La composición del lápiz labial: una mirada detallada a sus ingredientes y fabricación

La barra de labios es uno de los elementos del maquillaje femenino más populares y eficaces para mejorar la apariencia. Los lápices labiales son una parte integral de la rutina diaria de maquillaje de muchas personas, siendo uno de los favoritos de las mexicanas, ya que está comprobado que muchas mujeres llegan a tener más de 10 diferentes tonos.

Está hecho de cientos de compuestos químicos, pero a grandes rasgos los tres componentes básicos son ceras, aceites y pigmentos. La mezcla aplicada sobre los labios forma una excelente película brillante, coloreada y de suave textura.

Lápices labiales de diferentes colores y texturas

Historia y evolución del pintalabios

Colorear los labios es una costumbre que se remonta a la antigüedad. Se sabe que se viene usando desde hace alrededor de 5 000 años en la antigua Mesopotamia, cuando joyas semipreciosas eran trituradas y aplicadas a los labios y, ocasionalmente, alrededor de los ojos. En el antiguo Egipto lo hacían con henna y con un pigmento púrpura extraído del fucus, que hoy sabemos que es venenoso. Los antiguos egipcios extrajeron tinte rojo-amoratado de alga, 0.01 % yodo y algo de bromo mannite, que resultó en serias enfermedades. Cleopatra tuvo su pintalabios hecho de escarabajos carmín triturados, que tenían un pigmento rojo profundo y hormigas para la base.

En China, personas en el período anterior a Qin (2100 aC-221 aC) ya habían comenzado a utilizar pigmentos vegetales naturales como el ocre y el cinabrio para elaborar barras de labios. El «Libro de Shangshu·Dayu Mo» registró la antigua costumbre de que las mujeres aplicaran cinabrio para modificar su rostro. En la dinastía Han (202 aC-220 dC), se mejoró el proceso de producción del lápiz labial chino, y se comenzaron a agregar ingredientes como cera de abejas y aceite de sésamo para aumentar la viscosidad e hidratar.

En la Europa Medieval era considerado demoniaco, y las mujeres que se pintaban los labios eran condenadas por brujería. Poco después, en el siglo XVI, en Inglaterra, aunque no bien visto por los demás miembros de la sociedad, la reina Elisabeth I usaba carmín en los labios para contrastarlos con su pálida piel. En el siglo XVI, Isabel I utilizó una fórmula más compleja para hacer lápiz labial, incluyendo la cochinilla, goma arábiga, clara de huevo, y leche de higo. Entre ellos, la cochinilla contiene una gran cantidad de pigmento carmín, el cual se ha convertido en el color de lápiz labial más clásico. Isabel I también inventó el brillo de labios sólido, que se considera el prototipo del lápiz labial moderno y tiene una importancia importante en la historia del desarrollo del lápiz labial.

En el siglo XIX la reina Victoria declaró el maquillaje como una falta de educación, considerándolo vulgar y propio de prostitutas y actores. Mientras, a finales del siglo XIX en otros países, las cosas cursaban bien distinto. En París, los perfumistas ya vendían pintalabios. Y en Nueva York, las feministas Elizabeth Cady Stanton y Charlotte Perkins Gilman usaron la barra de labios roja como signo de protesta y emancipación durante la "Marcha por el Sufragio Femenino" en 1912.

Al principio el pintalabios se dispensaba en pequeños botes o envuelto en papel. La barra insertada en un tubo regulador se inventó a principios del siglo XX. Maurice Levy de la Scovil Manufacturing Company patentó su invento en 1915. Más tarde, durante la II Guerra Mundial, las estrellas de cine se maquillaban con barra de labios roja y resaltaban la belleza de su piel con polvos. El pintalabios dejó de usarse tímidamente y se convirtió en algo patriótico. Así, en la década de 1930 abrieron sus puertas los primeros salones de belleza, entre ellos los de Helena Rubinstein y Elisabeth Arden. Desde entonces el maquillaje y las barras de labios no han dejado de mejorar en calidad y en variedad.

♡ La evolución del LABIAL de la antigüedad al siglo XXI

Ingredientes principales y su función

Los componentes principales incluyen colorantes, rellenos, aceites, ceras, lubricantes, sustancias activas, conservantes, etc. Los lápices labiales están fabricados con una mezcla de productos químicos que se preparan con una fórmula muy estudiada.

Esquema de los ingredientes principales de un lápiz labial

Ceras: forma y consistencia

Las ceras dan forma y consistencia a la barra de labios. En la formulación de los labiales se utiliza la cera de abejas, chabacano, girasol y de ciertas plantas para darle la textura y solidez a la barra labial. Se usan ceras de origen animal, como la cera de abeja o la lanolina, producida por unas glándulas de los animales lanudos. Las ceras de origen vegetal también se utilizan, como la de la palma carnauba, planta sudamericana, que solo se funde a muy altas temperaturas y brilla, o la cera de Candelilla, procedente de una planta mexicana. También se usan ceras sintéticas y de origen inorgánico.

Estas ceras son compuestos orgánicos naturales (se encuentran en la naturaleza) o sintéticos (son fabricados por el hombre) que son sólidos a temperatura ambiente, similares en composición a las grasas y al aceite. Se combina una mayoría de origen vegetal, con otras ceras sintéticas con menos colorido pero que garantizan la solidez y la consistencia. Estos componentes aseguran que el lápiz se deslice con facilidad sobre los labios. En el lápiz labial, otros ingredientes están uniformemente dispersos en cera. La cera forma un vehículo uniforme con otros ingredientes aceitosos y actúa como agente de moldeo. Las propiedades de la cera (como el rango de punto de fusión, estado cristalino, etc.) influyen significativamente en la textura del lápiz labial, actuación, sensación de la piel, estabilidad, etc.

Aceites: suavidad, brillo y distribución

Entre los aceites que se suelen usar para dar suavidad y brillo a la barra labial destacan algunos vegetales como el de jojoba, macadamia y ricino y derivados del petróleo, como el aceite mineral. Estos ingredientes pueden ser de origen vegetal, mineral o sintético, se usan principalmente para dispersar los pigmentos, darle brillo, estabilidad, emoliencia y mejorar la sensación del producto. Los aceites son ingredientes que ayudan a que otras sustancias fluyan con mayor facilidad y fluidez, sin reaccionar químicamente.

Los aceites naturales nobles como la jojoba, la macadamia o la camelina permiten que los pigmentos se distribuyan con perfecta simetría por todo el producto. Son componentes muy puros y cuidadosamente elegidos porque si no son de la mejor calidad tienden a oxidarse y provocarle mal sabor al lápiz labial. El aceite de ricino, que antiguamente se empleaba en más del 50% de las barras, ha dejado de utilizarse precisamente porque se echaba a perder muy pronto.

Los aceites utilizados incluyen aceite de ricino, aceite mineral o vaselina; las ceras incluyen las de abejas, carnauba, candelilla y ozoquerita (ceresina). Los aceites y ceras se pesan en el hervidor y se calientan. El mezclador se pone en marcha cuando el producto está parcialmente licuado. La fuerza centrífuga impulsa los ingredientes líquidos y sólidos a la periferia del cabezal de trabajo donde los materiales están sujetos a un cizallamiento intenso en el espacio entre los extremos de las palas del rotor y la pared interna del estator. La entrada y expulsión de materiales a través del cabezal de trabajo asegura que el contenido del tanque pase muchas veces a través del cabezal de trabajo.

Pigmentos: el color del labial

Los pigmentos que se usan varían según el color que se quiera obtener. Para lograr el color rojo se pueden usar diversos pigmentos. Entre los de origen animal el más apreciado es el ácido carmínico, que proviene de unos insectos, las cochinillas del cactus. Se secan, se trituran y el polvo obtenido es el colorante. También se usa eosina, que cambia de color al aplicarse y da lugar a un rojo intenso. Sucede en el momento de la aplicación porque se enlaza con las proteínas de la piel. Por este mismo motivo se usa para fabricar pintalabios de larga duración.

Los colores rosados se consiguen mezclando los pigmentos rojos con dióxido de titanio, que además proporciona brillos nacarados si se añade recubriendo pequeñas láminas de mica. Para los tonos marrones y anaranjados se usa óxido de hierro. Los pigmentos que le dan color rojo (colorantes como la eosina y derivados de la fluoresceína), pero también tienen otras sustancias químicas que le dan brillo, como el dióxido de titanio.

Los colorantes son aditivos que aportan color al producto. Se clasifican en 2 grandes grupos: pigmentos hidrosolubles y liposolubles. Los pigmentos hidrosolubles son los que se disuelven en agua y son los principales causantes del color de la barra de labios. Los pigmentos liposolubles, son solubles en aceite y favorecen la fijación del color proporcionando un aspecto semi-mate, como ejemplo de estos tenemos: dióxido de titanio, el óxido de hierro, el ácido carmínico, etc.

A una barra de labios se le pueden incorporar hasta cinco o seis pigmentos distintos que, mezclados, permiten obtener el color final deseado. Para los tonos marrones se usa sobre todo óxido de hierro amarillo; el rojo o el marrón para las barras nude y pigmentos anaranjados para las más brillantes. Los rojos y los rosas se consiguen con fluoresceína. Polvos como el talco o el caolín permiten un acabado mate, mientras que agentes nacarados tipo titanio o mica hacen lo propio con los efectos metalizados.

El «molido de pigmento» se prepara dispersando el pigmento en polvo en una parte del aceite utilizando un molino de triple rodillo, un molino de perlas o un molino convencional similar. Se utilizan cada vez más pigmentos pre micronizados. Las dispersiones de pigmentos líquidos listas para usar también se utilizan ampliamente a pesar del mayor costo. El pigmento molido se añade a la fase de aceite/cera y se mezcla hasta conseguir un producto homogéneo.

Otros ingredientes esenciales

Otros muchos compuestos completan la fórmula del pintalabios, como perfume, conservantes y protectores solares, además de otros detalles para dar un sello distintivo a cada marca. La composición también varía según el acabado deseado, que puede ser mate, con reflejos o gloss. La mayoría de los componentes de las barras de labios son susceptibles a la oxidación, por esta razón se deben incorporar sustancias antioxidantes y conservadores en su formulación, a fin de evitar la contaminación microorgánica y mantener el producto en óptimas condiciones. Dentro de los principales conservadores en labiales podemos encontrar el Propylparabeno y Methylparabeno.

Algunos labiales ya poseen beneficios multifuncionales, tales como filtros solares o FPS +15 (Factor de protección solar) que brindan protección contra la radiación solar. Algunos otros contienen agentes hidratantes para humectar e hidratar con efecto emoliente. Otro de los ingredientes que caracterizan a muchos de los labiales son aromas y sabores, ya que hay una gran variedad en el mercado. Hay muchas variedades, las hay hasta con capsaicina, el compuesto que hace que algunos alimentos sean picantes, para irritar levemente los labios y que así se tornen temporalmente más carnosos.

Los compuestos de silicona también se utilizan a veces en la fórmula base. Otros ingredientes incluyen emolientes, dispersantes de pigmentos, conservantes y fragancias. Algunos productos también incorporan propiedades adicionales como protección UV o acabado perlado.

♡ La evolución del LABIAL de la antigüedad al siglo XXI

El proceso de fabricación del lápiz labial

Los lápices labiales se fabrican generalmente en pequeños lotes. En primer lugar se prepara la fase grasa y el colorante por separado. El aceite se calienta en el tanque de proceso a 80 - 85ºC (175 - 185ºF). Las ceras se funden por separado en un tanque encamisado hemisférico (a menudo llamado “hervidor”) normalmente equipado con un agitador/raspador de ancla. La fase de cera se agrega a la fase de aceite. Se prepara un “molido de pigmento” dispersando el pigmento en polvo en una parte del aceite utilizando un molino de triple rodillo, un molino de perlas o un molino convencional similar. Se utilizan cada vez más pigmentos pre micronizados. Las dispersiones de pigmentos líquidos listas para usar también se utilizan ampliamente a pesar del mayor costo. El pigmento molido se añade a la fase de aceite/cera y se mezcla hasta conseguir un producto homogéneo.

La calidad y la consistencia del producto se pueden mejorar y los tiempos de procesamiento se pueden reducir drásticamente utilizando un mezclador de inmersión de alto cizallamiento Silverson para preparar la premezcla. Esto también puede reducir y, en algunos casos, eliminar los requisitos de molienda convencional. Los aceites y ceras se pesan en el hervidor y se calientan. El mezclador se pone en marcha cuando el producto está parcialmente licuado. La fuerza centrífuga impulsa los ingredientes líquidos y sólidos a la periferia del cabezal de trabajo donde los materiales están sujetos a un cizallamiento intenso en el espacio entre los extremos de las palas del rotor y la pared interna del estator. La entrada y expulsión de materiales a través del cabezal de trabajo asegura que el contenido del tanque pase muchas veces a través del cabezal de trabajo.

Tipos de lápiz labial

Los tipos de barras de labios se pueden dividir en barras de labios hidratantes, lápiz labial satinado, lápiz labial mate, lápiz labial crema, lápiz labial brillo, y lápiz labial de larga duración. Según el efecto, se puede dividir en hidratante, mate, iridiscente, etc. Según el color, se puede dividir en tonos cálidos, tonos fríos, y tonos neutros.

  • Lápiz labial mate: Como su nombre lo indica, no tiene brillo o tiene muy poco, dando una imagen opaca a los labios. Este tipo de lápiz labial dura más tiempo y proporciona un alto contenido de pigmentos de color.
  • Lápiz labial líquido o gelatinoso: Tiene más brillo que el cremoso. Su desventaja más grande es que no dura mucho y hay que estar reaplicándolo constantemente. Se recomienda para labios finos.
  • Manchas o stains: Pertenecen a la categoría de labiales líquidos, pero son diferentes porque tienden a resecar o parecer secos, son ideales para personas que desean una imagen natural.
  • Brillo de labios: Añade color y brillo, pero casi transparente.
  • Lápiz labial de larga duración o duradero: Es relativamente nuevo y promete durar mucho más tiempo en los labios. Es una formulación seca que puede afectar la delicada piel de los labios.
  • Lápiz labial voluminizador: En esta categoría están los pintalabios que prometen beneficios especiales como hacer que los labios se vean más grandes. Esto se consigue con substancias que temporalmente inflaman los labios y los hacen ver un poco más grandes.
  • Lápiz labial hidratante: Aquí también están los que tienen humectantes. Estos son pintalabios en crema que tienen otros ingredientes como ceras vegetales o sábila.

Seguridad y regulación de los ingredientes

Los lápices labiales han de cumplir unos estrictos requisitos de seguridad para que no sea peligrosa su ingestión, y de hecho los materiales y colorantes autorizados no son muchos. Los ingredientes de los labiales que se consumen en el mercado formal son seguros para nuestra salud. Sin embargo, también pueden contener algunos ingredientes dañinos ocultos. Aunque los labiales nos aportan moda y belleza, sus fórmulas pueden mezclarse con sustancias potencialmente peligrosas, como metales pesados e ingredientes de origen animal. Vale la pena señalar que los lápices labiales comprados en línea o de fuentes desconocidas son particularmente inseguros.

Según datos de la Comisión Australiana de Competencia y Consumidores (ACCC) en 2014, un tercio de las lesiones relacionadas con los cosméticos son causadas por el uso de productos problemáticos. Otros estudios han demostrado que el uso de productos de lápiz labial causa 38% de personas que tienen erupciones en los labios.

Los labios están muy cerca de la boca, y el lápiz labial pueden ingresar rápidamente al cuerpo humano con la saliva y los alimentos, por lo que las materias primas utilizadas en el lápiz labial son rigurosas y todas comestibles. Los aceites esenciales y las ceras rara vez contienen metales. Los pigmentos del lápiz labial son lagos metálicos orgánicos o fuentes minerales, que suponen un riesgo de contaminación por metales pesados, pero todos los países regulan estrictamente el contenido de metales pesados de los colorantes. Generalmente, los productos de lápiz labial calificados de marcas habituales rara vez contienen ingredientes que sean dañinos para el cuerpo humano.

Sustancias preocupantes: MOSH, POSH y MOAH

Un análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre nueve barras de labios de venta habitual en grandes superficies y droguerías ha revelado la existencia de componentes cancerígenos en tres de las referencias. Estas sustancias, que contraen riesgo para la salud de las personas, solo han sido localizadas en tres colores concretos, por lo que los resultados no vinculan a toda la línea de la marca. Las barras afectadas son la KIKOiD Velvet Passion Matte Lipstick nº5, en tono Burgundy; el popular tono Ruby Woo de MAC Retro Matte Lipstick nº 707, y el color Stop Traffic de la línea Peach Kiss de Too Faced. El portavoz de la OCU, Enrique García, ha insistido a elEconomista en que el resto de tonos de los labiales que componen estas líneas no tendrían motivo para estar afectados, ya que es habitual que la composición varíe en función del color.

El análisis advierte de la presencia de las sustancias conocidas por sus siglas MOSH (Mineral Oil Saturated Hydrocarbons), POSH (Polyolefin Oligomeric Saturated Hydrocarbons) y MOAH (Mineral Oil Aromatic Hydrocarbons). Las tres constituyen impurezas formadas durante la fabricación de los aceites minerales derivados del petróleo que se utilizan para elaborar los pintalabios. En el caso de las dos primeras sustancias, la asociación europea de fabricantes recomienda que no se supere el 5% del total de hidrocarburos de la composición final.

El problema no se trata de una falta de regulación en la industria cosmética, sujeta al Real Decreto 85/2018 desarrollado en base a normativa comunitaria. El Reglamento nº 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los productos cosméticos establece un listado de sustancias prohibidas o con límites pautados en las composiciones. Sin embargo, en el caso de los cancerígenos MOAH no existen límites establecidos en el reglamento al no ser siquiera tenidos en cuenta como nocivos en esta industria, a diferencia de lo que ocurre en el sector de la alimentación. La presencia de MOAH supone motivo de alarma ya que es un conocido carcinógeno prohibido en la industria alimentaria pero obviado en la cosmética.

Son sustancias no necesarias, que no tienen que estar ahí, son impurezas. Si se cuida el proceso de elaboración de esos aceites, no van a aparecer. Es absolutamente gratuita la exposición a las mismas. Por este motivo, la OCU exige que la legislación fije límites sobre estos compuestos tras haber sido detectados, en aras del principio de precaución que inspira toda la legislación europea. Según este principio, no es necesario demostrar que una sustancia es perjudicial al cien por cien para tomar medidas para prevenirla. De hecho, elaborar pintalabios sin MOSH, POSH ni MOAH forma parte de la normalidad en la fabricación, como también demuestra el análisis independiente realizado. "Son sustancias no necesarias, que no tienen que estar ahí, son impurezas. Si se cuida el proceso de elaboración de esos aceites, no van a aparecer. Es absolutamente gratuita la exposición a las mismas", concluye García.

El sector defiende sus productos y denuncia una mala interpretación. "El estudio demuestra desconocer la regulación y las recomendaciones del sector que, sin duda, malinterpreta". La patronal ha anunciado que ha puesto esta información en conocimiento de las autoridades sanitarias españolas.

Gráfico comparativo de sustancias encontradas en labiales

Plomo y otros metales pesados

Aunque sabemos que el plomo es uno de los contaminantes de metales pesados y un elemento de metales pesados que pone en grave peligro la salud humana, porque el plomo puede mantener el color del lápiz labial por más tiempo, algunos productos no calificados en el mercado también contienen plomo. Pero el plomo se da por ejemplo en los colorantes usados para la realización de los mismos (colorantes admitidos por la legislación). Estas trazas de plomo no están en cantidades superiores a lo permitido, y son trazas que se encuentran habitualmente de forma natural en otros elementos como los alimentos y el agua.

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