El bacalao con nata, o bacalhau com natas en portugués, es uno de los platos más emblemáticos y queridos de la gastronomía portuguesa. Este plato, reconfortante y lleno de sabor, combina la delicadeza del bacalao desmigado con la suavidad de las patatas fritas y la cremosidad de una salsa de nata y bechamel, todo ello gratinado al horno hasta obtener una costra dorada irresistible.
El origen exacto del bacalhau com natas es incierto, pero se cree que fue inventado en la década de 1930 por un chef portugués de renombre. Este plato, a pesar de contar con varias etapas en su preparación, resulta sorprendentemente sencillo de elaborar, lo que lo convierte en una opción ideal tanto para ocasiones especiales como para una comida familiar reconfortante.
En Portugal, el bacalao es considerado el "amigo fiel", un alimento que ha acompañado a los portugueses a lo largo de siglos de navegación, descubrimiento y emigración. Se dice que existen más de mil recetas de bacalao en Portugal, una para cada día del año, lo que subraya su importancia cultural y gastronómica. El bacalao con nata es especialmente popular durante las celebraciones navideñas, sirviendo como plato estrella en los días posteriores a la Nochebuena.

Ingredientes y Preparación
La elaboración del bacalao con nata, aunque cuenta con bastantes etapas, es la mar de sencilla. En resumen, este plato consiste en una mezcla de bacalao, cebolla y patatas fritas que se mezcla con una bechamel enriquecida con nata. Pero la cosa no acaba ahí, todo ello se gratina al horno. Sí, como bien has pensado, el resultado queda espectacular. ¿Ya tienes ganas de probarlo?
Paso a Paso para un Bacalao con Nata Perfecto
- Comenzamos pelando y friendo las patatas. Las cortamos en patatas paja o en rodajas finas y las freímos con abundante aceite hasta que estén doradas pero no demasiado duras, más bien blandas.
- Mientras se cocinan las patatas, desmigamos el bacalao previamente desalado. Una forma de prepararlo es en un cazo poner a calentar la leche con la nata. Cuando rompa a hervir añadir el bacalao, tapar, retirar del fuego y dejar reposar 10 minutos para que el bacalao se cocine con el calor residual.
- En una sartén grande, sofreímos la cebolla cortada en juliana fina junto con un poco de ajo, hasta que esté muy pochada y transparente.
- Preparamos una bechamel: en un cazo aparte, derretimos la mantequilla, añadimos la harina y cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo. Incorporamos poco a poco la leche (podemos usar la leche en la que cocimos el bacalao, añadiendo más si fuera necesario) batiendo enérgicamente con unas varillas para que no se formen grumos. Ajustamos de sal, pimienta negra molida y nuez moscada al gusto. No debe quedar muy espesa.
- En una fuente para horno o en platos individuales resistentes al calor, distribuimos las capas de ingredientes: patatas fritas en la base, seguidas de la cebolla pochada y finalmente el bacalao desmigado.
- Vertemos la salsa bechamel con nata sobre los ingredientes, cubriéndolos por completo.
- Espolvoreamos el queso rallado por encima.
- Llevamos al horno precalentado a 200 ºC durante unos 20 minutos o hasta que la superficie se haya dorado al gusto.

Consejos para un Bacalao con Nata Inolvidable
Para asegurar el éxito de tu bacalao con nata, ten en cuenta los siguientes consejos:
- Patatas crujientes: Las patatas deben estar bien fritas y doradas antes de montar el plato para que conserven algo de su textura crujiente.
- Calidad de la nata: Utiliza nata con al menos un 35% de materia grasa para obtener la cremosidad deseada.
- B Bechamel ligera: Si prefieres una versión más ligera, puedes sustituir parte de la nata por una bechamel más suave.
- No cocines en exceso el bacalao: El bacalao ya está prácticamente cocinado después del escalfado. En el horno, solo necesita calentarse e integrarse con la salsa.
- Gratinado perfecto: La capa dorada de queso es esencial para la presentación y el sabor del plato.
- Preparación anticipada: Puedes montar el plato con antelación (patatas, cebolla, bacalao y salsa), cubrirlo y refrigerarlo hasta el momento de hornearlo. Esto permite que los sabores se asienten y solo tendrás que gratinarlo justo antes de servir.

Variaciones y Maridaje
Aunque la receta tradicional es deliciosa, existen algunas variaciones que puedes explorar. Algunas personas añaden una capa de espinacas salteadas entre las patatas y el bacalao, o tiras de pimiento rojo asado para un toque de color y sabor extra. También se puede servir en ramequines individuales para una presentación más elegante.
Para maridar este plato rico y cremoso, se recomienda un vino blanco con buena acidez que limpie el paladar. Un Vinho Verde portugués es la opción más auténtica, gracias a su ligera efervescencia y frescura atlántica que contrarresta la riqueza de la nata. Alternativamente, un Albariño de las Rías Baixas o un Txakoli vasco también son excelentes opciones españolas.
Bacalao con nata portugués
Diferencias con otros platos de bacalao
Es importante distinguir el bacalao con nata de otras preparaciones populares con este pescado:
- Bacalao con nata: Capas de bacalao desmigado, patatas fritas y salsa de nata, horneado con queso. Es el plato más sustancioso y familiar.
- Bacalao a Brás: Bacalao desmigado con patatas paja finas y huevo revuelto, salteado en sartén.
- Bacalao gratinado: Filetes enteros de bacalao cubiertos con salsa bechamel y queso, horneado.
El bacalao con nata se diferencia del Bacalhau Espiritual en que este último incluye salsa bechamel (en lugar de nata), zanahorias y una cobertura de pan rallado.
El bacalao con nata es un plato que se conserva bien en el refrigerador durante 2-3 días. La mejor forma de recalentarlo es en el horno a 160°C durante 10-15 minutos para mantener la textura crujiente del gratinado. El microondas también funciona, pero la textura puede ablandarse.