Cuidar la alimentación infantil desde su primer día es primordial para cubrir las necesidades nutricionales de nuestro hijo y contribuir a su correcto crecimiento y desarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud, se recomienda prolongar la lactancia y alimentar exclusivamente con leche a los bebés hasta que tengan 6 meses de edad. A partir de ahí, podemos ir introduciendo alimentos como cereales sin gluten, papillas, fruta o potitos para diversificar su dieta y ayudar a su correcto desarrollo.

¿Por qué elegir avena sin gluten para tu bebé?
El porridge, gachas o papilla de avena es una receta típica británica. No dudes en descubrir a tu bebé el sabor de la avena desde muy temprano. Además, la avena no tiene gluten, con lo que puedes darla a tu bebé si tiene intolerancia o enfermedad celiaca. Respecto a la avena, como ingrediente principal de esta receta, cabe destacar que es un cereal de absorción lenta, con una buena fuente de fibra, vitaminas y minerales.
En respuesta a las inquietudes concernientes al arsénico en el arroz, la American Academy of Pediatrics (AAP) ahora recomienda a los padres de niños que sufren de ciertas afecciones usar avena en lugar de cereal de arroz. Los niños con estas afecciones fueron expuestos a más cereal de arroz (y, consecuentemente a más arsénico) por un periodo más largo de tiempo.
Como hacer avena (oats)
Preparación y recetas saludables
El porridge de avena BLW, o las gachas de avena BLW, sin duda es uno de los desayunos más interesantes que hay para bebés. Son una de las formas más fabulosas de introducir los cereales en la alimentación, huyendo de los preparados de biberón que están cargados de azúcares o harinas refinadas que no aportan nada bueno a la alimentación de nuestros bebés.
Ideas para enriquecer la papilla de avena
- Versión frutal: Añadir un puré de manzana asada con ralladura de limón fresco por encima.
- Versión energética: Machacar un cuarto de plátano maduro y añadir una cucharada de crema de cacahuete.
- Versión salada: Incorporar un cuarto de aguacate machacado, un poco de orégano seco y aceite de oliva virgen extra.

Recomendaciones de seguridad y uso
Es importante seguir las recomendaciones de su pediatra o del terapista de la alimentación. Si usted mezcla cereal de avena con leche materna extraída, es mejor que lo haga justo antes de alimentar al bebé. Si usted la prepara con mucha anticipación, las enzimas de la leche materna pueden descomponer la avena, haciéndola ineficaz. Si usted está mezclando el cereal de avena con fórmula, la forma más eficiente de hacerlo es no más de 20 a 30 minutos antes de alimentar al bebé.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Temperatura | Comprobar siempre antes de dar al bebé (aprox. 37º). |
| Textura | Ajustar según la edad y capacidad de deglución. |
| Higiene | Lavar biberones y tetinas con detergente específico. |
Si tu bebé utiliza un biberón para alimentarse, puede que necesite un chupón o boquilla más grande para que pueda fluir la avena. Cerciórese de que su hijo esté sentado en una posición apropiada, ya que esto puede afectar la facilidad para ingerir y disfrutar su alimento. Asegúrese de no estar sobrealimentando a su bebé. La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra.