Cuando pensamos en arroz, a menudo imaginamos el grano blanco, esponjoso y neutro que ha formado parte de nuestras comidas desde tiempos inmemoriales. Pero en el gran universo del arroz, se esconde una joya de tono carmesí: el arroz rojo. Este grano, más que un simple ingrediente, es un viaje culinario lleno de historia, beneficios y tradiciones. Hoy exploramos su rica herencia y descubrimos cómo puede revolucionar tus comidas.
El arroz tiene un bien merecido puesto en la cocina por ser uno de los alimentos más sanos y nutritivos que existen. Son muchas las variedades que se conocen y amplios sus beneficios. Existen miles de variedades diferentes de arroz y representan el 21, 14 y 2% del suministro mundial de energía, proteínas y grasas, respectivamente. Básico en miles de dietas y consolidado como el cereal más consumido del mundo, el arroz viajó hace siglos hacia Occidente. Hoy raro es el hogar español o europeo que no lo consume.
Origen del arroz rojo: Un tesoro culinario por conocer
Este arroz, originario de China, tiene como característica, respecto a otros arroces, que mantiene el grano entero, es decir, no ha estado sometido a ningún proceso de refinado, por lo que se le puede considerar un arroz integral, lo que lo hace especialmente nutritivo y beneficioso para la salud al contener todos los minerales, vitaminas y, lo más importante, toda la fibra que otras variedades de este cereal han perdido durante el proceso de refinado.
El arroz rojo es originario de diversas regiones de Asia, donde se cultiva desde hace siglos. Este tipo de arroz se ha adaptado a diferentes climas y suelos, lo que le ha permitido prosperar en países como Tailandia, India y China. Su popularidad ha crecido en las últimas décadas, especialmente entre quienes buscan alternativas más saludables al arroz blanco convencional.
Cuando hablamos de arroz rojo no nos referimos a una variedad en concreto, sino a distintas referencias como puede ser el arroz rojo cargo o el arroz rojo del Himalaya. En cualquier caso, el arroz rojo -sin importar la variedad- entraría en lo que definimos como arroz de grano largo.
El misterio detrás del color y denominación del arroz rojo se debe a la pigmentación natural de su cáscara o salvado, en ningún caso a un proceso de elaboración industrial. Esta coloración rojiza o parduzca se debe a la presencia de antocianinas, un pigmento que da esta gama cromática a los granos. Como además el arroz rojo se suele comer sin descascarillar -es decir, integral- su color es más intenso. Por eso, ha cogido bastante fama en los últimos años, pues pertenece a la índole de los arroces integrales.

Propiedades nutricionales del arroz rojo
Todos sabemos que el arroz, en términos generales, tiene ciertas características nutricionales muy bien definidas. Entre lo más habitual está el concebir al arroz como una fuente de hidratos de carbono. Sin embargo, no todos los arroces son iguales.
A este peculiar cereal de color rojizo no se le quita la piel, por lo que conserva a la perfección gran variedad propiedades. Es un grano integral que destaca por su color vibrante y su alto contenido en nutrientes. Rico en antioxidantes y fibra, este arroz no solo aporta un sabor único y terroso a tus platos, sino que también es una excelente opción para quienes buscan una alternativa más saludable al arroz blanco.
El arroz rojo contiene una gran cantidad de nutrientes y un alto contenido en fibra. Aporta a nuestro organismo antioxidantes, que protegen nuestro organismo contra el envejecimiento y la degeneración celular. Una de las propiedades más destacadas del arroz rojo integral es que su fermentación en nuestro organismo produce lovastatina, sustancia utilizada en fármacos para reducir el colesterol, los triglicéridos y prevenir enfermedades cardiovasculares.
Si comparamos el arroz rojo con un arroz blanco redondo de marca blanca, veremos que el arroz rojo apenas presenta un gramo más de fibra, así como apenas medio gramo más de proteína y un poco más -apenas 0’2 gramos- de grasas. Por lo demás, si prestamos atención a los macronutrientes, su relevancia no es mucho mayor. De hecho, si la comparativa se hace con arroces integrales -también de marca blanca-, veremos que el arroz integral convencional tiene más proteínas, más fibra y más grasa que el arroz rojo. La cuestión, no está solo en analizar macronutrientes, sino también los micronutrientes. Lo que sí sucede es que tiene una mayor cantidad de ciertos minerales como magnesio o hierro, pero tampoco en una concentración muy distinta de la que puede tener un arroz integral convencional.
Tabla comparativa de nutrientes por cada 100 gramos
| Nutriente | Arroz Rojo | Arroz Blanco Convencional | Arroz Integral Convencional |
|---|---|---|---|
| Hidratos de carbono | 77,4 g | ~76 g | ~73 g |
| Proteínas | 7,5 g | ~7 g | ~8 g |
| Fibra alimentaria | 1,9 g | ~0,9 g | ~3,5 g |
| Azúcares | 1,2 g | ~0,1 g | ~0,3 g |
| Grasas | ~0,2 g | ~0 g | ~2 g |
La antocianina antes citada, según distintos estudios realizados en vitro y presente en el arroz rojo, podría tener virtudes antioxidantes. Estos flavonoides podrían combatir los radicales libres, frenando cierto envejecimiento celular, y también tener una función antiinflamatoria. Razón por la que también se apunta a que el arroz rojo, aunque las investigaciones no son del todo concluyentes, podría suponer cierto control de patologías como la diabetes tipo 2. También existe una vinculación de los antocianos con el control del colesterol, pero también hemos de leer cierta letra pequeña. En cualquier caso, los estudios más avanzados en este sentido solo se han realizado en animales -ratas, principalmente- por lo que no son extrapolables en casos de éxito a los seres humanos.
8 Propiedades y Beneficios del Arroz Rojo | QueApetito
Usos culinarios y preparación del arroz rojo
A la hora de cocinarlo, el arroz rojo puede darte mucho juego ya que es muy versátil y su uso es similar al arroz integral tradicional. Típico en determinados países de Asia y África, el arroz rojo -en cualquiera de sus versiones- se utiliza gastronómicamente de manera parecida al arroz de grano largo. Su color vibrante y su textura firme aportan un toque exótico a tus recetas, mientras que su sabor ligeramente a nuez despierta los sentidos. Perfecto para ensaladas, guisos o como acompañamiento, este arroz es la elección ideal para quienes buscan calidad y originalidad en su cocina.
El tiempo de cocción del arroz rojo es más largo que el de los arroces descascarillados, al igual que sucede con el resto de variedades de arroz integral. Cocina el arroz rojo en agua hirviendo durante aproximadamente 30-40 minutos hasta que esté tierno pero firme. Una proporción adecuada es 1 taza de arroz por 2.5 tazas de agua.
Platos populares con arroz rojo
En la gastronomía mexicana, el arroz rojo es un plato típico y con diferentes variaciones según el lugar, aunque básicamente consiste en arroz preparado en una salsa de tomate. Generalmente no se consume como plato único sino como acompañamiento de otros platos. La preparación es similar a la del arroz blanco, solo que en vez de cocerse en agua, se cuece en un caldo de jitomates licuados con ajo, cebolla, chile y/o hierbas aromáticas. El arroz se cuece tapado en la olla hasta que absorba todo el caldo. El arroz rojo se puede encontrar con frecuencia en los menús de comida corrida como segundo tiempo, tras la sopa y antes del plato fuerte. Junto con los frijoles, son la guarnición más clásica de este país para acompañar carnes y pescados, o también para rellenar los tacos. En la gastronomía Tex-Mex estadounidense se le suele encontrar con el nombre Spanish rice.

Una preparación llamada red rice ('arroz rojo') es popular en la región Lowcountry de Carolina del Sur. Es uno de los platos más básicos para la población afroestadounidense gullah, descendientes de esclavos negros que fueron traídos a América para trabajar en los campos de arroz y que trazan sus orígenes a los wólof y otros pueblos oriundos del Senegal. También se puede encontrar como gullah rice. El arroz rojo gullah toma su color colorado de una salsa a base de pasta de tomate y especias, e incluye cebolla, pimiento verde y otras verduras, salchichas ahumada estilo Andouille y ajo.
En la gastronomía iraní, un plato similar se llama Estanboli polo. Se remonta a la dinastía Kayar (siglo XIX). En Occidente, este plato se conoce como «arroz con tomate persa».
En la gastronomía chamorra de las Islas Marianas del Norte y Guam, un plato que acompaña a muchas comidas es el red rice ('arroz rojo'), llamado localmente hineksa’ aga’ga’. Para los chamorros, el arroz es, y ha sido durante siglos, un alimento básico de su dieta. El colorante rojo viene dado por el uso de achiote, el cual llegó a las islas desde México, y también incluye cebolla y especias.