La alimentación es clave para aportarle al organismo los nutrientes necesarios para desarrollar las tareas cotidianas, mantener una vida saludable y prevenir enfermedades. Algunos alimentos, además, son más indicados para reforzar la memoria, mejorar la concentración y proteger el cerebro. El cansancio, la ansiedad, el estrés, el sedentarismo y un entorno laboral caótico son factores que afectan nuestra capacidad de concentración. A esto se suma el multitasking, que aunque parece una habilidad, genera desgaste físico y mental, provocando distracciones, olvidos y dificultando la concentración. El paso de los años también limita progresivamente nuestra capacidad de atención. Sin embargo, el rendimiento deficiente puede corregirse. Con actividad física, entrenamiento mental, meditación y algunos otros cambios de hábito se logra una rutina más sana. Y, fundamental, con una dieta rica en minerales, vitaminas y omega 3. Aquí te contamos la forma de consumir la nuez, la avellana y la zanahoria para mejorar la concentración y la salud en general.

El Poder de las Nueces para la Concentración
La nuez es el fruto seco más saludable. Con solo cinco nueces diarias (25 g), se obtiene el 91% del requerimiento diario de Omega 3, un tipo de grasas poliinsaturadas que ayudan a tener el corazón sano, pero también fortalecen las neuronas contribuyendo a mejorar la memoria y la concentración. Otra de las propiedades de la nuez son los polifenoles, sustancias que por su función antioxidante protegen frente a enfermedades degenerativas. También contiene la vitamina E, un suplemento que colabora con la función mental de los adultos mayores, ayudando a prevenir o retardar la disminución de las funciones mentales y enfermedades como el Alzheimer. Algunos estudios afirman también que su consumo potencia las habilidades de aprendizaje.

Las Avellanas: Una Alternativa Deliciosa y Saludable
Las avellanas son una excelente adición a diversas preparaciones. Aportan un sabor exquisito, especialmente en la repostería, como el bizcocho de zanahoria, donde muchos las prefieren a las nueces. Es recomendable comprar avellanas tostadas y triturarlas con la pielecilla para conservar todas sus propiedades y sabor. Si solo se encuentran crudas, se pueden tostar en el horno durante 10 minutos.
La Zanahoria: Un Impulso para el Cerebro
La Fundación Española de Nutrición asegura que esta hortaliza es una de las principales fuentes de vitamina A (puede cubrir hasta el 80% de su necesidad diaria). La zanahoria es rica en betacaroteno, un antioxidante que ayuda a proteger el cerebro. Estos potentes antioxidantes también nos ayudan a tener una buena circulación y a evitar un envejecimiento prematuro por acción de los radicales libres. Por su contenido de potasio y fósforo contribuye además en la revitalización del sistema nervioso y el sistema inmunológico en general. Una ventaja de las zanahorias es que sus propiedades no varían si se las consume crudas o cocidas. Para obtener sus beneficios es importante consumir al menos una zanahoria por día.

Ideas para Incorporar Nueces y Zanahorias en tu Dieta
Tanto las nueces como las zanahorias se pueden incorporar en platos dulces como salados. La zanahoria puede comerse en ensaladas o jugos, o cocida, y es posible agregarla en tortas, sopas y en guisos con carne o pescado. En cuanto a las nueces, hay quienes las comen solas -o con otros frutos secos, también ricos en nutrientes-, pero resultan muy ricas y prácticas para combinar crudas con otros ingredientes en ensaladas, con queso o en un yogur, o cocidas, en salsas, postres e incluso usar aceite de nuez como aderezo.
Recetas Energizantes para Mejorar tu Salud
Batido de Zanahoria y Nueces
Este batido es fácil de hacer, rico, saciante y bueno para la salud, además de ayudar a mantener el peso.
Ingredientes:
- 250 cc de leche (puede ser leche de almendras, a gusto).
- 2 zanahorias.
- ½ taza de nueces (reservar una para la decoración).
- Opcionales: ciruelas pasas, canela, nuez moscada, vainilla, plátano, agua (para una versión más ligera).
Preparación:
- Pelar las zanahorias y cortarlas en trozos pequeños.
- Picar o cortar las nueces en pedacitos.
- Colocar en la licuadora la leche, los trozos de zanahoria y los de nueces, y procesarlos.
- Si se desean añadir ciruelas pasas (las cuales son un potente antioxidante, tienen propiedades anticancerígenas y son una solución saludable al estreñimiento), es recomendable tomarlas sin remojar en el batido o incluso solas, ya que funcionan muy bien.
Si quieres una versión ligera, se recomienda hacer el batido con agua en vez de con leche de almendras, aunque con leche está más sabroso. También se puede usar alguna leche más ligera como la leche de avena. Este batido de zanahoria está riquísimo, parece mentira que sea algo saludable y que tenga tan pocas calorías, además, son calorías saludables y llenas de nutrientes beneficiosos para nuestro cuerpo y para tener una buena salud. Te invito a que incorpores batidos de frutas y verduras a tu dieta, notarás la diferencia, te sentirás mejor, estarás más sano y no podrás vivir sin ellos.
Licuado para la Memoria, Concentración y Cerebro
Bizcocho de Zanahoria y Avellanas
El bizcocho de zanahoria es un clásico de la repostería casera. En esta versión, las avellanas le dan un sabor exquisito al bizcocho.
Ingredientes:
- 200 gr de avellanas tostadas.
- 175 gr de harina.
- 200 gr de zanahorias ralladas.
- 400 gr de azúcar.
- 125 ml de aceite vegetal.
- 25 gr de levadura.
- Canela.
- Bicarbonato.
- Una pizca de sal.
Preparación:
- Necesitaremos un molde alargado para bizcochos (cake), de aproximadamente 30 cm de largo.
- Triturar las avellanas tostadas, sin quitarles la piel, en una batidora o robot, lo más fino posible.
- Rallar también las zanahorias, con un rallador o en el robot de cocina. Si tienes un robot de cocina tipo Thermomix, puedes rallar la zanahoria unos 7 segundos en velocidad 6 1/2. Remover un poco con la espátula y repetir la operación.
- En un cuenco grande mezclar la harina, la levadura, la canela, el bicarbonato y una pizca de sal.
- Juntar este batido con la harina y mezclar con una espátula.
- Volcar la masa en el molde preparado y esparcir por encima unos 25gr de avellanas groseramente picadas (opcional, para decoración).
- Introducir el molde en el horno precalentado a 200º, con calor arriba y abajo. Nada más meter el molde en el horno, bajar la temperatura a 170º.
- Hornear hasta que esté cocido (aproximadamente 40-50 minutos, verificar con un palillo).
- Dejar enfriar durante unos 10 minutos y desmoldar.