Conocer la proporción exacta de arroz integral y agua es esencial para lograr ese arroz perfectamente cocido, suelto y delicioso. Preparar arroz blanco cocido parece una tarea sencilla, pero sabemos que a veces cuesta algo de práctica dar con la técnica que nos proporcione ese punto perfecto. Conseguir los mismos resultados cocinando arroz integral no debería ser, en principio, mucho más complicado, pero hay que tener en cuenta ciertos factores específicos de la variedad completa del grano. En este artículo, compartiremos contigo los secretos detrás de la proporción ideal y cómo adaptarla según tus necesidades culinarias.
¿Qué es el Arroz Integral y por qué es Importante su Cocción?
El arroz integral es un tipo de arroz de grano entero que conserva su cáscara o salvado, lo que le aporta mucha más fibra, vitaminas y minerales en comparación con el arroz blanco. El arroz integral es cualquier tipo de variedad de este cereal (bomba, arroz basmati...) al que solo se ha retirado la cascarilla más externa, no comestible, conservando el salvado, el germen y el endospermo. Aunque las calorías que aporta son prácticamente las mismas que el blanco, sí posee una pequeña cantidad superior de vitaminas y minerales, destacando sobre todo en la cantidad de fibra. Los alimentos ricos en fibra son más saciantes que los refinados y además se digieren más lentamente, por lo que son ideales en casos de dietas de adelgazamiento, especialmente si hay ansiedad. Podemos encontrar arroces largos en sus versiones integrales, aunque el más común es el tipo redondo y corto, el que hemos usado para esta receta básica. El sabor del arroz integral es bastante diferente al arroz blanco o al arroz basmati.
El salvado o fibra del arroz integral contiene minerales y vitaminas, mientras que su contenido en el arroz blanco es bastante menor. La fibra contribuye a que el arroz integral se asimile más lentamente que el blanco, y así se mantienen también unos niveles equilibrados de glucosa. El consumo de la fibra de los cereales integrales mejora la salud gastrointestinal y contribuye al control de peso. Se cree que el arroz integral, con más contenido de fibra, puede contribuir a mejorar la función intestinal y los casos de estreñimiento. Una forma perfecta de cuidarse y de incluirlo en tu dieta semanal.

El Desafío de Cocinar Arroz Integral
Muchos amantes de la cocina se encuentran con que el arroz integral, a pesar de sus beneficios nutricionales, puede ser más complicado de cocinar que el arroz blanco. A veces resulta demasiado pegajoso o, por el contrario, duro y sin cocción completa. A la hora de cocinar el arroz integral, debemos tener claras una serie de ideas para conseguir una cocción óptima, evitando que el arroz pueda quedar duro o excesivamente cocido. Debemos tener claro, en todos los casos, que el arroz integral no tiene el mismo comportamiento que los arroces blancos. No quedará nunca con la misma textura que el arroz blanco. Igualmente tampoco se comportará igual en la cocción. Es más importante conseguir su punto justo de cocción que el añadirle la cantidad justa de agua. Por eso será necesario escurrirlo al final del proceso, no pasa nada.
El arroz integral conserva su cáscara externa, lo que implica que necesita más agua y tiempo de cocción para alcanzar la textura deseada. El arroz integral no necesita más agua porque absorba más líquido, sino porque necesita más tiempo de cocción y eso provoca una mayor evaporación. Por eso puede ser más complicado acertar en su cocción usando el método tradicional sin escurrir, y no es el que recomendamos para los más novatos. Al final hay que jugar un poco con los tiempos según nos guste la textura final. Una proporción adecuada garantiza granos sueltos y plenamente cocidos.
Cómo hacer arroz integral perfecto + Yakimeshi | Cocina Delirante
Factores que Influyen en la Proporción y Tiempo de Cocción
No todas las variedades de arroz integral son iguales. En el arroz integral, el salvado que rodea los granos, hará que el tiempo de cocción sea mayor al del arroz blanco refinado. Si el arroz blanco suele estar listo en 17-20 minutos, el arroz integral requerirá más del doble de este tiempo. El tiempo de cocción del arroz integral SOS será de 20 minutos. Lo mejor es siempre leer las indicaciones y recomendaciones de cada fabricante. Puedes llegar a encontrar arroces integrales con más de 40 minutos de cocción. Conoce la variedad del arroz integral que vayas a preparar. No hay un tiempo de cocción fijo o estándar para el arroz integral. Además, cocinar en altitudes elevadas afecta el tiempo de cocción y la cantidad de agua necesaria. También influyen el tipo de utensilio de cocina y si se cocina con tapa o sin ella. Si se quiere acortar más el tiempo de cocción, se puede dejar el arroz integral a remojo un par de horas, aunque esto puede hacer perder algo de sabor y nutrientes.
El tiempo ideal de cocción puede variar según el tipo de arroz, el remojo previo o el método de cocción. No obstante, estos valores te servirán como referencia general:
- Arroz sin remojar: 35-45 minutos desde que empieza a hervir.
- Arroz con remojo previo: 20-30 minutos, dependiendo del punto deseado.
- Arrocera eléctrica: entre 45-50 minutos, según el modelo.
- Olla exprés: 15-18 minutos, tras alcanzar presión.
Recuerda probar el arroz al final del tiempo estimado para asegurarte de que está en su punto justo, tierno pero con el grano entero y suelto.
Métodos de Medición y Ajuste de la Proporción
Usar un vaso medidor es fundamental. Para el arroz integral, recomendamos una proporción general de 2,5 partes de agua por cada parte de arroz. Sin embargo, este ratio puede necesitar ajustes según el método de cocción. La cantidad de agua en este caso suele ser superior a 3 medidas de arroz, es decir, ponle mínimo 3 medidas de agua por medida de arroz.
Preparación Previa
Una correcta preparación previa es clave para que el arroz integral quede tierno, sabroso y conserve sus propiedades. A diferencia del arroz blanco, el arroz integral conserva la cáscara exterior, lo que lo hace más resistente a la cocción. Por eso, dedicar unos minutos a su preparación marcará la diferencia en el resultado final.
Sigue estos pasos para asegurarte de que el grano esté limpio, hidratado y listo para una cocción uniforme:
- Lávalo bien: Lo primero de todo será lavar el arroz como siempre hacemos. De esta manera quitaremos parte del almidón y se pegará menos. Pasa el arroz integral por agua fría varias veces hasta que el agua salga clara. Así eliminarás restos de polvo, impurezas y almidón superficial. Para que el arroz integral te quede suelto hay que lavarlo para retirarle el almidón. Para hacerlo de forma muy sencilla, pon el arroz en un bol y échale agua de forma que lo cubra de sobra, sin tener en cuenta ninguna medida. En ese momento verás que el agua se vuelve un poco blanquecina por el almidón, así que remueve bien con una cuchara o con tus propias manos y retira el agua. Para ello, deja que el arroz se pose en el fondo y poco a poco vuelca el agua en el fregador. Añade de nuevo agua y repite la operación unas 4-6 veces, hasta que el agua se vea prácticamente transparente. En ese momento, vierte el arroz integral sobre un colador para que quede bien escurrido y salga cualquier resto de almidón que pudiera quedar.
- Remójalo: Deja el arroz en remojo durante 2 o 3 horas o entre 4 y 8 horas antes de cocinarlo. Este paso reduce el tiempo de cocción y mejora la textura. Si no tienes mucho tiempo para cocinar, no te pierdas nuestra guía para cocer el arroz integral en olla rápida.
- Escúrrelo completamente: Tras el remojo, usa un colador fino para eliminar el exceso de agua y evitar que la proporción líquida se altere al cocerlo.
- No lo saltees en exceso: A diferencia del arroz blanco, no conviene tostar demasiado el integral si buscas una textura tierna. Opcionalmente se puede potenciar el sabor tostado del arroz salteándolo en crudo uno o dos minutos en una sartén con un poco de aceite de oliva, a fuego bien fuerte. Ahora puedes hacer un paso opcional y que consiste en tostar un poco el arroz integral para darle un toque de sabor más especial e intenso. Para ello echa en una sartén un poco de aceite de oliva y ponla a fuego fuerte, y cuando esté caliente echa el arroz y saltéalo durante 3 o 4 minutos para que se tueste un poco, sin dejar apenas de removerlo.

Métodos de Cocción
Existen diferentes formas de cocer arroz integral, y elegir la adecuada dependerá del tiempo que tengas, los utensilios disponibles y la textura que desees conseguir. Desde la clásica olla hasta técnicas más modernas, aquí te explicamos cómo preparar arroz integral de forma eficiente y con resultados deliciosos.
1. Cocción tradicional en olla: Paso a paso
Es mi forma preferida de cocinarlo ya que no tienes que estar pendiente de medir la cantidad de agua y después queda fantástico.
- En agua abundante: Llevar a ebullición una buena cantidad de agua en una cazuela grande. Poner una olla grande, mejor si es alta, a calentar en el fuego con abundante agua, como si fuéramos a cocinar pasta. Como mínimo, seis o siete veces el volumen que vayamos a cocinar de arroz. Pon abundante agua en una olla, como cuando cueces pasta, y una cucharadita de postre de sal (yo uso esta cantidad de sal cuando preparo 3 o 4 raciones de arroz). Pon la temperatura del fuego alta y tapa la olla para que empiece antes a hervir.
- Salar y añadir el arroz: Cuando el agua de la olla esté hirviendo, añadir sal al gusto, y echar el arroz poco a poco solo cuando vuelva a hervir. Remover el fondo por si se hubiera pegado algún grano. Echa el arroz integral en la olla cuando el agua esté hirviendo y, a partir de que vuelva a hervir con el arroz dentro, baja el fuego para que esté suave (pero que siga borboteando un poco) y cocina el arroz durante 20 minutos o los que indique el paquete.
- Dejar hervir suavemente: Bajar el fuego y dejar hervir suavemente el tiempo indicado por el fabricante (normalmente 40 o 45 minutos). En el caso del arroz integral SOS, el tiempo de cocción es de 20 minutos.
- Comprobar el punto: Cuando se haya cumplido el tiempo prueba el arroz, depende de tu gusto pero lo ideal es que aún se note el centro un pelín duro (no mucho), no te preocupes que finalmente llegará a la mesa sin ninguna zona dura. Comprobar el punto del arroz; debería estar ya tierno pero ligeramente crujiente en el centro, un poco al dente, como la pasta. Si estuviera crudo o muy duro, dejar cocer unos 2-5 minutos más. Si ya está listo, apagar el fuego y escurrir sobre un colador.
- Escurrir y reposar: Pasado este tiempo, escurrir en un escurridor. Este método, aunque fácil, tiene el inconveniente de que al escurrir el arroz estaremos desperdiciando muchos de los nutrientes del arroz. Vuelva la olla sobre un escurridor y deja que el arroz se escurra un par de minutos. Volver a echar a la olla caliente pero seca, y dejar reposar unos 5-10 minutos para que termine de cocerse y se evapore toda la humedad sobrante.
- Servir: Vigilar bien que no se pase y trasladar a una fuente o recipiente frío para servir. Remover bien con una cuchara, con suavidad, para desechar todo el agua.

2. Destapado y con agua medida
Se usa una proporción de 3 vasos de agua por cada vaso de arroz crudo. Se pone el agua a hervir e inmediatamente añadimos el arroz y la sal. La cantidad de agua en este caso suele ser superior a 3 medidas de arroz, es decir, ponle mínimo 3 medidas de agua por medida de arroz.
3. Tapado y con agua medida
Se usa una proporción de 2 vasos de agua por cada vaso de arroz. Cuando el agua rompe a hervir, se sala y se añade el arroz. Se deja hervir fuerte un par de minutos y se baja la potencia del fuego. Se tapa y se deja cocer 40 minutos. Para el arroz integral, recomendamos una proporción general de 2,5 partes de agua por cada parte de arroz. Si prefieres un arroz más firme, reduce la cantidad de agua. Para un arroz más suave, añade un poco más.
4. En arrocera eléctrica
Una olla arrocera es un dispositivo destinado casi exclusivamente a la elaboración del arroz. Misma proporción que con el arroz tapado (normalmente 1:2,5). Poner todos los ingredientes en la arrocera (agua, sal y arroz), tapar y poner la arrocera en modo cocción hasta que se apague sola. Lava bien el arroz y colócalo en la arrocera con la proporción de agua recomendada por el fabricante. Pulsa el programa específico para arroz integral y deja que finalice. El resultado es uniforme y sin complicaciones. Los modelos más básicos presentan botones de encendido y apagado. Otros incorporan algunos adicionales (e.g. arroz blanco o integral). Verter agua en una proporción de volumen agua/arroz: 2,5/1, aceite (1 cs) y sal en el recipiente de la olla arrocera o directamente en la olla arrocera (en función del modelo). Encender la olla. Seleccionar el programa oportuno, si dispone de éste. El arroz puede preservarse en modo calentamiento durante varias horas pero terminará pasándose.
5. Al vapor
Dejar el arroz en remojo durante 2 o 3 horas. Escurrir y poner el arroz en un paño limpio que habremos colocado en la bandeja de la vaporera. Tapar la vaporera y dejar cocinar durante una hora. Cocina el arroz previamente durante 15 minutos en agua abundante, escúrrelo y pásalo a una vaporera. Deja que se cueza al vapor durante 15-20 minutos más. Esta técnica mantiene el grano entero, ligero y con un sabor más limpio.
Consejos para Evitar Errores Comunes
A veces, incluso siguiendo una receta al pie de la letra, el arroz no queda como esperábamos. ¿Por qué ocurre esto? En la mayoría de los casos, se debe a pequeños errores que cometemos al calcular o aplicar la proporción de arroz y agua. Conocer estos fallos frecuentes es clave para evitarlos y mejorar nuestros resultados en cada cocción.
- No medir las cantidades: Cocinar “a ojo” rara vez da buenos resultados. Mide siempre los ingredientes: Utiliza tazas medidoras para asegurar la proporción adecuada.
- Olvidar el tipo de arroz: Cada variedad tiene su propia necesidad de agua.
- No tener en cuenta la evaporación: Especialmente importante en recipientes anchos como la paellera.
- No ajustar al tipo de plato: Un arroz seco no necesita el mismo líquido que uno meloso o caldoso.
- Remover cuando no se debe: En platos secos, como la paella, romperás el grano y soltarás almidón. Evita remover durante la cocción: A menos que sea risotto, remover puede romper el grano y liberar almidón en exceso.
- Agregar líquido frío en medio de la cocción: Rompe el ritmo térmico y altera el resultado final. Usa agua o caldo caliente: Añadir líquido caliente evita que se corte la cocción.
- No dejar reposar: Ese descanso final es esencial para asentar el grano y el sabor. Tras apagar el fuego, tapa el arroz y déjalo reposar 5 minutos para que termine de asentarse.
- No levantar la tapa: Es importante mantener el vapor para una cocción uniforme.
- Controlar el fuego: Comienza con fuego alto para ebullición y reduce después para evitar que el arroz se pase.
- Remojar el arroz integral durante 30 minutos antes de cocinarlo facilita su cocción y reduce el tiempo necesario.
- Monitorear el proceso: Vigila el arroz y, si notas que se está secando antes de estar cocido, añade un poco más de agua caliente.
- Si el arroz queda muy pegajoso, es probable que haya tenido demasiada agua o una cocción excesiva. Ajusta la proporción la próxima vez y reduce el tiempo de cocción.
Almacenamiento y Recalentamiento del Arroz Integral
Cocer arroz integral es solo el primer paso. Conservarlo correctamente y saber cómo recalentarlo sin que pierda textura ni sabor también forma parte del proceso. Aquí te compartimos algunos trucos de experto que harán que tu arroz cocido mantenga sus propiedades durante más tiempo, sin apelmazarse ni secarse.
Cómo almacenar correctamente el arroz integral cocido
Para aprovechar tu preparación al máximo y conservarla en las mejores condiciones, sigue esta guía paso a paso:
- Enfría el arroz lo antes posible: extiéndelo en una bandeja o recipiente ancho para que baje de temperatura rápidamente.
- Guárdalo en un recipiente hermético: así evitarás la absorción de olores y la entrada de humedad.
- Conservación en frío: mantenlo en el frigorífico durante un máximo de 3 a 4 días.
- Congélalo si no lo vas a consumir pronto: el arroz integral se congela bien. Divide en porciones y guarda en bolsas con cierre hermético.
- No lo dejes a temperatura ambiente más de 2 horas: para evitar la proliferación de bacterias como Bacillus cereus.

Técnicas para recalentar el arroz integral sin que pierda su textura
- En el microondas: añade una cucharada de agua por cada ración, cubre con tapa o film apto y calienta durante 1-2 minutos a potencia media. Remueve a mitad del tiempo.
- En sartén: calienta una cucharada de aceite de oliva, añade el arroz y un chorrito de agua o caldo. Remueve y calienta durante 5 minutos a fuego bajo.
- Al vapor: colócalo en una vaporera o colador sobre una olla con agua caliente y calienta durante 5-7 minutos. Mantiene bien la humedad.
Con estos consejos, podrás disfrutar de tu arroz integral como recién hecho, incluso al día siguiente.
Usos del Arroz Integral Cocido en tu Cocina
A mi me gusta mucho preparar una buena cantidad y conservarlo en la nevera para varias preparaciones, por ejemplo como guarnición para carnes y pescados, como protagonista en ensaladas o como un ingrediente indispensable en salteados de verduras o de inspiración asiática. El arroz integral cocido se puede emplear exactamente igual que el blanco. Es una guarnición muy socorrida para completar prácticamente cualquier comida, desde carnes a a pescados, legumbres o proteínas vegetales. Podemos usarlo para preparar ensaladas, salteados o en platos de arroz frito, para rellenar burritos o verduras, o para elaborar un poke o chirashi sushi.
El arroz integral es versátil y perfecto tanto para platos salados como dulces. Una proporción adecuada te permitirá experimentar desde risottos hasta dulces postres de arroz. Si quieres utilizarlo para ensaladas o saltearlo con verduras o alguna preparación asiática, te recomiendo que sigas todos los consejos para conseguir que quede suelto.

Acompañamientos ideales para tu arroz integral
El arroz integral es un alimento tan versátil que puede servirse como plato principal o como base para numerosas combinaciones. Gracias a su sabor ligeramente tostado y su textura firme, admite múltiples ingredientes que realzan su valor nutricional y lo convierten en un menú equilibrado. Aquí te mostramos algunas recetas complementarias y guarniciones perfectas para acompañarlo.
| Guarnición | Por qué funciona |
|---|---|
| Huevo cocido o a la plancha | Aporta proteína y equilibra la textura del plato. |
| Hummus o crema de legumbres | Da cremosidad y mejora el perfil nutricional del plato. |
| Ensaladas frescas de hojas verdes | Refresca y aporta contraste a la textura del arroz. |
Si te apetece aromatizarlo no dudes en poner en el agua de cocción algunas hierbas aromáticas como laurel, tomillo o romero, o incluso un poco de curry o comino. A mi me gusta mucho saltearlo un poco antes de comerlo, y como guarnición de carnes y pescados con alguna verdura o ensalada, ¡está de auténtico escándalo!