar micronutrientes adicionales y también pueden causar variaciones en el contenido calórico y de macronutrientes.

Beneficios de la Kombucha

La kombucha es una bebida probiótica, por tanto aporta microorganismos vivos que pueden ayudan a regenerar y equilibrar la flora intestinal y la microbiota.

Todos conocemos ya los beneficios de los alimentos fermentados como el chucrut, el kimchi, el kéfir o el yogur que contienen microorganismos vivos beneficiosos para la flora intestinal. En concentraciones específicas, las bacterias probióticas pueden ayudar a equilibrar el microbioma intestinal en humanos y mejorar la digestión.

Protege el sistema digestivo y las funciones metabólicas. Gracias a su alto contenido en probióticos, aminoácidos, enzimas y vitaminas B, ayuda a equilibrar el sistema digestivo y lo protege de problemas y enfermedades. Esta bebida contiene bacterias (buenas) que protegen el sistema digestivo de patógenos dañinos. Además, una de las propiedades de las enzimas de la Kombucha es que facilitan la absorción de los nutrientes haciéndolos más ligeros.

Mantiene una flora intestinal saludable. La combinación de probióticos y enzimas que se encuentran en los tés de kombucha contribuyen a la desintoxicación (detox) del cuerpo y ayudan a mejorar la función hepática considerablemente. Las bacterias sanas (en forma de probióticos) de la kombucha equilibran la flora intestinal, y no solo eso…

Refuerza el sistema inmunológico. Los probióticos de este té también refuerzan el sistema inmunológico y previenen enfermedades. De hecho, es evidente que el sistema inmunológico va de la mano con la salud intestinal. Del mismo modo, sus propiedades antioxidantes ayudan a reducir la inflamación desde la raíz de una enfermedad. Por esta razón se ha relacionado últimamente la Kombucha con la prevención de algunos tipos de cáncer.

Alivia dolores articulares. Debido a los altos niveles de glucosamina se aumenta la producción de ácido hialurónico, por lo que es posible mantener las articulaciones saludables. Estos componentes contribuyen a proteger la estructura de cartílagos y así reducen el dolor de articulaciones en enfermedades como la artritis. A este respecto hay opiniones contrarias en el mercado.

Mejora la salud mental. Este té también puede ser muy beneficioso para tu salud mental.

Los defensores de este té dicen que ayuda a la digestión, elimina las toxinas del cuerpo y aumenta la energía.

Como muchos tipos de té, la kombucha contiene algo de cafeína, aunque la cantidad tiende a ser bastante baja, de 2 a 25 mg, mucho menos que el café (95 mg).

Diagrama de los beneficios para la salud de la kombucha

Precauciones y Consideraciones

No, porque no a todas las personas les sientan bien los probióticos que aporta. Además, hay que tener en cuenta que al llevar alcohol, por poco que sea, no es apta para niños ni mujeres embarazadas.

El té kombucha no se recomienda para mujeres embarazadas o en período de lactancia, o para aquellas personas que tienen un sistema inmunológico comprometido. Es importante reiterar que no existen muchos estudios clínicos en humanos que demuestren su seguridad y eficacia.

Como la kombucha es un producto fermentado, se deben seguir estrictas pautas para asegurar que sea seguro para el consumo, puesto que si se hace incorrectamente puede ser tóxico. Aconsejamos comprar kombucha de una marca de buena reputación y tener cuidado al elaborarlo en casa. En este caso, los expertos recomiendan usar recipientes de vidrio, acero inoxidable o plástico. Los recipientes de arcilla filtran el plomo en la bebida.

Algunas marcas pueden tener un alto contenido de azúcar añadida. Se recomienda un máximo de 5 gramos de azúcar o menos por porción y verificar el tamaño de la porción porque un frasco puede contener dos porciones.

La dosis apropiada de té de kombucha depende de varios factores tales como la edad de la persona, su salud y otras condiciones. En este momento no hay suficiente información científica para determinar un rango apropiado de dosis para el té de kombucha. Siempre se deben tener en cuenta las instrucciones pertinentes en las etiquetas de los productos y consultar al farmacéutico, médico u otro profesional de la salud antes de usarlos.

Sin embargo, hasta la fecha, no ha habido suficientes estudios para confirmar si la kombucha contiene suficientes bacterias beneficiosas para ser considerada un probiótico efectivo.

Sin embargo, es importante consumirla con moderación, ya que su contenido ácido puede resultar fuerte si no está bien fermentada.

Aunque en ocasiones a esta bebida gaseosa se le llama té de hongos kombucha, no hay hongos en el té. Otros nombres con los que se conoce este té son té manchú, té ruso y té Kargasok.

BENEFICIOS de la KOMBUCHA 🥃 (Propiedades, Para Qué Sirve y Cómo Hacer KOMBUCHA)

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